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La historia del niño del espacio

La historia del niño del espacio

“Acabó la bolsa de gusanitos, pisó el pedal de la papelera y la arrojó dentro. El ruido que hizo la tapa al caer fue el de los grilletes cerrándose sobre mi tobillo.”

 

Así describe Juan cómo recibió el encargo de este libro. “El encargo más difícil del mundo”. Y es que de manera inconsciente, la hija de Juan ha marcado a toda una generación. Bendita inocencia la que desde el desconocimiento del talento de su padre, es capaz de darse cuenta de que la historia del niño del espacio tiene algo que la hace especial, digna de ser contada.

Llevo unos días pensando en qué escribir acerca de Alex Colt. ¿Qué puede interesarle al público acerca del nuevo libro?… Pues no he encontrado respuesta. La realidad tras este vacío es que no hay manera humana de sintetizar en un artículo lo que habita en esas treinta y tantas mil palabras que conforman el manuscrito de lo último de Juan Gómez-Jurado. Si hablamos de sensaciones, puedo decir que la experiencia de lectura fue impresionante. Tuve la suerte de leerlo hace ya cierto tiempo y con las ilustraciones de Fran Ferriz por separado. Eso me dio perspectiva permitiéndome digerir la historia y buscar, como siempre hago, los mensajes ocultos existentes en cada texto que escribe Juan Gómez-Jurado. Y lo que he encontrado… es un auténtico tesoro.  Una perla en el fondo del océano de la literatura juvenil.

Y aquí voy a parar para decirle algo a la hija de Juan:

 

—Hola señorita, ahora que eres más mayor y que puedes leer el libro, seguro que tu padre te deja leer este artículo. Yo me llamo Gorka y también tengo una hija aunque más pequeña que tú. En nombre de todos los padres que tenemos el libro de Alex Colt entre las manos, te doy las gracias. Gracias por ser tan generosa y compartir con todos los niños como tú una historia que fue creada para ti y para tu hermano. Una historia que era tuya, que era vuestra, pero que un día decidiste que tenía que escucharla más gente. Entendiste muy bien que compartir algo como esto no hace que deje de ser especial sino que lo hace especial para muchas más familias. Gestos como ese son los que  los padres queremos ver en nuestros hijos. Eres muy generosa. Sigue así.

Yo, hoy mismo, cumplo 37 años y mi hija dentro de dos días cumple 2 añitos. Son días en los que me planteo muchas cosas. Digo esto porque la lectura de este libro ha hecho que me tambalee. En él están muchas de las referencias que han marcado mi infancia y mi juventud. Todo lo que absorbió mi cerebro cuando era una esponja y que luego me convirtió en lo que soy, está condensado en este libro. Star Wars, Los guardianes de la galaxia, Gremlins, Langoliers, Harry Potter, El señor de los anillos, Alien, Los vengadores, Los Goonies, El juego de Ender… todo ello (y lo que me habré dejado en el camino) orbitando alrededor de la leyenda artúrica. Reconozco que tuve buenos estímulos pero, ¿qué tiene mi hija por delante? Eso sí me preocupa.

 

“Un mundo donde los matones no tenían cuernos ni hachas, pero donde tampoco había futuro. Y donde desde luego, las cosas no ocurrían por ninguna razón.

—¿Qué te ha dicho Bardurian, Alex?

Que puedo irme.

Que puedo alejarme de todos estos alienígenas chiflados.

Que puedo evitar participar en una guerra.

Que puedo vivir en paz.

Que puedo regresar para volver a esconderme en callejones.

Sin familia.

Sin futuro.

Sin amigos.

Hizo una seña a los chubis, negando con la cabeza. Después se volvió para responder a la pregunta de Blop.

—Que será mejor que me consigas un uniforme de mi talla.”

