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Proyecto ITINERA (XIX): Ciencia, humanidades y clásicas

Proyecto ITINERA (XIX): Ciencia, humanidades y clásicas

El Proyecto ITINERA nace de la colaboración entre la Asociación Murciana de Profesores de Latín y Griego (AMUPROLAG) y la delegación murciana de la Sociedad Española de Estudios Clásicos (SEEC). Su intención es establecer sinergias entre varios profesionales, dignificar y divulgar los estudios grecolatinos y la cultura clásica. A tal fin ofrece talleres prácticos, conferencias, representaciones teatrales, pasacalles mitológicos, recreaciones históricas y artículos en prensa, con la intención de concienciar a nuestro entorno de la pervivencia del mundo clásico en diferentes campos de la sociedad actual. Su objetivo secundario es acercar esta experiencia a las instituciones o medios que lo soliciten, con el convencimiento de que Grecia y Roma, así como su legado, aún tienen mucho que aportar a la sociedad actual. 

Zenda cree que es de interés darlo a conocer a sus lectores y amigos, con la publicación de algunos de sus trabajos.

“¿Y eso para qué sirve?” “ ¿Y para qué sirven el Latín y el Griego?” Estas preguntas tan zahirientes por la osadía, como inocuas por su “simpleza” —que no sencillez—, lamentablemente hemos tenido que soportarlas todos aquellos que hemos estudiado un Bachillerato de Humanidades. Sin embargo, hay algo más triste, mucho más triste sin duda: ya no se oyen tanto esas zafias preguntas, porque ni siquiera tenemos un Bachillerato propio de Humanidades —así es esta “magnífica” Ley de Educación que tenemos actualmente— y el Latín y el Griego, sobre todo el Griego, están desapareciendo de los institutos.

“¿Y eso para qué sirve?”, pero también hemos sufrido oír cosas como que no hay investigación en Humanidades o exabruptos como “el que vale, vale, y el que no, pa’ letras”. Creo firmemente que la Educación y el Conocimiento son los pilares básicos, junto con la Cultura de una civilización. No considero que haya “saberes” más importantes que otros, por mucho que un infame “dis”-ministro de Educación dijera que “hay que estudiar cosas útiles” —a él ningún estudio le fue útil—. Al menos, si hubiere duda o falta de conocimiento, hay que informarse antes de soltar el menosprecio por aquello que desconocemos.

"Para empezar, habría que despejar cualquier atisbo de duda sobre si hay o no hay investigación en Humanidades"

Para empezar, habría que despejar cualquier atisbo de duda sobre si hay o no hay investigación en Humanidades. Comencemos por acordar qué es «investigación». Algunas de las definiciones que da la RAE son: “indagar para descubrir algo” o “realizar actividades intelectuales y experimentales de modo sistemático con el propósito de aumentar los conocimientos sobre una determinada materia”. Si, además, hablamos de investigación científica, tendremos que acordar qué es «ciencia». Ciencia, según una de las definiciones de la RAE, es el “conjunto de conocimientos obtenidos mediante la observación y el razonamiento, sistemáticamente estructurados y de los que se deducen principios y leyes generales con capacidad predictiva y comprobables experimentalmente”. Esta definición parece bastante acertada, tanto por el significado original de la palabra, como por la descripción del proceso para llegar hasta el conocimiento en sí. Sin embargo, la RAE también nos ofrece una definición que -reconozco que de forma muy dolorosa- limita sólo a algunos saberes y conocimientos: “conjunto de conocimientos relativos a las ciencias exactas, físicas, químicas y naturales”. Definición contradictoria —y conflictiva— con la acepción que nos ofrece cuando infra nos habla de “ciencias humanas: ciencias que, como la historia, la filosofía y la filología, se ocupan de aspectos diversos de la actividad y del pensamiento humanos”. —Por cierto, ¿nadie ha tenido la curiosidad de saber cuál es la etimología de estas palabras? “¿Para qué sirven el Latín y el Griego?”, se preguntan algunos—. Vestigium es ‘huella’ en Latín; In-vestigare es «‘ir tras la huella o tras los pasos». Scientia es ‘conocimiento’; Scio es ‘saber, conocer’. De ahí que científico sea ‘el que ha realizado el conocimiento’ y necio, ‘el que no sabe’. “El principio de la Educación es la investigación de las palabras” que dijera Antístenes.

