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Juan Echanove: «La Cultura se parará pero ya no se volverá a recuperar»

Juan Echanove: «La Cultura se parará pero ya no se volverá a recuperar»

Juan Echanove actúa en Ourense para 60 personas en La fiesta del chivo, 340 menos de las que caben en el teatro, un aforo «que no entiende nadie» y que hace «imposible» que muchas compañías puedan trabajar: «Si seguimos así, la Cultura se parará pero ya no se volverá a recuperar», pronostica.

Echanove (Madrid, 1961) estrenó el pasado mes de noviembre en Madrid, dirigido por Carlos Saura, la adaptación teatral de Natalio Grueso de la novela publicada por Mario Vargas Llosa en 2000, y tras el parón que marcó la pandemia, ha recuperado una gira por España que le volverá a llevar a la capital, al Teatro Infanta Isabel, a partir del 15 de septiembre.

«El aforo del 75%, el que hay en todas las comunidades excepto Galicia y Castilla y León es muy complicado pero se puede llevar, aunque ¿por qué tengo que actuar para 60 personas en Ourense si para llegar allí he viajado en un avión con 150, con las que no he respetado ninguna distancia de seguridad?«, se pregunta. El teatro, afirma, es «seguro», porque todos los que lo hacen «se juegan mucho» y respetan «escrupulosamente» todas las medidas. «El reencuentro con el público y la actividad siempre es bueno, pero hacerlo para un máximo de 60 personas porque así lo ha impuesto la comunidad autónoma sin que se sepa la razón no lo entiende nadie. De seguir así, la Cultura se volverá a parar y no se volverá a recuperar», se lamenta.

Harán la función, dice, porque ya estaban «comprometidos» pero para que fuera rentable «habría que cobrar la butaca a cantidades astronómicas». «Lo que mantiene la red de teatros son las giras de las privadas. Si el índice de contagios en salas y festivales de teatro es cero, ¿cuál es por el qué de esas restricciones? Sigo con mucho ánimo, pero no soy nada optimista, porque parece que esto no ha hecho mas que empezar».

En un vídeo que subió a las redes en abril el objeto de su indignación fue el ministro de Cultura y Deporte, José Manuel Rodríguez Uribes, al decir «primero la vida, luego el cine», y ahora es «el sistema de 17 comunidades autónomas y cientos de ayuntamientos que pueden decidir qué se abre, qué no y de qué manera». «Al ministro, con el que me reuní, le quedó claro cuál era nuestra postura, además de su error. Entonces pensábamos que lo importante era que se declarara la Cultura bien esencial, pero en tres meses hemos llegado al desconcierto total. Si no se identifica a los espacios culturales como absolutamente seguros tendremos que cerrar, porque estamos al borde del cese de actividad».

Está muy satisfecho con haber recuperado La fiesta del chivo porque es «un éxito total», «y eso que sacarla de gira fue poco menos que un acto heroico de la productora —Zebra Producciones—». Vargas Llosa relata en ella, en una mezcla de ficción y datos históricos, los últimos días de quien fue dictador de República Dominicana durante 30 años hasta que le asesinaron en 1961; la confabulación para acabar con él y el recuerdo de una mujer, 35 años después, de cómo «el Chivo» la violó con 14 años, con su padre de «mediador» de ese «sacrificio bíblico».

«Mientras me quede un átomo de esperanza, de optimismo, voy a seguir con ella, pero si nos reducen el aforo nos olvidamos», anuncia. Afronta su papel del dictador Trujillo «desde los pequeños detalles. Siempre pensé en construir a un personaje que se cargó a 35.000 haitianos a machetazos dentro de los tics y manías cotidianos. Tienes que estar a gusto interpretando a ese saco de basura desde coordenadas humanas. Es un personaje atractivo y complejo, y no estoy nada harto de él», revela.

En sus 42 años de carrera ha trabajado en todos los medios y todo le gusta porque lo que le «apasiona», recalca, es «vivir». En enero comenzará el rodaje de la segunda temporada de Desaparecidos, y a partir de abril o mayo la de El Cid: «Es complicado de gestionar, con la gira de teatro, pero me niego a perderlo. Por eso me da tanta pena que todo pueda irse al garete, porque un segundo cierre no lo remonta nadie».

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