Ya solo quedan 10 poemas. Estos son los finalistas que compiten por los premios del concurso de poemas de #amor, patrocinado por Iberdrola y dotado con 2.000 euros en premios. El fallo del jurado, que está formado por Antonio Lucas, Ana Merino, Juan Gómez-Jurado, Espido Freire y Leandro Pérez, será anunciado el viernes 27 de febrero. El primer premio está dotado con 1.000 € en metálico. El premio para los dos ganadores del segundo es de 500 € en efectivo.
***
1
Carlos Mario Chima Oriz
No Dualidad
la luz tarda en vos—
tantea el ángulo nuevo en tus hombros
antes de romperse.
ya no volvió tu sonrisa cómplice
arlequina.
algo en las pieles migró sin decirlo
como migra la sal en el agua
hasta que el agua es otra
y es la misma
algo estiró la profundidad de tu iris,
cambió su color, un poco…
¿se enamora
uno
del hambre
saciada?
Pero tus labios, como el aire
saludan a los míos
algo en la forma de mirarnos
dejó de preguntarse.
dos materias que se presionaron tanto que los bordes cedieron—
sonreímos.
se enamora uno
de uno mismo.
2
Abiel Oswaldo Loera Martínez
Arena Mágica
nos entregamos
a la voluntad interior
en esta latitud
donde las emociones son partículas
suspendidas en un aire tóxico
—y la gravedad también gobierna al polvo—
ni la inteligencia propia
ni la colectiva pueden con esta fuerza
entramos todos al teatro de la edad
donde somos como niños
jugando con esa arena
que se anuncia anti estrés
—y se presume mágica—
demasiado melosa
para darle ritmo a los relojes
demasiado hidrofóbica
para formar playas
y aunque los niños construyen castillos con ella
siempre se desmoronan
con tensa lentitud
hasta decantarse
en las formas del equilibrio
3
Miguel Ángel Escudero
Estrellas muertas
el mar se ríe de los niños
y les borra los reinos
con una lengua de espuma
nunca me dejó cavar
hasta el centro de la tierra
odio la playa
si no sales del agua
con tu bañador blanco
maldigo la arena,
el salitre,
las algas que se pegan como culpa
pero dame un cubo y una pala:
levantaré un continente
para llevarte a vivir
aún te veo de noche,
igual que puedo ver el brillo
de estrellas muertas
4
Teresa Puig Calatayud
Infinito
Límpiame la arena de los párpados;
quiero inclinarme hacia tu nombre.
No eres la orilla quieta,
no esta postal azul.
Eres mar, amor.
Continuidad cíclica, infinita, enardecida:
agua, agua no halla límites en el contorno.
Me envuelves, te retiras, expones restos,
regresas a la filigrana de la roca,
aprendes la distancia.
Tu horizonte me llama
a sumergirme.
5
Luis Alemañ Tenas
Un puente
En un extremo del puente
hay una casa vacía.
Envío ramilletes de flores
de un hermoso jardín
que no comprendo.
Al otro lado del puente; el jardín.
Tan lejos de la casa vacía
donde envío las flores.
6
Miguel Ángel Rodríguez Oller
Hay una batalla en mí
Paciencia rota de flores blancas.
Silencio que nos hace uno y, con cuidado, nos devora,
que nos llena de raíces y de pactos que serán secretos.
Asombro de calles en las que solo habitas tú.
Soledad de mi sangre que acabas
convirtiendo en tierra húmeda
y en leones recién dormidos.
Hay una batalla en mí
que busca en tu espalda su derrota,
su orilla de entrega y de consuelo.
7
Natalia Iglesias Lamela
Alquimia esencial
Hay un error mínimo
en la forma en que ahora ocurre el día.
Una luz extraña
se posa en las cosas materiales,
como la textura de tus manos,
que también ha cambiado de sabor.
Todos los colores nos responden
en forma de lluvia
y nos conducen
a esa nueva patria
que conquistamos al amanecer.
Somos los dioses desterrados
que aún creen en la alquimia.
8
María del Pilar Galiano Cruz
poco saben
poco saben los astros
de nuestro amor
poco saben
a naranja amarga
deberían prohibir los jardines
a oscuras las luciérnagas
como alienígenas en cuerpos celestes
no sucumbir
ante la órbita de dos frutas
que aguardan su relatividad
dentro de poco el sol nos dará la espalda
y nos encontraran fugaces en la mordida
de las estrellas dentro
del germen de las cosas dentro
de poco invadiremos la Vía Láctea
poco saben de nosotros aún
los adeptos de la luna
y el azahar
9
Silvia Braun
La señal
Se arquea mi silencio
y te llevas mi piel como palabra.
Quiero vestir un pájaro con azul frente al espejo.
Y que tu único ojo
carcoma piedras en el agua.
La noche más intensa que nunca.
Llevaremos esto adentro
como señal de lo incumplido.
Para siempre.
Como si alcanzara.
10
Yonn Olivier Chiriboga Ocaña
27 de noviembre – dedicado a Julio Edmundo, abuelito
manos sin tiempo
ojos que no llegan al río
días sin abismos
sombra sin esqueleto
pinceladas de los amaneceres de nietos
en vida tejió cinco hijos
dos arrojados a la voz del mar
y tres aún latiendo su vida
te haces memoria
y quiero que sepas que necesitamos tus abrazos
para intentar llegar a la siguiente orilla
y ser un pedazo más de tu cartografía
Laura, tu esposa, la abuelita
sin lágrimas de caléndula
respira duelo hecho hiedra
voz
siete veces silencio
párpados
caligrafía mal hecha
cabello
hojas arrugadas
todo yace en tajos de nuestros propios pasos


Como lectora y participante, asisto con una mezcla de consternación y marasmo a la publicación de estos 10 finalistas. Resulta ofensivo que en un certamen de esta envergadura, dotado con premios de relevancia y apadrinado por nombres de peso en nuestras letras, se haya decidido validar la desidia formal y el analfabetismo técnico por encima de la verdadera orfebrería poética. Resulta desolador asistir a una selección de semifinalistas que parece más un muestrario de borradores descuidados que una criba de excelencia literaria. Es incomprensible que en un certamen de esta categoría se validen textos que ni siquiera cumplen con las normas básicas de nuestra ortografía y sintaxis. Si la poesía es el uso supremo del lenguaje, lo que vemos aquí es su rendición. Es incomprensible que el jurado haya ignorado poemas con métrica, léxico elevado y ortografía impecable para premiar textos que no pasarían un filtro de secundaria.
¿Desde cuándo la poesía es una dispensa para la ignorancia gramatical? Es vergonzoso encontrar en la lista obras con errores que harían palidecer a un escolar:
Este es mi análisis de los 10 Finalistas (Errores y Carencias)
1. Carlos Mario Chima Oriz – No Dualidad
• Puntuación arbitraria: Usa guiones largos sin cerrar y puntos suspensivos innecesarios.
• Falta de mayúsculas: Inicia estrofas en minúsculas sin justificación estética real, solo por “pose” moderna.
• Sintaxis rota: El verso “¿se enamora / uno / del hambre / sacada?” es una fragmentación forzada que no aporta ritmo, solo dificulta la lectura.
2. Abiel Oswaldo Loera Martínez – Arena Mágica
• Ausencia de ritmo: Es prosa cortada en líneas; no hay rima, no hay cadencia, no hay música.
• Abuso de guiones: Utiliza los guiones como muletas para aclarar ideas que el propio verso debería explicar.
• Falta de mayúsculas: Ignora el inicio de los versos sistemáticamente.
3. Miguel Ángel Escudero – Estrellas muertas
• Pobreza léxica: “Odio la playa”, “dame un cubo y una pala”… es un vocabulario infantil que roza lo pedestre, muy lejos del nivel que exige un premio de 2.000 euros.
• Falta de puntuación: Los versos caen unos sobre otros sin una estructura clara que guíe al lector.
4. Teresa Puig Calatayud – Infinito
• Redundancia: “Agua, agua no halla límites”. Repetir la palabra no añade intensidad, sino que delata falta de recursos.
• Incoherencia métrica: Pasa de versos cortos a largos sin ningún tipo de estructura interna.
5. Luis Alemañ Tenas – Un puente
• Mediocridad conceptual: Es un poema de cinco versos donde se repiten “puente”, “casa vacía” y “flores”. No hay elaboración poética, es un telegrama.
• Puntuación errónea: El punto y coma en “puente; el jardín” está mal utilizado gramaticalmente.
