Me voy a forrar más que con los libros. Se lo he propuesto a un productor de programas basura, y dice que es tirar a pichón parado. Que daremos el pelotazo. Como están de moda los programas de la tele con analfabetos funcionales y sin funcionar encerrados en islas, en casas, enfrentados en restaurantes a ver si surge el amor o lo que surja, sin red, sin filtros y, sobre todo, sin la más mínima vergüenza por parte de ellos o de los presentadores, la variante va a ser el copón de Bullas. El título lo veo clarinete: Cultura popular. O si pretendemos más elegancia, La cultura nos la pone dura. Prime time, por supuesto. El plató, impecable, solemne, con reproducciones de obras maestras de la Biblioteca Nacional y el Museo del Prado. Y en sus butacas, uno junto a otro, ellos dos. O sea, los personajes imprescindibles de esta clase de programas, los que arrasan con la audiencia y en las redes sociales: el Kevin y la Yoli.
—Aquí hay lío. Movida familiar. La chavalita rubia ha hecho algo gordo y los padres acaban de enterarse. Le van a dar una bronca que te cagas.
Yoli asiente con entusiasmo:
—Sí, sí. Todos están como vigilándola. Es una intervención fascista. Como cuando viene tu familia a decirte que dejes a tu novio.
—O tienes que contarles que estás preñada —apostilla Kevin.
—También. Muy eso.
Siguiente obra: El caballero de la mano en el pecho. Inicial silencio administrativo.
—Este pavo —dice Kevin, tras unos segundos de intensa nada— ha hecho algo malo y está pidiendo perdón.
—¿Por qué? —pregunta Yoli, genuinamente fascinada.
—Porque se pone la mano ahí. Eso es como cuando juras algo, ¿no?
Yoli lo mira con admiración, cual si acabara de presenciar el nacimiento de una teoría revolucionaria.
—O le duele el pecho —reflexiona Kevin.
—También puede ser ansiedad… Igual ha pedido la baja y no se la dan.
—Será el único en España al que no se la dan.
Cambio de tercio: Goya, Duelo a garrotazos. La pareja sonríe porque está en territorio conocido. Ésa se la han puesto botando.
—El Madrí y el Atleti —sentencia Kevin, sobrado.
—O mis cuñados en Navidad.
Otro cuadro en pantalla: ¡Y aún dicen que el pescado es caro! El marinero muerto, la crudeza, el dramatismo. Kevin chasquea la lengua.
—Joooder, tía. Esto es un accidente laboral, y nadie lleva casco. Al empresario le va a caer la del pulpo.
—Y fíjate, el pescado tiene ojos. Como si te mirara. Da un poquito de yuyu, ¿no?
Pasamos a la literatura. El presentador lee unas líneas de La Regenta: triángulo amoroso, sociedad opresiva, hipocresía moral. Yoli frunce el ceño.
—A ver, esta chica… ¿por qué no se va? Si no estás bien, te vas. Eso es básico. Manual de primero de TikTok.
—También —sugiere Kevin— puede apuntarse a un gimnasio o algo.
Siguiente parada: teatro. El sí de las niñas. Matrimonio impuesto, crítica social, Ilustración. Kevin levanta una ceja.
—O sea, que la obligan a casarse sí o sí —dice.
—Va a ser que sí.
—Pues qué mal rollo.
—Esa chiquita es gilipollas —remata Yoli—. Si tus padres te tienen hasta la pipa del coño, vas y lo denuncias en cero coma.
—Literal.
Turno para la poesía: Coplas a la muerte de su padre. Silencio respetuoso. Por un instante, parece que algo cala.
—Triste de cojones —dice Kevin con sensibilidad inesperada— pero demasiado largo.
—Es que se ha muerto su padre, tío. No seas intenso, empatiza un poco.
—Bueno, pues con decir «se ha muerto mi padre» ya vale. Tampoco hace falta escribir un podcast.
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Publicado el 24 de abril de 2026 en XL Semanal.


Buenos días , hacía tiempo que no me reía tanto y a la vez he sentido pena y preocupación. Es evidente el motivo de la tristeza , cada vez somos mas imbéciles , es indiscutible. Pero lo que me ha llevado a la preocupación tras leer este artículo, es que me ha hecho sentirme superior. Y ese es el gran reto, pienso que gente como yo , con una cultura y preparación que hace años se consideraría básica por no decir ramplona , en comparación con los estándares actuales nos creamos genios y llegado el momento nos vengamos arriba ante verdaderos intelectos y hagamos el ridículo más absoluto. Es una lucha constante para permanecer con los pies en el suelo y la boca cerrada. Pero cada vez es mas difícil visto lo visto…
Tenga en cuenta que esa gente también vota.
