Inicio > Poesía > 6 poemas de Diego L. García
6 poemas de Diego L. García

Diego L. García es un poeta nacido en Berazategui, Buenos Aires, en 1983. Profesor en Letras por la UNLP, entre sus libros destacan Fin del enigma (Ediber, 2011), Esa trampa de ver (Añosluz, Argentina, 2016), Una voz hervida (Jámpster e-books, 2017), Una cuestión de diseño (Barnacle, 2018) y  Las calles nevadas (Barnacle, Argentina, 2020). Forma parte de la antología de poesía latinoamericana País imaginario: escrituras y transtextos 1980-1992 (Ay del Seis, Madrid, 2018). Colabora en diversas revistas con reseñas, traducciones y artículos críticos. Presentamos una selección de poemas de su libro (Fotografías) (Zindo & Gafuri, Argentina, 2018; Liliputienses, España, 2020).

***

Fotografía de baja calidad durante una tormenta de domingo

sé que buscamos los recortes adecuados
para no empaparnos
y regresar a donde hay que regresar
para no exceder la tolerancia de los engranajes,
fallamos en eso, es más difícil
llegar seco que acostumbra la piel
a la humedad violenta y natural.
hay demasiadas reglas en este juego.
a veces pienso que no estaría mal
arrojar los dados muy lejos
y correr en los charcos

***

(dept of traffic)

lo que puede intercambiarse
es sólo una poética en la que
el café llega idéntico
en Bangladesh – tokio – buenos aires
es una cuestión de estilo
como detenerse en los semáforos

***

(Fotografía #12) Ventanas con papel film

autocine. los vehículos parecen abandonados
con el olor del tapizado a estrenar. puede
así yacer un cuerpo? los reflectores
cruzan la parte del fondo. no sé dónde
habrán ido las parejas que no querían repetirse.
las ventanas selladas con papel film
tienen un efecto acuático ante la cámara.
una habitación puede quedar deshabitada
pero llena de sensaciones.
no es el tacto o el sabor de las frutillas
lo que hace al verano –es temprano
dice una voz en la pantalla blanco y negro.
nadie puede abandonar la escena
sin una chispa de felicidad

***

(Fotografía #10) Lunch Roc-

las lámparas sobre las cabezas absorben
ideas de un western mal guionado.
una vieja camioneta a toda velocidad
en la ruta árida del ojo que cena en Lunch Roc-
es un respiro de libertad condicionada.
perdí las tarjetas. eran iguales
a las que lleva en el bolsillo
el sujeto con sobretodo y boina en las sombras.
es tarde.
la noche parece menos confiable. el tráfico
una montaña rusa vista por televisión.
plena ajenidad. como los árboles en sus sueños
las cosas se han ido acomodando
a un servicio estándar y universal

***

Urban Color

la exposición de Wayne Sorce es increíble.
no sólo los colores de los 70 y los 80
sino el lenguaje urbano de la intemperie.
“factory outlet” – “bee gee’s fash-” – “alteration”
– y nos sumergimos en una poesía
que dice mucho más que el alquiler de disfraces
que la escena literaria pudo proveer.
no porque juntar una serie de carteleras sea
una buena definición de escritura: es la posibilidad
de oír lo que deslumbra. nada es forzado
ni invitado (lo cual sería lo mismo).
“home made” – “italian sausage”
esta mañana dicen
todo lo que quiero escuchar

***

Fotografía frente a un mural

una radiación que proviene de cierta distancia
ha quedado todavía en los rostros. sonreír
parece fácil después de aquello.
hay un espacio para que la tarde caiga y todo se organice:
dos direcciones diferentes que por el momento
no tienen relevancia. sólo la cercanía de las figuras
y ese mural como fondo. al frente
los ojos son perfectos (a pocos pasos eran
el único significado para la realidad).
ya no sirve esa palabra. fue más de lo que podría
haber predicho por los cálculos de perspectiva.
por ejemplo el color rojo como un detalle
que se graba en el sueño de quien se para de espaldas
a la pintura y piensa –suponemos- que esas horas
valen más la pena que la pared blanca
de las cosas que se dejan ganar
una y otra vez todos los días

3.3/5 (16 Puntuaciones. Valora este artículo, por favor)