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Reivindicación del romanticismo desde una perspectiva femenina

Reivindicación del romanticismo desde una perspectiva femenina

Este ensayo filosófico en clave feminista rescata del olvido a una veintena de mujeres del Romanticismo, entre las que destacan las primeras románticas alemanas, las novelistas inglesas, George Sand, Louisa May Alcott y Emily Dickinson, entre otras.

En este making of Virginia López Domínguez explica cómo escribió Condenadas al olvido: Breviario de escritoras del Romanticismo (Fórcola).

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La opinión vulgar sobre el romanticismo es que se trata de un movimiento retrógrado, sentimentalista y patriarcal que intentó clausurar los progresos intelectuales, sociales y políticos de la ilustración para volver a una época de oscurantismo, a una especie de reedición de la dad media, basada en el predominio de la fe sobre la razón. Semejante prejuicio ha provocado un rechazo de este movimiento, especialmente por parte de ciertos sectores feministas, que evitan su estudio y diseminan datos e interpretaciones equivocadas. Como resultado, hoy se confunde la concepción romántica de la mujer con la visión opuesta, que se gestó durante la época victoriana y cristalizó en el poema de Coventry Patmore “El ángel del hogar”. Esta figura, la de la mujer clausurada en el ámbito doméstico y entregada a cumplir las necesidades o deseos de los miembros de la familia postergando los propios, fue severamente enjuiciada por Virginia Woolf. Atendiendo a este descuido, el presente libro nació de la necesidad de solventar lagunas, corrigiendo a la vez errores y malinterpretaciones. El principal obstáculo para ello fue la falta de bibliografía en español, en particular sobre el inicio del romanticismo en Alemania. Efectivamente, las obras de entonces han sido poco traducidas y aún hoy hay que manejarlas en lengua original. Además, estas autoras se vieron obligadas a usar el apellido de sus maridos, sin contar con que las primeras también fueron víctimas del fenómeno de ghostwriting o escritura fantasma, es decir, que los varones de sus respectivas familias se adjudicaron los créditos de su trabajo sin tenerlas para nada en cuenta, o, lo que aún es peor de cara a una reconstrucción del período, sus obras simplemente se publicaron de forma anónima. En ambos casos, se impone una intensa tarea de búsqueda para detectar lo que realmente les pertenece o no.

"Semejante culto por lo femenino se canalizó a través del símbolo representado por la madre que gesta, protege y conduce al niño en sus primeras socializaciones con amor"

Frente a semejante ocultamiento, cuando no deformación, la realidad es que el romanticismo se caracterizó por ser una tendencia rupturista, que hizo algo más que crear nuevas formas literarias. Buscó no sólo la libertad individual, puramente poética, sino que también profundizó en la libertad social y política a la cual había aspirado la revolución francesa. Sus integrantes rechazaron los matrimonios fundados en intereses económicos o políticos, defendiendo las uniones de hecho basadas en el amor, y, en ese contexto, abogaron por la equidad entre hombres y mujeres, incluso a nivel sexual. Gracias a esta independencia, las mujeres ocuparon un papel destacado en la formación y el desarrollo de los círculos románticos. No sólo se desempeñaron como anfitrionas de las tertulias que dieron origen al movimiento filosófico-literario, sino que fueron traductoras y escritoras, idealizadas hasta convertirse en modelo y fuente de inspiración, como si se tratara de personas realmente completas o verdaderas obras de arte. Semejante culto por lo femenino se canalizó a través del símbolo representado por la madre que gesta, protege y conduce al niño en sus primeras socializaciones con amor, evitando reprimirlo y permitiéndole que tenga su propia experiencia de los obstáculos, con lo cual le brinda la ocasión de convertirse en un ser que piensa por sí mismo.

"Resulta imprescindible rescatar sus biografías tanto en el aspecto intelectual como íntimo, pues son un ejemplo aleccionador de la pasión con la que apostaron por la libertad y el derecho a crear"

Así, el romanticismo elaboró una teoría sobre la preponderancia femenina en la capacidad para acercarse a lo absoluto, a la vez que tales ideas se plasmaron en la existencia real de estas mujeres. Como resulta obvio, fueron duramente criticadas, si bien no tanto por su pensamiento, aunque Caroline Schlegel estuvo en prisión por su cercanía ideológica a los franceses y Madame de Staël fue censurada y confinada en su castillo de Coppet a instancias de Napoleón, por considerarlo un tirano despreciable. Sobre todo, fueron reprobadas por sus vidas personales, por el hecho de que ejercían su independencia, y eso representaba una afrenta para la sociedad: las primeras tuvieron varios matrimonios o parejas de hecho, en su mayoría, con hombres mucho más jóvenes que ellas; algunas inglesas, por ejemplo, huyeron de la casa paterna para reivindicar su amor; las siguientes, ya en plena época victoriana, optaron por quedar solteras y, en el caso de George Sand, por travestirse. Por eso, resulta imprescindible rescatar sus biografías tanto en el aspecto intelectual como íntimo, pues son un ejemplo aleccionador de la pasión con la que apostaron por la libertad y el derecho a crear, a pesar de los obstáculos impuestos por su entorno social. Entre las más de 20 semblanzas de este breviario, se aborda a las primeras románticas alemanas (Dorothea Schlegel, Caroline Schlegel, Rahel Varnhagen, Sophie Mereau o Karoline Günderrode), a Madame de Staël, a las novelistas inglesas (Mary Shelley, Jane Austen o las Brontë), a la poeta Elizabeth Browning, a George Sand, a Louisa May Alcott y a Emily Dickinson.

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Autora: Virginia López Domínguez. Título: Condenadas al olvido. Editorial: Fórcola. Venta: Todos tus libros.

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