Un apunte ha hecho usted muy interesante. Muy importante. En el fondo de él, hay realmente un cuestionamiento al tan ponderado sistema democrático. Ya en el XIX, los liberales, que son la base de nuestras actuales libertades, se cuestionaban el sufragio universal según la formación de la ciudadanía. Las votaciones eran censitarias. No lo apruebo pero sí da que pensar.
Es el gran problema de la libertad: debe de ir siempre de la mano de la responsabilidad. La tentación es buscar a alguien o a algo que nos solucione el problema de la libertad dándole el poder de decidir por nosotros. Don Arturo está haciendo una crítica muy potente al envilecimiento de la televisión, que hace décadas que es infumable. Y eso no se justifica por la lucha por las audiencias, sino por la incapacidad de los gestores de producir contenidos de calidad, con perdón de la pedantería. Yo hace mucho que saqué la caja tonta de la sala de estar. Ahora tengo sólo libros, un tocadiscos, algunos cuadros, buenos sillones y diferentes tonos de luz, según quiera leer o escuchar música. Despedí a Kevin y a la Yoli e hice contrato indefinido a Agustín de Hipona y a Beethoven.
Se hace ya recurrente el darle la razón, sr. Herra. No es necesario pedir perdón. Si se es pedante, bienvenido sea. Quien califica algo o a alguien de pedantería delata sus propias insuficiencias. Yo no veo nada la tele desde hace años, caja tonta y estéril.
En mi nómina estàn Zweig, Vivaldi, Proust y, por qué no decirlo, Reverte, Foucault y Zambrano.
Leer un buen libro, sentado en un sillón de orejas envolvente, oyendo música suave y con un buen cognac es placer de dioses…
Saludos.
Por lo visto, Zweig y Vivaldi tienen pluriempleo. Seguro que si nos visitáramos y viéramos qué autores tenemos en casa, encontraríamos muchos más, porque se nota que bebemos de las mismas botellas. Y hablando de botellas, lo del cognac con lectura tengo que probarlo. Suena muy bien. Recuerdo ver que, de niño, era un clásico de la sobremesa la taza de café con una copa de cognac, que a veces se rellenaba. No se me borran las conversaciones animadas y las sonrisas. Lo que daría ahora por escucharlas otra vez.
Saludos.
Pueden votar, otra cosa es que lo hagan.
Hombre, el vagaje cultural del país, es el que es, pero tampoco nos vamos a poner expléndidos. Al fin y al cabo, estos bodrios los ve mucha gente, y además son productivos y baratos.
Juntas a cuatro parejitas de jóvenes, con cuerpos trabajados en gimnasios: vientre plano, tabletas de chocolate ellos, glúteos duros y tetas operadas ellas; y con muchas ganas de follar todos; los suelta usted en una isla desierta, a la buena de Dios, y el resto lo pone la audiencia.
Además sirve como experimento sociológico, y todo por unos pocos euros.
Yo, reclamo para telecinco el premio Princesa de Asturias, de Girona y de Viana, al fomento de la cultura, porque hay mucha gente que se traga sin pestañear sus productos, pero hay mucha otra gente que apaga la tele y abre un libro.
No hay campaña del ministerio de cultura, de fomento a la lectura, que iguale eso.
Saludos.
Hace años que no veo eso llamado televisión, me dedico a bajarme películas, documentales o simplemente a leer, la otra semana me bajé Yo Claudio, la famosa serie inglesa que echaron en los 70,s, nada que ver con la mierda progre de ahora. Cuando te desenganchas de esa cosa que vomita mierda y que llevas toda la vida viendo, al principio es raro, pero cuando llevas un tiempo fuera de su órbita, no eres capaz de soportar ni cinco minutos frente a ella. No echo en falta lo que emiten y para la bazofia que programan, informativos sesgados y películas eternas gracias a los anuncios, mejor apagada. Eso que me ahorro, si muchos mas hicieran lo mismo, igual cambiaba algo el asunto.
La burla como antídoto, debiera patentizarla: Se venden sarcasmos sin receta. Lo de analfabetos funcionales y sin funcionar es como los Riojas, están en todas las tele del planeta.
Pucherazo encubierto
Cuentan del tal Romanones,
Además de rico, conde,
Que en todas sus elecciones
Algún puchero se esconde.
Vista ya con perspectiva
Semejante suspicacia,
Se barajan disyuntivas
Por corromper democracia.