6. Miguel Ángel Rodríguez Oller – Hay una batalla en mí
• Tópicos literarios: “Leones recién dormidos”, “batalla en mí”, “tierra húmeda”. Son lugares comunes que se han usado millones de veces en la poesía más básica.
• Ritmo atropellado: Los versos son excesivamente largos y carecen de la pausa necesaria para ser considerados líricos.
7. Natalia Iglesias Lamela – Alquimia esencial
• Imprecisiones: “¿La textura… ha cambiado de sabor?”. Es una sinestesia forzada que no termina de funcionar.
• Vigencia léxica: El poema es plano, no utiliza ni una sola palabra que eleve el tono por encima de una conversación de café.
8. María del Pilar Galiano Cruz – poco saben
• Ortografía inexistente: No hay una sola mayúscula ni un solo punto en todo el texto. Es una falta de respeto a la gramática española.
• Imágenes confusas: “Luciérnagas como alienígenas” es una metáfora que rompe el tono romántico y resulta casi cómica.
9. Silvia Braun – La señal
• Frases sin sentido: “¿Vestir un pájaro con azul frente al espejo?”. Es surrealismo de bajo coste que no comunica ninguna emoción real.
• Puntuación deficiente: “Para siempre. Como si alcanzara.” Son frases cojas que intentan ser profundas pero resultan gramaticalmente pobres.
10. Yonn Olivier Chiriboga Ocaña – 27 de noviembre
• Falta de cohesión: Es una lista de sustantivos (“voz / siete veces silencio”, “párpados / caligrafía mal hecha”). Esto no es un poema, es un inventario.
• Descuido formal: Mezcla conceptos sentimentales con una falta de estructura que hace que el poema se desmorone.
Premiar la ausencia de puntuación y la anarquía sintáctica bajo el disfraz de ‘modernidad’ no es abrir paso a nuevas voces; es legitimar la mediocridad y faltar el respeto a quienes aún creemos que escribir, más que un arte, es un acto de rigor. Si el jurado es incapaz de exigir un estándar mínimo de pulcritud en la escritura, su criterio para valorar el mensaje carece de todo peso y solvencia. Han ignorado la técnica depurada y el léxico elevado en favor de una literatura plana y mal redactada, donde incluso el tema del concurso queda desdibujado en el desorden. Si el criterio para ser finalista en Zenda es el desdén por la lengua española, entonces la derrota de los que cuidamos la métrica y la palabra es, en realidad, nuestra mayor victoria moral. La verdadera poesía no necesita de faltas de ortografía para ser auténtica; necesita talento, algo que brilla por su ausencia en esta selección. Premiar la “poesía del bloc de notas” y el descuido ortográfico es una falta de respeto a quienes dedicamos horas a esculpir sonetos, a cuidar la endecasílaba y a respetar las normas de la RAE. Han validado ustedes que para ganar en Zenda no hace falta saber escribir, sino simplemente trocear frases comunes y olvidarse de las tildes. Es realmente una victoria de la mediocridad. El jurado ha preferido poemas que parecen escritos en el “bloc de notas” del móvil en cinco minutos, antes que un soneto trabajado con endecasílabos, rimas consonantes y vocabulario específico. Entiendo hoy que mi error fue, simplemente, tener demasiado nivel para un criterio tan pobre. Parece que hoy se premia la inmediatez del sentimiento sobre la orfebrería de la palabra. Es una lástima que el jurado haya decidido validar la mediocridad formal en lugar de la excelencia técnica. La literatura no debería ser sólo ‘qué’ se dice, sino la maestría en el ‘cómo’ se dice. Una oportunidad perdida para reivindicar el rigor en las letras hispanas. Como muestra de que aún existe la resistencia de la métrica y el respeto por la lengua, dejo aquí mis dos obras que el jurado no supo o no quiso valorar, para que todo el que lea mi reflexión pueda contrastar estos finalistas con la arquitectura del verso y el rigor del oficio.
SONETO I: SEMPITERNO
Es este amor un nudo que libera,
un fuego frío, un golpe de fortuna,
el resplandor que nace tras la luna
y el verde que renace en primavera.
No busca la palabra lisonjera
ni espera de los cielos recompensa,
le basta con la paz de tu presencia
y el brillo de tu voz, fe verdadera.
Si el tiempo con su mano nos alcanza
y borra los caminos del destino,
me queda de tu abrazo la esperanza.
Seremos el final del peregrino,
el peso que sostiene la balanza
y el rastro de su sol en el camino.
SONETO II: ENTROPÍA DEL ALMA
No es amor el atavismo del deseo,
ni un epílogo escrito en la arena,
es la luz que mi arcano desordena
y el balizaje fiel de mi mareo.
En su cuerpo de álgebra me leo,
fuera del tiempo, absorta en su colmena,
donde la vida, de azogue siempre llena,
halla su paz en este jubileo.
Él es clausura frente al vituperio,
anacronismo de un mundo que fenece,
y la bitácora de mi propio imperio.
Donde el silencio más hondo prevalece,
él es la clave, el dogma y el misterio
que en mi penumbra, invicto, resplandece.
Me gustó mucho leer su análisis de los finalistas. Comparto un poco de ese sentir. Y le comparto mi humilde contribución al concurso, me gustaría mucho un análisis de su parte, para mejorar mis formas y estilo. Desde ya gracias.
Si fuera a escribir, por ejemplo, cuanto te quiero, sin dudas escribiría
“Te odio” , pues Te Amo me suena cursi, vanal y trillado, como quien ama un camiseta, o una serie de Netflix.
Te quiero, me parece poco, por que querer quiere cualquiera, va un apenas más allá del simple gusto.
Sin embargo el odio, es más profundo, requiere atención, una obsesión casi psicopata, enfocada en los detalles más ínfimos del otro, en sus palabras más certeras y las otras, en las miradas que se entre cruzan en silencio, un culto sigiloso y solitario de horas lerdas, requiere pienso, cabeza, razón, para asestar ese golpe certero que sorprende; es mucho más contundente el odio.
Y esta ahí, a medio paso del amor.
Estimado Jorge, qué análisis tan lúcido y provocador. Me ha interesado mucho esa disección que hace del odio como una forma de atención absoluta, casi devocional. Coincido con usted en que las palabras ‘amor’ o ‘querer’ han sido víctimas de una inflación sentimental que las ha dejado vacías, convirtiéndolas en lugares comunes del consumo rápido. Sin embargo, creo que ahí reside precisamente el desafío de quienes nos empeñamos en el rigor de la forma: el poeta es quien debe entrar en ese ‘Te amo’ trillado y, mediante el cincel de la palabra y la arquitectura del verso, devolverle su peso sagrado, su arista hiriente. Su visión del odio como un ‘culto sigiloso’ es, en sí misma, una imagen poética de gran fuerza. Es verdad que para odiar bien hay que conocer los detalles ínfimos del otro, y esa misma atención al detalle es la que yo busco en la métrica. Le agradezco mucho su generosidad al compartir su visión y su contribución; textos así son los que realmente fuerzan a uno a replantearse el peso de cada sílaba. Me ha gustado mucho la cadencia de su texto, Jorge. Tiene un ritmo interno que sostiene muy bien la intensidad de su argumento. Me parece curioso cómo, a veces, la búsqueda de lo ‘banal’ (con B, como usted bien apunta en su fondo, aunque se nos escape la letra en el teclado) nos obliga a ser más precisos que nunca. Su análisis del odio como un ‘culto’ tiene una estructura casi de salmo moderno. Un saludo afectuoso.
La distancia entre la buena y la mala poesía no es vasta; no media entre ellas un océano, sino apenas un temblor. A veces es una sola palabra, una inversión leve, una imagen que no termina de justificarse. La mala poesía suele parecerse mucho a la buena: adopta sus máscaras, repite sus metáforas, ensaya sus cadencias. Pero carece de ese secreto pudor que impide al verso explicarse del todo. La buena poesía sugiere; la mala declara. La primera confía en la inteligencia del lector; la segunda la subestima.
Totalmente de acuerdo con todo lo que dices
Este soneto mandé yo.
Amor eterno
Por la ternura que hay en tu mirada,
me da la vida contemplar tus ojos.
¡Y qué decirte de tus labios rojos!
Si no me besan, no sería nada.
Eres hermosa, siempre estás radiante.
Si me dejaras, yo no sé qué haría.
Sin el regalo de tu compañía
deambularía por la vida errante.
Estar contigo es tan maravilloso
que yo me siento muy afortunado
porque me llenas de felicidad.
Y nuestro amor es algo tan hermoso
que este romance tan apasionado
quiero que dure hasta la eternidad.
Rober.
