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CXCI breviloquia de literatura (CXI): antiqui auctores

CXCI breviloquia de literatura (CXI): antiqui auctores

Tuiteos de @perezreverte basados en citas de autores clásicos (desde enero de 2021). Esta entrada se irá ampliando a medida que añada nuevas frases y comentarios el respecto:

«No es misión de los dioses nuestra seguridad, sino nuestro castigo». (Tácito. Historias, I-3)

«Rústico en demasía es quien se ofende por una esposa adúltera, pues no conoce bien las costumbres de Roma». (Ovidio. Amores, III-4)

—Samjes75: Sustituyan Roma por España y esposa adúltera por político incompetente y… voilà!, versión ibérica de la cita.
—Me tranquilizan los lectores perspicaces. Un saludo.

«Pasó ya definitivamente el tiempo en que podías disimular tu ambición. Ahora tu único refugio es el poder». (Tácito. Historias, II, 76)

—aguanis82: ¿Puedo preguntarle de dónde saca el texto? Es para comprarlo. Gracias, maestro.
—Los saco de mi biblioteca. Pero las citas van acompañadas del autor y la obra. Con eso puede localizarlos fácilmente en cualquier librería.

«Sorprende que quien haga a sus vacas de menor número y calidad no se reconozca como mal vaquero; pero más sorprendería que quien al mando de una ciudad hiciera a los ciudadanos menores en número y de peor calidad no se avergonzara como mal gobernante». (Recuerdos de Sócrates)

—SPsunflowerseed: Él tenía que mantener así su reputación: irse siendo el más justo de los hombres. Si no, ¿para qué haber llegado a ese extremo?
Recordando a Sócrates.

«Se dejó llevar de tal modo por su ansia de halagos que creyó seriamente que iba a convertirse en inmortal, y rebasó los límites de la justicia. No en vano a veces se le escapaba ‘mi eternidad’ cuando dictaba». (Amiano Marcelino. Historia, XV, 1, 3)

—_DiegoBetancor: ¿Podría, don Arturo, poner la fecha?
—Siglo IV.

—JMFF15: Buenas tardes, querido Arturo. ¿Cuál es su cita preferida de Séneca? Un saludo.
—Todo llegará a su tiempo. Otro saludo.

«Los hogares donde antes se cultivaban los estudios, ahora se dejan llevar por los deleites de la pereza, las canciones y los instrumentos de viento y liras. En lugar de un filósofo se reclama a un cantante, y las bibliotecas cerradas parecen sepulcros». (Amiano Marcelino. XIV, 6)

—thomas_veiga: Demagogia pura y dura. Nunca hubo una gran cantidad de hogares donde se cultivara eso que usted dice. Por desgracia, pero real. El resto, como dije al principio, demagogia.
—Y a mí qué me cuenta. Eso de la demagogia dígaselo a Amiano Marcelino, que lo escribió él. En el siglo IV, ya sabe usted. Porque lo sabe, ¿no?… Cuando los romanos y todo eso.

«La peor gente siempre añorará a Nerón; tarea mía y tuya es evitar que lo añore también la buena». (Cornelio Tácito. Historias I, 16)

—CalimaSea: Su biblioteca para hablar sobre lo que no quería opinar.
—Siempre hay un modo.

—DanielHernBar: No me hagáis mucho caso, pero viendo este tuit, y varios otros en la misma línea, sospecho que @perezreverte está preparando una novela ambientada en época romana. Por sus citas yo diría que en época imperial. Ya veremos si me equivoco o no.
—Se equivoca, son lecturas habituales desde hace muchísimos años. Pero le agradezco la suposición. Un saludo.

«Los jóvenes del campo, que habían combatido la pobreza con el trabajo de sus manos, atraídos por las dádivas de políticos y particulares, preferían la holganza de la ciudad al trabajo de la tierra. A todos los mantenía el mal funcionamiento del Estado». (Salustio. Catilina, 37)

—LorenzoBarrio: Perdone, don Arturo, ¿es una traducción literal o está actualizada? Parece que se escribió ayer.
—Literal. Siglo I a.C.

«En los asuntos en los que no estaba claro cómo pensaba, era comprensible que se equivocaran sobre él. Pero en los que todo el mundo conocía, ¿no es sorprendente que no se tuvieran en consideración?». (Jenofonte. Sócrates, I, 17)

«Mientras su espíritu ambicioso anhela conseguir algo, no temen ningún juramento ni escatiman promesas; pero en cuanto está saciado el deseo de su ávido corazón, no respetan la palabra ni se cuidan de sus perjurios». (Catulo. Carmina, LXIV)

«Es costumbre de la peor gente recriminar a los otros sus propias infamias». (Tácito. Historias, II, 44)

«Te engaña la esperanza de una buena cena… Es listo ése que así te maneja. Si puedes aguantarlo todo, es que también lo mereces». (Juvenal. Sátiras, I, 5)

—TPichinas: ¿Está preparando algo con romanos por el medio?
—No. Son lecturas habituales. Y en tiempos como éstos, analgésico eficaz.

«Vería con cierta tranquilidad que perdonáseis a esos hombres nefastos, si tal condescendencia no terminara en vuestra ruina. Son tan violentos que no basta con dejarlos impunes del mal que hicieron, si no se les quita también la posibilidad de repetirlo». (Salustio. Yugurta, 31)

«Si pusiérais tanto empeño en defender vuestra libertad como entusiasmo ponen ellos en tenernos sometidos, no estaría la república en el estado lamentable en que está, ni vuestro bienestar en manos de los más desaprensivos, sino de los más honrados». (Salustio. Yugurta, 31)

«Resentido, decidió revolverlo todo y restañar con los males del Estado sus heridas privadas» (Tácito. Historias I, 53)

«El número de senadores se incrementaba con una multitud sórdida e incapaz de individuos, que eran más de un millar, algunos de ellos muy poco dignos y elegidos por simpatía y favor personal». (Suetonio. Vidas de los Césares, Augusto)

«Ahora sufrimos los males de una larga paz; nos ha atacado el lujo, que es peor que la guerra, y se venga de nuestra victoria sobre el mundo. No falta ningún crimen ni pecado de liviandad desde que olvidamos la austeridad romana». (Juvenal. Sátiras, 6)

—TomsRomn6: ¿Qué aconsejas, Arturo, para el común de los mortales?
—Yo no aconsejo nada. El que habla es Juvenal, siglo I d. C. Pregúntele a él.