Si los viejos no te creen
Y los jóvenes te odian…
En los extranjeros tienes
A quien vender tus memorias.
Así regularizar
Es un hecho en estos días
Y “prioridad nacional”
La cortina que lo anima.
Quien se presentó al mundo
Con una bandera patria,
Tamaño campo de fútbol,
Ahora no le hace gracia.
Pretende engordar el censo
Sin objeción ni censura,
No da el voto por correo
Para otra legislatura.
Quizá al Kevin y la Yoli,
Objeto del chascarrillo,
Los ha traído el panoli
De donde vino Trujillo.
Ambos dos dominicanos,
Del mismo Santo Domingo,
Católicos, muy cristianos
Y amigos del socialismo.
En alguno de sus viajes
Allá los pudo encontrar,
Mientras forjaba engranajes
Surgió la oportunidad.
Y cito lo de Trujillo
Porque, visitando El Prado,
Le soplaba algún listillo
Lo que le iban mostrando:
Velázquez, Murillo, Goya,
Durero, Rubens, Van Dick,
El Greco, El Bosco, Sorolla,
Y todo lo que hay allí…
Ya cuando llegó a Picasso
Citó la cara y el gesto
Pero Trujillo, ni caso,
Dijo: ¡qué carajo es esto!
Y es que hay cocidos, amigo,
De difícil digestión,
Aunque el puchero esté listo
Esos garbanzos no son.
La crítica más descarnada, ácida y vitriólica a toda una sociedad. En el fondo de este escrito, en el sentir de quien lo escribe, hay toda una química de bilis alimentada durante años de observación y análisis del entorno que nos rodea.
Siento decir que no es un escrito humorístico, aunque lo parezca. Es trágico, también es cruel pero merecido, es triste, es desmoralizante.
Y no es una sátira a todas las yolis y kevins existentes. Realmente, lo es hacia todos los que miran, los que se rien, los que crean las audiencias y pagan la publicidad del triste espectáculo. Sin audiencias, no hay yolis. El esperpento lo crean quienes miran y escuchan.
Es un gran canto satírico a todo nuestro sistema educativo en sus tres vertientes: la escuela, la familia y la sociedad. Los tres responsables de la existencia de las yolis y los kevins.
Y los que les jalean.
No me he reído. Me ha dejado el cuerpo asqueado y el espíritu triste. Porque, antiguamente, teníamos en este país desconocimiento y analfabetismo pero las gentes eran humildes y conscientes de ellos. Había un respeto hacia el saber y la cultura y un deseo de superación. Casi todos somos hoy descendientes de esta situación mayoriraria que creíamos superada. Hoy no hay analfabetismo técnico pero si funcional. Hay un regodeo en la propia ignorancia.
Y los que les jalean.
La crueldad de este escrito es necesaria. Yo lo veo así. Es necesario sentir vergüenza y no reirnos. Lástima de toda una sociedad decadente.
Y los que les jalean.
Quizás la mayor corrupción que hay es esta. Más que la otra. El lucro con la ignorancia, la incultura, las yolis y los kevins. Todo un conglomerado montado para lucrarse de este espectáculo escatológico.
Saludos a todos.
Ese respeto por el saber y la cultura ha venido a menos. No podía ser de otra manera en un país en el que, después de años de inversiones millonarias a base de sacrificios fiscales, se consiguió que el acceso a unos estudios superiores no fuera el coto privado de unos pocos. Proceso que, por tocar un poco los cojones al personal, se inició en vida del malísimo dictador en aplicación del principio fascista de justicia social con la construcción de nuevos campus, la fundación de las universidades politécnicas y de las universidades laborales, fruto de la colaboración entre empresa y autoridades educativas (Mediterráneo hoy redescubierto por las FP duales en las que, por fin, las autoridades educativas han bajado de su pedestal para dignarse a escrutar las necesidades del mercado laboral y las empresas). Pero cuando ese proceso se convierte en un puterío mancomunado de los partidos alternantes (y sus extensiones nacionalistas) dedicado a colocar a los amiguetes en puestos clave, el coto vuelve a privatizarse porque el grado en una universidad pública sin un master para ricos te obliga a trabajar en un McDonalds ocultando tus estudios o a emigrar. Porque el país no ha crecido como debería, los mandamases, los Kevin y Yoli con cartera, lo han esquilmado, han destruido el poder adquisitivo de la clase trabajadora, han hecho imposible la actividad en el sector primario y han ahorcado a autónomos y pymes, fiandolo todo a las multinacionales, muy verdes ellas, y el turismo, gran invento. Menos mal que aún tenemos algunas grandes empresas que hacen que España siga en el primer mundo (fundadas todas en vida del malísimo dictador, qué horror) , porque si no, seríamos nosotros los que emigramos a Marruecos y a Venezuela.
