Tristán y Claudia se conocen un domingo en las escaleras de una corrala donde son vecinos, la finca se convierte en el escenario principal de un tebeo que recupera el formato de historietas por entregas del siglo pasado y, como es habitual en los tebeos de Juan Berrio, el nudo se centra en contar historias pequeñas.
Los domingos también, editado por Salamandra Graphic y ya en librerías, recurre al formato de tiras por entregas: “Una doble página, donde las pares tienen un pequeño título y la historieta concluye en las impares, como si estuvieran hechas para un semanario o una revista mensual, de las que se publicaban antiguamente”. Berrio admite que le apetecía recurrir a esa fórmula de “pequeños finales”, aunque en realidad “las historias no son intercambiables” y van creciendo a lo largo de las 103 páginas del tebeo, “igual que la vida de los personajes”.
El dibujante comenta que Tristán y Claudia no están inspirados en nadie en particular, tampoco en sí mismo. Fueron creados hace diez años y aparecieron en historietas cortas y revistas. También tuvieron protagonismo en su libro Te quiero, una historia muda, muy sencilla y muy corta que define como “un catálogo de amor sin palabras”, publicado en 2017.
Ahora la pareja vuelve a la viñeta en este nuevo cómic, donde las tardes de domingo se alargan sin motivo. “Siempre me han gustado las historias cotidianas, las casualidades, los encuentros y desencuentros, es el caldo de cultivo donde encuentro mis historias”.
Berrio cuenta que en las páginas finales del cómic aparecen referencias a cuando empezó a trabajar con los personajes, y esa época coincidió con varias lecturas que tenían por común denominador la palabra “domingo” en su titulo: Domingo, de Natalia Ginzburg, Llovió todo el domingo, de Philippe Delerm y Los domingos de Jean Dézert, de Jean de la Ville de Mirmont. Y como el autor es un apasionado de las casualidades, esa circunstancia tuvo el suficiente peso para que su nuevo cómic adoptara el título de Los domingos también.
Además de los personajes de Tristán y Claudia, el cómic cuenta con los vecinos mayores de la corrala que, como en la vida misma, son los residentes más habituales en este tipo de fincas. “Doña Dora es un personaje muy importante. Hace de contrapunto, y es que tiene su casa en medio de las viviendas de la pareja, la que ocupa Tristán a un lado y la de Claudia, al otro”. Berrio reconoce que doña Dora es un personaje que “no está por el amor”, tiene sus arrebatos de mal humor, “pero hace que la historia funcione”. Doña Dora tampoco está inspirado en nadie concreto, y sí en las muchas personas mayores que ha conocido a lo largo de su vida y de las que va adoptando los principales rasgos.
También el autor se da la licencia de aparecer en el cómic, de vez en cuando: “Es una forma de mostrar que los personajes se saben dibujados y que forman parte de la ficción, y también una manera de arrancar una sonrisa y que la historia de amor vaya creciendo”.
Berrio explica que Los domingos también es un cómic para todos los públicos, “una historia sencilla que puede leer cualquiera” y en la que aplica la técnica del grafito acuarelable, donde se combina el dibujo con grafito, siempre a mano, y la acuarela con una gama de colores apagados y otoñales, que combinan bien con el guión.




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