—TomsRomn6: Gracias, Arturo.
—De nada. Un saludo, estimado amigo.

«Sé bien, romanos, que mientras esperan que les confiéis el poder se comportan de modo distinto a como lo ejercen cuando lo han conseguido. Antes se muestran activos, humildes, mesurados; después se dejan llevar por la inactividad y la soberbia». (Salustio. Yugurta, 85)

—kikoalberdi: Si no es indiscrepción, ¿qué edición tiene de ‘La guerra de Jugurta’? Porque en la que yo tengo, la de Gredos, la traducción del texto es totalmente distinta; no solo en las palabras sino, incluso, en el sentido.
—»Se muestran de muy distinta forma cuando solicitan de vosotros el poder, y cuando, una vez lo han conseguido, lo ejercen; primero aparecen diligentes, humildes, moderados; luego viven en la inercia y el orgullo» (Alma Mater). «Yo sé, romanos, que la mayoría de la gente os pide el poder haciendo valer cualidades bien distintas a como lo ejerce después de lograrlo: primero son diligentes, humildes, moderados, y luego se pasan la vida entre la pereza y la arrogancia» (Gredos). «La mayoría se comporta de forma diferente mientras esperan de vosotros que les confiéis el poder a como lo ejercen más tarde, cuando ya lo han conseguido; antes se muestran dinámicos, humildes, mesurados; después se dejan llevar por la molicie y la soberbia» (Cátedra).

—kikoalberdi: La original no la tengo, tendría que rebuscar textos escolares, porque recurdo que nos tocó traducirlo en COU. Me temo que hoy sería incapaz.
—El texto que le señalo es el de la edición en latín de los Clásicos de Oxford. Muy fiable. También la edición española de Alma Mater es bilingüe. Suelo comparar varias, como ve, junto con el original, y elegir la traducción que más me gusta. La responsabilidad de la versión final suele ser mía. Dicho lo cual, no es cierto que el sentido de la versión de Gredos difiera de las otras, como puede comprobar. Un afectuoso saludo.

—kikoalberdi: Revisado, ahora, tiene razón. Supongo que la primera lectura se me antojó muy diferente, y no lo es. Muchas gracias por su tiempo.
—Es un placer hablar de esto. Siempre a su disposición.

—maarimateu: Bárbaro… Qué bien escogidas todas las citas. ¿Tan poco hemos cambiado?
—Y menos que vamos a cambiar.

—PetrusIniesta: En serio, ¿de dónde saca tantas citas, tantas distintas y tan bien traídas?
—De las tardes en mi biblioteca. Un saludo.

—jmigualada: Todos los tuits citando clásicos, ¿son un homenaje a la Biblioteca Clásica Gredos? ¿Un aviso de que todo lo que vivimos ya ha pasado antes y una advertencia de cómo acabó Roma? ¿O una preparación de un próximo trabajo? En cualquier caso, son estupendos. ¡Gracias y buen día!
—Recuerde el viejo dicho: «Como te ves, yo me vi; como me ves, te verás». Como digo siempre, lo nuevo sólo es lo olvidado.

—Jaureguismo: Tiene pinta de preparación de algún próximo trabajo.
—No, sólo son lecturas vespertinas, después del trabajo. En tiempos como éstos y edades como la mía, los clásicos confirman y consuelan. Tienen efecto analgésico.

—VitoAnd82064734: ¿Me podría recomendar algún libro sobre el imperio romano?
—Como introducción, éste es uno de mis favoritos [‘El imperio romano’, de Leon Homo]. Conciso y eficaz.

—jamarquezorl: Con esta serie de citas que lleva días tuiteando está poniendo de relieve la gran sabiduría y vigencia eterna de los clásicos. No decaiga. Le pediría un favor: ¿me recomendaría alguna lectura clásica que dé un poco de esperanza para nuestra especie?
—Las ‘Meditaciones’ de Marco Aurelio. No sé si dan esperanza, pero dan analgésicos.

—jmigualada: Si me lo permite, sugiero un libro: [‘Decadencia y caída del imperio romano’, de Edward Gibbon].
—Me lo ha quitado usted de la tecla.

«A ellos van a parar los impuestos de pueblos y naciones; todos los demás, emprendedores, capaces, nobles o plebeyos, quedamos reducidos a la condición de vulgo, sin influencia, sin poder de decisión, esclavos de aquellos a los que haríamos temblar». (Salustio. Catilina, 20)

—quirce4: No se apunte también usted al carro de decir que los contribuyentes somos esclavos o imbéciles, y los que defraudan o se marchan para no pagar son héroes de la libertad. Usted no, por favor.
—¿Usted ha visto que yo me haya ido a alguna parte?… Léaselo otra vez despacio, querido amigo, y tal vez lo entienda mejor. Y si después aún tiene algo por reclamar, reclámele a Salustio, no a mí. Un afectuoso saludo.

«Convencer a un gobernante de que haga lo que es necesario cuesta mucho esfuerzo. En cambio, dar la razón a un gobernante, sea el que sea, le ahorra a uno conflictos». (Tácito. Historias, I, 15)

—fdez_pineda: Don @perezreverte, perdone mi atrevimiento, pero ¿tiene usted pensado escribir algún libro sobre la época romana? ¿Y alguno más sobre la historia de España? Mis más humildes saludos.
—Lo de Roma puede descartarlo. De lo otro, ya veremos lo que vivo y lo que eso da de sí. Nunca se sabe. Un saludo.

«¿Qué os sorprende de este desastre?¿Acaso no se produjo tras desoír la voz enviada del cielo, antes de que nuestros legados despreciasen el derecho de gentes y nosotros lo descuidáramos con indiferencia cuando se debía reclamar su cumplimiento?». (Tito Livio. Ab urbe condita, V)

—MercedesBiurrun: Joder, me encantan tus indirectas…
—Bueno, ésa es bastante directa.

