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Julián Ibáñez: “El hard boiled son los libros de caballería de la época actual”

Julián Ibáñez: “El hard boiled son los libros de caballería de la época actual”

Julián Ibáñez no para. A sus 78 años es un ejemplo de productividad y oficio que muchos escritores querrían para sí. Tras publicar un recopilatorio de ocho novelas titulado Todo Bellón, ahora nos sorprende con una nueva historia de su magnífico personaje. En este caso se trata de una vuelta a los orígenes, con un Bellón sin dinero ni destino, caminando por las calles sucias del extrarradio madrileño. Al leerla, uno no puede más que maravillarse ante un autor que rejuvenece novela tras novela. Violentamente pelirroja (Cuadernos del Laberinto, 2018) es una obra redonda donde todo tiene un porqué, desde un comentario en apariencia trivial hasta un letrero a medio colocar. A Bellón le encargan encontrar a una prostituta fugada, pero todo se complicará con un asesinato en el que él es el único sospechoso.

"Chandler nunca ha sido un best seller, se le edita una y otra vez porque es un fuera de serie, pero las tiradas son modestas"

Decía Andreu Martín que Ross MacDonald siempre escribe la misma historia, pero cada vez lo hace mejor. Sin ser Lew Archer, esta misma premisa se puede aplicar a Bellón. Los elementos son claros en cada nueva entrega: un buscavidas, mujeres peligrosas, policías corruptos, fauna de bar, asfalto y lugares perdidos donde nunca pasa nada,Y como un chef con tres estrellas Michelín, con esos ingredientes Ibáñez es capaz de servir un plato distinto cada vez. “Procuro que los argumentos sean sencillos, es el andamiaje del que cuelga toda la chicha. No me puedo permitir como Chandler argumentos caóticos (“Para entender mis argumentos es necesario contratar un detective privado”, decía). Los argumentos complejos y brillantes se los dejamos a la novela enigma”.

Acceder a las novelas de Bellón sorprende por su facilidad. Todas son autoconclusivas y apenas se hace referencia a las historias anteriores. Como dice Ibáñez, Bellón es un personaje sin pasado. “Ni pasado ni futuro. Ni ayer ni mañana. Son personas que viven al día. Ni siquiera tienen planes para por la tarde. Se dejan llevar. El motor que les impulsa es meter un billete en el bolsillo. Por lo mismo se puede decir que es una sola novela por entregas. Ya digo, me interesan las situaciones, no el argumento. Bueno, hay un par de novelas que dependen del final de la anterior, pero nada grave”.

"Bellón no tiene móvil, porque no tiene pasta y tampoco lo necesita"

Bellón es un personaje de la vieja escuela. Frente a hackers y tecnología punta de otros autores, Bellón usa técnicas más analógicas como romper huesos para resolver cualquier problema. En sus novelas da la sensación de que, realmente, los criminales no han avanzado al mismo tiempo que la ciencia y siguen con la navaja en el bolsillo, como si estuviéramos en la Edad Media. A ese respecto, Bellón es un caballero andante moderno, aunque case más con la imagen de un mercenario con ética. “Exacto. No quiere decir que Bellón sea analfabeto. Conozco a mucha gente por ahí, incluso relativamente jóvenes, para los que un ordenador es un objeto raro. Bellón no tiene móvil, porque no tiene pasta y tampoco lo necesita. ¿Caballero andante?, claro, el hard boiled son los libros de caballería de la época actual”.

Bellón rezuma realismo. Leyendo novelas de otros autores, principalmente anglosajones, a veces se nota la influencia del cine para mal. Por ejemplo, no es raro leer que golpeando a un tipo en la nuca se queda inconsciente de inmediato o que colocando un silenciador solo se oye un leve susurro al disparar. Yendo más lejos, los jueces brillan por su ausencia en la mayoría de novela policiacas españolas. Bellón es un baño de realidad, pero una realidad cercana, de barrio, de la que te puedes encontrar con solo pisar la calle.

“Escribo sobre lo que conozco” dice Ibáñez. “Yo soy un chico de la calle, no he tenido un hogar ni leches de esas. Si quieres ver influencias quizás Roberto Alcázar y Pedrín, se me quedó muy grabado Pedrín con sus pantalones bombachos y su cachiporra. Por eso Bellón tiene dos cachiporras. La grande la lleva en el vehículo, eso lo he sacado de un amigo que era jugador profesional y llevaba una porra en el coche por si acaso”.

Violentamente pelirroja

Con casi cincuenta años en activo, Julián Ibáñez ha vivido el cambio espectacular de la novela negra, de ser un género desprestigiado que nadie quería publicar a reina de cualquier escaparate. Sin embargo, pese a la avalancha de títulos, cuesta mucho encontrar historias de la misma fuerza que las de Bellón. 

"Julián Ibáñez dispara a dar. Como Bellón, si saca un arma es para usarla, no para intimidar"

“Se ha producido un maremoto, hay una cantidad ingente de autores nuevos. Y entre tanta producción tiene que haber cosas muy buenas, sin duda. Aunque gana por goleada la novela enigma, en cuanto a producción. Dentro del género policíaco el hard boiled nunca ha despuntado del todo. Chandler nunca ha sido un best seller, se le edita una y otra vez porque es un fuera de serie, pero las tiradas son modestas. Ellroy se edita, pero no se vende. La culpa la tiene el hard boiled que, por definición, no tiene argumento, o éste es liviano. Y la mayoría de los lectores quieren una novela con argumento, con un misterio a resolver: ¿quién fue el asesino?, ¿cómo logró salir de la isla? Muy hábil, aunque como novela es una mierda. Ojo: hay que saberlo hacer”.

Por último, la pregunta es clara: ¿hacia dónde se dirige Bellón? Le hemos visto pasar de la ciudad a pueblos perdidos en secarrales. “Creo que no se va a mover del extrarradio de Madrid. Más cómodo para él y, sobre todo, para el autor”. ¿Y un libro sobre un asesino en serie? “Asesinos en serie hay pocos. Cuando aparece uno los escritores de novela enigma se lanzan como una jauría a por él, necesitan mucha casquería para mantener en pie sus aburridas historias”.

Julián Ibáñez dispara a dar. Como Bellón, si saca un arma es para usarla, no para intimidar. Un autor de culto y un personaje que todavía tiene mucha cuerda.