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Relaxing Feria del Libro in plaza Mayor

Relaxing Feria del Libro in plaza Mayor

Estiraba yo las piernas —el sepulcro machaca las extremidades, debo decir— cuando escuché, de pasada, la noticia. La alcaldesa de Madrid Manuela Carmena, ahora encargada exclusiva de los asuntos culturales tras la decapitación de Celia Mayer, ha tenido una idea. Y, por supuesto, no ha dudado al momento de ponerla en marcha. Con algunas consultas de por medio entre libreros  y editores, claro. Que se puede ser ocurrente, pero no sin renunciar al ramalazo del asambleísmo. Atacaremos Troya mañana, ¿qué os parece, chicos?

La idea que se le ha ocurrido a la alcaldesa afecta a los asuntos editoriales de esta villa. Se trata de una versión otoñal de la Feria del Libro de Madrid, que normalmente se celebra en el parque del Retiro, pero esta vez en la Plaza Mayor y con cuatro meses de diferencia. El relaxing cup de Doña Botella pero con doble azucarillo, para remover al sector. La feria está prevista para octubre. Así como lo oyen. En poco más de dos meses.

"¿Compensa a los libreros que se aventuren invertir en el alquiler de una caseta y el traslado de libros? ¿Hay público para dos ferias (tres si contamos la de los Libros de Ocasión) en tan poco tiempo?"

La cita coincidiría además con la Feria del Libro Antiguo y de Ocasión de Otoño, que tiene lugar en esas fechas en el Paseo de Recoletos. Claro, son tantos los que compran libros, que conviene reforzar. Son fechas de promoción, podrían decir los que quieran acusarme de insepulto cascarrabias. Sí, es cierto. Se publicarán entonces libros potentes, desde Eva, la nueva entrega de la serie Falcó de don Arturo Pérez-Reverte hasta  el regreso de Dan Brown y Ken Follet pero… ¿eso basta?

Nuestro optimismo no está justificado, escribió Loriga en su última novela. Pues bien, comillas a la obra para mirar con recelo las ideas felices de la regidora. ¿Hasta qué punto tanto entusiasmo puede pasmar un mercado al que le ha costado, y mucho, dejar de despeñarse? ¿Compensa a los libreros que se aventuren invertir el alquiler de una caseta y el traslado de libros? ¿Hay público para dos ferias (tres si contamos la de los Libros de Ocasión) en tan poco tiempo?

En el mes de julio, la Federación del Gremio de Editores dio sus cifras. La facturación del sector en España creció un 2,7% en 2016, hasta los 2.317,20 millones de euros, muy por debajo de los años dorados …que no volverán. El discreto crecimiento, la tercera cifra positiva consecutiva valga decir, se debe en buena medida a los cambios en la LOMCE. En otras palabras: los libros de texto salvan los muebles. Y aunque la novela haya crecido un 5%, un número bueno sin duda, el porcentaje no da para volverse locos.

"Gobernar a golpe de fastos y eventos estaba bien hace unos años, cuando las vacas gordas se ofrecían para ser asadas un día y otro también. Pero hoy no."

Malograr las artes escénicas en menos de dos años de gestión tiene un mérito admirable de parte de la alcaldesa Manuela Carmena, una velocidad infecciosa, veloz como una caries en una boca sin cepillado. Desactivar los museos municipales es, también, un mérito destacable en lo que a capacidad de gestión ocurrente, pero … ¿tiene la alcaldesa que revolucionarlo todo a la vez? ¿Ha de ser tan veloz y agresivo el interés por machacar el libro? ¿Hacer Ecce Homo ahí donde nadie lo ha pedido?

Gobernar a golpe de fastos y eventos estaba bien hace unos años, cuando las vacas gordas se ofrecían para ser asadas un día sí y otro también. Pero hoy no. Es un momento desaconsejable para experimentos: las membranas apenas se recomponen de la embestida de la crisis. Los números, alcaldesa, no acompañan tanto mostrador. A eso se suma algo más, una guinda del pastel… que muchos no se han comido. En el mes de junio, cuando se presentó la programación del Ayuntamiento para la próxima Feria del Libro de Guadalajara, cuyo invitado este año es Madrid, a nadie le quedó claro si asistirían Vetusta Morla o los libreros y editores de la ciudad. Nadie, ni siquiera los organizadores, parecían tenerlo claro. Ese, ya ve usted, es otro problema. Son estas cosas cuando sale uno del sepulcro, para estirar las piernas. Visto el percal, mejor no salir.