—DD58202602: ¿La invasión de los galos?
—Afirmativo.

—finger_jihadi: ¿Qué edición maneja usted, @perezreverte?
—Varias, combinadas.

—finger_jihadi: ¿Sería tan amable de decirme cuáles?
—Cátedra, Gredos, Alma Mater, Iberia, Akal Clásica y alguna otra, y los originales latinos de las bilingües, cuando lo son, y de la Oxford Classical Texts. Lo combino todo con mucho respeto y saco la mía, más o menos, intentando encajarla en el espacio de un tuiteo.

—finger_jihadi: ¡Es una bibliografía magnífica! ¿Las traducciones que tuitea son suyas, entonces? ¡Molan!
—Más que mías, son comparadas, puestas en común y refundidas por mí.

“Se ha entregado al más encarnizado enemigo la autoridad del Senado… Se ha vendido la república. Y si esos abusos no se llevan a los tribunales, si no se toman medidas contra los culpables, ¿qué nos queda sino vivir sometidos a quienes los cometieron?». (Salustio. Yugurta, 31)

—Elhumanista6: Necesito su opinión. ¿Qué preferiría: feudalismo con Carlomagno a la cabeza, o imperialismo con Trajano? Gran libro ‘Línea de fuego’, por cierto, ¡enhorabuena!
—Prefiero el barco de Ulises o el de Jasón. La tierra presuntamente firme no me convence demasiado.

“El pueblo me insulta, pero yo me aplaudo en mi casa mientras disfruto de la fortuna acumulada en mi arca”. (Horacio. Sátiras I, 66)

—queyalocuentoyo: ¿Escribiendo alguna novela de romanos?
—No.

«Das vía libre y rienda suelta al carro; y si a uno lo quieres volver atrás, no es capaz de pararse, no hace caso y sobrepasa el límite. Ninguno se satisface delinquiendo sólo lo que le consientes; tienen una enorme tolerancia para consigo mismos». (Juvenal. Sátiras, 14)

«Siendo todavía muy joven me metí con entusiasmo en la política de Roma, como tantos otros, y allí me fueron muy mal las cosas. En vez de reinar la rectitud, la austeridad y la honradez, reinaban la desvergüenza, el soborno y la codicia». (Salustio. Catilina, 3)

—goonielor: Me suena a texto que traducía cuando estudiaba Latín, sobre todo por ese «siendo todavía» que me hizo estallar la cabeza en su momento. ¿Puede ser, o me lo estoy inventando?
—Es.

—Vicente2802: Buenas tardes. Siempre he tenido sed de justicia debido al problema en mi país, y a veces pienso en convertirme en político para ayudar a la gente. Sin embargo, tengo miedo de corromperme si algún día llego a estar en esa posición. ¿Usted qué me recomendaría? Gracias de antemano.
—Que se dedique a otra cosa. Un abrazo.

—fjad86: ¿Dónde encuentra esas citas, Arturo? Me parecen muy interesantes.
—Las encuentro en los libros que menciono.

—Juanma_historia: Estimado Pérez-Reverte, ¿tiene alguna intención de publicar una novela sobre la creación de Roma o de la república romana? Reciba un afectuoso saludo.
—No es mi intención. Sólo son lecturas.

«¿De qué te sirve, Póntico, crucificar a tu esclavo después de cortarle la lengua? ¿No ves que la gente comenta lo que aquél calla?». (Marcial. Epigramas II, 82)

—ajelopgar: ¿Por qué tantos textos clásicos últimamente, don @perezreverte?
—Porque me ahorran palabras a mí.

«Puesto que el enemigo se precipitaba de forma irresponsable, Cécina y Valente aguardaban atentos a la estupidez ajena, lo cual puede pasar por sabiduría». (Tácito. Historias II, 34)

—emporiae: Eso hizo Rajoy y lo llamaban Don Tancredo.
—Es que, en caso de Rajoy, la estupidez y la cobardía también eran propias.

«Hemos sufrido tantos castigos de Dios y de los hombres que servimos de ejemplo al mundo entero… ¿Acaso no os dais cuenta, romanos, del crimen tan grande que preparamos apenas salidos del naufragio desastroso resultado del error anterior?». (Tito Livio. Ab urbe condita, V)

—MalaSombra16: Que sí Arturo. Que llevamos repitiendo errores desde la época romana y dando por detrás desde los griegos. Pero si sabes esto, ¿por qué sigues intentando aleccionar? Cae en saco roto y seguimos condenados a repetir historia. No por los que la conocen, sino por los que no.
—No pretendo aleccionar, querido amigo. Eso es inútil. Sólo pretendo desahogarme.

—UNS_Literatura: ¿»Dios»? ¿Con «d» mayúscula y todo?
—Tiene razón. Despiste personal. Fe de erratas: «de los dioses», no «de Dios».

«¡Qué poco valen esos hombrecillos metidos en política que actúan, según creen ellos, como filósofos! Se les caen los mocos». (Marco Aurelio. Meditaciones, IX, 29).

—amparguilar: Don Arturo, observo que esta “rescatando” a clásicos. ¿Me podría indicar cuáles son a su juicio los mas imprescindibles para leer? Gracias de antemano. Saludos (PD: Una abogada de Jaén y lectora empedernida).
—Más o menos los que voy mencionando, como puede ver. Y los que irán saliendo. Así que permanezca atenta la pantalla. Un saludo.

«Repetía mucho que en una ciudad debían ser libres la lengua y el pensamiento. Y en cierta ocasión en que el Senado reclamaba una investigación sobre ciertos insultos y sus autores, dijo: No disponemos de tiempo libre para enredarnos en esos problemas». (Suetonio. Césares, III)

«Él no era un ciudadano capaz de pronunciar palabras libres ni sinceras, ni de jugarse la vida por decir la verdad. Gracias a eso pudo ver muchos inviernos y ochenta veranos». (Juvenal. Sátiras, IV)

«Como pretexto ponen la libertad y otras hermosas palabras. Nadie que en la Historia haya ambicionado someter a otros bajo su dominio ha dejado de emplear esos mismos términos». (Tácito. Historias, IV, 73)

—dfrusci_96: ¿Quieres decir que todo aquel que defienda la Libertad y te diga que luches por ella te quiere someter?
—Sospecho que tampoco usted fue el primero de la clase, en su cole. Si le consuela, yo tampoco.

