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‘Fuera de la gravedad’, de Luis Chaves

‘Fuera de la gravedad’, de Luis Chaves

Luis Chaves es un poeta nacido en San José, Costa Rica, en 1969. Considerado una de las figuras clave de la poesía contemporánea de su país, escribe también narrativa y artículos. Su obra ha sido traducida al alemán, francés, inglés y esloveno. Recibió el Premio Nacional de Poesía de Costa Rica en 2012. Ha publicado Historias Polaroid (2001), Chan Marshall (III Premio de Poesía Fray Luis de León, Visor, 2005), Asfalto. Un Road Poem (2006) donde el autor experimenta con los poemas en prosa y Monumentos Ecuestres (2011). También es autor de la novela Salvapantallas (Seix Barral, 2014), de la fábula O.W. (2020) y del libro de crónicas Vamos a tocar el agua (publicado en España por los tres editores, 2021), obra que nace como consecuencia de su residencia en el Programa de Artistas en Berlín. Su obra poética está reunida en Falso Documental: Poesía Completa 1997 – 2016 (Seix Barral, 2016). En Chile la editorial Los Libros de la Mujer Rota publicó en 2020 Asfalto y La marea de Noirmoutier. Presentamos una selección de poemas de Fuera de la gravedad (Ediciones Perro Azul, 2021; Ediciones Overol, 2022), último poemario del autor, en el que apuesta de nuevo por uno de sus sellos de identidad: la memoria de lo doméstico. Una indagación en los recuerdos y decisiones de épocas pasadas y futuras que nos atraviesan y cuyas consecuencias siguen marcando el ritmo de nuestros días. Un viaje múltiple por un mapa geográfico familiar, en el que la ausencia, los vínculos afectivos, la música, los acentos y hasta lo político se mezclan conformando un único escenario posible: nuestra vida. Un libro que deslumbra y cuyos destellos se escapan antes de que podamos atraparlos, como los objetos perdidos en el fondo del mar.

***

Pensando en usted un día como hoy

Tan temprano y desempleado.
Me puse a enhebrar:
el arpón del pulso, la vista
y la memoria.

Pero no quiero remendar las cosas,
no finjamos: del teléfono
lo que más le gustaba
era colgar.

***

Zapote / literatura infantil

De niño
me dormía arrullado
por la única
máquina de escribir
del barrio:
la Singer 3115.

***

Marino

Lo bueno del mar es
cuando nadie se ahoga.

Pasó ayer pero
lo cuento hoy
mientras escriben
ellas un nombre
en la arena
con un palo que vino
flotando entre bolsas
y hojas y pipas.
Escriben hoy
lo que conté ayer.

La monotonía tiene un borrador
que llamamos olas.

Son estas que te hacen
cosquillas en los pies
y luego se van.

Son estas que borran
los pies o lo que alcancen.
Lo que toca el mar
le pertenece.

***

Los años

También en una misma temporada
conviven las semanas medidas
por las cajitas del pastillero
o, en una calle de barrio,
el hueco tapado con un coche de bebé.

O el sabor a trébol de tardes enteras
y, en el antebrazo,
las marcas a presión de chapitas
de gaseosa.

Es una misma sustancia:
la de los fuegos artificiales
y la de lo que se petrifica
al fondo del congelador.

***

Momentos de la madera

Estaban pequeñas y compartían
cuarto cuando a veces,
en épocas de demolición,
entraba tarde y a oscuras
y por un par de minutos
las veía dormir,
el fuelle leve de la respiración
moviendo apenas
las cobijas.

Dice Sexton que una escritora es quien
con un mueble hace un árbol.

Existe también el escritor que
con un mueble hace una fogata.

***

Década

Hay que empezar
la década otra vez,
la línea va torcida.

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