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Lorenzo Silva: “Tenía la deuda de mostrar a los lectores al Bevilacqua joven”

Lorenzo Silva: “Tenía la deuda de mostrar a los lectores al Bevilacqua joven”

Foto: Aniol Resclosa. Planeta de libros.

Ha llegado el momento de pagar una deuda que Lorenzo Silva contrajo hace más de veinte años, cuando publicó El lejano país de los estanques. En aquella primera entrega evitó hablar demasiado del pasado del subteniente Rubén Bevilacqua. Ahora, Silva corrige esa ausencia y lo hace en El mal de Corcira (Destino), la décima novela de la serie dedicada a la pareja de investigadores de la Guardia Civil y que Silva ha presentado en una rueda de prensa virtual este martes 16 de junio.

En aquella historia publicada en 1998, Lorenzo Silva describió brevemente el paso del investigador criminal Rubén Bevilacqua por el norte de España. La referencia quedó abocetada: a sus 26 años y tras un año de prácticas, Bevilacqua desembarcó en Guipúzcoa. Ahora Lorenzo Silva retoma ese episodio para describir la participación de Bevilacqua en la lucha contra ETA, que es una de las intrigas principales de El mal de Corcira.

"¿Por qué he tardado tanto en contarlo? ETA es la gran historia policial de la España contemporánea, y para acercarse a ella hay que estar a la altura del conocimiento"

En este nuevo libro, que sus editores describen como un “acontecimiento”, Lorenzo Silva ofrece dos facetas de un mismo personaje. Por un lado, muestra al Bevilacqua curtido y con experiencia como investigador en el cuerpo armado, a la vez que revela al Bevilacqua novato, el mismo que veinte años atrás se presentó como voluntario en el País Vasco, donde aprendió a convivir con la sensación permanente de peligro y hostilidad.

“Esta es una novela excepcional, una obra maestra”, asegura Emili Rosales Castellà, responsable editorial de Destino. “Es mucho más que una novela policiaca. El referente de Tucídides aporta una visión panorámica. Es una novela literaria que se puede leer en cualquier momento y cualquier lugar”, insistió Rosales, quien se refirió a la novela como una de las más importantes que se publicarán este año.

El mal de Corcira narra la investigación de una muerte. La víctima es un exmiembro de ETA, que aparece asesinado en una solitaria playa de Formentera. Para despejar las incógnitas, Bevilacqua se ve obligado así a profundizar en los entresijos de la banda, y tendrá que trasladarse con su equipo a Guipúzcoa, el lugar de residencia del difunto, a una zona que conoce bien, por su implicación casi treinta años atrás en la lucha antiterrorista, como voluntario en el País Vasco.

Cuando apareció la saga dedicada a la Guardia Civil, la banda terrorista estaba en activo, una razón que hizo desistir a Lorenzo Silva de abordar el tema de manera frontal. “En aquel momento era abogado y me topé con guardias civiles que estaban buscando lo que era el Comando Madrid de ETA (…). ¿Por qué he tardado tanto en contarlo? ETA es la gran historia policial de la España contemporánea, y para acercarse a ella hay que estar a la altura del conocimiento, que no es nada fácil de adquirir (…). Pero convertir la información que llegaba a mis manos en una novela habría sido imprudente. Decidí no tener prisa”.

"Hasta los detalles más estrafalarios de esta historia están basados en hechos reales"

Tras la disolución de la banda terrorista en 2018, Lorenzo Silva comenzó a trabajar a fondo en la trama novelesca de El mal de Corcira, para la que había acumulado información de sobra durante los años previos. “Hasta los detalles más estrafalarios de esta historia están basados en hechos reales”. Aseguró el escritor que la ficción ha contado la historia sólo desde el punto de vista vasco. Para escribir esta novela, Lorenzo Silva conversó con guardias civiles, víctimas y también con ex militantes de la banda terrorista y del entorno de Batasuna.

“Esta novela es la más larga y compleja de la serie, porque reúne dos novelas: la investigación que ocurre en el tiempo presente y los flashbacks de la experiencia de Bevilacqua en el País Vasco. Un personaje literario no es nada sin los lectores, y Bevilacqua existe porque cientos de miles de personas lo han hecho existir. Tenía la deuda de mostrarles ese Bevilacqua joven”.

Sobre el peso de Tucídides, del que Bevilacqua echa mano para explicar lo que vive, Lorenzo Silva apela a la idea de la historia como un instrumento más de la ficción: “Es curioso que un ateniense hablando de un conflicto en una polis describa dinámicas que yo he podido observar en la España de mi tiempo, en el conflicto vasco, en el reciente conflicto catalán o en mi análisis de la Guerra Civil. Lo hizo con la misma tristeza que yo identificaba en muchos de los problemas de mi tiempo”.

"Cada día creo más en el trabajo previo del escritor antes de sentarse a escribir la primera línea"

Lorenzo Silva es Guardia Civil Honorario, una distinción con la que se premió “su contribución a la imagen del cuerpo”. “La lucha antiterrorista ha sido la escuela de la investigación criminal en la España contemporánea. ETA era una organización muy sofisticada y tenía un tejido social formado por cientos de miles de personas, que le proporcionaban una implantación difícil de combatir”, explicó el escritor, quien atribuye a la Guardia Civil un peso importante en la desactivación de la banda terrorista.

Madrileño nacido en la maternidad del hospital militar Gómez Ulla, Lorenzo Silva es abogado además de novelista. Él mismo lo ha contado: comenzó antes su vocación literaria, cuando tenía 14 años, que por la abogacía. De ahí que para él la ficción plantee la posibilidad de reconstruir una realidad. «La literatura sirve para combatir la desmemoria interesada», aseguró el autor de El alquimista impaciente (Premio Nadal) y La marca del meridiano (Premio Planeta).

Sobre el proceso literario alrededor de esta nueva novela también ha conversado Lorenzo Silva en la rueda de prensa virtual de este martes: “Ha sido una sensación de escritura casi torrencial. Cada día creo más en el trabajo previo del escritor antes de sentarse a escribir la primera línea”.

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