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Un cóctel propio, de Laura Becherer y Cameo Marlatt

Un cóctel propio, de Laura Becherer y Cameo Marlatt

Un cóctel propio, de Laura Becherer y Cameo Marlatt, ofrece 50 cócteles para 50 escritoras imprescindibles: autoras clásicas como Jane Austen, Simone de Beauvoir, Virginia Woolf, Angela Carter o Sylvia Plath, y otras actuales como Margaret Atwood, Toni Morrison, Zadie Smith y J.K. Rowling. Aquí puedes catar unas páginas de este libro, publicado por Nórdica y que cuenta con con ilustraciones de Savannah Marlatt y Fernando Vicente.

INTRODUCCIÓN

Un cóctel propio tuvo su origen en un ataque de furia feminista, ataque provocado por la indignante e injusta manera en la que el mundo ha tratado a Zelda Fitzgerald y a tantísimas otras mujeres escritoras.

Estábamos sentadas en una mesa en nuestro pub favorito de Glasgow una noche lluviosa después de clase, bebiendo Laphroaig en vasos de whisky y comentando el ensayo de Kate Zambreno Heroínas. El texto de Zambreno investiga sobre la figura de Zelda Fitzgerald, entre otras mujeres, y sobre cómo fue silenciada y maltratada por su marido.

A lo largo de su vida, Fitzgerald tuvo que lidiar con la actitud intimidatoria de Scott: este despreciaba su creatividad, la metió en un asilo, la castigaba por querer ser artista, le plagiaba material de sus cuadernos de notas sin su conocimiento ni consentimiento… e incluso se cogió un buen berrinche cuando se enteró de que había escrito un libro sobre su vida y matrimonio y se desquitó con ella a puñetazo limpio. Ernest Hemingway también llegó a meterse en la pelea; de hecho, él mismo había escrito todo un ensayo sobre cómo en cierta ocasión le tuvo que medir el pene a Scott en unos lavabos públicos, teniendo que consolarle por su masculinidad herida, además de declarar que Zelda pretendía «destrozar» a Scott y aniquilar toda confianza en él mismo. Lo más frustrante es que la historia parece recordar a Zelda como la parte inestable y trastornada de la pareja, hasta el punto de despreciar sus méritos y desacreditarla como persona. Incluso a día de hoy, los académicos se refieren a «Fitzgerald y Zelda», citando la obra de Zelda como un mero suplemento de limitado interés con respecto a la escritura de Scott. De hecho, nuestro propio ejemplar de Resérvame el vals viene con un prefacio ya añejo (unos 50 años) escrito por un rancio profesor llamado Harry T. Moore, que dedica toda la introducción al libro de «la Sra. Fitzgerald» hablando de su marido.

Mientras reflexionábamos sobre tales injusticias en el pub aquella noche, empezamos a elaborar una lista con mujeres a las que les tocó sufrir un destino parecido. Los Shelley son otro ejemplo exasperante (y a su vez paradigmático). Muchos académicos todavía insisten en que Percy Shelley debió de escribir gran parte de Frankenstein o que merece al menos un reconocimiento similar al acaparado por Mary, dado que esta era «solo una niña». Además, a Mary Shelley se la reconoce generalmente como la primera escritora de ciencia ficción; ella misma creó el género con la invención de Frankenstein, y aun así, a día de hoy, hay mujeres de todo el mundo que tienen que seguir bregando para ser «aceptadas» en el reino de la ciencia ficción por parte de sus guardianes varones de raza blanca. No queda ahí la injuria, pues muchas de las adaptaciones de Frankenstein han desvirtuado la terrible y desgarradora fábula original, sobre el abandono y negación del Otro; en lugar de situar a la Criatura en un plano central, tal como aparece en la novela, como un recurso para la exploración de la humanidad y los marginados por la humanidad, estas adaptaciones ponen el foco de la historia en la figura de Víctor Frankenstein y en su genio, masculino y de raza blanca.

Fuimos, de este modo, hilvanando ejemplos de mujeres y más mujeres que habían sufrido un destino similar. Dorothy Wordsworth. Hope Mirrlees. Tantísimas mujeres de color. Así que, mientras charlábamos, este recetario de cócteles iba creciendo y sumando nombres. En parte porque ambas habíamos leído recientemente sobre la cultura alcohólica de los Fitzgerald y en parte, porque, al fin y al cabo, nos encontrábamos en un pub, acabamos vinculando nuestra rabia hacia el modo en que las mujeres son excluidas del mundo literario de igual manera que lo son (a veces, simplemente vigiladas) en otros contextos de código masculino, tal como la cultura del alcohol y los pubs. (Podríamos permitirnos ginebra de mejor calidad si nos dieran un eurito cada vez que un camarero nos dice: «Oye, sabes que esa cerveza es negra, ¿no?» o cada vez que algún parroquiano se pone a explicarnos los whiskys como si fuéramos lelas, o que un extraño en un bar nos interrumpe para dirigirse a nuestros compañeros hombres como si nosotras no fuéramos capaces de entender ningún tipo de lenguaje humano). La cultura del alcohol se asocia específicamente con escritores varones, tales como Ernest Hemingway y Scott Fitzgerald; a las mujeres también se las ha expulsado de ese reino en su conjunto.

