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BCNegra: Ellroy y la radical apuesta del comisario Zanón

Cartel de BCNegra 2018, de Natalia Zaratiegui.

Dice la RAE en sus tres primeras acepciones que radical es aquello “perteneciente o relativo a la raíz; fundamental o esencial y total o completo”. La decimotercera edición de BCNegra se ajusta perfectamente a esta calificación puesto que, de la mano de su nuevo comisario, el escritor Carlos Zanón, el festival sigue enraizado en las esencias —qué supone si no haberle dado el premio Pepe Carvalho a un gigante como James Ellroy—, mira hacia el pasado para rescatar significados perdidos del origen del género (homenaje incluido a Jean-Patrick Manchette y Jim Thompson, esos dos perdedores ajenos al sistema sin los que no se puede entender la novela negra) y amplía sus miras a la poesía o el cómic en una sana pretensión de totalidad.

Pero vayamos por partes. Primero, el programa íntegro para que lo consulten sin posibilidad de error. Segundo, las fechas: del 29 de enero al 4 de febrero (por primera vez en una semana para facilitar a los aficionados de fuera que se acerquen y, por qué no, para no eternizarnos). Tercero, los números: 106 escritores, una sesentena de actividades y más presupuesto (162.000 euros). Todo esto con una intención muy clara: “que a la gente le guste el festival, los cambios, que los autores se sientan a gusto y que se recreen lecturas o descubran nuevos autores. Y pasarlo bien. Si algo no es divertido, no vale la pena”, comentaba Zanón a Zenda antes de presentar el festival.

"Consciente quizás de lo que pasa cuando las intenciones se quedan solo en eso, Zanón ha apuntado alto en su primera edición."

“Dar el premio a Ellroy es una buena declaración de intenciones”, asegura el autor de Taxi, que toma el relevo de Paco Camarasa al frente de BCNegra. El gran retratista de la América oscura de los 50 y los 60, el perro rabioso de las letras norteamericanas y extraordinario escritor recibirá el premio el jueves, y el viernes será entrevistado en directo por Anna Guitart. Luego, se podrá ver La Dalia Negra en los multicines Aribau, una de las nuevas sedes del festival. Si no han leído a este gigante, vayan a cualquiera de sus novelas del Cuarteto de Los Ángeles o a la trilogía del sargento del sargento Hopkins, por ejemplo. Y, si no, sus sobrecogedoras y a veces asquerosas memorias (van a perdonarme por los adjetivos, pero son perfectos) Mis rincones oscuros (reeditada ahora por Literatura Random House).

Consciente quizás de lo que pasa cuando las intenciones se quedan solo en eso, Zanón ha apuntado alto en su primera edición: en Barcelona estarán la canadiense Louise Penny (gran maestra del cozy crime, una mujer dotada de un poder especial para diseccionar el alma de sus protagonistas y al mismo tiempo entretener a lo grande); Don Winslow (autor de El poder del perro y su continuación El cártel y de la gran Corrupción policial); o Leonardo Padura (Premio Princesa de Asturias de las Letras y creador de Mario Conde, uno de los grandes personajes de la novela negra contemporánea). Todo esto sin olvidar la cosecha en español: Víctor del Árbol, Berna González Harbour, Claudia Piñero, Ignacio del Valle, David Llorente, Jordi Ledesma o los clásicos Andreu Martín y Julián Ibáñez, y más.

"Por primera vez el festival tiene un eje temático, por mucho que luego el programa lo desborde: el acoso en nuestra sociedad, el de género, el que se da en las escuelas y, ay, el de las redes sociales."

Nombres que igual no han oído nunca pero a los que hay que seguir la pista y, además, con libro recién salido: Andrei Kurkov y Ray Celestin, por ejemplo. Humor, muerte y buena literatura. Y si no, pasen y lean.

Además, por primera vez el festival tiene un eje temático, por mucho que luego el programa lo desborde: el acoso en nuestra sociedad, el de género, el que se da en las escuelas y, ay, el de las redes sociales. Ahí tenemos a Juan Soto Ivars, autor de Arden las redes, debatiendo con Lorenzo Silva; a Elisa McCausland, autora de Wonder Woman: el feminismo como superpoder o a B. A. Paris y sus claustrofóbicos thrillers con mujeres maltratadas y hombres odiosos.

Hay detalles deliciosos en un programa que tiene de todo. Por ejemplo, dedicarle un espacio a Ripley, nuestro querido Ripley, y cederle la palabra a Jorge Herralde, Marta Sanz y Teresa Solana con Miqui Otero de maestro de ceremonias. Y hay ideas golfas con pretensión de permanencia como la de la “fiesta canalla para recuperar la mala fama del sector”, igual un poco perdida últimamente entre tanta novela novela blanca y exitosa, o la de meter a los autores en dos hoteles, en la misma calle, para crear comunidad, sensación de festival y esas cosas. Ya sabemos luego lo que pasa.

En definitiva, una fiesta cultural de gran altura, un reto intelectual y, lo que esperemos, sea solo el principio.