Inicio > Libros > No ficción > El futuro es lo que todavía estamos a tiempo de sembrar

El futuro es lo que todavía estamos a tiempo de sembrar

El futuro es lo que todavía estamos a tiempo de sembrar

Consumimos fruta estéril, delegamos la memoria en la nube, dejamos que los mapas piensen el camino por nosotros y que los algoritmos anticipen qué queremos ver, comprar o desear. Este libro recorre las heridas del capitalismo digital desde las minas de coltán y los centros de datos que devoran agua y energía, hasta las estrategias de las grandes tecnológicas que capturan nuestra atención, condicionan nuestros cuerpos y capitalizan nuestra intimidad.

En este Making Of, Eurídice Cabañes explica cómo escribió Sembrar futuros (Ariel).

***

Este libro ha supuesto la posibilidad de recuperar mi voz y de revisar que mis actos estuviesen en coherencia con lo que pienso y deseo: digamos que el libro me ha escrito tanto como lo he escrito yo.

Y algo tan extraño ha sido posible gracias a la editorial y en especial a Silvia, mi editora, que me abrió la puerta a salir de un lenguaje académico en el que nunca me sentí del todo cómoda, incluso, en ocasiones empujándome fuera de él. Así, el libro mezcla lo personal, lo poético y lo político sin pedir permiso, habla de uvas sin semillas y de tréboles de cuatro hojas, de mi padre en un pueblo de Burgos y de las gaviotas que persiguen drones en el cielo de Barcelona. Porque la tecnología no es abstracta: duele, incomoda, nos atraviesa. Y para entenderla, hay que contarla desde el cuerpo. Como dije una vez en un congreso y se ha convertido en mi mantra: “no hay código sin cuerpo” y tampoco hay escritura sin cuerpo. He escrito este libro con todo el cuerpo, dejando que la escritura me atravesase y me reescribiese. Tuve que romperme para reacomodar los pedazos, dejar atrás lo que ya no era, empezar a vivir de forma más consecuente con lo que escribo. No soy la misma cuando empecé a escribirlo que ahora, y sueño con que quien lo lea se sienta igualmente interpelado y atravesado y que tampoco sea la misma persona cuando lo termine.

"Esa doble mirada impregna todo el libro: la crítica al colonialismo tecnológico, la defensa de los saberes situados, la apuesta por una justicia que no sea solo humana"

Creo que el libro trata de ser eso, un conjuro que active el deseo colectivo y el cambio por un mundo mejor: para todas las personas, para los ecosistemas y entes no humanos. El título, Sembrar futuros, llegó al final, como una promesa. Pero no fue casualidad: las semillas atraviesan el libro entero. Son la metáfora de todo lo que hemos dejado de cultivar: la memoria, el tiempo, la autonomía, la capacidad de imaginar. Y también son la propuesta: frente al extractivismo, la siembra. Frente a la obsolescencia, la fertilidad.

Escribí estas páginas a caballo entre España y México, donde está mi vida y mi corazón. Los años viviendo allí no se van: se quedan en la mirada, en el ritmo, en la forma de entender el mundo. Aprendí que el conocimiento no se impone desde arriba, sino que brota de la tierra. Que el futuro es ancestral porque los futuros deseables no están sólo en la imaginación sino también en prácticas, comunidades y filosofías que llevan muchos años existiendo y resistiendo frente al colonialismo estractivista que lo quiere todo y aniquila futuros posibles. Cambiar el prisma, pensar desde la interdependencia y el cuidado, porque lo contrario nos avoca al colapso, no es necesario, es cuestión de supervivencia. Así, esa doble mirada impregna todo el libro: la crítica al colonialismo tecnológico, la defensa de los saberes situados, la apuesta por una justicia que no sea solo humana.

"Es una invitación a analizar los engranajes del sistema y a preguntarnos, juntos, qué tipo de mundo queremos construir y qué herramientas tenemos para hacerlo"

En esta misión es importante reivindicar también el poder y la fuerza de lo colectivo. Allí, aquí y en cualquier lugar nececitamos construir en comunidad, las redes de cuidados son como el micelio: invisible, subterráneo, a menudo olvidado, pero lo que realmente sostiene el bosque. Escribir este libro ha sido también un ejercicio de confianza en esa red: en las personas que me han acompañado, en los colectivos que siguen sembrando aunque no vean la cosecha, en la certeza de que lo que hacemos juntas, aunque no se vea, es lo único que realmente perdura.

Sembrar futuros no es un libro de recetas ni un manual de esperanza ingenua. Es una invitación a analizar los engranajes del sistema y a preguntarnos, juntos, qué tipo de mundo queremos construir y qué herramientas tenemos para hacerlo. Porque el futuro no es lo que nos va a pasar. Es lo que todavía estamos a tiempo de sembrar.

—————————————

Autora: Eurídice Cabañes. Título: Sembrar futuros. Editorial: Ariel. Venta: Todos tus libros.

0/5 (0 Reviews)
Notificar por email
Notificar de
guest

0 Comentarios
Feedbacks en línea
Ver todos los comentarios