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(Re)esculpiendo el mundo ibérico

(Re)esculpiendo el mundo ibérico

La escultura de los antiguos íberos va muchísimo más allá de la Dama de Elche o la de Baza, dos piezas hoy convertidas en auténticos iconos. Pero hay otras igual de impresionantes —las grandes torres monumentales y sus relieves, las damas de pétrea sonrisa, los fieros leones…— cuya creación es relatada en este libro.

En este making of Jesús Robles Moreno explica cómo escribió Damas, torres y leones (Desperta Ferro).

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Los escultores ibéricos trabajaban movidos por los encargos de sus clientes —casi siempre aristócratas—, que les solicitaban la realización de algún monumento funerario o de alguna estatua para dedicar como exvoto en algunos santuarios. Tras recibir el encargo, se ponían manos a la obra hasta dar con un diseño que contentase al comitente.

Aunque algunos libros también se hacen por encargo, no es el caso de Damas, torres y leones: Los íberos a través de su escultura. Esta obra nace por mi propia iniciativa: la escultura ibérica es un tema apasionante. Es una de sus manifestaciones más señeras y conocidas y, desde su descubrimiento, allá por el último cuarto del siglo XIX, ha sido uno de los más abordados por la investigación científica. Sin embargo, sigue siendo muy desconocida para el gran público, más allá de algunas piezas (como la Dama de Elche) y, sorprendentemente, no existen libros de divulgación actualizados sobre esta cuestión. Hubo revistas y libros, allá por los ochenta y noventa del pasado siglo, que acercaron algunos aspectos de la escultura al público general, y en la actualidad existen magníficos libros de divulgación sobre el mundo de los íberos, aunque estos, como es lógico, no se dedican a tratar de manera exclusiva la estatuaria.

Así pues, tras haber estado bastantes años estudiando esta cuestión (sobre todo con mi tesis doctoral), consideré que la escultura ibérica era merecedora de un libro dedicado a la misma. Un libro que recogiese las piezas más interesantes, las hipótesis de los investigadores más destacados y los últimos avances en la investigación.

"Para la Arqueología, las piezas no son sólo valiosas obras de arte, sino testimonios de la sociedad que las talló y las utilizó. Si estudiamos estas esculturas, podemos conocer mejor el mundo ibérico"

Pero ¿cómo hacerlo? Si algo tuve claro desde el primer momento era que este libro no podía ser un gran catálogo con todas las piezas. Eso sería muy útil para consultar información sobre piezas concretas, pero no nos engañemos: nadie se lo leería de principio a fin. Y si lo hiciera ¿qué visión aportaría sobre la escultura ibérica? ¿La de un conjunto de piezas, de fechas y de descripciones? No. Debía ser algo más dinámico, más vivo, más apasionante. Debía servir para ahondar en el mundo ibérico a través de estas piezas, para poder hacer un recorrido por el mismo desde su origen hasta la romanización.

Decidí entonces enfocarlo desde un punto de vista arqueológico. Para la Arqueología, las piezas no son sólo valiosas obras de arte, sino testimonios de la sociedad que las talló y las utilizó. Si estudiamos estas esculturas, podemos conocer mejor el mundo ibérico. Si revivimos los monumentos, poniéndoles su color, ubicándolos en su contexto espacial y temporal, lograremos, quizá, revivir también a los íberos.

En este caso, pasó justo lo contrario de lo que ocurría en los talleres ibéricos que recibían encargos. Fue el escultor que escribe quien, espoleado por mi director de tesis, el doctor Fernando Quesada, lanzó la tímida propuesta a Desperta Ferro Ediciones, una de las editoriales más punteras en divulgación histórica del mercado nacional. Ellos aceptaron encantados el reto, aportaron ideas sobre cómo mejorarla y son los responsables principales de que mi texto se presente ahora de una manera tan cuidada y tan bella.

Buscando el material, las canteras…

Con el diseño claro, y sabiendo lo que tenían que hacer, los escultores ibéricos se dirigían a las canteras para extraer el material en el que iban a tallar la obra. En este caso, mi material surge de dos fértiles “canteras”: las investigaciones de autores previos y mi propia experiencia.

"Damas, torres y leones no es sólo un resumen de teorías anteriores, sino una interpretación personal de la evolución de las estatuas y monumentos ibéricos"

La primera de ellas es fundamental: aunque la imagen típica del arqueólogo es la del “excavador”, en esta disciplina leer es tan importante (o más) como remover tierra. Leer ciencia y divulgación sobre el ámbito de investigación y otros cercanos. Leer a autores clásicos y contemporáneos, conocer matices, paralelos y propuestas de interpretación. Muchas de estas propuestas, tanto las más clásicas como las más novedosas, están en Damas, torres y leones, por lo que el libro constituye un excelente repaso y síntesis a la historia de la investigación de la escultura ibérica. Es más, me gustaría que se entendiese, también, como un humilde homenaje a los colegas que han trabajado y trabajan en esta disciplina y que de forma directa o indirecta me han ayudado con el libro.

La segunda fuente o cantera también ha sido imprescindible. Mi tesis doctoral y mis proyectos de investigación me han permitido estudiar de forma directa centenares de piezas y profundizar en la estatuaria ibérica. Las reuniones científicas y las estancias me han hecho coincidir con numerosos investigadores (muchos de ellos ya amigos) que me han aportado mucho, tanto personal como científicamente. Los viajes, con mis compañeros de Viajes Arqueológicos y Culturales Pausanias, me han ayudado a entender a los íberos en un contexto mediterráneo. Todo ello, sobre la base de los autores previos, me ha permitido forjar una visión propia del mundo de los íberos y su escultura. De esta manera, Damas, torres y leones no es sólo un resumen de teorías anteriores, sino una interpretación personal de la evolución de las estatuas y monumentos ibéricos.

