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Poesías completas de Eliot, tomo II

Poesías completas de Eliot, tomo II

Estos poemas pertenecen al tomo II de Poesías completas, de Eliot, que Visor acaba de publicar en traducción de José Luis Rey. Los tres primeros corresponden al Libro de los gatos habilidosos. El resto son totalmente inéditos y hasta ahora no estaban incluidos en ningún libro.

 

DAR NOMBRES A LOS GATOS

Dar nombres a los Gatos es asunto difícil,
pues no se trata de otro juego de vacaciones;
tal vez creáis que estoy loco cual sombrerero
al deciros que un gato PUEDE TENER TRES NOMBRES.
El primero es el nombre que usa la familia,
como Peter, Augustus, como Alonso o James,
como Víctor o Jonathan, como George o Bill Bailey—
todos nombres sensatos para un uso diario.
Hay nombres más curiosos si así os suenan más dulces,
nombres de caballeros, también nombres de damas:
tales como Platón, Admeto, Electra, Démeter—
todos nombres sensatos para un uso diario.
Pero os digo que un gato precisa un nombre propio,
uno particular y que sea más digno,
¿cómo podrá si no mostrar su cola erguida
o lucir sus bigotes o cuidar a su orgullo?
De nombres de este tipo puedo daros algunos,
tales como Munkustrap, Quaxo o Coricopat,
como Bombalurina, o como Jellylorum—
nombres que solo pueden pertenecer a un gato.
Pero aún por encima de todo queda un nombre,
ese nombre que nunca habréis de adivinar;
el nombre que la ciencia humana no descubre—
EL QUE EL GATO SÍ SABE, y no confesará.
Cuando veáis a un gato meditar hondamente,
por la misma razón ha de ser siempre:
se sumergió su mente en la contemplación,
en pensar, en pensar, en pensar en su nombre:
su inefable afable,
su efaninefable 30
profundo, inescrutable Nombre propio.
darán sus volteretas en la entrada.
Si fuera luce el sol
diríais que no quieren hacer nada:
pero están descansando y esperando la hora
de la Luna Mansita y del Baile Mansito.

BUSTOPHER JONES, EL GATO DANDI

Nuestro Bustopher Jones no es todo piel y huesos—
bastante gordo está.
No frecuenta los bares, tiene ocho o nueve clubs,
¡es el famoso Gato de la Calle Saint James!
Lo saludamos todos cuando va por la calle
con su abrigo tan negro y pretencioso:
no hay gato ratonero como él tan bien vestido
y con tan buena planta.
En todo Saint James suena su fama, conocido
como Brummell de los Gatos;
¡y a todos nos encanta que nos salude él,
nuestro Bustopher Jones con sus blancas polainas!

Son contadas sus visitas a la Universidad
pues va contra las reglas
que un Gato pueda pertenecer a ella
y también a la Escuela Superior.
Por razón similar, cuando se abre la veda,
no está en El Zorro, sino en El Bar Dirigible;
y muy frecuentemente en el alegre Escena,
donde hay buenos moluscos, buenas gambas.
En tiempo de venado él da su bendición
a suculentos huesos que sirve El Cazador;
y antes del mediodía, ni un minuto después,
se toma su cerveza allá en Los Zánganos.
Y cuando tiene prisa es porque ponen curry
En El Siamés —o El Glotón;
si parece algo triste es que ha comido en Tumba
repollo, arroz, cordero.
De esta manera Bustopher pasa todos sus días—
en uno u otro club de los mejores. 30
No puede sorprendernos que se haya puesto gordo
y que ahora lo veamos más redondo.
Bien pesa sus arrobas, o soy un mentiroso,
y cada día gana aún más peso

ENTRE LAS DIVERSAS CLASES MEDIAS

Entre las diversas clases medias
(que viven de tomar mucha melaza)
una costumbre (para mejorar)
es la Carta que agradece la Hospitalidad.
Pero a la señora Woolf no le gustará 5
esta costumbre tan burguesa,
¿y qué puede hacer el pobre y viejo Possum,
que es de clase media-alta
de los pies a la cabeza?
Durante siglos y siglos 10
y bajo el Presidente o bajo el Rey,
ha contado siempre las mentiras adecuadas
y ha hecho siempre lo correcto.
Aunque se le ponen los dientes largos,
a veces anhela decir la verdad, 15
y le gustaría expresar su gratitud
por la conversación, la acogida y la cena.
Y tranquilos paseos por colinas y altozanos,
y el juego de petanca los domingos.
Y espera que quien le dé su aprobación 20
sea la señora Woolf.

