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Proyecto Itinera (LIII): La lección de filosofía

Proyecto Itinera (LIII): La lección de filosofía

El Proyecto ITINERA nace de la colaboración entre la Asociación Murciana de Profesores de Latín y Griego (AMUPROLAG) y la delegación murciana de la Sociedad Española de Estudios Clásicos (SEEC). Su intención es establecer sinergias entre varios profesionales, dignificar y divulgar los estudios grecolatinos y la cultura clásica. A tal fin ofrece talleres prácticos, conferencias, representaciones teatrales, pasacalles mitológicos, recreaciones históricas y artículos en prensa, con la intención de concienciar a nuestro entorno de la pervivencia del mundo clásico en diferentes campos de la sociedad actual. Su objetivo secundario es acercar esta experiencia a las instituciones o medios que lo soliciten, con el convencimiento de que Grecia y Roma, así como su legado, aún tienen mucho que aportar a la sociedad actual. 

Zenda cree que es de interés darlo a conocer a sus lectores y amigos, con la publicación de algunos de sus trabajos.

***

Ciudad del Vaticano, 1512

Absorto en los últimos retoques, Raffaello no se había percatado de la presencia silenciosa de Margherita, que contemplaba la escena a su espalda. Después de dos años de intenso trabajo, la obra estaba prácticamente terminada. Una vez más, él la había inmortalizado con sus pinceles, aunque en esta ocasión no fuera la protagonista absoluta, sino una pequeña pieza de aquel inmenso puzle que ocupaba una pared entera de la estancia. Pero ella era consciente de que una figura femenina no pasaría desapercibida en una composición repleta de hombres sabios.

El pintor dio unos pasos hacia atrás para observar con perspectiva todo el conjunto y un sonoro aplauso retumbó en toda la sala. Se giró sobresaltado y cruzó la mirada con su fornarina, a la que no esperaba encontrar allí. Se acercó a ella sonriente y le preguntó expectante:

—Finito. Ti piace?

—Bellissimo!

Luego permanecieron unos minutos admirando el resultado sin mediar palabra. Todo estaba en su sitio, podían marcharse tranquilos.

—Andiamo?

—Andiamo!

Y salieron cogidos de la mano, cerrando la puerta tras de sí.

***

Los ojos de la joven alejandrina miraron a un lado y a otro para asegurarse de que no había nadie vigilándolos.

—Todo en orden —dijo Hipatia—. Por fin nos han dejado solos.

Entonces la imagen congelada cobró vida y todos empezaron a desplazarse por el fresco, apresurándose a tomar asiento en las gradas.

—¿A quién le toca hablar hoy? —preguntó Diógenes, que ya estaba sentado desde un principio.

—Que hable mi maestro —dijo Alejandro Magno.

Aristóteles ya habló el otro día —dijo Heráclito, desde la primera fila, con cara de aburrimiento.

Un corrillo de muchachos se arremolinaba alrededor de Arquímedes escuchando atentamente cómo les explicaba su principio mientras les escribía la fórmula en una tablilla encerada. Anaximandro, impaciente, le llamó la atención:

—Arquímedes, ya nos sabemos todos lo de peso igual a empuje. Siéntate, que te estamos esperando.

En otro rincón, Pitágoras estaba concentrado tomando notas en un códice y algunos curiosos se sentaron junto a él.

—¿Qué cálculos te traes entre manos ahora? —le preguntó Parménides.

—Ya os contaré otro día mi nuevo teorema, aún tengo que madurarlo un poco más.

Cuando ya se habían situado todos en los escalones, el anciano Homero tomó la palabra:

—Aunque mi ceguera me impide ver vuestros rostros, os conozco a todos por vuestras voces, y hoy he escuchado por primera vez a alguien que me ha resultado desconocido. Yo diría que por su timbre se trata de una mujer, y me gustaría que se presentara para que todos sepamos quién es.

Los sabios se miraron unos a otros con cara de sorpresa. Ninguno se había dado cuenta de que hubiera una fémina entre ellos. Hipatia sabía que el rapsoda se refería a ella, y se levantó decidida de su sitio para dirigirse al auditorio.

—Mi nombre es Hipatia y vengo de Alejandría. Todo lo que soy se lo debo a mi padre, Teón, que confió en mí a pesar de mi sexo y me brindó una esmerada educación, lo que me permitió adentrarme en el estudio de la filosofía, las matemáticas y la astronomía, llegando a ser una experta en todas esas materias. Gracias a ello, me convertí en una mujer muy culta y polifacética, y llegué a ser una de las primeras maestras de mi ciudad, enseñando geometría y filosofía neoplatónica. Es para mí un honor tener la oportunidad de conocer aquí personalmente a Platón. Aunque no sea muy correcto que yo alardee de mis propios logros, os diré que, en el campo de la astronomía, he inventado el astrolabio y el planisferio que, como sabréis, sirven para calcular la posición de los astros. Además de una gran amante del conocimiento, también soy una defensora a ultranza de la libertad del pensamiento, pues creo que es preferible pensar de forma errónea que no pensar.

Durante la disertación de la joven, no cesaban los murmullos entre el público masculino, que no salía de su asombro. Finalizada su intervención, Hipatia volvió a ocupar su asiento, al tiempo que un infiltrado se ponía en pie para tomar la palabra:

—Ya veo que en mi ausencia no perdéis el tiempo, lo cual me satisface enormemente. Imagino que tampoco me conoceréis. Permitidme que me presente: soy Raffaello Sanzio, el pintor que os ha reunido a todos para la eternidad bajo este techo. Espero que disfrutéis de la mutua compañía por los siglos de los siglos.

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Leyenda de la imagen de portada:

1 : Zenón de Citio
2 : Epicuro
3 : Federico II Gonzaga ?
4 : Boecio o Anaximandro o Empédocles ?
5 : Averroes
6 : Pitágoras
7 : Alcibíades o Alejandro Magno ?
8 : Antístenes o Jenofonte ?
9 : Hipatia o Francesco Maria della Rovere ?
10 : Esquines o Jenofonte ?
11 : Parménides o Euclides ?
12 : Sócrates
13 : Heráclito (según los tratados de Miguel Ángel)
14 : Platón sosteniendo el Timeo (según los tratados de Leonardo da Vinci)
15 : Aristóteles sosteniendo la Ética a Nicómaco
16 : Diógenes de Sinope
17 : Plotino ?
18 : Euclides o Arquímedes rodeado de estudiantes (según los tratados de Bramante) ?
19 : Estrabón o Zoroastro ?
20 : Ptolomeo
R : Rafael como Apeles
21 : El Sodoma como Protógenes

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