Alex Colt es una obra escrita para que los jóvenes (y sus padres) se enganchen a la lectura. Así dicho, parece que es la función que deben desempeñar todos los libros de aventuras, pero nada más lejos de la realidad. El espectro lector es muy heterogéneo y la franja juvenil es la más difícil de todas. Nadie sabe lo que pasa por la mente de un adolescente, así que intentar adivinar lo que quiere leer un chaval de la era de YouTube es poco menos que imposible.

A mí, y de la misma manera a muchos otros padres, Juan Gómez-Jurado me está tocando la fibra. Él, inmerso en su frenético día a día, no se da cuenta de ello pero hay mucha gente como yo. Padres primerizos de una generación que es la suya. Que, de alguna manera, coincidimos en las cosas que han resonado en nuestra cabeza cuando éramos (más) jóvenes y que vivimos con preocupación hacia dónde están yendo las cosas en lo referente a los niños. Vivimos una explosión digital cuya evolución social es imposible de predecir. ¿A qué va a tener acceso mi hija dentro de 10 años? La respuesta me aterra.

"Por suerte Juan no está solo. Hay alguien que está jugando un papel importante en todo esto. Una persona con un talento para dibujar equiparable al de Gómez-Jurado para escribir, Fran Ferriz."

Pero Juan hace unos meses puso en mi estantería a Benjamín justo cuando lo necesitaba. Un balón de oxígeno, una pequeña luz. Pero el tiempo vuela, y de repente te levantas una mañana y Harry Potter ha cumplido 20 años y Bilbo 80 y aparte de Rowling o Tolkien no hay nada que yo realmente desee que mi hija lea. Y eso es una tragedia porque nos hemos acostumbrado a querer consumir todo producto oliendo a nuevo y con inmediatez así que ¿cómo voy a darle a mi hija libros de hace veinte años? Ya está mi padre dando por saco con sus libros viejos, pensará ella mientras yo me respondo que razón no le falta. Pero en ese momento vuelve a aparecer Juan, nos pone sobre la mesa a Alex Colt, y nos vuelve a tocar la fibra. Nos vuelve a dar esperanza y además, pudiendo vivir tranquilo volviendo al thriller, género del que Gómez-Jurado es sin duda el mejor escritor de Europa, decide complicarse la vida para que seamos nosotros los que no tengamos que preocuparnos. Tranquilos, que va a haber seis libros más. ¡Seis libros más! 

Por suerte Juan no está solo. Hay alguien que está jugando un papel importante en todo esto. Una persona con un talento para dibujar equiparable al de Gómez-Jurado para escribir. La persona que decora de manera inconsciente muchos de nuestros fondos de escritorio. Esa persona es Fran Ferriz. Y es que el ilustrador de Alex Colt es un maldito genio con un estilo tan personal como no había visto nunca. Un animal de la expresividad y de la profundidad conceptual. Uno de los pocos dibujantes capaces de ser aprobado por alguien tan exigente como Gómez-Jurado (Fran, no sabes dónde te has metido) para ilustrar su obra y capaz de expresar con unos pocos trazos los sentimientos más profundos de los personajes que dibuja. Los dibujos de Fran Ferriz en Alex Colt tienen muchas capas, y no me refiero a las tintas. Una capa descriptiva y otra alegórica. Una expresiva y divertida, y otra más sutil que nos da la información que se esconde tras una mirada o una caída de hombros. Esto es lo que lo hace especial. Los gestos. Fran es capaz de reflejar en un dibujo lo que no cabe en las letras. Coge la historia y la eleva, para terminar dotando de vida a un universo tan enorme, tan complejo, tan magnético y tan real que asusta. No es casualidad que haya sido elegido entre los 200 mejores ilustradores del mundo en 2016. En Alex Colt hay pocas casualidades.

Alex, el héroe de la historia, es aún un mocoso cuando le conocemos y la suya es la clásica situación de una Cenicienta: un huérfano pobre y desamparado al que todos desprecian y maltratan. Ha vivido en varias casas de acogida, yendo de mal en peor, sobreviviendo cada situación que se le presenta. Las cosas no suelen ir bien para los niños como Alex. El autor lo sabe, y no lo esconde:

“La pobreza, la enfermedad y la muerte, razones mucho más comunes y mucho más difíciles de aceptar, no tienen cabida en esos sueños. Porque todos los niños huérfanos creen, en el fondo de sus corazones, que son especiales. Cuando crecen, o bien descubren la verdad, o bien aprenden a ocultar sus sueños de los demás, para que estos no se burlen de ellos.”