Magnífico comentario, sólo añadiría que la poesía sin rima no es poesía, un bocadillo de jamón, sin pan, no es bocadillo, es jamón. Enhorabuena por tus poemas que sí que me han hecho disfrutar de la lectura.
Estimado Poeta de Diamantes, me ha encantado su metáfora del bocadillo de jamón; es tan gráfica como certera. Sin el ‘pan’ de la estructura, el contenido pierde su razón de ser y se desmorona. Gracias por sus palabras y por defender conmigo que la poesía, para ser tal, requiere de su propia arquitectura.
Exactamente, coincidido plenamente contigo, creo que lo afirmaría el maestro Bécquer: “MIENTRAS NO TENGA RIMA, NO ES POESÍA”…
Buenas tardes Lissette. Las explicaciones que has dado no sólo me parecen acertadas sino que dejan a las claras la falta de calidad en la poesía. Muchas gracias por tus palabras. Ahora con este mismo texto haré un poema de la llamada prosa poética:
Farsa poética
Buenas tardes, Lissette
las explicaciones que
has dado
No sólo me parecen acertadas
Si no que dejan a las claras
la falta de calidad en la poesía.
Muchas
Gracias
Por tus palabras
Hola, si entiendo tu malestar, porque a mí también me pasa que he participado 3 veces ya, y siempre es lo mismo: eligen poemas sin respetar las reglas básicas de ortografía.
Hola, Eve. Comprendo perfectamente esa frustración. Es desolador ver cómo se premia la desidia gramatical bajo el disfraz de la ‘modernidad’. No debemos rendirnos; precisamente porque somos pocos los que respetamos las reglas básicas, nuestra voz es más necesaria que nunca. Un abrazo.
He leído con atención su comentario y el análisis poema a poema, y creo que conviene introducir una distinción básica que confunde de manera sistemática: la diferencia entre norma lingüística y elección estética. El verso libre, la fragmentación sintáctica, la elisión de mayúsculas o la puntuación expresiva no son síntomas de ignorancia gramatical, sino recursos plenamente legitimados por más de un siglo de tradición poética moderna. No reconocerlos como tales no es una defensa del rigor, sino una reducción muy estrecha de lo que hoy es la poesía. De hecho, la poesía ni siquiera nació con rima y métrica, sino que estos recursos se incorporaron en un momento dado de la Historia a esta disciplina y han permanecido hasta nuestros días, igual que otros recursos igualmente válidos.
También resulta problemático identificar la calidad literaria con la obediencia a moldes métricos clásicos. La técnica no es un fin en sí misma, sino un medio al servicio de una tensión expresiva. Un soneto impecable puede ser correcto y, aun así, no decir nada que no haya sido dicho ya; del mismo modo, un poema en verso libre puede fracasar o alcanzar una alta intensidad estética. La excelencia no reside en la forma adoptada, sino en los significados que esa forma es capaz de generar.
El análisis que vd. propone señala debilidades reales en algunos textos, pero las atribuye casi siempre a “errores” donde en realidad hay decisiones poéticas debatibles. Leer como fallos técnicos lo que son elecciones de ritmo, imagen o respiración del verso impide cualquier debate literario mínimamente serio, porque sustituye el juicio crítico por una jerarquía previa: métrica frente a libertad, ornamento frente a búsqueda.
Por último, convertir una selección poética en una cuestión de “victoria moral” o de superioridad técnica es, paradójicamente, renunciar a la poesía como espacio de exploración. La tradición no se defiende congelándola, sino dialogando con ella. Y ese diálogo —incómodo, imperfecto, a veces fallido— es precisamente lo que muchos de los poemas seleccionados intentan, con mayor o menor fortuna.
De dos orejas y rabo además de puerta grande ! Ha Estado cumbre en su exposición.
Muchas gracias, Diego! Me ha hecho sonreír con su entusiasmo taurino. Salir por la ‘Puerta Grande’ en un debate tan intenso es un honor, especialmente si es en compañía de lectores que, como usted, saben valorar una exposición hecha desde el respeto al oficio y la pasión por las letras. ¡Un gran saludo!
Estimado Windsor, agradezco sinceramente su réplica. Es un placer encontrar un espacio para el debate serio sobre el hecho poético.
Coincido con usted en que la técnica no es un fin, sino un medio, y que el verso libre es un recurso legítimo con más de un siglo de excelencia a sus espaldas. Sin embargo, mi observación no nace de una voluntad de ‘congelar’ la tradición, sino de una preocupación por el oficio. El problema que señalo no es la elección del verso libre, sino la ausencia de una estructura interna —ritmo, acentuación, tensión— que lo sustente. Como bien dice, la excelencia reside en los significados que la forma genera, pero para que el verso libre sea ‘libre’ y no simplemente ‘frase cortada’, debe existir una conciencia del ritmo que suele nacer, precisamente, del conocimiento de la métrica clásica. Juan Ramón Jiménez o Neruda no escribieron verso libre por desconocimiento de la norma, sino como una evolución de ella. Lo que cuestiono en ciertos textos no es su ‘modernidad’, sino una suerte de ‘anestesia técnica’ donde la ruptura no parece una decisión estética meditada, sino una falta de herramientas para sostener la tensión del poema. Dialogar con la tradición, como usted propone, requiere conocer el lenguaje de ese interlocutor. Sin ese conocimiento, el diálogo se convierte en monólogo.
Mi defensa del rigor no es una jerarquía previa, sino una invitación a que la exploración poética no olvide que la poesía, antes que sentimiento, es lenguaje y arquitectura. Un saludo.
.
Si la vanguardia no es superadora de lo anterior, no es vanguardia. Si vamos a salir del molde de la poesía clásica para escribir “Los heraldos negros” , adelante. Sino, no lo hagamos. Sin forma ni idea no hay Poesía.
Hola, comparto de igual manera tu malestar.
El verso libre, en mi opinión, debería ser de exploración, con metáforas innovadoras, recreadas o distinguidas; estos poemas carecen de ello. No tienen voz propia, no contienen la calidad necesaria para brillar; parecen ser más un mensaje de WhatsApp que un poema.
Quiero mencionar que los sonetos que compartiste pisan lugares ya explorados por la poesía. La yuxtaposición de “fuego frío” de tu primer soneto se ha vuelto un cliché. Las rimas “luna”, “fortuna”, “primavera”, “destino”, “camino” son rimas fáciles, que no requieren esfuerzo; rimas de secundaria. En el segundo soneto presentado, no cuenta con el conteo adecuado de endecasílabos. En ocasiones, la sílaba tónica está colocada en un lugar inadecuado, por lo que se complica distinguir si los versos son enfáticos, puros, inversos, etc.
En la poesía de verso libre quien manda es la imagen, no el ritmo, mientras que en la poesía con métrica manda el ritmo sobre la imagen.
Estimado Rodrigo, agradezco que te hayas tomado el tiempo de analizar mis versos con tanto detalle. El debate técnico siempre es enriquecedor.
Sobre tus apuntes: el uso de oxímoron clásicos como ‘fuego frío’ es, efectivamente, una herencia petrarquista deliberada; en este ejercicio busqué el diálogo con la tradición más pura, no la vanguardia rupturista. En cuanto a las rimas, la sencillez no es carencia de esfuerzo, sino búsqueda de transparencia musical.
Sin embargo, me permito discrepar en tu análisis rítmico. Los versos que presenté cumplen con la acentuación interna del endecasílabo. Por ejemplo, el uso de acentos en 4ª y 8ª (enfáticos) o en 6ª (heroicos) está medido para guiar la lectura. Afirmar que en la métrica el ritmo manda sobre la imagen es una dicotomía peligrosa: la métrica es el cauce que potencia la imagen, no su carcelera. Respecto a su duda sobre el conteo del segundo soneto, le aseguro que los catorce versos son endecasílabos estrictos. Quizás su lectura haya omitido sinalefas gramaticalmente obligatorias o no haya considerado el fenómeno de la elisión rítmica en palabras como ‘álgebra’ o ‘azogue’. Por ejemplo, el verso ‘En su cuerpo de álgebra me leo’ es un endecasílabo melódico impecable con acento en 3ª, 6ª y 10ª. La métrica no es solo sumar sílabas, es entender la arquitectura del acento. Tomemos los versos más “difíciles” que usted seguramente contó mal:
Verso 3: “es la luz que mi arcano desordena”
es / la / luz / que / mi-ar / ca / no / de / sor / de / na = 11 sílabas. (La sinalefa mi-ar es obligatoria).