Y también porque las inversiones en educación, sanidad, infraestructuras (aunque sea en mantenerlas) y ya no hablemos en I+D se han gustado en comilonas, dietas, subvenciones, puertas giratorias, favores, chanchullos, asesores, veinte parlamentos, ayuntamientos que parecen estados, embajadas paralelas, fundaciones y observatorios para colocar a los afines, empresas públicas con más personal cobrando que trabajando, y suma y sigue.
Reiremos por no llorar, como cantaba Peret.
Saludos.
El Kevin y la Yoli. O el Buenafuente y el Broncano. O Campechano y el ‘menistro’ de Cooltura. Qué risa. Qué pena.
Me matizo a mismo: no me río ni me compadezco de las personas que no saben hacer un comentario de texto, ni siquiera de las que no sabrían decir dos palabras sensatas sobre una obra artística, entre las que me incluyo. Lo irrisorio y lo triste es la suficiencia, el mirar por encima del hombro, la ignorancia petulante, el nuevo rico que se pone un Velázquez en el cuarto de baño, el jefe de Estado que publica memes o hace chistes sobre una guerra, el turista que se hace una foto frívola ante la Piedad de Miguel Ángel, el hombre blanco que manda a una reserva a los ‘salvajes’, el gobierno de listillos que viene a enmendar la plana a instituciones y oficios milenarios, el urbanita que legisla sobre lo que desconoce, la persona que desprecia al otro sexo, cultura, clase, raza o edad al pensar aquello de “Todos/as son iguales”.. Hay tantísimos ejemplos de soberbia, el pecado diabólico, como personas. Está bien la risa para exorcizarlo, pero cuidado con la tentación de tirar la primera piedra.
Bueno, vamos por partes, como diría Jack el destripador: sus nombres completos son Yolanda-Escarlata Yojanson y Kevin Costner de Jesús. Y con esos agraciados y aguerridos nombres ya nos podemos imaginar el resto.
Son fruto de consecutivas y desgraciadas reformas educativas de derechas y de izquierdas, que nunca se pusieron de acuerdo ni en lo mínimo y donde Pisa y Bolonia son sólo lugares de paso de algo ya insustancial llamado Europa, no situables en un mapa por la inmensa mayoria de los escolares y las escolaras. También de unos padres cuyos máximos valores fueron el pelotazo ladrillero risueño y zascandil por la vía rápida; la charleta educativa con las amigas y amigos mientras se hacen la permanente o las rastas cada mes, cuando comentan los estilosos y esforzados estilos de vida de los y las inflenceres “nohanpegadounpaloalaguaensuputavida” y que son el namber guan en la firma de ejemplares en la Feria del libro de Madrid; o el abono a la excelente y educativa programación de una cadena acabada en algo parecido al “por el c… te la hinco”, vista por millones de espectadores y espectadoras que sólo se alimentan alelados de cada vez mayores barbaridades truculentas “mass media”.
Se lo aseguro yo también, señor Reverte, se va a forrar. Es hora de dejar los Alatristes y demás personajes de sus famosas y curradas novelas. Las visceras y los orgasmos fingidos con grititos venden más, mucho más.
Bienvenido a la era de la ininteligencia artificial ¿O ya es la natural, con acento francés gutural y perfumado el día de la madre?
Pobres madres españolas las de ahora. Si aún quedan…
Usted se ha ido de cervezas con Álvaro de Laiglesia, Evelyn Waugh, Jorge Ilegal y Vizcaíno Casas y ha transcrito la conversación en ese comentario. Espero que no le cobren las royalties.
Saludos.
Bueno, las cervezas era lo más bajo en graduación alcohólica de las bebidas consumidas en la tertulia. Es una ebriedad, digoo obviedad.
Calurosísimos brazos. A ver cuando se anima y nos acompaña, está usted invitado ¡Hip!
¡Lo que me he reído!
🙂
Un abrazo.
Don Arturo, definitivamente su artículo como ejercicio de humor negro es impecable. Me he reído, y bastante. Es más, coincido plenamente con lo que apunta Basurillas en que Kevin y Yoli no han brotado de la nada. Son, sin más, el producto final de una cadena de montaje en la que han participado leyes educativas, contenidos televisivos, redes sociales y una sociedad que lleva décadas premiando la ocurrente y alabada ignorancia frente al callado saber.