Si bien los héroes infantiles de Gómez-Jurado son imperfectos, por lo general son más  inteligentes y audaces que los adultos y esto es un detalle con mucho más significado que el que todos hemos supuesto. Nos dice varias cosas de la filosofía de vida del autor. El mensaje, con el cual coincido absolutamente, es más o menos éste: Vuestro hijo es mucho más listo que vosotros y eso, es así. No obstante, de vosotros dependerá como él utilice su potencial. A partir de aquí, allá cada uno.

"Tal como pasa con la mayor parte de los libros infantiles muy buenos, todos po­demos encontrar en ellos algo que nos in­terese. Alex Colt es un clarísimo ejemplo de esto. Es un libro lleno de sutiles metáforas y de lecciones de vida."

Gómez-Jurado ha encontrado una fórmula en la que mezcla la fantasía con una visión muy moderna de la sociedad, en la que se incluyen ciertas tipologías de  familia desestructurada. En la historia, el autor normaliza la situación para que los niños sean capaces de romper los arquetipos sociales y no se atengan a lo que debe ser considerado como normal. Al leer el libro los niños se sentirán tratados como adultos y eso es algo que rompe el molde de la literatura juvenil.

Los autores de clásicos infantiles, a menudo toman partido por los niños en  contra de  los adultos. Sus libros son subversivos en el sentido más profun­do de la palabra. Se burlan de los mayores y desnudan sus ambiciones y fracasos. Sugieren, sutil o abiertamente, que los niños son más valientes, interesantes e inteligentes que ellos, y que hay que desobedecer las reglas que éstos les imponen. Tal como pasa con la mayor parte de los libros infantiles muy buenos, todos po­demos encontrar en ellos algo que nos in­terese. Alex Colt es un clarísimo ejemplo de esto. Es un libro lleno de sutiles metáforas y de lecciones de vida en cuyas páginas nos encontraremos numerosas situaciones que nos son familiares. Se nota en cada capítulo que Juan Gómez-Jurado se ha dejado el alma en este proyecto. Cada párrafo está estudiado al milímetro y no hay una maldita palabra que no albergue un propósito determinado.

Era muy difícil escribir lo que ha escrito Juan Gómez-Jurado. Era muy difícil hacer lo que ha hecho Fran Ferriz con ello. Era muy difícil imaginar que los caminos de estas dos personas se cruzasen y era muy difícil elegir un dibujante tan apropiado para esta obra. Ya os digo que va a ser muy difícil que esta saga no se os vaya de las manos. Estad preparados amigos míos porque habéis decidido subir a bordo de Madre y, como bien sabéis, cualquier cosa puede ocurrir a partir de ahora.

Y a ti lector, poco más puedo decirte. Hay libros que te superan. Libros que te entretienen o libros que te enseñan cosas. Libros que te trasladan a tu pasado y libros que hacen volar tu imaginación a sitios que nunca imaginarías. Libros cargados de metáforas que te hacen pensar y libros divertidos que solo buscan sacarte una carcajada. Libros solo para ver, libros solo para leer. Y luego hay libros que contienen todo lo anterior. Alex Colt es uno de ellos, pero no te voy a recomendar que lo leas. De hecho, me da igual que lo leas o no. El motivo es simple y ya te lo he dicho en alguna otra ocasión: tanto tú como yo, pertenecemos a una generación perdida. Nosotros ya no somos lo importante. Quien debe leer este libro es tu hijo. Dáselo ya. Acertarás.

 

Autor: Juan Gómez-Jurado. Título: Alex Colt 1. Cadete espacial. Editorial: Destino. Venta: Amazon y Fnac 

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