Inicio > Libros > No ficción > Nuestros gestos cotidianos poseen su historia

Nuestros gestos cotidianos poseen su historia

Nuestros gestos cotidianos poseen su historia

Leyendo el último libro publicado por Miguel A. Delgado (Oviedo, 1971), de título La costumbre ensordece, recuerdo algo que fue constante en mi vida durante varias décadas y a lo que, de una manera irreflexiva, no daba importancia. Resulta que todos los días despertaba, me levantaba a las seis de la madrugada para ir a trabajar y cogía el coche para hacer el recorrido de poco más de cinco minutos desde mi casa a la plaza de la mina en la que trabajaba. La mayoría de los días me encontraba a la puerta de la oficina, sin ser consciente de cómo había realizado el trayecto, prueba inequívoca de la manera irracional en que automatizaba mi conducción matutina. El libro de Delgado me abre los ojos a la importancia que tienen esos gestos rutinarios y me obliga a reflexionar sobre qué pasaría si nos planteáramos por qué hacemos lo que hacemos y cuáles son nuestras íntimas relaciones con estos gestos cotidianos.

La costumbre ensordece es un magnífico ensayo en el que la Historia no son los grandes hechos políticos y militares. Este libro describe la historia que se encuentra encerrada en nuestros gestos repetitivos. La primera enseñanza que me muestra Delgado es que “cuando hacemos a diario gestos rutinarios y automatizados estamos devaluando el significado de estos”. Al pararnos a pensar y analizar cualquiera de esos gestos vemos que cada uno de ellos tiene una historia detrás y una evolución. Sólo es preciso que profundicemos un poco en los actos cotidianos para descubrir las razones que se ocultan tras esas capas de irrelevancia.

"En cada gesto que nos rodea, si miramos detenidamente con los ojos de la reflexión, vemos la evolución de esas cosas rutinarias"

Es indudable que la monotonía de nuestra vida hace que pensemos que el ritmo que marcan nuestros pequeños gestos diarios es continuo e inalterable, hasta que de repente aparece un cataclismo en forma de tragedia personal, guerra, epidemia o desastre natural que nos hace ver que nuestra vida no es tan inmutable como pensamos. Delgado es capaz de hacernos ver con sus disquisiciones que “nuestra soberbia es de tal calibre que pensamos que somos inmunes a nuestro destino final. A todos nos llegará ese momento que, cuando somos jóvenes y despreocupados, nos parece muy lejano, incluso irreal”.

El ensayo nos deja claro que en la cotidianidad hay cosas muy valiosas que nos hacen sentir que estamos vivos y nos emocionamos. En cada gesto que nos rodea, si miramos detenidamente con los ojos de la reflexión, vemos la evolución de esas cosas rutinarias.

Miguel A. Delgado, para que el lector pueda descubrir la fascinante historia que esconden alguna de nuestras rutinas, decide, de una manera original y sorprendente, realizar su análisis histórico partiendo de un horario convencional. El ensayo está dividido en los siguientes capítulos:

6:30 h. Abrir los ojos.

6:35 h. Apagar el despertador.

6:50 h. Correr.

7:40 h. Lavarse.

8:00 h. Vestirse.

8:10 h. Desayunar.

8:40 h. Llevar a las niñas.

9:00 h. Llegar a la oficina.

11:15 h. Accidentarse.

13:30h. Almorzar.

16:00h. Tener una reunión.

18:00h. Salir del trabajo.

18:30h. Recoger a las niñas.

19:30h. Entretenerse.

21:00h. Volver a casa.

22:30h. Contar un cuento.

00:30h. Volver a dormirse.

"La costumbre ensordece es un ensayo íntimo, incluso diría que delicioso, donde el autor desnuda sus pensamientos y curiosidades por los pequeños gestos"

Como puede observarse, el ciclo del día empieza con abrir los ojos y conseguir que nuestro cuerpo, después de la desconexión producida durante el reparador sueño, se ponga en marcha y, al cabo de horas de realizar muchas cosas, se cierre el ciclo, cayendo otra vez en ese descanso que nos permite reiniciarnos para poder volver a empezar otro día más. Algunas pinceladas de los razonamientos efectuados por Delgado son:

El despertador es un aparato moderno que nace para completar la medición del tiempo; durante siglos, el hombre se vio en la necesidad de regular los tiempos de su vida mediante la distribución de tareas a lo largo del día.

En la actualidad es preciso salir a correr, ya que llevamos una vida sedentaria; a lo largo de los siglos el esfuerzo físico era el motor que movía la actividad del hombre, y por lo tanto “el correr” se planteó como una actividad lúdica, un juego.

El aseo diario es la rutina personal que puede que más haya cambiado a lo largo de la historia; en unas épocas se consideraba beneficiosa, en otras perniciosa, para más adelante volver a ser uno de los pilares de la salud.

La costumbre ensordece es un ensayo íntimo, incluso diría que delicioso, donde el autor desnuda sus pensamientos y curiosidades por los pequeños gestos. Con sus razonamientos, Miguel A. Delgado hace que los lectores reflexionemos y cambiemos la manera de pensar respecto a lo que pasa diariamente por nuestra vida. Después de leer el libro, estoy seguro de que el lector verá los gestos cotidianos como algo que merece la pena vivir y disfrutar con “atención plena”.

Considero que es un ensayo muy recomendable ya que, al obligar al lector a pensar y razonar, permite descubrir qué hay detrás de esos gestos que, aunque parezcan monótonos, han llegado a nosotros gracias a su evolución, por lo que es imprescindible pensar que detrás de todo gesto rutinario hay una sorprendente historia que permitió su transformación hasta la forma en que lo conocemos hoy en día.

—————————————

Autor: Miguel A. Delgado. Título: La costumbre ensordece. Editorial: Ariel. Venta: Todos tus libros, Amazon, Fnac y Casa del Libro.

5/5 (12 Puntuaciones. Valora este artículo, por favor)
Notificar por email
Notificar de
guest

0 Comentarios
Feedbacks en línea
Ver todos los comentarios