Inicio > Blogs > Proyecto Itinera: En busca de los clásicos > Proyecto ITINERA (XVIII): La R-evolución del alfabeto

Proyecto ITINERA (XVIII): La R-evolución del alfabeto

Proyecto ITINERA (XVIII): La R-evolución del alfabeto

El Proyecto ITINERA nace de la colaboración entre la Asociación Murciana de Profesores de Latín y Griego (AMUPROLAG) y la delegación murciana de la Sociedad Española de Estudios Clásicos (SEEC). Su intención es establecer sinergias entre varios profesionales, dignificar y divulgar los estudios grecolatinos y la cultura clásica. A tal fin ofrece talleres prácticos, conferencias, representaciones teatrales, pasacalles mitológicos, recreaciones históricas y artículos en prensa, con la intención de concienciar a nuestro entorno de la pervivencia del mundo clásico en diferentes campos de la sociedad actual. Su objetivo secundario es acercar esta experiencia a las instituciones o medios que lo soliciten, con el convencimiento de que Grecia y Roma, así como su legado, aún tienen mucho que aportar a la sociedad actual. 

Zenda cree que es de interés darlo a conocer a sus lectores y amigos, con la publicación de algunos de sus trabajos.

CONVENDRÁ EL LECTOR CONMIGO EN QUE LA ESCRITURA ES UNA DE LAS REVOLUCIONES MÁS IMPORTANTES EN LA HISTORIA DE LA HUMANIDAD. TAMBIÉN SE SORPRENDERÁ O INCLUSO ESTARÁ MOLESTO CON QUIEN SUSCRIBE POR TENER QUE LEER TANTAS MAYÚSCULAS. NO RESULTARÍA TAN EXTRAÑO, Y PODRÁ DISCULPARME SI TIENE EN CUENTA QUE EL NACIMIENTO DE LA MINÚSCULA ES UN INVENTO TARDÍO, EL ÚLTIMO ESTADIO DE UNA LARGA Y APASIONANTE HISTORIA JALONADA POR CULTURAS DE LAS QUE TODOS SOMOS DEUDORES, TALES COMO LA SUMERIA, LA FENICIA, LA GRIEGA Y LA LATINA. VEAMOS BREVEMENTE CÓMO HEMOS LLEGADO AL PUNTO EN QUE USTED PUEDA COMPRENDER UN ESCRITO QUE ESTOY PRODUCIENDO YO EN MI CASA SENTADO CÓMODAMENTE EN EL SILLÓN DE MI ESCRITORIO Y QUE USTED LEERÁ DENTRO DE VARIOS DÍAS. UN VERDADERO MILAGRO EL DE LA ESCRITURA QUE, DESDE MILENIOS ANTES DE QUE EINSTEIN FORMULARA SU TEORÍA DE LA RELATIVIDAD, TRANSGREDE TIEMPO Y ESPACIO.

Quien quiera buscar un origen romántico del nacimiento de la escritura se dará de bruces con una realidad mucho más prosaica. Dejando al margen los pictogramas o dibujos que representaban realidades desde época musteriense en las cuevas prehistóricas, los primeros rasgos de la escritura los encontramos en Mesopotamia, en Uruk, en simples bolas de arcilla huecas que contenían una serie de fichas equivalentes a números y que servían para llevar la contabilidad en los palacios. Para entender bien el sistema, imaginémonos una hucha de cerdito al que vamos metiendo monedas y, como no podemos ver su interior, marcamos en su panza una incisión distinta cada vez que metemos una moneda según su valor. Los sumerios evolucionan este sistema embrionario y nos ofrecerán más adelante el primer ejemplo de escritura. Se trata de un sistema muy complejo, compuesto por unos 4000 pictogramas, en que cada idea se expresaba con un dibujo distinto. Podemos imaginar que el de escriba era un oficio muy especializado y sólo accesible a una casta de elegidos. Pocas personas tenían acceso a la técnica de la lectoescritura. Con el uso de unas cañas sobre tablillas de arcilla fresca estos dibujos se fueron simplificando hasta llegar a la primera gran revolución de la escritura, consistente en que algunos pictogramas comenzaron a usarse no solo para expresar un objeto sino para determinar una sílaba del objeto. Algunos símbolos empezaron a significar sonidos.

"Si exceptuamos los sistemas ideográficos y silabarios orientales derivados del chino y otros sistemas precolombinos como el maya, este práctico sistema fenicio ejercerá enorme influencia en la manera de escribir de prácticamente todo el mundo"

Unos ocho siglos después (2500 a.C.) los acadios transcriben fonéticamente su lengua semítica al sistema cuneiforme que un milenio después dará lugar al primer alfabeto de base cuneiforme, la escritura ugarítica. Nos encontramos en la región que hoy ocupan Siria, Líbano, Israel y Jordania. Aquí se produce este segundo milagro. En 1400, los fenicios, que hablan una lengua semítica, simplifican el sistema de escritura relacionando determinados signos con el primer sonido de la palabra que representaba de manera ideal. El ideograma pasa a ser una letra cargada con valor fonético. El método utilizado es la acrofon’ia. Veámoslo con un ejemplo. Si “mar” en fenicio se decía “mém”, cada vez que se quisiera expresar un sonido /m/ se escribiría una letra “mum”. Con una M se representa, por tanto, la cresta de dos olas y al mismo tiempo el sonido /m/. Podríamos identificar más letras según este sistema. Así, la N sería una serpiente y la O sería un ojo. Un procedimiento genial y económico. De infinitos signos posibles, los fenicios simplificaron el sistema a 21 signos con valor fonético. Así cualquier persona podría aprender a leer y a escribir en menos tiempo.

Si exceptuamos los sistemas ideográficos y silabarios orientales derivados del chino y otros sistemas precolombinos como el maya, este práctico sistema fenicio ejercerá enorme influencia en la manera de escribir de prácticamente todo el mundo. Innumerables sistemas de escritura tan aparentemente dispares como las semíticas árabe y hebrea, las escrituras hindúes como la bengalí o la nepalí, otras del Asia Central como la tibetana o incluso lenguas del sureste asiático como el javanés en Indonesia o el tailandés se derivan del sistema alfabético fenicio. Y por supuesto, también sirvió como germen para el alfabeto griego y en consecuencia para el latino, que es el nuestro.

"La última revolución de esta cadena nos llega de parte de los romanos. A través de los etruscos, ellos adaptan el sistema griego de escritura"

Los griegos son los protagonistas de la tercera revolución. Las lenguas semíticas, por sus características fonéticas, no necesitan diferenciar vocales. Los griegos adaptan grafías fenicias que no representaban sonidos del griego y los adaptan dotándolos de un sonido vocálico. Veamos un ejemplo. La primera letra del alfabeto fenicio era aleph, que significaba “vaca”. Los griegos escogen este sonido para representar el sonido /a/. Esta grafía la asimilarán los romanos en su alfabeto, de tal manera que, siguiendo este sistema de acrofonía, cuando escribimos una A, lo que estamos representando es una vaca con los cuernos hacia abajo. Este sistema griego es el origen de escrituras como el cirílico, que usan los rusos y otras lenguas eslavas, y también el armenio y el georgiano.

La última revolución de esta cadena nos llega de parte de los romanos. A través de los etruscos, ellos adaptan el sistema griego de escritura y convierten el alfabeto latino en el alfabeto del imperio que en nuestros días es el más extendido del mundo y que le permite a usted comprender mi convencimiento de que debemos muchísimo a los fenicios.

5/5 (13 Puntuaciones. Valora este artículo, por favor)