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Silencio, naturaleza y un constante caminar

Silencio, naturaleza y un constante caminar

Concretar en qué momento nació El siglo es difícil porque la Historia me ha gustado desde siempre. El dónde, en cambio, lo sé muy bien. Mis primeras historias, historias menudas, historias en minúscula, las oí en la tienda de mis padres, de muy pequeña, sentada sobre cajas de gaseosa por detrás del mostrador. Acobardada junto a las galletas de coco, los paquetes de azúcar y el café, me pasaba tardes enteras escuchando las confesiones de los clientes, los pequeños secretos, los dramas familiares propios o ajenos contados sin pudor mientras escogían despaciosos la fruta o el vino de la estantería. Los tiempos sin prisa.

"Y acudí a esos otros locales donde libros centenarios, manuscritos y legajos rizados por la humedad te hablan"

Con los años conocí nuevas e interesantes historias fuera de esas cuatro paredes y, entonces, lo que deseaba era volver a casa cuanto antes para contarlas. Hasta que me atrajeron las más remotas, las distantes en el tiempo sin voces ya para contarlas, salvo en los archivos y bibliotecas. Y acudí a esos otros locales donde libros centenarios, manuscritos y legajos rizados por la humedad te hablan. Y como el pasado nunca pasa, descubrí que aquellas crónicas de conquistadores, de benedictinos y vasallos, de caballeros de Santiago, de herejes atormentados, de hospitaleras, de campesinos, de comuneros, de peregrinos… eran, en lo esencial, el mismo relato universal de los hombres y mujeres de todo tiempo. Y siempre resultaba emocionante comprobarlo. Tras horas de lectura silenciosa, de minuciosa indagación documental, aparecían de pronto aquellos tesoros: una febril anotación del amanuense en los márgenes de la hoja perpetuando un pensamiento, las palabras de consuelo del juez hacia el reo en el mismo texto que lo condena a muerte, viejos rencores entre líneas que no han podido contenerse en el cuerpo de un oficio o la inmensa pasión amorosa revelada en una carta anónima.

El deseo de reproducir aquellas emociones, de provocarlas de nuevo en otros lectores me convirtió un día en escritora. Escritora lenta, eso sí, ocasional, sin pretensiones más allá de disfrutar un par de horas al día inventando un relato histórico que me resultara creíble, como investigadora. Así comenzó El siglo.

"¿Qué es El siglo? Un compendio de humanidad que nos hará reír, emocionarnos y hasta llorar en alguna de sus páginas"

La novela atravesó algunos cambios, no muchos, desde su gestación. Mis ánimos, mis emociones, el volumen de experiencias vividas fueron moldeando aquella narrativa que bebía de las fuentes primarias que tanto me hacían disfrutar. Y mientras estudiaba los fondos antiguos para su divulgación escrita y oral, iba atesorando cada uno de estos conmovedores retazos de la Historia, como piezas de un puzle que un día habría que encajar.

Y las encajó Emuna, una joven y orgullosa madre de la judería de Toledo. Aquella mujer perseguida y asediada cuando un siglo acababa y comenzaba otro, representaba la denuncia, la lealtad, el odio, la valentía, el amor… que yo me había encontrado en los archivos. Entonces documentarme y sentarme a escribir se convirtió en una rutina, en el apasionante aliciente al final del día, en la mutación sanadora de la propia vida cuando se escribe la de otros y se recrea y se siente.

¿Qué es El siglo? Un compendio de humanidad que nos hará reír, emocionarnos y hasta llorar en alguna de sus páginas. Y una búsqueda, el murmullo del eremita que da sentido a su vida y a la de todos: silencio, naturaleza y un constante caminar.

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Autora: Begoña González González. Título: El siglo. Editorial: Velasco Ediciones. Venta: Todos tus libros.

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Ricarrob
Ricarrob
12 ddís hace

En mis incursiones habituales por las librerías he estado hojeando este libro recientemente. Me pareció sugerente le historia relatada aunque, como el presupuesto es siempre limitado, no lo compré. En este artículo de su autora me he reencontrado con él agradablemente. Su reseña me parece muy bien escrita y me lo ha hecho más apetecible. Aunque sea una novela, el que haya detrás una documentación, una investigación, una base real, un trabajo realizado aunque intervenga también la imaginación, siempre es de agradecer. Le voy a hacer un hueco en mi presupuesto.

José Manuel
José Manuel
11 ddís hace
Responder a  Ricarrob

No te arrepentirás.

Ricarrob
Ricarrob
11 ddís hace
Responder a  José Manuel

Gracias.