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7 poemas de Simas del aliento, de Celia Carrasco Gil

7 poemas de Simas del aliento, de Celia Carrasco Gil

Este poemario es un descenso a plomo que busca las grietas del ser, la oscura gelatina de la última inconsistencia. La autora muestra su necesidad de desarbolar (sic) la identidad y exponerse en un libro que revela el desajuste ontológico del ser.

En Zenda ofrecemos siete poemas de Simas del aliento (Olifante), de Celia Carrasco Gil.

***

SIMAS DEL ALIENTO

Salta la piedra,
un potro de la luz,
un cuerpo evaporado sobre sí,
y arde el camino
–sangre de arena enfebrecida–,
mientras la voz, columna gaseosa,
sublima su desierto.
Vientos baldíos
de garra musical
burilan pentagramas en la tierra
como animales
que entonan su oración
en el bisel del tiempo.
Y en las ruinas cantoras del barranco
una roca de fuerza aleteante
recuerda
que antaño fue fugaz en su existir
de soplo y de burbuja
–o de sueño que asciende para ser,
como también la carne,
solo materia informe convertida–.
¿Ves el polvo del cierzo, su canicie
o el aire de una edad que se derrama
en la piel de tu mundo?
Así es como la historia salvaguarda
–hermoso relicario del ayer–
sus memorias de lumbre.
¿Y qué decir entonces de los surcos
que exponen sus recuerdos a la luna
con gestos intangibles?
En la noche ondulada del deseo
solo cabe esa forma
de nombrar cada herida de vivir
en su extensión abierta a lo posible.
Y de pronto comprendes, en silencio,
que al margen del camino no hay silueta,
tan solo un menguar y disolverse
en torno al afuera de la escucha.
Haces de ti acogen
encantos milenarios del planeta
y oyes la intención de sus esporas,
las reverberaciones de un entorno
que en el timbal del tiempo repercuten.

*** 

AFUERA

Hay un afuera en ti
donde la piel no desconoce
sus misterios.
Ahí, el tiempo desdibuja
una grieta en el pozo de la luz.
Y el aire del entorno,
postrado ante la herida milenaria
de tu llaga entreabierta,
asoma su palabra
hasta insuflar
en tu carne las simas
de su aliento.

***

GRUTA DEL SER

En la gruta del ser, en tu desierto,
caes hacia las cimas de una arena
donde el cuerpo bordea
con la luz.
Vacías en los márgenes del mundo
las huellas-cicatrices de una historia
cernida sobre ti.
Con la herida en la carne,
atemperas la esquina de las rocas
y sus interrupciones.
Calmas la sed
en el continuo oasis de los cielos.
Dejas que el aire cueza cada grieta,
lo que fuiste, tu arcilla
de existir.

***

LA FORMA

De la región del blanco
surge
una forma ya quieta, erigida
en la nada.
Pareciera ser miel pero es
rescoldo
de un pájaro encendido entre la arena.
Aquí
todo se mezcla en fósil,
en el cuerpo mestizo que despunta
si el vértice del aire
alza su caracola
de mares en la lengua.
Y en la extensión sin cauce de esta llaga
solo queda el sigilo
como corcel que intuye
cuándo viene
la noche
a inundarnos el hueso.

***

CRIPTA

Si en el silencio de la luz
se proclamase
tu cuerpo como cripta,
recinto subterráneo, tumba
y concavidad de los impulsos,
sueño sería el hongo que encendiera
la descomposición de tu organismo,
el límite del ser junto a la roca,
cráneo del firmamento
y accidente
rugoso
que fosiliza el gesto
en sus retortijones
de hermosura.

***

NADA

La nada,
qué semilla de ser en lo intangible.
Solo la luz,
su vibración total sobre el abismo.
Los pies bajo la tierra. El latido del nombre.
Saberse flor del tiempo
que ha agrietado la roca del olvido.

***

PULSÁTIL

En la garganta abierta al desgaste de los siglos,
los pasos repercuten en el timbal del tiempo.
Tañen un ritmo leve de vivir,
un gránulo del ser
donde el latido personal se des-
integra.
Se ha estrechado el camino.
Pero el aire encuentra la manera de nombrar
las simas de su aliento.
Remeda entre las grutas
la forma contenida en la dicción
de un cuerpo-fósil
menguado sobre sí,
un mineral que enrosca su secreto.
Entre las oquedades fluye el canto.
Anonadarse ahí.
Bal-
bucear
por sus galerías subterráneas.
Entregarse al vacío milenario del desierto.
Tocar la piedra
hasta que el gesto entone
su propia vibración,
una oda por la carne
del silencio.
Escuchar cómo la voz se desvanece
pero queda
el roce de existir.
Perdura aquí
la sal,
el oleaje antiguo del misterio.

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Autora: Celia Carrasco Gil. Título: Simas del aliento. Editorial: Olifante. Venta: Todos tus libros.

BIO

Celia Carrasco Gil (Tudela, 2000) ha publicado los libros de poesía Entre temporal y frente (Olifante, 2020), Selvación (Torremozas, 2021, XXII Premio de Poesía Joven Gloria Fuertes), Limos del cielo: Poesía 2016-2022 (Ediciones del 4 de agosto, 2022) y Rupestre (Olifante, 2023). Algunos de sus poemas han sido recogidos en antologías como Todos los dioses: Antología panhispánica de poetas jóvenes del siglo XXI (Ultramarina, 2022), Recogeré mis cosas: La última poesía en Zaragoza (Cábula, 2024) o Poetas de las generaciones Y-Z: Navarra 1981-2003 (Gobierno de Navarra, 2025). Ha colaborado en diversas revistas literarias, culturales y académicas especializadas y ha participado en festivales poéticos, encuentros y congresos académicos nacionales e internacionales. Sus proyectos creativos han sido apoyados por diferentes instituciones literarias y culturales, y entre sus reconocimientos destaca el Premio a la Promoción del Talento Artístico 2024, concedido por la Dirección General de Cultura del Gobierno de Navarra. Actualmente, como becaria de la Fundación Ramón Areces, cursa su doctorado entre Western University (Canadá) y la Universidad de Zaragoza, donde realiza una tesis sobre poesía, arte digital y enactivismo y forma parte del CulturePlexLab y del Laboratorio de Investigaciones Literarias Abisal Margen.

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