—wahou_wahou64: Tengo una duda, don Arturo. Estas perlas de conocimiento (que le agradezco) ¿son por pura difusión cultural, o para combatir el superlativo adanismo de la juventud actual? En ambos casos, bienvenidas sean.
—Sólo pretendo demostrar, una vez más, que lo nuevo es lo olvidado.

«Cada uno era jefe e instigador de sí mismo. Y el principal estímulo de los peores era que los buenos estaban desolados». (Tácito. Historias, I, 38)

«Aunque sabían demasiado impetuosos a sus jóvenes, en estas circunstancias preferían que si se había de rebasar la medida les sobrase violencia a los suyos más que a los adversarios». (Tito Livio. Ab urbe condita, III, 65)

«Para quien ambiciona el poder, cuanto más desesperados están sus partidarios mejor le vienen, ya que no teniendo nada no tienen nada que perder, y todo aquello que les reporte alguna satisfacción, sea lo que sea, lo dan por bueno». (Salustio. Yugurta, 86)

—TheOriginalThas: ¿De dónde saca esas citas? No de qué libro, que lo indica en cada una, sino ¿cómo las conoce? No son best sellers precisamente.
—Es una de la ventajas de tener una biblioteca más o menos adecuada.

—mrleraph: Mi admirado escritor, creo que expresar sus ideas mediante citas clásicas es una manera pueril de evitar críticas. A usted le sobran argumentos y capacidades para manifestarse por sus propias palabras. Yo formo las mías a partir de lo que leo, pero son las mías. Respetuosamnete.
—Llevo treinta años expresándome con argumentos propios en artículos y novelas. Permítame elegir compañía de vez en cuando. Un saludo.

—GaiaWorld2: ¿Cómo lo hace para encontrar siempre la cita oportuna, maestro?
—Le pregunto a mi biblioteca.

—AlexPistonsB2B: Al hilo de las frases de historiadores romanos que está usted poniendo ultimanente, ¿cuál es du historiador preferido? ¿Suetonio, Plinio El Viejo, Tácito, Tito Livio…? ¿Algún otro, quizás? Un cordial saludo.
—Tácito, el que más.

—Anasjbu: Arturo, te encantan las citas. ¿Para cuando una opinión propia?
—Llevo 30 años dándolas.

—Anasjbu: Lo sé, porque te sigo y además adoro tus libros, pero últimamente las comillas son las dueñas de tus tweets y echo de menos la fuerza de tu opinión.
—Estoy cansado. España fatiga mucho. Durante una temporada voy a ceder la palabra a otros más viejos y sabios que yo. A fin de cuentas, como digo siempre, lo nuevo sólo es lo olvidado.

«Observa otra vez lo que ocurrió antes… Puedes prever el futuro: será en todo parecido y no saldrá del curso de lo que ahora sucede. De ahí que sea lo mismo la historia de la humanidad en cuarenta años que en diez mil. ¿Qué más podrás ver?». (M. Aurelio. Meditaciones, VII, 49)

—Jimmy_G204: O el señor @perezreverte está preparando una de las suyas pero con togas, centuriones y demás aparataje esta vez, o ha decidido mandarlo todo a la mierda, visto el paisaje actual, y refugiarse en los (muy) clásicos.
—Segunda opción.

«Cuando estás seguro de ti, no hay nada peor que tú. Pero cuando estás preocupado, no hay nada mejor. Si estás tranquilo, desprecias a todos, no das libertad ni importancia a nadie. Preocupado, haces regalos, saludas y adulas. Te prefiero preocupado». (Marcial. Epigramas 4, 83)

—Miguel15447249: No consigo, por más que lo busco en los epigramas de Marco Valerio Marcial en su libro IV, tal cita. Se agradecerá la ruta a seguir para no continuar perdido en la ignorancia.
—A Névolo. Libro cuarto, epigrama 83.

—xmcp68: No acabo de ver en qué lado está usted.
—Del mío. Siempre estuve del mío.

—VibrationsLow: Don Arturo, ¿se considera usted estoico?
—Por parte de padre.

—shou51073: Tanto clásico… Pareciera que se está documentando… Ojalá se nos venga encima una novela histórica de PR, ambientada en Roma. Haga usted un ‘Sinuhé el egipcio’, pero en plan romano (‘Marco el romano’ no me gustó tanto)
—No. Son lecturas habituales, de tipo analgésico. La nueva novela va por otro registro.

—SyA06583233: Don Arturo, ¿nos sorprenderá con una novela en época romana?
—No creo. Un saludo.

«Te gusta que te sodomicen; pero cuando lo han hecho, Pápilo, lloras. ¿Por qué te duele que hagan, Pápilo, lo que tanto procuras?». (Marcial. Epigramas, IV, 48)

«A nosotros nos atan muchas cosas, nos debilitan muchas cosas. Estuvimos sometidos demasiado tiempo a estos vicios y es difícil limpiarse, porque no estamos manchados sino embadurnados». (Séneca. Cartas a Lucilio, 59, 9)

«¿Ante estas cosas se queda asombrado uno que tiene sesenta años y nació durante el consulado de Fonteyo? ¿Es que no te ha servido para nada bueno tan larga experiencia?». (Juvenal. Sátiras, 13)

«De mi preceptor aprendí a no ser de los aurigas verdes ni de los azules en el circo, ni de los gladiadores de uno u otro bando en el anfiteatro». (Marco Aurelio. Meditaciones, I, 5)

«Unos jovenzuelos, con el ímpetu de su edad, encresparon a la plebe con acusaciones contra el Senado, alentándola con dádivas y promesas, y así se hacían famosos e influyentes. Los combatía la nobleza, no por defender al Senado sino por su propio interés». (Salustio. Catilina,38)