Tras haber “puesto límites” o definido el concepto de investigación científica, queda describir los pasos del método científico. Decíamos supra que el concepto de «ciencia» implicaba una serie de pasos hasta llegar al conocimiento; esos pasos son la observación del problema, el planteamiento de objetivos y sus variables, la definición de hipótesis y la planificación de la metodología donde se tiene en cuenta los participantes y la fuente de datos, las tareas y procedimientos de recogida de datos y la codificación y análisis de datos. Todos estos pasos se dan en cualquier estudio de Humanidades, por lo que se puede hablar de ciencia e investigación en las Humanidades; cualquier duda de ello está fuera de lugar.

"Sería estúpido excluir al Griego y al Latín de la ciencia y de la investigación cuando utilizamos el vocabulario grecolatino para investigar y hacer ciencia"

Por poner un ejemplo, desde el punto de vista de la Lingüística podemos encontrar estudios científicos en Microlingüística o en Macrolingüística, también denominada Sociolingüística. Dentro de la Sociolingüística encontramos campos de investigación tales como Dialectología, Geolingüística, Lenguaje y Sociedad, Antropología Lingüística o Etnografía lingüística, Psicología y Lingüística Clínica, Lingüística Forense, Lingüística Histórica o Diacrónica, Lingüística Computacional, Planificación y Legislación Lingüística, Fraseología, Oratoria y Retórica, Pragmática, Filosofía del Lenguaje, Prosodia… ¿Qué puede aportar el estudio del Latín y Griego a estas disciplinas? Respecto a la Prosodia, podríamos enumerar los distintos tipos de acentos, la tonalidad, la cantidad vocálica, el timbre y su evolución histórica. Respecto a la Dialectología, la Geolingüística, la Antropología Lingüística y la Etnografía Lingüística, tenemos los distintos dialectos del Griego Clásico, su procedencia del Protogriego, la evolución de su escritura del silabario lineal A, al silabario lineal B y el alfabeto, la evolución del Griego a la Koiné y, posteriormente, al Griego moderno; tenemos el Latín, su expansión y su evolución a las lenguas romances; sin olvidar el origen indoeuropeo de estas lenguas y su vínculo con otras lenguas euroasiáticas. La Retórica y la Oratoria son grecolatinas y seguimos estudiándolas tal y como nos la enseñaron Aristóteles, Demóstenes, Cicerón y Quintiliano, entre otros. ¿Qué decir de la Fraseología?, si aún siguen presentes en nuestra lengua, a pesar los snob y su maltrecho lenguaje, expresiones latinas, mutatis mutandis por supuesto. Si hablamos de Lingüística Histórica, podemos observar y comprender mejor el cambio y la evolución de las lenguas actuales, viendo y observando el cambio y la evolución de fenómenos lingüísticos idénticos ocurridos históricamente; lenguas tan longevas como el Latín y el Griego, con tantos siglos de estudios, autores y civilizaciones hablando estas lenguas, con tantos estudios sobre sus orígenes, la relación con lenguas contemporáneas y lenguas procedentes de ellas… Así podríamos estar enumerando ejemplos ad aeternum. ¿Realmente se entiende el estudio de lo que es un genitivo, los casos, una lengua flexiva, los cambios fonéticos, la alternancia vocálica en las raíces de las palabras, la sintaxis sin el Latín y el Griego? ¿Alguien duda que es más fácil aprender Medicina o Biología, por ejemplo, cuando conocemos lo que significa -algia, -itis, trauma, bio, anfi-, histos, zoo…?

“¿Y eso para qué sirve?” “¿Para qué sirven el Latín y el Griego?” A través de la Mitología, de la Literatura, de la Sintaxis y de la Cultura, el Griego y el Latín están presentes en gran parte de las investigaciones científicas y la ciencia. Es más, ¿acaso se puede hablar de ciencia y de investigación sin el Griego y el Latín? Más que paradójico, sería estúpido excluir al Griego y al Latín de la ciencia y de la investigación cuando utilizamos el vocabulario grecolatino para poder investigar y hacer ciencia.

¿Para qué sirven el Griego y el Latín? Quizás para no hacer preguntas tan absurdas como ésta.

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