Verso 5: “En su cuerpo de álgebra me leo”
En / su / cuer / po / de-ál / ge / bra / me / le / o = 11 sílabas. (Sinalefa de-ál). Además, “álgebra” es esdrújula, pero como está en medio del verso, no afecta al conteo final, solo al ritmo.
Verso 7: “donde la vida, de azogue siempre llena”
don / de / la / vi / da / de-a / zo / gue / siem / pre / lle / na = 11 sílabas. (Sinalefa de-a).
Finalmente, creo que reducir el verso libre a la ‘dictadura de la imagen’ sin ritmo es precisamente lo que conduce a esa ‘poesía de mensaje de WhatsApp’ que ambos criticamos. La libertad sin música interna es solo prosa disfrazada. Un saludo y gracias por el intercambio.
Agradezco mucho tu respuesta, Lissette. Me da gusto que menciones que: “las rimas sencillas no se deben a la carencia de esfuerzo, sino a la búsqueda de transparencia musical”, y sí, lo sencillo domina, no siempre suele dominar el lenguaje técnico o elevado, situación que vimos con Jorge Luis Borges.
Ahora, yo cuento con una manera distinta de medir la métrica. En tu segundo soneto tengo este conteo:
Verso 2: ni un/ e/pí/lo/go es/cri/to en/ la a/re/na = 10
Verso 10: a/na/cro/nis/mo/ de un/ mun/do/ que/ fe/ne/ce = 12 (sinalefa: de-un)
Verso 11: y/ la/ bi/tá/co/ra/ de/ mi/ pro/pio im/pe/rio = 12 sílabas (sinalefa: pio-mi)
Verso 12: don/de el/ si/len/cio/ más/ hon/do/ pre/va/le/ce = 12 sílabas (sinalefa: de-el)
Para terminar, la poesía en verso libre no suele ser mala. La obra de Federico García Lorca, Poeta en Nueva York, me agradó por el lenguaje y la imagen que utilizó; de igual manera ocurre con Octavio Paz y Vicente Aleixandre, por lo que entendí que sí existe buena poesía. Pero esta generación de jóvenes está deformando lo que es poesía: creen que con decir “te quiero”, “te amo”, “te odio”, utilizar la muletilla “como”, o llenar el poema de adjetivos, ya es poesía, es arte, pero viven equivocados; solo están comunicando, explicando lo que sienten, como en los poemas presentados.
Muchas gracias por tu tiempo. Me encantó tu primer soneto; eso sí es poesía de verdad.
Estimado Rodrigo,
Agradezco nuevamente tu cordialidad y que mantengas este intercambio de alto nivel. Sin embargo, me veo en la obligación profesional de precisar algunos puntos sobre tu conteo métrico, pues la norma académica de nuestra lengua es unívoca en estos casos y es la que sostiene la arquitectura de mis sonetos:
• Verso 2: “ni un / e / pí / lo / go es / cri / to en / la a / re / na”. Aquí operan tres sinalefas y un hiato facultativo o una triple sinalefa (go-es-cri / to-en-la / la-a). En la lectura rítmica, el verso es un endecasílabo de manual (11 sílabas). Al contar 10, estás omitiendo la fluidez natural de la vocal final de “la” con la inicial de “arena”.
• Versos 10, 11 y 12: Tu conteo de 12 sílabas ignora que las palabras “fenece”, “imperio” y “prevalece” son llanas (o graves). La métrica castellana dicta que el verso termina en la última sílaba tónica más una. Por tanto:
• “a / na / cro / nis / mo / de un / mun / do / que / fe / ne / ce” = 11.
• “y / la / bi / tá / co / ra / de / mi / pro / pio im / pe / rio” = 11 (la sinalefa “pio-im” es indiscutible).
• “don / de el / si / len / cio / más / hon / do / pre / va / le / ce” = 11 (sinalefa “de-el”).
Más allá de la técnica, que es el esqueleto de mi obra, quiero centrarme en tu reflexión sobre la poesía joven. Mencionas a Borges, Paz y Aleixandre como ejemplos de que lo sencillo puede ser excelso. Estoy de acuerdo, pero hay una distinción semántica vital que el jurado de Zenda parece haber ignorado: la diferencia entre simplicidad y vacuidad.
Borges es sencillo porque es cristalino, pero tras su sencillez hay una biblioteca entera y un rigor matemático. Los poemas elegidos en este concurso no son “sencillos” en ese sentido; son, como bien dices, “mensajes de WhatsApp”. Carecen de lo que los formalistas rusos llamaban desfamiliarización: no transforman el lenguaje, solo lo usan como un “bloc de notas”.
Es inaceptable que se premie la desidia gramatical (ausencia de mayúsculas, sintaxis rota sin propósito, ortografía deficiente) bajo el pretexto de la “expresión del sentimiento”. El sentimiento sin forma es solo confesión; con forma, es arte. Me alegra que coincidas en que mi primer soneto es “poesía de verdad”, pues esa verdad reside precisamente en que no se rinde ante la ley del mínimo esfuerzo que hoy parece dominar los certámenes.
Un saludo afectuoso y gracias por este debate, que es donde realmente vive la resistencia de las letras.
Coincidimos en que Lorca o Paz elevaron el verso libre a niveles magistrales, pero ahí reside precisamente mi crítica: el verso libre no es la ausencia de estructura, sino la creación de una música interna propia.
Lo que vemos en muchos de los finalistas actuales no es esa búsqueda de “transparencia musical” de la que hablábamos, sino una preocupante carencia de recursos. No se puede confundir la economía del lenguaje con la pobreza expresiva. Decir “te amo” o “estoy triste” de forma lineal es comunicación, pero no es necesariamente arte.
Premiar poemas que se limitan a “explicar lo que sienten” sin transformar el lenguaje, bajo el pretexto de la sencillez, es, a mi juicio, validar una mediocridad que desdibuja el oficio del poeta. La poesía debe ser un hallazgo, una imagen que nos sacuda, no un diario personal sin trabajar.
Gracias por este valioso intercambio.
Encantada con tu análisis. Pienso y siento lo mismo.
No volveré a concursar.
Eira, me conmueve y a la vez me entristece leer que no desea volver a concursar. Precisamente esa es la mayor pérdida: que el talento con rigor se retire por el ruido de lo improvisado. Ojalá sus palabras y este análisis sirvan para que, poco a poco, los certámenes vuelvan a mirar hacia donde nace la verdadera poesía. No se rinda.
Lisette, quiero darte las gracias.
Soy un asiduo lector de poesía, no poeta, pero este tipo de decisiones me afectan tanto como a ti. Ya no es sólo que la estética dominante sea ignorante y autocomplaciente, sino que invisibiliza a voces legítimas como la tuya. Y no es justo.
Sin embargo, comprendo perfectamente por qué no has sido elegida. Conozco el circuito editorial desde dentro, he actuado como pre-jurado en algunas ocasiones y desarrollado parte de mi carrera académica investigando sobre la poesía del Romanticismo. Sé de lo que hablo. No es por falta de calidad. Ni porque tus poemas sean inferiores. Es porque no te has dejado domesticar por la moda y eso, en la era de las redes sociales, es imperdonable.
Nunca vas a ganar un concurso de este tipo, y no lo digo para desmotivarte, sino todo lo contrario. Las personas como tú debéis crear espacios alternativos a los hegemónicos, no luchar una batalla perdida de antemano. No sé cuáles y no sé cómo, pero debéis hacerlo.
Tenéis lectores. Yo soy uno. Y queremos conoceros. Por favor, nunca os rindáis, nunca dejéis de alzar la voz. No es una cuestión de que defendáis la rima, la métrica o el preciosismo, sino de que sois libres para sentir a vuestro modo y expresarlo con la calidad y precisión que merece este bello idioma. Y la poesía debe ser culta, respetuosa con el pasado y con el presente, sí, pero sobre todo libre.
Sigue siendo libre. Y, por favor, si lees este mensaje, haznos saber dónde podemos leer más de ti. Aprovecha el despropósito de este concurso para hacerte publicidad.
Que alguien que comprende los mecanismos internos del mundo editorial y académico otorgue este valor a mi obra es, sinceramente, el galardón más auténtico que me llevo de esta experiencia. Comprendo y acepto su diagnóstico: no ser ‘domesticada’ por la moda tiene un precio, y estoy dispuesta a pagarlo. Mi compromiso no es con la hegemonía del momento, sino con la memoria de nuestra lengua y la dignidad del oficio. Me ha dado usted una clave fundamental: no se trata solo de defender la métrica, sino de defender la libertad de no ser mediocres.