«La verdad quedó maltrecha de muchos modos a un tiempo: primero, por el desinterés hacia los asuntos de Estado. Luego, por el deseo de adular al poderoso o, al revés, por el odio hacia él. Y así, entre hostiles y sumisos, a nadie inquietaba la posteridad». (Tácito. Historias, I)

«Despreciando cada vez más todas las leyes divinas y humanas, asumió el pontificado máximo, estableció los comicios para diez años y se nombró a sí mismo cónsul perpetuo». (Suetonio. Vidas de los césares, VII)

—Miguel15447249: Preferiría, don Arturo, leer sus propias citas. Sin menospreciar a Suetonio y salvando todas las distancias de los caminos que nos conducen a la Roma de los césares.
—Las mías las tiene en mis novelas y libros de artículos. Después de treinta años dándole a la tecla, lo tengo todo dicho. Y estoy cansado. Prefiero ceder la palabra a quienes llevan dos o tres mil años diciéndolo mejor que yo. Como afirmo siempre, lo nuevo sólo es lo olvidado.

—Lector24h: Buenas. Me gustaría saber si puede recomendarme una buena edición de las tragedias de Euripides, gracias.
—La de Gredos, la de Cátedra y la de Alma Mater (esa, bilingüe) son las que tengo y me parecen bien. La más barata es la de Cátedra, en varios volúmenes.

«A pesar del desprecio que se tienen entre ellos, se benefician mutuamente; y a pesar de la ambición de quedar unos sobre otros, se inclinan unos ante otros». (Marco Aurelio. Meditaciones XI, 14)

—Aiamaised: Excelente cita. Pero ¿por qué no se habla más claro en estos tiempos oscuros? Alguien que ha oído silbar las balas muy cerca, ¿qué puede temer a expresar de su boca lo que deduce de la realidad política?
—¿Temer?… Usted me ha leído poco. Un saludo.

«Cada día se enciende más mi cólera cuando considero la vida que nos espera si nosotros mismos no reivindicamos nuestra propia libertad. Desde que la República cayó bajo el dominio de unos cuantos bien situados, a ellos pagan sus tributos reyes y tetrarcas». (Salustio. Catilina)

—misideasy: ¿Y esa cólera la manifestaba sólo escribiendo o hacía algo más?
—Catilina. Lea. Lo sabrá.

—siliriss: ¡Estoy entrando en pánico, don Arturo! Pero si ya está escrito los tiempos que vivimos. ¿Puede destriparme el final? Un adelanto, por favor, para estar preparada.
—Al final ganan los malos.

«Sólo por estremecerse un par de veces sobre ellas, regala a Calvina o a Catiena lo mismo que gana todo un tribuno al mando de sus legiones». (Juvenal. Sátiras, III)

«En menos de un año dilapidó inmensas riquezas y el tesoro de Tiberio, valorado en dos mil setecientos millones de sestercios. Y al verse arruinado y sin recursos, se entregó a la rapiña con un variadísimo catálogo de trampas legales, subastas e impuestos». (Suetonio. Césares, IV)

«Los tiranos instalados en las ciudades, preocupados sólo por lo suyo, gobernaban arriesgando poco, y nada digno de recordar se hizo bajo su mando excepto acciones contra los propios vecinos. Así, Grecia se vio costreñida a no hacer nada en común». (Tucídides. Guerra Peloponeso I)

—genivarela: Discúlpeme el atrevimiento, pero me ha sorprendido “costreñido” por “constreñido”. He ido a Google porque intuía que, obviamente, tendría que ser yo el errado. Sin embargo, para mi sorpresa, parece que lo correcto es la segunda opción. Cree usted que es así? Gracias.
—Es una vieja forma del verbo «costreñir», que ahora casi no se usa, y procede de una antigua traducción de Tucídides. Ahora el uso general y aconsejable es «constreñir», forma a la que remite el diccionario de la RAE. Un saludo.

«Se burlan y alegran con las desgracias de Áyax; pero lo más seguro es que, aunque no lo respetaran cuando estaba vivo, una vez muerto lo lloren al verse privados de su lanza. Porque los cortos de luces no saben reconocer el bien que poseen hasta que lo pierden». (Sófocles. Ayax)

—EnriqueLavilla: Gracias por tu aporte a la literatura desgranando cada día el pensamiento y los escritos de los clásicos. Eso es cultura. He leído tu artículo de ‘XL Semanal’, (07-03). La razón te asiste y comprendo tu postura. Un cordial saludo, amigo Arturo, si me permites llamarte amigo.
—Todo lector es un amigo.

«Estaban divididos en pequeñas tribus y reinos que por orgullo no se mezclaban entre sí, por lo que eran débiles. Este orgullo alcanzó máxima expresión entre los iberos… Si hubieran unido sus armas, habría sido imposible someterlos impunemente». (Estrabón. Geografía, II, 5)

«Al principio practicó la desvergüenza, la lujuria, la avaricia y la crueldad ocultamente y como si fueran desvaríos juveniles. Pero después lo hizo de tal modo que nadie dudó que aquellos vicios eran propios de su carácter, no de su edad». (Suetonio. Vidas de los césares, VI)

«Lo menos deseable en estos tiempos es ejercer magistraturas, poderes castrenses y en general cualquier cargo público, pues ni se conceden estos honores a quienes los merecen, ni quienes los consiguen con intrigas están más seguros ni merecen mayor respeto». (Salustio. Yugurta)

«¿Qué día habrá tan señalado que al fin deje de traernos ladrones, traiciones, estafas, privilegios logrados con toda clase de crímenes y dineros salidos del puñal o del veneno? Muy pocos son los decentes, contadlos». (Juvenal. Sátiras, 13)

—JesusCarasa: Amigo Arturo. ¡Qué pena me da verte hablándonos con parábolas desde tu torre de marfil!
—GonzalvoPascual: Don Arturo, ¿por qué, cuando usted tiene recursos de sobra, usa frases de otros?
Aquí, mojándome.