Nuestra intención era, por tanto, confeccionar un proyecto en el que se les diera a las mujeres un espacio propio; o mejor que un espacio, todo un libro.

Pretendíamos también que el proyecto fuera divertido, interesante, original y alentador; y que pudiera llegar a lectores de todo el mundo. Hemos creado, de este modo, un espacio dentro de estas páginas en el que las mujeres aquí incluidas pueden liberarse de la sombra de sus compañeros masculinos para poder así ser celebradas por lo que son ellas mismas.

Este libro ha sido diseñado no solo para ofrecer recetas de cócteles de lo más granado, sino también una selección de escritoras maravillosas, de diversa condición y de abundante talento. Algunas son ya muy prestigiosas y serán reconocidas inmediatamente. Otras no lo son tanto. A todas vale la pena leerlas y para ello hemos apuntado algunas recomendaciones en las siguientes páginas. Nuestro objetivo es que descubráis estupendos combinados, pero también libros excelentes. En estas páginas encontraréis a muchas mujeres ya conocidas y otras que tendréis que conocer. Así que además de disfrutar de la bebida ojalá también tengáis la oportunidad de descubrir nuevas autoras.

Con el fin de alcanzar dicho objetivo, hemos querido ofrecer una selección de autoras de marcado carácter internacional. También hemos querido comprometernos en la inclusión de mujeres de color. Algunas de estas mujeres os resultarán desconocidas; todas, al fin y al cabo, tienen que enfrentarse a cuestiones sexistas a la hora de publicar, pero es que las de color sufren además una doble invisibilidad debido al racismo imperante. Las divulgaciones feministas siguen estando capitalizadas por mujeres (de clase alta, cisheteronormativas, sin discapacidad) blancas. Así que nuestro deseo es el de proponer una representación más equilibrada, y aunque sin duda el resultado final queda lejos de la perfección, esperamos que podáis disfrutar de la variedad. Aunque para algunos cócteles son necesarios ingredientes caros o difíciles de encontrar, la mayoría fueron pensados con la intención específica de que fueran fáciles de elaborar y accesibles económicamente. Muchos recetarios, tanto culinarios como de bebidas, abundan en ingredientes carísimos o casi recónditos. Aunque nuestra esperanza es que este libro lo puedan también disfrutar expertos en el arte de la bebida, el objetivo principal era crear recetas sencillas y accesibles para todo aquel que quiera pasar un buen rato con un combinado sabroso y un buen libro.

¡Que la lectura y las recetas os lleven a buen fin!

Laura y Cameo

 

GUÍA PARA LA INFUSIÓN DE LICORES

Existen en el mercado muchos vodkas de diferentes sabores, pero son, por lo general, caros, su calidad no es excesiva y tampoco hay una gran variedad. Infusionar nuestros propios alcoholes es más divertido, más creativo, más rentable y, a fin de cuentas, mucho más provechoso.

Se puede infusionar casi cualquier cosa en vodka o en ron blanco. La calidad del producto final dependerá de la calidad del alcohol utilizado, pero hasta con el vodka o el ron más económico se puede conseguir una base potente y gustosa para cócteles. Si queréis experimentar, no dudéis en agenciaros una botella de vodka de marca blanca y probar diferentes combinaciones.

La fruta ofrece excelentes posibilidades para las infusiones alcohólicas; en este libro, utilizamos manzanas y ciruelas, entre otras, para crear recetas de calidad. Las hierbas también son una fuente fantástica de sabor; nosotras hemos probado con infusiones de menta, de lavanda y de tomillo. Os animamos a que pongáis a trabajar la imaginación y probéis con cualquier cosa que se os ocurra: jengibre, pera, melón, albahaca, pepino. Las posibilidades son casi infinitas y a muchos de nuestros combinados se les puede cambiar una infusión por otra si se prefiere un sabor diferente.

Para infusionar un licor, poned trozos de fruta o hierbas en el fondo de un recipiente de cristal. Verted en el recipiente el alcohol deseado, tapadlo herméticamente y removedlo bien. Dejad la infusión en un lugar fresco y oscuro durante cinco días, agitándola al menos una vez al día. Y una vez la infusión haya alcanzado el nivel de potencia deseado, coladlo y, sin más, disfrutadlo.

GUÍA PARA JARABES SIMPLES

Los jarabes simples son fáciles de hacer y resultan casi tan versátiles como las infusiones alcohólicas. Debéis verter cantidades iguales de azúcar y agua (un vaso de cada, por ejemplo) en una cacerola y remover. Dejad que hierva y luego mantenedlo a fuego lento durante diez minutos hasta que la mezcla espese. Para crear jarabes aromatizados, añadid fruta o hierbas al azúcar. Algunas de nuestras recetas sugieren el uso de albahaca o lavanda, pero, tal como hemos señalado, se puede experimentar con diferentes ingredientes. En cuanto el jarabe haya espesado, colad la mezcla y a jugar.