Tomo su consejo de no buscar la aprobación en espacios que ya no valoran el rigor. Seguiré escribiendo y buscando esos ‘espacios alternativos’ donde la poesía siga siendo un culto al detalle y no un producto de consumo rápido.
Me pregunta dónde leer más de mí; actualmente estoy trabajando en una colección que pronto verá la luz y que espero sea un refugio para lectores que, como usted, aún buscan la precisión y la belleza. Gracias por ser ese ‘lector necesario’ que nos recuerda por qué no debemos rendirnos. Un saludo sincero.
Me ha parecido totalmente argumentada su postura y evidentes sus conocimientos al respecto.
Si no tuviera inconveniente y sí, la amabilidad de aceptar una consulta, quedaría agradecida de que me lo comunicara a mi correo roselod70@hotmail.com para que fuese privada.
En espera de su contestación, le saluda cordialmente,
Lola S.
Estimada Lola, agradezco sinceramente su confianza y su interés en contactarme de forma privada. Será un placer para mí intercambiar impresiones con usted. Le escribiré a la dirección que me indica en cuanto me sea posible. Un saludo cordial.
Con su permiso, me asomo a esta conversación con la humildad de saber que escribir y opinar también es exponerse.
Entiendo la frustración que destila su comentario, doña Lissette, y me parece legítima. Lógicamente quien se presenta a un concurso pone su trabajo a disposición de un jurado y eso implica asumir que hay factores que se escapan de nuestro control, desde el gusto personal de quienes juzgan, la combinación con otros textos, hasta incluso el azar. Esa incertidumbre forma parte del juego y, a mi modo de ver, asumirla con deportividad es tan difícil como necesario.
Dicho esto, permítame reconocer lo que salta a la vista, sus dos sonetos están muy bien construidos. Hay en ellos oficio, métrica cuidada, léxico preciso y una arquitectura clásica que merece respeto. Entiendo que al verlos fuera de la selección una se pregunte qué ha pasado.
Usted misma habla de desidia formal y analfabetismo técnico, y en algunas observaciones le asiste la razón. Ahora bien, quizás hay que matizar que lo que para unos es desaliño, para otros puede ser una búsqueda estética diferente. Algunos de los poemas seleccionados tienen imágenes poderosas, una voz propia, o buscan un tono más cercano a la oralidad o a la fragmentación contemporánea. No tienen por qué gustarnos, pero eso no los invalida como poesía.
Lo cierto es que en esto no hay verdades absolutas, ya que la poesía no es una ciencia exacta y lo que para unos es rigor, para otros puede ser rigidez. Lo que para unos es desaliño, para otros puede ser libertad. Por eso juzgar es tan difícil y por eso también es tan difícil escribir sabiendo (y asumiendo) que seremos juzgados.
Dicho todo lo cual, insisto en que sus sonetos son notables. Ojalá los hubiera visto publicados en otro lugar, con el reconocimiento que merecen. Y ojalá, usted, pudiera mirar estos poemas finalistas no como una afrenta, sino como lo que probablemente son, otras voces, otros intentos, algunos con acierto, otros menos. La poesía, al final, también es un acto de generosidad o al menos así lo entiendo yo.
Yo misma, al dejar aquí estas palabras, me expongo a que usted piense que no he entendido nada. Es el riesgo, sí, pero lo asumo con gusto, porque creo que esta conversación, cuando se hace con respeto, también es una forma de literatura.
Un saludo muy cordial.
Amanda, valoro mucho el tono de su intervención. No confunda mi defensa del rigor con falta de deportividad; mi crítica no nace de la derrota, sino de la preocupación por la erosión del lenguaje. Acepto que existen otras voces, pero sostengo que para que la ‘fragmentación’ sea arte y no descuido, debe haber un control del pulso que no siempre encuentro en la selección. Gracias por reconocer el oficio en mis sonetos.
Lissette: Gracias por su respuesta, aunque a estas alturas creo que el asunto ya ha dado de sí todo lo que podía dar.
Para mí, quien mejor ha expresado lo que intentaba decir ha sido Carol, con una claridad y un conocimiento que merecen mi reconocimiento explícito. A ella, gracias por situar la conversación donde debía estar, en los poemas, en la tradición, en los matices del oficio.
Por lo demás, conviene no perder de vista una cosa, el jurado de este certamen está formado por escritores y escritoras de trayectoria sobrada. Puede gustarnos más o menos su criterio, pero descalificarlo sin más me parece, cuando menos, apresurado. Al final, quien se presenta a un concurso o publica lo que escribe asume un riesgo, que guste, que no guste, que gane, que no gane. Son las reglas del juego.
Dicho esto, insisto en que sus sonetos tienen oficio y merecen reconocimiento. Los finalistas también tienen lo suyo, aunque no sean de su gusto. La poesía es ancha y en ella caben muchas voces, sin que nadie tenga la exclusiva para dictar lo que es buena o mala.
Ahora el foco, creo, debe volver a los diez poemas finalistas. De ellos saldrá el ganador y eso es lo que importa.
Nada más por mi parte. Mis mejores deseos y encantada de haber podido dialogar, aunque no nos hayamos entendido del todo.
Muy atinado y sabio tu comentario Lisette, creo que muchos de los que respetamos la herencia de mayor importancia de la cultura greco latina (las letras) valoramos la sustancia sobre esta nueva moda efímera y banal de hacer ‘arte’, y que lamentablemente ha contaminado no solo a la literatura, sino a otros ámbitos de expresión artísticos.
Andrés gracias por vuestro apoyo. Es reconfortante saber que no soy la única que siente este desconcierto ante la deriva de ciertos certámenes. No deje de escribir; la resistencia también es una forma de crear.
Lissette, entiendo tu defensa del rigor formal y la métrica clásica, que son pilares de nuestra tradición poética. Sin embargo, equiparar la experimentación formal con descuido simplifica demasiado el debate. La ruptura de reglas —fragmentación de versos, ausencia de puntuación, uso de minúsculas— ha sido utilizada por poetas como Lorca, Pizarnik o Paz de manera intencionada para intensificar emoción, musicalidad y arquitectura interna del poema.
Por ejemplo: en Poeta en Nueva York, Lorca fragmenta la sintaxis y mezcla versos largos y cortos, como en “La primavera ha muerto / en la calle / los hombres / de metal / lloran”, creando flujo interno y tensión emocional; Pizarnik en Árbol de Diana omite puntuación y encadena versos fragmentados, generando introspección y precisión emocional: “Me miro en tu ausencia / y las palabras se deshacen / como hojas en la corriente”; y Paz en Piedra de sol construye un poema largo y circular, con verso libre y ritmo determinado por la idea más que por la puntuación, manteniendo coherencia y musicalidad a lo largo de todo el texto.
La poesía admite múltiples formas de rigor y sensibilidad; una línea distinta no deslegitima otras voces ni la creatividad de quienes exploran nuevas estéticas.
Carol, cita usted a Lorca y Pizarnik, y precisamente me da la razón: ellos rompieron la regla porque la dominaban hasta la médula. Mi crítica no es contra la experimentación, sino contra la ausencia de esa ‘arquitectura interna’ que usted menciona y que brilla por su ausencia cuando la libertad se confunde con la falta de oficio.
Gracias Lissette. Ahora sitúas el debate en la cuestión de la arquitectura interna, que es un terreno más interesante y matizado.
Los finalistas están experimentando y arriesgando, pero la diferencia con Pizarnik, Lorca o Paz es que ellos rompen la regla desde la maestría, mientras los finalistas lo hacen desde la exploración y la intuición. La innovación está ahí, pero todavía en proceso de consolidarse en un dominio total del oficio.
Me gustaría invitar a una reflexión sobre el uso de juicios absolutos en el debate poético. Términos como “mediocridad” o “analfabetismo técnico” son opiniones muy categóricas que, por su intensidad, pueden dejar de ser un análisis para convertirse en descalificación.
¡Exacto! No se puede expresar mejor. Carol, usted ha puesto el dedo en la llaga con una claridad y una elegancia que ayudan a ver el asunto con otros ojos.
Por cierto, no ha sido categórica en absoluto; ha sido precisa, matizada y respetuosa, que es justo lo que este debate necesitaba. De todo ello, rescato especialmente esa invitación a huir de los juicios absolutos; ojalá cale.
¡Muchas gracias!
Muchas gracias, Amanda. Me alegra que el intercambio pueda abrir una reflexión más serena y plural sobre la poesía. Creo que el debate, cuando es ponderado, siempre enriquece.
Efectivamente, Lorca dominaba la copla como nadie pero intentó nuevas experiencias…
Además como dramaturgo es superior.