«A base de sobornos se puso a los esclavos en contra de sus amos, a los libertos contra sus patronos; y a quien no tenía enemigos, le bastaban sus amigos para encontrar la perdición». (Tácito. Historias, I, 2)

—Maria__BB: ¿A base de sobornos los esclavos en contra de sus amos? ¿Los esclavos no sentían el dolor en sus cuerpos para poder gritar y salir del opresor amo? ¿Los esclavos eran tontos o qué?
—Tiene usted razón. Los esclavos eran muy tontos. A quién se le ocurre ser esclavo en el siglo I, pudiendo gritar y ser libre. Siempre hubo gente con poco cerebro.

—alfonso_fraile: Don Arturo, a colación de la actualidad política, ¿cuál fue el contexto histórico de la frase “Roma no paga a traidores”? Un saludo.
—Se atribuye al cónsul Cepión, dicha a los tres asesinos de Viriato. Otro saludo.

«A los gobernadores que le aconsejaban que aumentase aún más los impuestos a las provincias les respondió que el buen pastor esquilaba su ganado, no lo despellejaba». (Suetonio. Césares, II)

«Siniestro, vivaz, logró con celadas denuncias tener acceso a la crueldad del poderoso… Quienes lo siguieron, de pobres se hicieron ricos, de despreciables se convirtieron en temibles, causando la ruina de los demás ciudadanos y al final la suya propia». (Tácito. Anales, I, 74)

«Los responsables de un error, en vez de reconocerlo culpan a las circunstancias. Pero si pusieran tanto entusiasmo en las cosas útiles como ponen en las ajenas, inútiles o perjudiciales, dominarían los acontecimientos en vez de ser dominados por ellos». (Salustio. Yugurta, I)

«Parecidos somos a navegantes que, casi habiendo escapado del brutal furor de una tempestad, se aproximan a tierra hasta tocarla con la mano, y después se ven arrastrados otra vez al mar por los vendavales». (Eurípides. Los heráclidas)

«¡Cómo son cuando comen, duermen, se aparean, evacúan y lo demás! Después, ¡cómo son de arrogantes cuando mandan y se pavonean o cuando se irritan y ofenden en exceso! Y poco antes, ¡con cuántos eran serviles y a cambio de qué!» (Marco Aurelio. Meditaciones 10, 9)

«De las actividades que exigen ejercicio de la inteligencia, una de las más útiles es el estudio de la Historia… Hay quien lo considera poco importante, pero quienes así piensan son los que pasan la vida repartiendo saludos y ganando simpatías con sobornos». (Salustio. Yugurta)

«No hay para los seres humanos ningún mal, por lejano que se halle, que no se muestren capaces de alcanzar». (Apolonio de Rodas. Argonáuticas, I)

—alba_flowers: Don @perezreverte, por favor, ¿me podría indicar cómo empezar con el aprendizaje del latín? Mi formación es eminentemente científica y eso en España acarrea que la parte humanística queda relegada a la curiosidad de cada uno. Muchas gracias.
—Tal y como está todo, sólo queda la posibilidad de un profesor particular, que yo sepa. Ya ni los sacerdotes lo manejan bien.

—WallyEnrico: Hola, Arturo. Siguiendo su recomendación, para aprender sobre la Antigua Grecia empecé con ‘Historia de los griegos’ de Montanelli y me lo he terminado en 2 días. Muchísimas gracias. Además de los clásicos de Homero, ¿recomendarías alguna novela sobre este periodo?
—Antes debería tal vez completar usted la parejita con la Historia de Roma, también de Montanelli. Ya me dirá.

—WallyEnrico: Estoy ya en ello, otra maravilla. Pero le estaría muy agradecido si pudiera guiarme un poco más. Me gustaría que fuera consciente del bien que nos causa con sus recomendaciones. Un verdadero lujo para los que carecemos de formación en este ámbito. Gracias.
—Sobre novelas, no sabría decirle. Pero libros de historia como la Anábasis o los Recuerdos de Sócrates de Jenofonte, las Historia de Herodoto o La guerra del Peloponeso de Tucídides fueron muy importantes para mí. Especialmente, la Anábasis.

«En su mayoría carecen de interés para esforzarse por la averiguación de la verdad, y con gran facilidad aceptan lo que se les da ya hecho». (Tucídides. Guerra del Peloponeso, I)

«Afirma Seguio que los dioses no existen, que el cielo está vacío. Y la prueba de que no existen es que, mientras lo niega, él se ha hecho rico». (Marcial, Epigramas, 4, 21)

«Afirman que nosotras pasamos en nuestros hogares una vida carente de peligros mientras que ellos combaten con la lanza, pero razonan con torpeza. Porque tres veces querría yo permanecer armada junto al escudo antes que tener un solo parto». (Eurípides. Medea)

—savinen64: Son tan inteligentes y actuales las citas que @perezreverte pone aquí que al final voy a tener que leer estos libros enteros… ¿Alguna sugerencia para empezar?
—Las Meditaciones de Marco Aurelio es un buen comienzo.

«Cuanto más corrompido estaba el Estado, más numerosas eran las leyes. Entonces Pompeyo fue elegido para reformar las costumbres, y los remedios que propuso resultaron más perjudiciales que los delitos». (Tácito. Anales, III)

«Para el público en general quizás parezca poco interesante; pero bastará con que que lo consideren útil cuantos deseen saber fielmente lo que ha ocurrido, y lo que en el futuro haya de ser igual o parecido, de acuerdo con la naturaleza humana». (Tucídides. Guerra del Peloponeso)

—santi_sabariego: Sus citas están muy bien, de verdad, pero me recuerda usted al gran Gila haciendo que el asesino confiese lanzándole indirectas. Sea usted, y llame a las cosas por su nombre. Mojarse, coño.
—Emi46997002: ¿Te ha dado por los clásicos? Di algo más actual e interesante, que para eso te seguimos muchos.
Aquí, mojándome.