Ahora bien, si me permite el apunte, me ha faltado que mencionara a los otros. A esos pocos y pocas que en el mismo plató, en el mismo bar o en la misma aula, se quedan callados. No precisamente porque no tengan nada que decir, sino porque saben que no tienen audiencia. Que su conocimiento sobre un cuadro de Goya no compite contra un chascarrillo sobre el Atleti. Esos son, quizá, los que a mí más me duelen. Los que también están ahí, invisibles, sepultados bajo la cháchara de los Kevines y las Yolis.
Así que sí, hace bien en reírse, que se va a forrar. Aunque, bien mirado y con el debido respeto, usted siempre ha sabido sacarle partido a otros menesteres. Y yo, mientras, me pregunto qué papel juega en este negocio el espectador medio que se ríe de Kevin y Yoli y luego le da al play.
¿Ustedes creen, como yo, que el espectador medio es un cómplice necesario o solo un consumidor inerte?
Buenas noches Vera. El espectador es el coprotagonista, aunque él ni lo sepa ni lo crea y, al mismo tiempo, es sólo un número, pues lo único que cuenta para la cadena es la famosa audiencia, es decir la masa, anónima, medible, acrítica y controlable. Y tambien, como indicas, es un mero consumidor inerte, en los grandes espacios de tiempo destinados a la publicidad, donde el zaping ya casi ni tiene sentido, pues el mismo lapso publicitario se da, al mismo tiempo, en casi todas las cadenas, sean o no del mismo grupo, algo que favorece a todas en un pacto no escrito y ventajoso para todas; una práctica en la que los organismos de defensa de la competencia ni osan inmiscuirse ¡Curiosa coincidencia!
¿Cómo va a atentar el poder contra sus principales aliados, los que tienen a esa masa ciudadana y domesticada entretenida, para que no piensen en las argucias políticas que enjuagan el engaño persistente y corrupto de los principios constitucionales?
Nada nuevo desde Roma: pan y juegos.
Àngel, cómo me gusta leer a alguien que entiende que el espectador es a la vez coprotagonista inconsciente y un simple número de un mercado que ni se le consulta ni se le respeta, esa dualidad que describes tan atinadamente es casi dolorosa, porque desnuda la trampa sobre la que se sostiene todo el tinglado. Lo del pacto no escrito entre cadenas para sincronizar la publicidad y anular hasta el último refugio del zapping es la clase de verdad que, una vez dicha, parece obvia, aunque nunca nadie la señale con ese dedo que tú sí te has atrevido a levantar. Panem et circenses, desde luego, pero con el circo astutamente fragmentado en mil canales para que cada cual encuentre su ración exacta de aturdimiento sin que la ilusión de elección se resquebraje.
Aprovecho que te noto con ganas de debate respetuoso para decirte que me encantaría conocer tu opinión sobre el último concurso de relatos, el que patrocina Iberdrola y que acaba de fallarse. Yo ya he dejado la mía (y te he mencionado) por allí, vamos que me he mojado y sin paños calientes. Sinceramente creo que hace falta gente que diga con respeto lo que piensa sin endulzar ni temer.
Un placer leerte, de verdad, siempre.
Pues allí te he contestado a esta última cuestión. El placer también es mío, por tu agudeza y sensibilidad. Un abrazo deslumbrado.
Yo creo que un poco de los dos. Visitó hogares donde es uso y costumbre ver la tele a diario y veo que se pasan el rato cambiando de canal. Otros van a ver el fútbol o alguna peli, y ni lo intentan con los programas basura. Otras veces la tele es simplemente una música de fondo, se pone pero no se le presta atención, porque el televidente está hablando o dando cabezadas. Eso no sale reflejado en las muestras de audiencia. Por no hablar de la desafección de los más jóvenes, que nunca han tenido el hábito de ver televisión ni creo que lo adquieran jamás. De hecho, ven la televisión como un medio para viejunos.
Qué certero eso de que en muchos hogares la tele es más un ruido de fondo que otra cosa. Esa imagen de alguien echando cabezadas o charlando mientras la tele sigue emitiendo sin parar es una metáfora más que brutal de lo que se ha convertido la televisión, y eso desde hace ya años, un ruido blanco que ya ni siquiera necesita ser escuchado, solo estar ahí, como un miembro más de la familia al que se le ha dejado de hacer caso, pero que a nadie se le ocurre echar de casa.