OH DEA YE KEN THE TURDIE LADS

A Hayward [12 febrero 1941] (King’s), contándole que Las Dry Salvages
aparecería en NEW en diez días:

Ésta, sin embargo, no tiene por qué ser la versión final… y
agradeceré nuevos comentarios. Tras lo cual el viejo bardo,
inclinando sobre el arpa sus canosos rizos, y tocando las
cuerdas con sus dedos reumáticos, arrancó a cantar la
siguiente balada, rudimentaria pero conmovedora, de los
viejos tiempos:

¿Conoces a los fornidos y putos muchachos
que pueblan las orillas del Goble y el Tay;
los que pescan de noche un buen salmón
y por el día cazan ciervos?

Oh si, conozco bien a esos muchachos
de las orillas del Goble y el Tay,
que ya no pescarán nunca de noche
ni por el día cazarán al ciervo.

Qué pena siento yo en Knockiemuir,
qué triste el corazón en Kinkiebrae;
qué pena por esos muchachos
que ya no verán más la luz del día.

El río Muckieburn desemboca en el Goble
y el Goble en el Tay—
y esos ríos llevan la sangre de los muchachos
que ya no verán más la luz del día.

Con cariño, TP

CÓMO DISTINGUIR A UNA ZARIGÜEYA

A Geoffrey Faber Esqre.

Cuando florece la ortiga
y en el aire ya está la primavera,
qué delicia encontrar a la vieja Zarigüeya
con un poco de heno en sus cabellos.

Cuando agitan los bueyes sus dos cuernos 5
y el verano desciende sobre el prado,
qué delicia encontrar a la vieja Zarigüeya
que se columpia en un árbol cercano.

En su casa la vemos con la mitra
y su capa pluvial con la capucha. 10
Aunque no gusta mucho de peleas
un gruñido terrible puede dar.

Dependiendo del día está más lista o tonta,
y aborrece la tinta y el escribir a mano;
y golpea las teclas de la máquina
sin pararse a meditar.

Le gusta frecuentar estaciones de tren
donde estudia los mapas en un muro;
domina bien un arte: la paciencia,
y jamás se dedica a leer poesía.

Desde abril a diciembre
la veréis por los parques.
Por eso viene bien que ahora os diga
sus rasgos peculiares:

es un bicho arborícola,
y puede protegernos de las vacas;
en primavera va tan bien vestida
como la moda puede permitir.

When he walks, he is quite perpendicular
Although rather weak in the knees;
His diet’s extremely particular,
For he eats almost nothing but cheese.

He’s a nose which in summer is pinky,
And in winter a beautiful blue;
He has hair, which is not at all kinky—
Which I would not say, were it not true.

He has ears, which are almost symmetrical,
And of use when the wind is behind;
And a mouth, which is rather upsetrical
And not always easy to find.

At the sound of a sudden sub-pœna
He withdraws in alarm to his lair—
Very much like the spotted hyæna
When pursued by the cinnamon bear.

In the summer, when flowers are blooming,
His voice is compelling and gruff
And can not be confused with the booming
Of the bittern, or cry of the chough.

In the winter, when fields are forsaken,
He develops a saturnine laugh,
Which prevents him from being mistaken
For the hyperborean giraffe.

He has teeth, which are false and quite beautiful,
And a wig, with an elegant queue;
And desires to convey his most dutiful
Respects to your family and you.

TRES SONETOS

Al señor Geoffrey Faber, como respuesta a una balada titulada
“Nadie sabe lo que siento por ti.”
¡OH GEOFFREY! Como Júpiter pasas tú por la tierra,
oh tú en cuya frente y hombros luce tanto

el laurel de los triunfos, la Capa del profeta,
tú que gobiernas sabio mundo y cielo;
luchaste con los monstruos del mar y de la jungla,
triunfante como un Dios que toma forma humana
y solo bebe zumo de uva y de enebro,
y te respeta el gremio en tu retiro,
que vas canturreando como negro de Harlem,
Ruth con el rostro negro entre el trigo extranjero
a lomos de tu jaca; y en versos indecentes
que van de lo más malo a lo peor
caes como Lucifer: desde la aurora húmeda
al mediodía y sigues cayendo por la tarde.

* * *
TE PROCLAMÓ algún Cust con marcial juramento
como el mejor hombre del clan de Brownlow,
capitán, coronel —o más que un hombre,
protector de las damas desvalidas,
caballero intachable con la cabeza alta
en Cheapside, Lothbury o Barbican,
di, ¿cómo lo consigues? Dime cómo es que puedes
prescindir de vergüenza y dignidad?
¿Cómo puedes bailar el ritmo “swing”,
danzar al son del saxofón tan lúbrico,
menear las caderas cuando suena el tambor?

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Autor: T.S. Eliot. Título: Poesías Completas de Eliot, tomo II. Editorial: Visor. 

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