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Poemas de Ana Blandiana

Poemas de Ana Blandiana

Ana Blandiana (1942), es una figura legendaria de la literatura rumana en la que ocupa un lugar muy importante en las letras rusas y checas. Es la poeta rumana actual más internacional, autora de catorce libros de poesía, dos volúmenes de relatos fantásticos, nueve de ensayos y una novela. Fue una destacada opositora al régimen de Ceaușescu y forma parte del grupo de escritores que concibieron su vocación literaria como una forma de resistencia moral.

Su poesía cultiva un tono sincero y espontáneo de inflexiones metafísicas. Su poética, basada en el sentimiento trágico de la existencia, se perfila como un arte que, a la vez, revela y esconde los significados de las cosas. La poesía de Ana Blandiana ha nacido en una época en la que, como la misma poeta dice, “ser libre es más difícil que no serlo, en un tiempo, en el que, paradójicamente, la libertad de la palabra disminuye la importancia de la palabra”.

Blandiana reorganizó el PEN Club rumano cuya presidencia asumió de 1990 a 2004. Fundó y presidió la Alianza Cívica (1991-2001), una organización independiente que luchó por la democracia e hizo posible la entrada de Rumanía en la UE y bajo el amparo del Consejo de Europa, Ana Blandiana creó el “Memorial de las Víctimas del Comunismo y de la Resistencia” en Sighet. Este museo que es a la vez centro de investigación y escuela de verano, está considerado el tercer museo de la conciencia europea después de Auschwitz y el memorial de Normandía. En reconocimiento de su contribución a la cultura europea y su incesante lucha por los derechos humanos, Blandiana fue condecorada con la más alta distinción de la República Francesa, Chévalier de la Légion dHonneur, y el Departamento de Estado de EE.UU. le otorgó el Romanian Women of Courage Award. Ana Blandiana es doctora honoris causa por varias universidades y sus libros han sido galardonados con los premios más prestigiosos del mundo.

Una de las más importantes conocedoras de la obra de Blandiana y traductora al español de gran parte de sus libros, Viorica Patea, ha escrito lo siguiente:

“Al igual que Ana Ajmátova, Nadejda Mandelstam, Iván Chmeliov, Alexander Soljenitsyn o Václav Havel, Blandiana, Blandiana es un símbolo de una conciencia que no se deja doblegar por el poder totalitario, una figura que, ante los que detentan ´la razón de la fuerza´, responde con ´la fuerza de la razón´ unamuniana. Ana Blandiana forma parte de aquellos escritores que concibieron la función del escritor como la de ser testigo de su tiempo y la literatura como una forma de resistencia ante ´el terror de la historia´, para utilizar el paradigma de Eliade y ante aquellas fuerzas que aniquilan sistemáticamente al individuo. Tanto su prosa fantástica como sus poemas tienen el valor de un manifiesto que  pertenece hoy en día a la memoria colectiva de nuestro tiempo”.

Poemas de Ana Blandiana

¿Recuerdas la playa?

De Octubre, Noviembre, Diciembre (Pretextos, 2017)

Traducción de Viorica Patea y Natalia Carbajosa

¿Recuerdas la playa

revestida de cristales amargos

sobre los que

no podíamos caminar descalzos?

¿El modo en que

mirabas el mar

y decías que me escuchabas?

¿Recuerdas

las gaviotas histéricas

girando en el tañido

de campanas de iglesias invisibles

y los peces como santos patrones,

el modo en que

corriendo, te alejabas

hacia el mar

y me gritabas que te hacía falta

distancia

para contemplarme?

La nieve

se apagaba

enredada entre las aves

en el mar;

con una desesperanza casi alegre

yo miraba

tus huellas en el mar

y el mar se cerraba como un párpado

sobre el ojo, dentro del cual yo esperaba.

Caza en el tiempo

De Mi patria A4 (Pre-Textos, 2014)

Traducción de Viorica Patea y Antonio Colinas

Siento que soy la presa

pero no sé de quién,

pues las alas y las garras que descienden

sobre mí,

y me encadenan a la sombra

mucho antes de alcanzarme

carecen de nombre.

Sólo la frescura del aire dibuja

la amenaza que se acerca

con cruda y voluptuosa lentitud.

Sé que no hay salvación, pero

tampoco sé qué sería la salvación.

Si intento huir, la sombra también cambia

amoldándose a mi horizonte como las nubes,

feroz y protectora en su cuidado

de no perderme, presa de otro.

En la espera, los sobresaltos se confunden,

el pavor se mezcla plácidamente en el misterio,

desentrañar su enigma será mi sino:

tengo que vivir hasta que encuentre la respuesta

un tiempo igual al tiempo de la caza

en el que, al menos, sé que soy la presa.

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