—JAHerguera: ¿Y cómo lo solucionaron los romanos, señor @perezreverte?
—Lo solucionaron los bárbaros. Que a su vez…

«Quieres, Malisiano, mostrarte más decente que una recatada doncella y aparentar que tienes un semblante pudoroso, cuando no eres más que un sinvergüenza». (Marcial. Epigramas, IV)

«Mostraba con frecuencia un olvido tan grande de las palabras dichas y de las cosas hechas, que daba la impresión de que no sabía ni se percataba de con quién hablaba, ni entre qué personas lo hacía, ni en qué momento o lugar».(Suetonio. Vidas de los césares)

—iosephus: Maestro, ¿a cuál de los césares le corresponde la cita? No logro encontrarla en el libro.
—Claudio.

«¿Quién no compite ahora en lucro y derroche en vez de en honradez y trabajo? Hasta los recién llegados que antes superaban a los nobles en práctica de la virtud pretenden ocupar los cargos mediante manejos ocultos y asaltos a mano armada, no por sus méritos». (Salustio. Yugurta)

«Querían que los más viejos recordaran lo que sabían y explicar a los más jóvenes lo que desconocían, pensando que como resultado de tales razones todos ellos se inclinarían más por la paz que por la guerra». (Tucídides. Guerra del Peloponeso, I, 72)

«Ningún defecto del corazón humano genera más veneno o da peores puñaladas que el ansia cruel de poseer un patrimonio desmedido. El que quiere ser rico, quiere serlo pronto. ¿Qué respeto por la ley, miedo o pudor puede tener un ambicioso con prisas?». (Juvenal. Sátiras, 14)

«Con los mismos artificios con los que pretendéis seducirnos, frecuentemente nos ponéis en fuga». (Ovidio. Roma vive una nueva edad dorada)

«La mejor manera de defenderse de ellos es no convertirse en lo que son ellos». (Marco Aurelio. Meditaciones, VI)

«Los más valientes habían perecido en los campos de batalla o víctimas de las proscripciones, y los que quedaban recibían riquezas y honores según estaban dispuestos a rendirse a la servidumbre, y preferían la seguridad del presente a los peligros del pasado». (Tácito. Anales, I)

«No respetó ni su propio pudor ni el ajeno». (Suetonio. Césares, IV)

«Allá irá la Cordura con las manos atadas a la espalda». (Ovidio. Amores, I)

«Con qué intensidad estoy convencido de que no existe otro momento de la vida tan conveniente para la práctica de la filosofía como este en el que ahora te encuentras». (Marco Aurelio. Meditaciones, XI)

«Quien esculpe en oro o mármol los rostros de los dioses no es quien los convierte en dioses. A los dioses los hacen quienes les suplican y piden favores». (Marcial. Epigramas, VIII)

«Una vez vi a un hombre, bravucón de lengua, que incitó a los marineros a hacerse a la mar en medio de la tormenta. Pero a ese hombre no conseguías sacarle una palabra cuando estaba escondido bajo su manto entre el horror de la tempestad». (Sófoces. Áyax)

«Una esclava ofrecía a bajo precio el pregonero Geliano. Para que todos la creyeran virgen, a la fuerza la atrajo y la besuqueó. ¿Preguntas qué consiguió con sus besos? Que quien ofrecía seiscientos sestercios se echase atrás». (Marcial. Epigramas, VI)

«Haz promesas, pues ¿en qué perjudica hacer promesas? Cualquiera puede ser millonario en promesas. La esperanza, una vez se cree en ella, se mantiene por tiempo prolongado. Diosa embustera es, pero conveniente». (Ovidio. Arte de amar, III)

«Somos buenos gobernantes porque nos educaron con el suficiente rigor para respetar las leyes y tuvimos una formación lo bastante completa para no desobedecerlas». (Tucídides. Guerra del Peloponeso, I)

—Ebolaos3: Señor Pérez-Reverte, ¿a esta cita se condensa su saber y conocimiento? Verá: necesitamos almas prácticas y sutiles. Sensibles y decisorias. Ni manipuladas ni manipulables. Con la fuerza del viento más fuerte y de la brisa más suave. Usted se queda solamente en un plano, ¿por qué?
—Usted no es así de tonto, ¿verdad? Está fingiendo para gastarme una broma. La cita es del siglo V a.C., contiene una indiscutible sentencia válida para cualquier época de la humanidad y puede retuitearla libremente quien lo considere oportuno. ¿En qué plano dice que yo me quedo?

«Aunque era mi enemigo, hermosas palabras diré de él, pues era un hombre valeroso». (Eurípides. Los Heráclidas)

«Cuando los crueles hados se llevan a los buenos, y deseo que comprendáis lo que digo, me veo tentado a creer que no existe ninguno de los dioses». (Ovidio. Amores, III)

«Ellos, en su maldad, ni saben ni tienen idea de lo que es la justicia. Así que prestad atención a lo que os voy a decir. Es vuestro deber querer lo que nosotros queramos que queráis». (Plauto. Anfitrión)

—alicia_rusita: Buenos días, señor Reverte. ¿Me ayudaría usted con alguna buena cita para despedirme en mi trabajo de manera… elegante?
—»Cuando llegue ese momento, es preciso que demuestres qué valiente eres y por qué valiente padre fuiste criado». (Sófocles. Áyax)

«Debemos hacer siempre nuestros cálculos frente a los enemigos pensando que éstos tomarán decisiones acertadas, pues no hay que basar nuestras esperanzas en que los enemigos se vayan a equivocar». (Tucídides. Guerra del Peloponeso, I)

—wils57823185: Don Arturo, ¿cómo encuentra sus citas en el momento exacto? Entiendo que aunque le tenga cariño a las ediciones subraya sus libros… ¿O prefiere mantenerlos impolutos?
—Subrayo con lápiz.

«Qué diferente es tu lenguaje, ahora que me has quitado cuanto podías sacarme. Qué distintas son tus palabras actuales de cuando me necesitabas. Qué diferentes de antes, cuando procurabas convencerme con promesas y halagos». (Plauto. La comedia de los asnos)

«¡Oh, qué poder tiene una copa labrada en oro o plata y cinco sirvientes! Antes, cuando era pobre, Apro no tenía tanta sed». (Marcial. Epigramas, XII)

«Este Pisón, yendo de viaje allá en su provincia, fue asesinado por los jinetes hispanos que llevaba en su ejército. Se dice que esos bárbaros estaban hartos de soportar sus órdenes injustas, soberbias y despiadadas». (Salustio. Conjuración de Catilina, 19)

«Ahora, a ti, torrente turbio y nada claro, te deseo veranos abrasadores e inviernos llenos de sed». (Ovidio. Amores, III)

—jadn_madrid: (borrado)
—Si después de treinta y cinco años que llevo escribiendo novelas no va usted a recomendar mis libros por tuitear esta noche una cita de Ovidio, le agradeceré mucho que no los recomiende.