Se nota que te ardió no haber ganado, aunque no lo digas abiertamente. Las formas de escribir poesía han cambiado, mujer. Por el tipo de lenguaje que usas, da la impresión de que escribes a la vieja usanza, con un estilo que parece haberse quedado anquilosado en el pasado, más cercano al romanticismo de hace un siglo. Hoy ese tipo de lenguaje puede sonar aburrido; quizás por eso no ganaste.
Saldemar, lamento que confunda la defensa del rigor con el resentimiento; es un análisis tan pobre como previsible.
Dice usted que las formas han cambiado, pero olvida que la verdadera modernidad no consiste en ignorar el oficio, sino en dominarlo para poder trascenderlo. Si mi lenguaje le parece ‘anquilosado’, quizás es porque la excelencia técnica es un idioma que hoy, lamentablemente, requiere traducción para algunos. No confunda ‘aburrimiento’ con su propia incapacidad de apreciar lo que exige esfuerzo. Un saludo.
Comparto su criterio Lissete y los argumentos de su profundo análisis, también participé y la verdad me desconcierta.
Lástima que suceda esto… No volveré a participar.
Estimada Carmen, como mismo le respondí a Andrés, a usted le digo lo mismo. Gracias por vuestro apoyo. Es reconfortante saber que no soy la única que siente este desconcierto ante la deriva de ciertos certámenes. No dejen de escribir; la resistencia también es una forma de crear.
La escritura es un oficio que se renova cada día, este tipo de circunstancias no apagan el deseo de ejercerlo, si no el deseo de confiar. Abrazo fraterno Lissete.
Excelente análisis sobre los seleccionados, lo que no comparto es que usted cree que solo existe una forma de escribir poesía y es la misma forma como se debe leer, en la convocatoria no dieron esos paramentros, lo que deja libertad a todos los que participamos.
El verso libre debe decir algo, si bien, no conozco todos los poemas pienso que algunos cumplen con lo que pedía el concurso. Los que participamos siempre lo hacemos pensando en ser los ganadores, debo decir ver que no he sido seleccionada me molesta, pero no creo tener el derecho para descalificar a todos los seleccionados.
sus poemas tampoco me gustan son solo ritma y metrica, lugares comunes que no invitan a sentir, ya son otros tiempos y otras formas de ver, escribir y sentir la poesia.
A través de lugares comunes también se puede expresar algo nuevo. No se trata de destruir lo anterior porque si. Actualmente se confunde lo innovador con lo bueno. No creo que siempre sea así. No caigamos en modas vacías de contenido. Mil moscas no se equivocan…
Buenas noches, con vuestro permiso os dejo mis proyectos por aquí, pidiendo con todo respeto si os interesa leerlos para aceptar cualquier crítica constructiva para favorecer mi léxico futuro y mejoría para futuros trabajos literarios, siempre he sido alguien que como digo, tiene unas manos de pobre y un alma de poeta.
Me encuentro bastante de acuerdo con usted, Lissette, si debo añadir algo, tu léxico me ha sorprendido, debo decir que si hubiera llegado a un puesto superior al que me dieron, no habría logrado vencerle a usted de ninguna manera, un placer.
Primera composición: Un segundo.
Mis letras, mis versos,
mis poemas, mis cuentos.
Te dedico todo entre tinta y mis sentimientos.
Ni siquiera es suficiente darte todo de mi tiempo.
Es una batalla,
que nunca es ganada.
No importa cuanto sea de este tiempo
sigo suplicando, sigo insistiendo
que no nos separe ni mi entierro,
que este amor es eterno,
no entra todo en mi pecho,
pues no siempre hay un freno,
solo pediré antes de irme al más allá,
compartir contigo una vez más,
un segundo para no olvidarte jamás.
Segunda composición: Si el amor es locura, estoy loco de amor.
Aun puedo recordar,
cada segundo a tu lado que no dejo marchar,
eres quien de mi vida no puedo olvidar,
ahora estoy solo conmigo mismo y no te dejo de pensar,
Si me llaman loco, entonces lo soy,
si me llaman Romeo, es por lo que te doy,
pues de tanto tiempo no sales de mis sueños
porque de tanto ya eres la razón de ellos.
Si me tachan de tonto por no dejar
de amar a alguien que ya no está.
Si tanto quieren en mi una definición que dar.
Soy por ti, un loco de amor sin final.
Querida Lissette, su conocimiento del oficio es exquisito. He disfrutado de esa “arquitectura” como bien mencionaba. Hacia tiempo que, en presente continuo, no saboreaba tal magnitud de encanto, atino y disciplina. La felicito.
Cuando imagino cómo sería la poesía, la veo desprovista de corsés, silvestre, libre y alborotadora. Con las botas manchadas de barro y alguna que otra espiga pegada a sus ropajes. Clásica, divertida, misteriosa, sencilla. A veces bruta, otras refinada. Su naturaleza trata de pasar desapercibida e irremediablemente no lo consigue, es lo que atrae la belleza de lo que ya de por sí es. No necesita defensa, ni poder, tampoco la lucha entre iguales. Su espíritu es indomable. Seguramente haya visto alguna de las características que describo en la suya propia.
Por eso la animo a considerar con menos dureza las ilusiones de sus compañeros y compañeras. Colmar con crítica constructiva a través de su experiencia y conocimiento nos beneficiaría más que montar en cólera (es una forma de hablar), desacreditando el mundo interior de los demás y haciéndoles creer que hay mediocridad en sus obras.
Todos los que estamos aquí sabemos el gran poder que tienen las palabras: pueden hundirnos en la miseria o bien disparárnos hacia las estrellas.
Me gustaría añadirle a la poesía el sabor de la responsabilidad, es un manjar al alcance de todos y de fácil digestión.
Quedo enormemente agradecida por su punto de vista y el del resto de aspirantes.
Saludos.
También me uno a la conversación, mostrando el poema que presenté, con el fin de recibir sus sugerencias en esta retroalimentación grupal. Gracias de antemano.
Amor y hambre: uno mismo son
En la puna erraba un puma solitario,
que quiso saciar de su hambre el vacío
con la vicuñita cercana al río,
aunque tuviera al cóndor por adversario.
No se trata de un hecho alimentario.
Es amor, como el hambre, un desafío;
ni hambre ni amor gozan del albedrío:
comer y amar cuando sea necesario.
Que el hambre y su presa nadie desuna.
La vicuñita y el puma juntos yacen,
que su pasión hace roja la tuna
y, por su amor, las hierbas renacen.
Así natura impide la hambruna,
y vientres y pechos se satisfacen.
Amiga Lissette saludos desde Venezuela, también he quedado muy sorprendida por esos jurados tan poco dotados de sabiduría poética. Lo que expones tienes mucha razón, me sentí de pronto que era demasiado exigente en pensar que todos esos versos sonaban como disonantes, en serio ni uno guarda la métrica, ritmo ni rima básica, ambos, los seleccionados y jurados hicieron su trabajo para salir del paso, me deprimí. Dudo mucho que al próximo concurso participe, me sentí como tu, desplazada por jurados ineptos y personas jóvenes escribiendo cualquier cosa por querer ser vanguardistas. Aquí no califica la calidad, una lástima porque la Reina Letizia apoya este movimiento y pensé que esto era serio.
Prof. Rocío Chalco Vargas
Querida Lissette, los que escribimos sonetos somos poetas disfóricos que deberíamos acogernos a un protocolo de reasignación de época. Sin embargo, visto el actual panorama poético, considero que la rima y la métrica clásicas no solo son hoy día innovadoras y disruptivas sino revolucionarias.
Suscribo tu juicio al cien por cien.
Yo hice una composición formada por tres liras.
Hola Lissette
Estoy de acuerdo contigo en general
Baja calidad expresiva
No me dejaron nada esos poemas seleccionados, al parecer al azar
Me parece que se da muy poco tiempo el jurado para leerlos de verdad
No creo que lo hayan hecho.
Me parecen superiores tus poemas, aunque no soy fans de la poesía con métrica
Sí me parece que a estos poemas seleccionados les falta ritmo, expresión, fuerza y originalidad. Qué pena, una tómbola, abrazos
saludos lissette,
(escribo a propósito en minúsculas)
concuerdo: los finalistas no son buenos,
pero no por tus razones —las de un crítico extremista,
más que las de un poeta.
me olvido de quién lo dijo,
pero lo recuerdo:
“un poema es una ocasión
en donde puede darse la poesía”.
cuando se da, es un jonrón con bases llenas,
un golazo en un mundial,
como el de iniesta en sudáfrica.
en los finalistas, simplemente no se da.
tampoco hay poesía en tus sonetos:
se siente la regla, la rima, la métrica;
el autor diciéndole al lector:
mirad, mirad, yo sí sé hacer un soneto.
y al compartirlos después de tu crítica,
solo confirmas que técnica y emoción no siempre coinciden.
te dejo con una cita de t. s. eliot,
que siempre me ha ayudado:
yo no cuento sílabas ni rimo cuando me lo exigen.
