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6 poemas de Félix Francisco Casanova

Félix Francisco Casanova fue un poeta y narrador nacido en Santa Cruz de la Palma en 1956. Fundó un grupo de rock y el movimiento literario Equipo Hovno. En 1973 obtuvo con El invernadero el premio Julio Tovar de poesía; en 1974, con la novela El don de Vorace, ganó el premio Benito Pérez Armas; su libro Una maleta llena de hojas ganó el premio organizado por el periódico La Tarde. Fue autor del diario Yo hubiera o hubiese amado. Estudiaba Filología Hispánica en la Universidad de La Laguna cuando falleció a los 19 años. Su muerte fue consecuencia de un escape de gas mientras se bañaba en su domicilio. En 2017 la editorial Demipage publicó sus Obras completas.

***

PROVERBIO YANKEE

Las fotografías
de hermosos jóvenes muertos
en trajes de baño
son casi siempre
el más perfecto
de los recuerdos.

***

SÍNDROME Nº3

Los relojes me quieren mal,
como al hacer el amor por dinero
me venden un tiempo gastado,
una botella que sólo guarda
el perfume de su licor.
Y así, un vaso de fiebre,
un largo termómetro
como el brazo pálido de un muerto,
me hunden en los sueños sin retorno,
me arrancan el rostro como a un derrotado boxeador.

***

SÍNDROME Nº4

Hoy, los veinte dedos
de mi cuerpo
desean abandonarme
igual que pájaros
al árbol seco,
hoy cada uno de mis cabellos
está erguido
como un soldado que van a fusilar,
hoy el viento arruga mi piel
como una bandera rota,
hoy, macilento brujo,
he colgado mi máscara
y mi boca se abre
como un fruto al caer.

***

YO SOY TU DESTINO…

Espero que nos crucemos
al doblar una vida
y del susto me mates
por última vez.

***

ERES UN BUEN MOMENTO PARA MORIRME

Amaneciendo y anocheciendo
a un mismo tiempo,
cariño, ¿no es ésta la forma
en que te gustaría vivir?
En mi cabeza hay un álbum
de fotos amarillentas
y lo voy completando con mis ojos,
con los más leves ruidos,
atrapando olores en el aire
y en cada sueño que sueño.
¿Sabes una cosa, pequeña?
La última página de mi álbum
tiene tu boca lluviosa mordiéndome un labio,
un disco de rock’n’roll
y calcetines de colores.
Mis ojos han sido rápidos,
te he hecho el amor con la ropa puesta
a través de una
larga pajita dorada
mientras cruzabas la calle
con el cabello ardiendo.
Pero ahora son tus pies
quienes dan mis pasos,
¡así que no te equivoques
pues me caería!
Te bebo en cada vaso de agua
que sacia mi sed,
mis palabras son claras como niños pequeños
o espesas como semen empapando cortinas,
pero hoy tengo que inventar
un nuevo idioma
para conversar con tus tiernos maullidos eléctricos
y los gritos de euforia
de la gente que vive en tu cabeza.
Debes saber que a veces
soy como un entierro interminable,
siempre triste y azul
subiendo y bajando
por la misma calle.
Pero otras veces soy un río de risa
corriéndome por toda la ribera,
haciendo el amor a la mar,
una felicidad contagiosa,
un revólver de amor, nena,
y voy a disparar justo a tu corazón
¡bang, bang!
¿te di?
Quiero arrollarte, enrollarte y arrullarte,
montaña de aguardiente
y tarde rojiza.
Eres un buen momento para morirme.

***

CUARTO DE ALQUILER

Oler en el corredor
vieja colonia derramada
por una mujer, el olébano
que cosquilleó
la nariz de un moribundo
en su última hora
y esa risa lejana
de un parto feliz,
me exilian de estas paredes,
me susurran que yo no vivo aquí-

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