Algunas de nuestras recetas requieren también de jarabe de miel, que es incluso más fácil de hacer que el jarabe simple. Aunque también se puede hacer siguiendo las instrucciones anteriores añadiendo cantidades iguales de miel y agua en una cacerola, nosotras descubrimos que funciona casi igual bien si se vierte en agua hirviendo la misma cantidad de miel y se remueve con brío hasta que la miel quede disuelta.

ZELDA FITZGERALD
1900 – 1948

Zelda Sayre Fitzgerald, la flapper original, fue la principal fuente de inspiración para escribir este libro.

Casada con el autor estadounidense F. Scott Fitzgerald, el enorme ego de su marido, y su obsesión con el éxito, así como las peculiaridades de la sociedad del siglo xx lograron sofocar el talento de Zelda. Aparte de basar muchos de sus personajes femeninos en ella, utilizando sus conversaciones como diálogo en sus novelas, Fitzgerald también plagió parte de su obra, incluyendo fragmentos de sus diarios como cimientos para su propia obra. Cuando Zelda intentó encauzar su creatividad, a través del ballet y la escritura, Scott se volvió loco de celos. La encerraron en un asilo y le «diagnosticaron» esquizofrenia. Tachar a una mujer de loca es una estrategia inmemorial para silenciar y menospreciar a aquellas que, a ojos de los hombres, no se comportan con dignidad. Mientras estuvo encerrada, Zelda escribió su propia novela, Resérvame el vals. Esta novela estaba basada, a grandes rasgos, en su propia vida, lo cual hizo enfurecer a Scott, ya que él mismo estaba basándose en la vida de Zelda para escribir su novela Suave es la noche. Hoy en día, el público tiende a recordar a Zelda en relación a su marido y gran parte de la retórica académica todavía la representa como una víctima-culpable, atendiendo solamente a sus hábitos alcohólicos y a su inestabilidad mental. Por tanto, nuestra esperanza reside en que este libro sirva como homenaje a Zelda y como testimonio de que todas las mujeres merecen ser reconocidas como personas por derecho propio.

Para honrar la memoria de Zelda, presentamos este cóctel protagonizado por el sabor a ginebra, y basado en un clásico de la época de la Prohibición. Antes de degustarlo, levantemos nuestras copas para honrar a Zelda y a todas aquellas mujeres cuyas identidades han sido absorbidas por las de sus maridos.

CÓCTEL ZELDA FITZGERALD

Receta

– 45 ml de ginebra

– 30 ml de jarabe de miel

– 30 ml de cerveza de jengibre

– 15 ml de zumo de limón

Para hacer el jarabe, añadir miel a una cantidad similar de agua caliente hasta que se disuelva.

Guardar lo que sobre. Combinar todos los ingredientes y remover bien. Servir en vaso largo con hielo.

Obras destacadas: Resérvame el vals, Scandalabra, Pizcas de paraíso

TONI MORRISON
1931 – Presente

Toni Morrison es una autora estadounidense de raza negra procedente de Ohio que, como muchas de nuestras otras autoras, apenas precisa de apostilla respecto a sus méritos literarios. Morrison es profesora emérita en la Universidad de Princeton, y además de novelista, ejerce como editora. Nosotras recomendamos especialmente Ojos azules y Beloved, libros en los que la autora indaga en lo más profundo de la psique de sus personajes. Morrison, como muchas otras autoras de color, escribe con sobrada elocuencia sobre el dolor que acarrea la amarga temática de la raza, el género y la opresión. Sus personajes son complejos y sus relatos son excepcionales en la medida en que constituyen testimonios fundamentales de las experiencias de los millones de estadounidenses de raza negra. Morrison recibió el Premio Nobel de Literatura en 1993.

Este combinado dedicado a Morrison os permitirá practicar con jarabes de un solo sabor. Un vodka con tónica de lo más normal gana nueva vida con el jarabe de albahaca y el pepino fresco. Es perfecto para una tarde soleada en el jardín con una buena pila de novelas de Morrison.

CÓCTEL TONI MORRISON

 

Receta

– 45 ml de vodka

– 90 ml de tónica

– una cucharada de jarabe de albahaca

– hojas de albahaca fresca para adornar

– rodajas de pepino para embellecer

Para hacer el jarabe, verter medio vaso de agua y medio de azúcar en un cazo pequeño. Añadir 6-8 hojas de albahaca. Llevar a ebullición y luego mantener diez minutos a fuego lento. Colar las hojas. Servir el vodka con hielo y añadir el jarabe. Añadir la tónica y remover. Adornar con hojas de albahaca y rodajas de pepino.

Obras destacadas: Ojos azules, Sula, La canción de Salomón, La isla de los caballeros, Una bendición, Jazz, Volver, Jugando en la oscuridad

 

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Autor: Laura Becherer y Cameo Marlatt. Título: Un cóctel propio. Editorial: Nórdica. Venta: Amazon, Fnac y Casa del libro