Inicio > Series y películas > «La línea invisible», un dilema moral
«La línea invisible», un dilema moral

Después de regalarnos en 2018 la espléndida El día de mañana, su director, Mariano Barroso, estrena en Movistar+ La línea invisible, una miniserie de seis capítulos con estructura de thriller basado en hechos reales: el comienzo de la formación de la banda terrorista ETA (V Asamblea). La línea invisible cuenta la historia de su líder, Txabi Etxebarrieta, interpretado magníficamente por Álex Monner, rostro habitual de varias series emitidas recientemente, como Vivir sin permiso. Su personaje, en palabras de Mariano Barroso, representa al primer terrorista en matar y el primero en morir en la historia de ETA. Comenzaba así un camino de dolor, venganza y terror, que marcaría los siguientes cincuenta años de la historia de España.

Esta es una serie narrada con el mismo tempo marcado por Barroso en su anterior serie, en la que la consecución de la historia transcurre paso a paso, sin necesidad de incluir nada que estropee el hilo argumental, haciendo que el espectador se meta de lleno en el ambiente, en este caso el Euskadi de finales de los años 60, perfectamente logrado de vestuario, localizaciones, y con ese color aún en proceso de avances tecnológicos que recordamos de las fotos de la época, gracias al trabajo fotográfico de Marc Gómez del Moral.

"Otro gran acierto de la cinta es mostrar la formación de la banda a través de los ojos de jóvenes idealistas dispuestos a luchar contra la dictadura franquista en ese contexto del Euskadi de los años 60"

Es en esta línea invisible cuando la violencia y la muerte se cruzan en la vida del Guardia Civil de Tráfico José Antonio Pardines, durante un control de carretera, un 7 de junio de 1968, y es en este punto donde encontramos otro de los aciertos de la serie, el que da a conocer al espectador la corta vida de la víctima, un joven gallego, del municipio coruñense de Malpica —con el que el espectador empatiza— que se enamora de una chica vasca, y ambos están a punto de consolidar una relación amorosa con vistas al matrimonio, como era preceptivo en aquellos años. Pero la violencia termina con los sueños de unos y de otros causando una profunda herida que, aún hoy, se está intentando cerrar desde que en 2011 la organización abandonara definitivamente la lucha armada. A este respecto afirma el director: “Las heridas aún siguen abiertas y la forma más serena de recordar aquellos terribles días es la ficción”. El espléndido guion que firman Alejandro Hernández, Michel Gaztambide y Natxo López, a partir de una idea de Abel García Roure, expresan muy bien el dolor causado por los acontecimientos de esta trágica historia.

Melitón Manzanas, interpretado por Antonio de la Torre.

Otro gran acierto de la cinta es mostrar la formación de la banda a través de los ojos de jóvenes idealistas dispuestos a luchar contra la dictadura franquista en ese contexto del Euskadi de los años 60. Ya en el primer capítulo, “Petardos y pintadas”, se apunta el conglomerado de personajes y situaciones que se irán desarrollando: el primer atentado a un monumento a los caídos en la Guerra Civil; el comisario Melitón Manzanas, jefe de la Policía Secreta de San Sebastián, personaje esencial en esta historia; las decisiones e inseguridades de los integrantes de ETA; la inclinación del clero a favor de los revolucionarios; los primeros asaltos a los bancos y la extorsión a empresarios para financiar la organización… lo que conduce a la decisiva reunión de la que saldrá la denominada V Asamblea, que se celebra en la casa de ejercicios espirituales de la Compañía de Jesús de Guetaria, en Guipúzcoa, y en la que se decide pasar a la lucha armada bajo el liderazgo de Txabi Etxebarrieta. Es este personaje un muchacho de 23 años, profesor suplente de la facultad de económicas y empresariales de la universidad de San Sebastián, que cambia su futuro prometedor como becado en Oxford por el compromiso de hacer de las Vascongadas, como se decía en aquel tiempo, una Euskal Herria independiente, abanderados bajo el lema de “Patria o muerte”.

La línea invisible comienza en los albores revolucionarios de ETA y termina cuando el lenguaje pistolero se impone. “¿Quién tiene derecho a quitarle la vida a quién?”, explica Mariano Barroso. “No es material de ficción. Hay película cuando hay un dilema moral”.

"Muchos jóvenes deberían pasarse una parte de su tiempo revisando ese pasado"

El reparto lo completan actores tan solventes como Antonio de la Torre, en el papel del inspector Manzanas, personaje clave hacia el que bascula toda esta historia; Anna Castillo, Asier Etxeandia, Patrick Criado y el recientemente premiado con el Goya a mejor actor revelación, Enric Auquer, por Quien a hierro mata, filme altamente recomendable, disponible también en Movistar.

Es un hecho que las series españolas tienen cada vez mayor solvencia en el mundo y cuentan, como lo hace La línea invisible, una parte de nuestra historia, importante también porque aborda con dignidad, profesionalidad y sentido estético la lucha por las libertades en tiempos de la dictadura franquista. Muchos jóvenes deberían pasarse una parte de su tiempo revisando ese pasado.

Vídeo: capítulo 1 de La línea invisible (íntegro)

—————————————

Título: La línea invisible.

Director: Mariano Barroso.

Idea original: Abel García Roure, y desarrollada y escrita por Michel Gaztambide y Alejandro Hernández.

Reparto:  Àlex Monner, Antonio de la Torre, Anna Castillo, Asier Etxeandia, Patrick Criado, Patricia López Arnáiz, Enric Auquer, Amaia Sagasti, Pablo Derqui y Ramón Barea.

Temporadas: 1

Capítulos: 6

Dónde verla: en Movistar Plus.

Cuándo verla: ya está disponible.

4.4/5 (14 Puntuaciones. Valora este artículo, por favor)