“lo más difícil es hacer verso libre”
— t. s. eliot
Por si os interesa un espacio de verso medido y bien ejecutado: https://discord.gg/jZxt5N7a
Sinceramente los poemas no me dijeron nada, (ninguno) tampoco me gusta la métrica estricta, un poema tiene que decir, hacer sentir y contener verdad. La ortografía y la puntuación no está siendo bien usada. Ya no por los dos poemas tuyos. Las mayúsculas deben de ir, (Duelen los ojos) .
El progreso viene por el verso libre. Espero no sienten mal mis palabras.
Así la poesía está muerta y seguirá muerta. Por eso no se lee.
Hola lissette , buenas noches , leer tu análisis ha sido fructífero , de mucho valor en lo que respecta aprendizaje y calidad de interpretación a tu comentario.
Hace algunos años me atrevi a escribir una serie de poemas , narrativas y pensamientos, y estoy en pleno aprendizaje para lanzar mi primer poemario, soy de Argentina , de la pcia de santa fe , y me gustaría saber si tienes alguna página en facebook para seguirte. Agradezco tu atención , te saluda atte Anibal Bellucci mi seudónimo para mis escritos es “Soslayo de Alvarez” muchas gracias por tu atención !!!
Yo por eso no envié mis poesías, ¿Para qué?, los tuyos me encantaron (no porque tengas mi estilo, te lo aseguro), éstos finalistas no respetaron la métrica, desconocen la rima, Bécquer, Neruda, Machado Rubén Darío fliparían en colorines…
Totalmente de acuerdo con su análisis. No es un ataque contra los autores. Sino contra las formas que ha adoptado la poesía contemporánea. Con la intención de ser vanguardia han roto con todo lo que la embellece. Han alejado a la gente de este excelso género literario. No siempre lo nuevo es mejor que lo anterior. Pienso que el desafío del poeta es lograr encerrar una idea dentro de una forma, lo que lo convierte en un orfebre de la palabra. Felicitaciones por los sonetos. Gracias por compartirlos. Saludos cordiales.
Buenos días,me alegro mucho ,por los finalistas,pero me gustaría saber si gustan mis poemas o no.
Por ejemplo ,saber en qué puesto quedé,no estaría mal,soy autodidacta y jubilado y me apasiona la poesía y sería un acicate,para seguir escribiendo,empecé a escribir poesía libre y ahora solo sonetos. Un saludo para los amigos de la Pluma.
Selección de poemas realizada con dados.
Muy lindos los poemas y felicidades a los diez. Son muy buenos poemas para dar en salita de infantes de dos o tres años. O en un centro de ayuda para personas adultas mayores
Los niños y los mayores son quienes mas aprecian en un poema la sencillez ,el ritmo y la rima.
Con mi madre leí mucho Becquer, con mi hermano Machado, con mi hija Rubén Darío y Gloria Fuertes, a solas Lorca.
Esa es la poesía a la que encuentro sentido.
Felicidades a todos porque es un orgullo ser seleccionado.
Me gustan mas el 3 y el 6.
Un saludo y hasta la próxima.
Como lectora y participante, recibo la lista de finalistas con una sensación difícil de explicar: una mezcla de desconcierto y cierta tristeza por lo que parece una oportunidad perdida. No cuestiono la libertad del jurado —faltaría más—, pero sí echo en falta una coherencia mínima entre la envergadura del certamen y la calidad formal de algunos textos seleccionados.
No hablo de gustos personales ni de preferencias estéticas. Hablo de algo más básico: del cuidado por la palabra, de la atención al ritmo, de la precisión en la imagen, de la mínima pulcritud que cualquier obra escrita debería mostrar. La poesía puede permitirse muchas licencias, pero nunca la renuncia al oficio. Y, sin embargo, en esta selección hay versos que parecen escritos con más prisa que intención, más desde la ocurrencia que desde el trabajo.
He leído con detenimiento los diez poemas finalistas y, aunque algunos destacan por su sensibilidad o su atmósfera, otros dejan la impresión de haber pasado por alto aspectos esenciales: puntuación, cohesión interna, claridad expresiva. No es una cuestión de “tradición” frente a “modernidad”, sino de rigor frente a descuido. La modernidad no está reñida con la técnica; la ausencia de técnica, en cambio, sí suele estar reñida con la calidad.
La literatura no es solo lo que se dice, sino cómo se dice. Y en esta edición, el “cómo” parece haber quedado en un segundo plano. Es una lástima, porque un certamen como este podría ser un espacio para reivindicar la excelencia, la artesanía del verso, la responsabilidad con el lenguaje.
Judit, suscribo cada una de tus palabras. Has puesto el dedo en la llaga: la modernidad nunca puede ser una excusa para la renuncia al oficio. Es descorazonador ver cómo se confunde la libertad creativa con la simple carencia de técnica. Como bien dices, la literatura es el ‘cómo’, y cuando el ‘cómo’ se descuida, la poesía desaparece. Gracias por aportar lucidez y rigor a este debate.
Catorce de Febrero
En el día de los enamorados,
queremos demostrar cómo el amor,
está tan vivo en nuestro corazón,
que pareciera recién estrenado.
Amores falsos o equivocados,
que aparentan sin ninguna razón,
que en el suyo vibra un diapasón,
aunque de él estén aprisionados.
Siempre es mejor quererse de verdad,
a resultas quererse sin límites,
de lo contrario sería falsedad.
Lo de celebrarlo con un convite,
con el regalo que está por llegar,
hacen de ese día más sublime.
Perdón por enviar este soneto,pero no le mandé ,para la competición,soy autodidacta y empezando…
Sólo en el siete me escuece algo parecido al amor indescriptible.
Me gustaría saber por qué
LOL
Yo tampoco he quedado finalista pero me lo he pasado muy bien escribiendo esto: https://open.substack.com/pub/deliriosdebajeza/p/el-concurso-de-poemas-de-amor-de?r=2smy9&utm_campaign=post&utm_medium=web&showWelcomeOnShare=true
Es de agradecer estos concursos de un solo poema. La intención es tal vez lo único que tenemos en propiedad; disfruta con el proceso creativo, y deslinda el resultado, que siempre hay que respetar. Publiquen poco, escriban muchos versos , y lean mucha mucha poesía!
Hola a todas y a todos. Estoy de acuerdo con varias de las críticas constructivas, respecto a la calidad de las obras seleccionadas como finalistas.
Me gustaría compartir los dos poemas, con los que participé en este concurso, y que, por favor, opinen sobre ellos, con el nivel de crítica que están manteniendo en este interesante intercambio.
Saludos, desde Argentina.
Más allá de tus labios
Inventé una excusa,
me escapé a tu encuentro
y en el universo
de tu humanidad,
extendí mis alas
y en un solo vuelo
llegué hasta la orilla
de tu soledad.
Me quité despacio
y con pudor los velos.
Me entregué desnuda,
sin piel ni disfraz,
y al rozar la faz
de tus labios nuevos,
crucé la frontera
de la eternidad.
La derrota del ocaso
Pruebo el fruto y me deleito.
No hay sabor como el tuyo, ni aroma.
Tu suave pulpa acaricia mi piel sin savia
y un dulce néctar se derrama,
mientras el sol por mis pechos asoma.
Amanece, al fin, el amor…
La luz invade y conquista
y nos hace soñar,
por un instante,
con la eterna derrota del ocaso…
Pero qué golosa Lore
Lorena, me ha gustado mucho la musicalidad natural que logras, especialmente en el primer poema. Tienes una facilidad envidiable para el ritmo octosílabo, que fluye con mucha limpieza. En el segundo, me parece un acierto total esa imagen final de ‘la derrota del ocaso’; tiene una fuerza evocadora muy distinta al resto. Como sugerencia de colega, te invitaría a explorar metáforas menos transitadas para que tu voz, que es muy dulce, gane aún más originalidad. ¡Enhorabuena por tu sensibilidad!
Gracias, Lissette, por tus palabras y por el tiempo brindado!!! Sería interesante continuar intercambiando, a través de alguna otra vía. Saludos cordiales.