Y lo de los jóvenes, ¡qué cierto! Esa generación que nunca ha tenido el hábito de «ver la tele» como algo aparte, que ha crecido con la pantalla en el bolsillo y no en el salón. Lo veo a diario en mis alumnos, que miran la programación tradicional con la misma perplejidad con que se miraría un aparato de otro siglo. La tele como medio para viejunos, dice usted, y es verdad, pero también como medio para un poder que sigue intentando medir la realidad con el termómetro equivocado, como si el paciente se estuviera muriendo de una enfermedad nueva y ellos siguieran tomándole la temperatura en la axila.
Tu réplica a Basurillas, con lo de la Yoli, me ha hecho soltar una carcajada, ¡y eso, hoy en día es casi un acto de resistencia! Lo del «chándal dorado de la muerte» y «los versos de Aguijón en plan trap por el gueto» es de una puntería cómica que ya quisieran muchos columnistas de pago. Pero más allá de la risa está lo que usted apunta de refilón, la posibilidad inquietante de que incluso la disidencia, la parodia más feroz, acabe siendo engullida por el sistema y convertida en otro producto más de consumo, en trending topic, en monetización. Tiene razón, se troncha y hace muy bien en troncharse, que ya dijo no sé quién que el humor es el último refugio de los lúcidos.
Gracias por el rato tan agradable que me ha hecho pasar. 😀
Gracias a ti, Amanda. Hacer reir a alguien es una de las cosas que más me satisfacen.
Saludos.
John P. Herra, has conseguido no solo hacerme reír, sino también pensar, y ese combo es de los que no abundan. Mil gracias por ello. La risa y la lucidez suelen ir de la mano, como el hambre y las ganas de comer. Y mira que es difícil encontrar a alguien que domine ambas sin que se le noten las costuras.
Un saludo cómplice.
Me da mucho que pensar que haya que poner la tele para no escuchar el silencio. Veo mucha soledad y mucho dolor por ahí, hasta un punto que a veces me deja muy mal cuerpo. Algún día alguien tendrá que mostrar a esta sociedad muchas cosas que no quiere ver. Algún día tendremos que ver cómo nos estamos convirtiendo en animales al perder cosas que ya no cotizan. Gracias una vez más.
Saludos.
Lo que afirmas del silencio y de esa necesidad de taparlo con la tele me ha dejado pensativa. Tienes razón, hay mucha soledad ahí, mucho dolor que no quiere mirarse a la cara. Lo peor es que nos estamos acostumbrando a no verlo, a no escucharlo, es como si el ruido nos protegiera de nosotros mismos. Algún día, como tú dices, alguien tendrá que mostrar todo eso, y definitivamente no será nada agradable.
Por cierto, hace poco te mencioné en otro comentario, a propósito de una jovencita que se presenta como poeta y que ha recibido toda una atención mediática que, en mi opinión, no merece. No digo nombres, que no quiero hacer publicidad gratuita, pero tú, que sabes de esto, me entenderás.
Gracias a ti, de verdad, por ponerle palabras a lo que muchos intuimos pero no sabemos decir.
Un saludo cómplice, como siempre.
Amanda, espero que me disculpes, pero no caigo en quién es. Soy, ante todo, lector y escribo ocasionalmente, tan insatisfactoriamentr para mí, que ni me lo tomo en serio. Ni de lejos soy un entendido en poesía. La vida y las personas me parecen mucho más extraordinarias y apasionantes que la literatura en sí misma. De hecho, creo que conectar de algún modo con otras personas a las que no conocerías en otras circunstancias, es la finalidad de todo aquel que escribe, aunque sea un comentario. Al menos, ése es el caso de muchos que venimos por aquí, me parece a mí. Te agradezco tus palabras. Eres muy generosa. Es un privilegio hablar contigo, Amanda.
Un saludo.
No tienes que disculparte por nada. Al contrario, tu comentario sobre el artista que no crea de la nada me pareció de una brillantez tan poco común que lo mencioné en otro artículo de Zenda, precisamente porque ponía el dedo donde había que ponerlo. Dices que no eres un entendido en poesía, pero tienes una sensibilidad que ya quisieran muchos que presumen de poetas. Y sí, conectar con otras personas a las que no conocerías en otras circunstancias es una de las cosas más nobles de escribir, sea un comentario, un poema o un relato. Coincido plenamente contigo.
Si te pica la curiosidad y quieres ver dónde te mencioné, búscalo en la entrevista a esa jovencita de 20 años que se presenta como poeta, publicada el 3 de mayo. No doy más pistas, que no quiero hacer publicidad gratuita. Pero creo que lo leerías con una sonrisa.