Manos a la obra, el proceso de talla

Y a golpe de pico, gradina y cincel, la escultura surgía de la piedra. A golpe de bolígrafo, post it y teclado, el libro fue pasando de mi mente al papel. Así pues, ¿qué se va a encontrar quien se acerque a Damas, torres y leones?

Como he dicho anteriormente, desde luego, no un catálogo o una compilación de piezas. Se encontrará un libro en el que la escultura es un hilo conductor para adentrarnos en el mundo de los íberos, en su historia, su sociedad y sus creencias. Se encontrará, en palabras de Azorín (enamorado de la escultura íbera con quien abro el volumen): “una excursión en el tiempo y el espacio” al mundo de los íberos. A lo largo de los seis capítulos que tiene el libro, avanzaremos desde las primeras élites, que construyeron impresionantes monumentos como el de Pozo Moro (Chinchilla de Montearagón, Albacete) o Cerrillo Blanco (Porcuna, Jaén), hasta aquellas que, chapurreando latín y ataviados con toga, dejaron testimonios escultóricos de sus plegarias en el santuario de Cerro de los Santos (Montealegre del Castillo, Albacete). Por el camino, nos saldrán al paso todo tipo de damas, torres, leones y muchas más construcciones y criaturas que conforman el imaginario ibérico en piedra.

Por ello, en este libro, obviamente, hay mucha ¡muchísima! escultura, pero no solo. Al hilo de la misma, se tratan temas como la evolución social de estos pueblos, la religión, la guerra, el ámbito funerario, pero también cuestiones tan diversas como la cerámica, los exvotos de bronce o el atuendo personal. Incluso, no me he resistido a incluir “historias de la historia de la escultura ibérica”: como la del “relojero de Yecla”, un caso rocambolesco de falsificación de estas estatuas, o la de Picasso y el robo de dos cabezas escultóricas del Cerro de los Santos.

La policromía: el color de la obra

Aunque en la mayoría de casos no se ha conservado, el color era imprescindible en la escultura ibérica. Una pieza no se podía considerar acabada si no se había pintado convenientemente, con vivos colores, a veces de manera muy realista como vemos en la Dama de Baza. Aunque la idea de hacer un libro ilustrado originalmente no fue mía, sino de los genios editoriales de Desperta Ferro, confieso que soy incapaz de imaginar Damas, torres y leones sin su increíble aparato gráfico. 176 páginas a gran formato y todo color, repleto de fotografías inéditas, otras cedidas por numerosos autores e instituciones y, sobre todo, ilustraciones.

"Estas ilustraciones fueron ideadas por mí al hilo de la escritura del texto, y asesoradas en colaboración con los editores de Desperta Ferro para que todo fuese históricamente correcto"

Estas últimas son uno de los principales puntos fuertes del libro, especialmente las que el ilustrador Román García Mora ha realizado ex profeso para el mismo. Estas ilustraciones, la mayoría a doble página, ayudan a devolver la vida a la escultura ibérica, pues representan los monumentos reconstruidos, con sus colores originales y en el lugar donde estaban erigidos, con los íberos interactuando con ellas. Es sorprendente ver cómo cambia la percepción sobre la propia escultura ibérica al observarla en estas ilustraciones: no es lo mismo observar una escultura del Cerro de los Santos en un Museo, donde se muestra aislada y sin color, que verla representada en el propio santuario, rodeada de centenares de esculturas y ofrendas y con una serie de mujeres realizando rituales. No es lo mismo ver un fragmento de escultura de Cerrillo Blanco a ver cómo ese fragmento es parte de una escena que muestra una lucha entre guerreros integrado en un monumento tremendamente complejo.

Estas ilustraciones fueron ideadas por mí al hilo de la escritura del texto, y asesoradas en colaboración con los editores de Desperta Ferro para que todo fuese históricamente correcto. Sin embargo, ha sido la “magia” (talento, empeño y paciencia) de Román la encargada de conseguir estos maravillosos resultados. Ilustraciones que tienen un gran proceso de trabajo detrás: por ejemplo, en la ya comentada de Cerrillo Blanco, las esculturas se diseñaron una por una, se colocaron en el monumento y, finalmente, se le dio ese acabado maravilloso, en el que la estructura, policromada de rojo, se recorta contra un cielo azul oscura. Son imágenes que no sólo resultan altamente didácticas e informativas para el texto, sino que también son tremendamente bellas.

Además de Román, he tenido la suerte de contar con otros ilustradores, como mi compañero Paco Arias, que nos ha cedido increíbles reconstrucciones de los monumentos de Cástulo o maravillosas recreaciones de los duelos de Cerrillo Blanco. El resultado global, con las ilustraciones, las fotografías y los mapas (marca de la casa de Desperta Ferro) es, como pueden ver, inmejorable.

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Acabada la escultura, o el monumento, esta se colocaba en el lugar indicado por el comitente, para que cumpliese así el objetivo para el que había sido encargada: cubrir una tumba, servir como ofrenda, marcar un punto de especial relevancia… Por tanto, y por cerrar este símil con un escultor íbero, a mí me queda sólo dar las gracias al amplio “taller” implicado en el mismo (Desperta Ferro, Román García Mora, compañeros investigadores…) y desear que cumpla la función con la que fue ideado: que ustedes disfruten recorriendo conmigo un mundo de Damas, torres y leones, el mundo de los antiguos íberos.

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Autor: Jesús Robles Moreno. Título: Damas, torres y leones. Editorial: Desperta Ferro. Venta: Todos tus libros.

 

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