—La cita de Ovidio podría aplicarse a Bal, Sánchez, Ayuso, Monasterio, Iglesias, Gabilondo o a mi vecino de enfrente. No menciona a nadie en particular. Sin embargo, quienes la han leído creen que sí. Incluso hay ofendidos. Sería interesante saber por qué.

«Nadie disfruta más de la venganza que una mujer». (Juvenal. Sátiras, XIII)

—CarliVillamizar: Me da la impresión de es Usted algo misógino pero igual me cae bien
—Le caeré mejor cuando me lea un poco más.
https://www.perezreverte.com/articulo/sobre-perez-reverte/1132/las-mujeres-de-arturo-perez-reverte/

«Sé prudente, Glaucón, no sea que ansiando alcanzar gloria llegues a lo contrario. ¿No ves que es peligroso decir y hacer lo que no sabes hacer? Reflexiona sobre aquellos que sabes son la clase de individuos que van diciendo y haciendo lo que no conocen». (Jenofonte. Sócrates)

«Divididos en pequeñas tribus y reinos que, por orgullo, no se mezclaban entre si, por lo cual eran débiles contra los que atacaban desde fuera. Esta soberbia alcanzó su máxima expresión entre los iberos». (Estrabón. Geografía III, 5)

«No es mía la culpa. Sabéis que yo estoy fuera de toda sospecha y que estaba aún menos enterado que vosotros de tales sucesos. Si sospecháis algo, dirigid vuestra acusación contra otros». (Herodiano. Hª del Imperio Romano, II)

«También ha sido promulgada una ley en virtud de la cual los condenados por provocar violencia y por alta traición a la república romana pueden apelar ante el pueblo, si les conviene. Pero, ¿esto es una ley o la anulación de todas las leyes?». (Cicerón. Contra Marco Antonio)

«Somos jóvenes, tenemos coraje. A ellos, los años y el exceso de riquezas los han vuelto caducos. Es cosa de empezar, y todo vendrá por sí solo. ¿Quién tolerará que a ellos les sobre la riqueza para malgastarla mientras a nosotros nos falta lo necesario?» (Salustio. Catilina)

—NachoAnaya4: En su opinión ¿alea jacta est?
—Absolutamente iacta.

«De nadie, ciudadanos, he aprendido nada; ni de los que son competentes en palabras y obras, ni de nadie sabio. Al contrario: paso mi vida rehuyendo aprender, e incluso parecer que aprendo. No obstante, os daré cualquier consejo que se me ocurra». (Jenofonte. Sócrates, IV)

«El miedo, que no es un maestro duradero de nuestros deberes, hizo que te comportases como un hombre de bien. Después, esa arrogancia que se adueña de ti cuando crees no tener nada que temer te hizo de nuevo un miserable». (Cicerón. 3ª Filípica contra Marco Antonio)

«¿No sabes que los mejores gobernantes de las ciudades son aquellos que motivan en mayor grado a sus conciudadanos a respetar las leyes, y que la ciudad en la que más se respetan las leyes es la más feliz en la paz y la más invencible en la guerra?». (Jenofonte. Sócrates, IV)

—ClubInfo288: (borrado)
—Las ‘Meditaciones’ de Marco Aurelio es una buena opción, si lo prefiere en plan reflexivo. Otras posibilidades, ésas ya con más acción, son ‘La Ilíada’ o ‘La Odisea’.

—gutiez88: Buenas tardes, don Arturo. ¿Sabría usted decirme, o asegurarme si así fuera, quién dijo la frase » aut viam inveniam aut faciam» (encontraré el camino o lo haré yo mismo)? Muchas gracias. Un saludo.
—Se atribuye a Aníbal, pero él no hablaba en latín.

«Pocos se atrevieron a la peor de las fechorías; muchos la desearon, todos la permitieron. Y entre tanto, Galba, de espaldas a la realidad, molestaba con sus sacrificios a los dioses de un imperio que ya no le pertenecía». (Tacito. Historias, 28-29)

«Pues, ¿qué hay más vil que, quien ha atentado con las armas contra la soberanía del pueblo romano, después de ser condenado en un juicio vuelva a encabezar el mismo alzamiento por el que fue condenado según las leyes?». (Cicerón. Contra Marco Antonio, I)

—icemancbg: Per armes entens urna i papereta, oi ? Vosaltres no hi esteu acostumats amb aquest tipus d’armes.
—JORDISPC: ES el único autor que NO VENDERÁ ningún libro en un librería que YO me sé. ¡VAMOS BIEN!
—Acollonit em té vostè.

—luciernagete: Don Arturo, ¿hay alguna parte de la política española para la que los historiadores romanos no tengan una frase?
—Lo nuevo sólo es lo olvidado.

—AcomchitaM: Otra cita perfecta para la ocasión. ¿Cómo lo hace?
—Leyendo.

«Es vergonzoso, en vez de caminar, dejarse llevar; y de pronto, pasmado en medio del torbellino de sucesos, preguntarse: ¿Cómo he llegado yo hasta aquí?». (Séneca. Cartas a Lucilio, 37)

(Miles de tuiteos más sobre libros, autores, recomendaciones literarias, el oficio de escritor y las propias obras de Pérez-Reverte están recogidos en el libro electrónico La cueva del cíclope, que puede adquirirse aquí. Esta serie está ilustrada a menudo con fotos de las bibliotecas de los lectores junto al logo de Zenda. Si alguien quiere colaborar con la suya, y van a hacer falta muchas, puede enviarlas por Twitter a la cuenta @Rogorn o a este hilo del foro Zendalibros, donde también se puede comentar)

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