Un privilegio es hablar contigo, John, de verdad. Y quién sabe, quizá algún día nos podamos tomar un cafecito en el Central o darnos un paseo con tertulia por el Retiro y que nos permita poner rostro y voz a estas palabras que tanto nos unen, aunque yo esté a unos cuantos cientos de kilómetros al norte.
He encontrado el comentario, por supuesto que me picaba la curiosidad. Das ahí una larga y razonada respuesta. No sabía quién era esta chica, pero después de averiguarlo, te he entendido y no puedo añadir ni quitar nada a lo que dijiste. Ahora bien, también pienso que el trabajo de aquellos que no conocen el éxito no se pierde, lo que pasa es que queda para unos pocos, a veces para uno mismo.
Puede que nos hayamos cruzado por la calle sin saberlo. Eso de poder hablar en persona sería estupendo. Ojalá.
Sí, yo creo que somos cómplices, por mucho que veamos que todo se va convirtiendo en una inmensa tontería; pero claro, también habrá que pulsar al play para comprobar que va creciendo sin parar. Mientras como quien dice, vamos alternando en otros lugares.
Me ha gustado eso de «vamos alternando en otros lugares». Quizá sea, en efecto, la única forma de no ser del todo cómplices, quiero decir, de no rendirnos sin condiciones a esta marea de ruido y tontería que todo lo inunda, que no perdona ni el más mínimo resquicio. Alternar, escaparse a otras pantallas, a otros libros, a otras conversaciones, a la naturaleza, al deporte, a lo que sea que nos devuelva al mundo real. Aunque temo, y ojalá me equivoque, que el ruido nos persigue dondequiera que vayamos, como una sombra pegajosa de la que nunca terminamos de librarnos del todo.
Gracias por su respuesta.
Sí, muchas críticas y comentarios hostiles pero… ¿qué esperábais?
Somos retoños de la generación, reconocido por todos, mejor preparada de la historia de España. Tienen carreras universitarias, másteres variopintos y surtidos, conocen uno o varios idiomas además del propio, son bastante leídos, han viajado por el mundo y practicado el turismo europeo como nadie antes gracias a la erasmusitis. Vale ¿ y qué han conseguido para nosotros y muchísimas veces para ellos mismos?
-Concatenación de contratos de trabajos de tres meses con sueldos mileuristas, en el mejor de los casos.
-El paro juvenil mayor de Europa.
-Imposibilidad absoluta de conseguir, con un precio razonable, un techo para vivir, con una esperanza nula de, alguna vez, adquirir una vivienda en propiedad.
-Una pirámide poblacional que nos condena a la desaparición de nuestras raices familiares, mientras que nos desborda una inmigración que consigue trabajos para los que ya no estamos preparados, por una formación profesional inoperante, a diferencia de otros países europeos.
-Un futuro pleno de Inteligencia artificial, que destruirá, por si tuviéramos pocos acicates depresivos, casi el 5o% del empleo existente.
-Una casi dictatorial democracia corrupta, costosísima, e incapáz de resolver los verdaderos problemas del sistema y de nuestra generación.
-Una cultura dirigida y subvencionada de forma interesada por el poder político, el que sea, que nos imprime tendencias ideológicas desfasadas y revanchistas.
En fin, mil cosas más que nos hacen aborrecer vuestros supuestos logros y herencias, que sólo han conseguido dejarnos un mundo de cloaca, incluso en el medio ambiente. Así que comeroslo con patatas y dejadnos disfrutar, sin exigencias ni críticas, del ocaso de vuestra civilización de mierda.
LA YOLI.
P.D. (Postureo Data): Sabemos lo que signífica el Duelo a garrotazos de Goya: el divorcio violento y rabioso de nuestros padres y madres
Joer, Yoli, tía, tú si que vales. Dices todo eso en plan hembra empoderada con unas mallas bien ceñidas y el tanga colorines por fuera y lo petas en instagram. Yo podría salir después con mi chandal dorado de la muerte, paseando por nuestro ghetto y recitando los versos de Aguijón en rollo trap y con peña de colectivos oprimidos siguiendo el ritmo… Fuá, tía, pillamos trending tropic del finde, fijo de todas, todas. Conectamos y monetizamos. Ya me dices algo, mi donut relleno.
EL KEVIN
Cojonudo el Kevin…
Ahí va, para que empiece, rollo trap o rumba catalana…
Descargo camiones de materia prima,
Luego lo almaceno, lo llevo a la línea,
La manufactura traigo a troquelado,
Si no la rechaza primero Ricardo.
