Inicio > Libros > Narrativa > La tragedia del girasol, de Benito Olmo

La tragedia del girasol, de Benito Olmo

La tragedia del girasol, de Benito Olmo

El pasado 21 de marzo fue mi cumpleaños y recibí uno de los mejores regalos que podría haber imaginado: la oportunidad de leer la nueva novela de Benito Olmo unas semanas antes de su lanzamiento.

Hace bastante tiempo que le llevo siguiendo la pista a este autor. Con La maniobra de la tortuga, la primera novela protagonizada por el inspector Manuel Bianquetti, Benito ya dejó claro que el investigador de más de dos metros de altura había llegado para pisar fuerte. Con un calibre de pie del 50. Casi nada. A los pocos meses de publicar esta novela con Suma de Letras vendió los derechos a Áralan Films y al director y guionista Juan Miguel del Castillo para su adaptación al cine. ¿Qué les parece? Una auténtica pasada, ¿no?

Pero la cosa no queda ahí. Con La tragedia del girasol el autor se consolida en el podio del género negro. «Benito Olmo se ha ganado un sitio entre los escritores del género. Ha llegado para quedarse». Palabras del maestro Víctor del Árbol, hace un par de años, como si tuviese olfato para este tipo de cosas y presintiese todo lo que este escritor se guarda aún en el bolígrafo.

"En La tragedia del girasol se trata cada tema con las pinceladas justas y necesarias, dotando a la narración de una profundidad delicada"

Con la lectura de su nueva novela he vuelto a disfrutar de la narrativa clásica, ordenada y natural que caracteriza a Benito Olmo. El exinspector de policía Manuel Bianquetti, suspendido de empleo y sueldo, se ve obligado a aceptar un encargo para una empresa de seguridad. Asesinatos, puñetazos, sangre, tiros en plena calle, una diva y un magnate de los negocios. Este hombre es capaz de desarrollar con acierto una trama en la que estos elementos cobran protagonismo en las calles de Cádiz. Y todo ello con el realismo y la coherencia que solo alcanzan algunos escritores: hacer creíble una historia que puede tener lugar en la esquina de nuestras casas.

Benito debe de ser un observador nato. Tiene que ser uno de esos tíos que examinan y analizan la vida. No podría explicarme, si no, cómo consigue retratar con tanta precisión los sentimientos y las relaciones entre los personajes de sus novelas. Las conversaciones entre un padre y una hija, la soledad de una mujer que trabaja en la calle, el dolor de una pareja que amenaza con romperse. En La tragedia del girasol se trata cada tema con las pinceladas justas y necesarias, dotando a la narración de una profundidad delicada que no embota ni satura el grueso de la trama.

Pero no todo van a ser elogios y serpentinas. La tragedia del girasol me supuso un problema. Grave. En los días que estuve leyendo la novela no podía evitar mirar a un lado y al otro mientras estaba comprando en el Mercadona. O mientras le echaba gasolina al coche. Me sentía vigilado, en tensión. Y es que la sensación de ser observado  constantemente en este libro es brutal. Es algo que se adhiere a nosotros desde las primeras páginas de la novela y no nos deja tranquilos hasta que llegamos al punto y final. Bianquetti vive con ojos en la nuca, custodia su casa a través de las cortinas de la ventana, apunta las matrículas de los vehículos que parecen seguirle, no duerme. Y si cierra los ojos durante unos minutos, lo hace con una pistola guardada debajo de la almohada.

"Benito Olmo consigue crear dependencia hacia sus personajes y hace de Bianquetti uno de esos detectives que terminan convirtiéndose, con el paso de los años, en referentes de la novela negra"

Otra cosa mala: cuando se cierra el libro uno quiere más. Benito Olmo consigue crear dependencia hacia sus personajes y hace de Bianquetti uno de esos detectives que terminan convirtiéndose, con el paso de los años, en referentes de la novela negra. Un mastodonte de dos metros y pico, testarudo, brusco, ¿impertinente? como ningún otro. Pero con corazón. Es mortal. Es un personaje de carne y hueso al que se le termina cogiendo tanto cariño que uno no puede hacer otra cosa que desear con todas las fuerzas que este escritor siga publicando libros.

Lean La tragedia del girasol. Correrán el riesgo de quedarse sin uñas de las manos, pero el sacrificio valdrá la pena. Los médicos más prestigiosos de Estados Unidos aseguran que las uñas mordidas vuelven a crecer. La satisfacción de estar leyendo a una de las voces más prometedoras del género negro es para toda la vida.

—————————————

Autor: Benito Olmo. Título:. Editorial: La tragedia del girasol. Venta: Amazon, Fnac y Casa del libro