Es la dura vida del carretillero,
Hay mucho jaleo y muy poco dinero.(Bis)
Preparo con tiento las expediciones,
Que si no me tocan luego los cojones,
Y con la pericia que me da el talento
Las vuelvo a cargar en los mismos camiones.
Es la dura vida del carretillero,
Hay mucho jaleo y muy poco dinero…
Eso es canela fina, bro! Si lo ve Bad Bunny, te entierra en billetes para que le hagas de writer.
Que no tío, no me seas moña. Nos sacó el Reverte para aleccionar al personal y les vamos a enseñar a éstos las vergüenzas de su rollo cultureta. Tenemos tralla para ponerlos morados de vergüenza en su puta jeta, sin necesidad de salir estridentes con la ropa guapa. Ya nos ha hecho famosetes y por la pasta no preocuparse: he conseguido para nosotros unos puestos de tertulianos expertos, en esa cadena de monguis y culebrones en pelotas, que se tragan los y las jubilatas a todas horas sin anestesia. Tranqui, mucha tela que cortar en un nuevo programa, pimpollo.
Lo del Aguijón me parece bien, que ya le vale al menda un poco de chupar cámara, se lo merece y se lo curra con las letras. Tú le mandas un guasap y listo. Y ya puestos invita también al programa a don Rica, a ver si le animamos, que tiene top de cosas full time para contar.
¡Ah! el programa se llamará “Osculos”, con doble intención. Lo vamos a petar…
Yoli.
Cojonudo
Eso está hecho, sister. El nombre del programa es power total. He leído “Os culos” y he dicho ¡wow! Eso es gallego, ¿no? Qué pasada, con idiomas y todo en plan internacional, superfly tía! Ni me ‘remango’ con esa p… gente que sale, en plan aquí estoy yo, con su chaquetilla ‘intelestual’ y hablando de esos items tan vintage que llaman libros. No entiendo por qué amontonan esos ladrillos, si hay readers y esas mierdas para raritos donde les cabe todo. Debe de ser una señal de prestigio y respeto entre ellos, no sé, tía, o igual se meten algo muy fuerte y lo esconden ahí. Algo muy chungo, porque están más p’allá que p’acá, si no, ya me dirás por qué les va el rollo de meter la nariz en las pajas mentales que ha escrito ahí otra peña, que tiene que ser más rara aún. No les capto, son unos putos marcianos, yo creo que se ponen cachondos hablando de nombres y cosas rarísimas que ni ellos entienden, en plan putas palabras mágicas, como esa gente que le pone que le peguen. Putos degenerados, la gente cada día está peor.
Me molaría conocer su rollo, porque ahí debe moverse pasta. Igual me vengo arriba y escribo algo para hacerme colega… De verdad que me gustaría saber qué se meten, boss.
El Kevin
Cuando leí el titulo, Don Arturo, pensé que refería a dos personajes Argentinos… pero me doy cuenta de que es un fenómeno universal… La ignorancia nos supera y la malicia del plan sistemático para hacernos más ignorantes aún, está dando excelentes resultados. Me pregunto, tristemente, y quizás buscando una luz de esperanza, si esto tendrá, como todo proceso histórico un bucle hacia atrás.
Cómo siempre digo, vamos en curso de colisión hacia lo inevitable. Regaremos los campos con bebidas isotónicas porque los estúpidos pensamos que hace bien.
Dios nos ayude.
Cierto, podemos reírnos de esa imagen que pinta de una España patética, llena de palurdos y botarates. Pero esperaba más de don Arturo.
Que las redes sociales han traído una degradación del cerebro de nuestros conciudadanos es innegable. Pero ¿acaso eran mucho mejores los que se tragaban los consejos de la señorita Francis o leían con avidez los crímenes truculentos que poblaban El Caso?
Seguro que no. A mi juicio, el problema fundamental de nuestros días no está en las chonis ni en los kelis. Está en las élites políticas. Esas sí que se han degradado. Y esas son las que merecían un texto satírico, no esos pobres infelices que ni sienten ni padecen y viven su existencia pegados al móvil o a la televisión.
Talmente. Cuando más baja el nivel, más gusta y, por lo tanto, más baja.
Consuela saber que por su tierra ocurre los mismo que en la mía. Programas de “opiniones” y “opinadores”. Con un cero grandote como luna llena en lo que respecta a cultura en general (con perdón a quienes ostentan tal grado). Lamentable, si, pero retiro lo de consuelo, diría INDIGNACIÓN