Es lamentable que ya no se privilegie la puntuación y hoy solo se valoren poemas planos. Es verdad que García Márquez, tuvo el atrevimiento incluso de proponer desechar la ortografía, pero también es cierto que le llovieron críticas por eso. Los poemas finalistas son confusos y sin línea conductora quizá el que se pueda destacar más es el 2 por qué me suena a una metáfora del enamoramiento que construye castillos y al final cae al mundo real del equilibrio. Si van a valorar solo poemas que rompen con la puntuación y el uso de mayúsculas pongan eso en las bases y de paso hagan de ello una corriente por qué en las escuelas no enseñan eso.
Concuerdo, todos los poemas tienen la misma estructura, lo que da a pensar que es un protocolo de este concurso escribir con las patas.
Es una pena que no se haya mostrado mi poema. Os lo dejo:
14 de febrero
Cita de dos para dos en una vinoteca.
Acepté. Siempre acepto.
Una se abre a planes nuevos.
El vino tiene cierto sabor a metálico.
¡Qué gusto!
Al final nos separamos
y me llevé al más joven conmigo.
En su cama creyó tenerme,
por su casa gritó mi nombre
y fue en el baño
que finalmente cedió.
15 de febrero.
Bosque.
Me lleve su corazón
y cuando ya hubiere acabado con su cuerpo,
vi a mi amiga,
muerta.
Su cadáver en una fosa,
más pequeña que la mía.
El sonrió y susurró,
“¿repetimos?”
No dude, nunca dudo.
Agradezco a todos sus comentarios. A quienes sugieren que mi estilo está ‘anquilosado’ por defender el rigor, les respondo con esta breve reflexión en verso libre.
Los tiempos han cambiado, es cierto: ahora lo material intenta anular lo espiritual y los sentimientos se miden como activos financieros. Pero la poesía, si es verdadera, debe ser capaz de denunciar esa vacante de humanidad con la misma precisión con la que un arquitecto levanta un muro. Aquí les dejo mi visión de este amor moderno, mecanizado y comercial, para demostrar que el oficio no está reñido con la vanguardia, sino que es lo único que la sostiene.
Amor devaluado
El afecto naufragó en el parqué de las vanidades.
Ya no auscultamos el alma,
sino el balance de situación: una taxonomía de caricias programadas
bajo la dictadura lumínica de las redes.
Hemos permutado el incendio por el crédito;
hoy los ósculos son moneda fiduciaria en urbes de almanaques
y gente cronometrada.
Amarte es mi insurrección financiera,
un sabotaje a la materia que nos pretende inertes.
Búscame en la entropía,
en la fisura del sistema,
ahí donde el amor sobrevive a su obsolescencia
y el espíritu es el único activo que la usura no puede tasar.
Un saludo a todos. La libertad no es descuido, es saber elegir el cauce para que el grito no se pierda.
Estimados Lisette y Winsor:
He participado en 7 u 8 concursos. Los resultados y los comentarios han sido en general como los de hoy y me parece que al premiar estos trabajos a mi parecer sin sentido, los jueces promueven que este sea el tono o el tipo de un nuevo estilo de poesía.
Lo que no había sucedido es que opinaran personas tan conocedoras y tan inteligentes y tan educanente críticas sobre el resultado del concurso. Confieso con agrado que he recibido la mejor clase de literatura de toda mi vida, lo cual es mucho decir pues he cumplido 78 años.
Gracias, de verdad muchas gracias por este debate de gran altura que propiciarion y que estimuló la participacion como nunca, con solidos comentarios, de muchos concursantes!
Bueno, entrados en el debate, comparto mis dos escritos con los que participé y que dan testimonio de mi edad, o sea, anacrónicos. Gracias por opinar y fuerte abrazo para todos, apreciados colegas!
Media Vida
Vivirán en mi, mis propias mentiras,
buscando así tu presencia revivir
y mil veces confundo mis palabras
queriendo en falso resistir.
Más las dudas que de noche me confunden,
si es real que te fuiste de verdad,
aquellas que más duelen en la vida,
jamás en paz me dejarán.
Me abrazo ahora a ciega esperanza,
Viviendo a medias y a medio morir
y camino a tientas entre las tumbas
Buscando tu alma que ya no volverá.
Antes creía que un solo día
era buen tiempo para vivir,
ahora compruebo con tu partida
¡que basta un minuto para morir!
Carlos Ricalde
Engaño
Partiste en dos tu cuerpo
Para recibirme por entero,
No hay amor más grande
Que el que nace del deseo,
De la mujer que recibe amando
Y del hombre que amando se entrega.
No hay espacio entre dos bocas
Cuando funden sus excesos,
No hay pensamiento claro
Cuando te ahogan los besos
Ni cuando la cópula estalla
Y derrama el sentimiento.
Después, después, suavidad
En la mirada, en la caricia adormilada,
En la sonrisa leve como la muerte
Que promete paz y ausencia de dolor
Que abraza el gozo infinito del engaño
¡De que el amor es para siempre!
Carlos Ricalde
Soy una participante sin suerte y posiblemente, sin talento.
Estando totalmente de acuerdo con Lissette, opino que deberían ser intolerables las “patadas” a la gramática y a la ortografía, considerándolo un motivo de exclusión a obras mal presentadas por ser, indiscutiblemente, una gran ofensa y agresión a la literatura.
Es una pena, que en algunos casos, quede sepultado el talento bajo las propias piedras.
Dicho esto, no me voy a decantar por ninguno de los finalistas pero, quiero destacar algunos versos de cada uno que me han gustado.
Un saludo a todos los participantes y a los seleccionados, añadiendo mis felicitaciones a éstos últimos, en cualquier caso.
1. “la luz tarda en vos—
tantea el ángulo nuevo en tus hombros
antes de romperse.”
“ya no volvió tu sonrisa cómplice
arlequina.”
2. “y aunque los niños construyen castillos con ella
siempre se desmoronan
con tensa lentitud.”
3. “el mar se ríe de los niños
y les borra los reinos
con una lengua de espuma”
“nunca me dejó cavar
hasta el centro de la tierra”
“las algas que se pegan como culpa”
4. “Me envuelves, te retiras, expones restos,
regresas a la filigrana de la roca,
aprendes la distancia.”
“Tu horizonte me llama
a sumergirme.”
5. “Envío ramilletes de flores
de un hermoso jardín
que no comprendo.”
6. “Silencio que nos hace uno y, con cuidado, nos devora,
que nos llena de raíces y de pactos que serán secretos.”
7. “Todos los colores nos responden
en forma de lluvia
y nos conducen
a esa nueva patria
que conquistamos al amanecer.”
“Somos los dioses desterrados
que aún creen en la alquimia”
8. “poco saben los astros
de nuestro amor
poco saben
a naranja amarga
la órbita de dos frutas
que aguardan su relatividad”
“dentro de poco el sol nos dará la espalda
y nos encontraran fugaces en la mordida
de las estrellas”
“poco saben de nosotros aún
los adeptos de la luna
y el azahar”
9. “Se arquea mi silencio
y te llevas mi piel como palabra.”
10. “días sin abismos
sombra sin esqueleto”
“quiero que sepas que necesitamos tus abrazos
para intentar llegar a la siguiente orilla”
“sin lágrimas de caléndula
respira duelo hecho hiedra
voz
siete veces silencio”
Lola, coincido contigo, y en mí própia definición como participante, necesité más talento que suerte, como incipiente principiante sin chance ante tremendas plumas.
Me encantó, tu selección de versos de los diez finalistas, que con o sin intención, sí unieramos todos, resultaria un poema que lo bautizaría ” Resultante”…
Lizzette pseudonimo ? Una dama ? O un eximío escritor agazapado ?
Exelente debate entre lo clasico y lo actual ya que lo moderno ya es antiguo y la poesia, universal. Elegi tu comemtario, porque me gustó tu selección de versos, y allí mí concidencia. No totalmente con “Lizzette” que se estructuró muy rigido en un estilo, que si bien es de alta lirica, resultó petdedor en este certamén. De las derrotas es cuando uno más aprende. No descarto la esgrima de argumentos, y defeniciones exptesadas al más alto nivel y defendidas con capa y espada. Y la libertad de reconocer a los ganadores. Con o sin gramatica, sin letras mayuculas, sin sintaxis, pero con expresión de sentimientos, que de esto trata nuestro arte. Abrazo a todos.
PedroF.
Aliás Arturo Rojo.
Si eran de amor no lo he visto y si está no me gustó.
Seguiré disfrutando de sor Juana Inés de la Cruz, la descubrí hace relativamente poco tiempo y cada vez me gusta más, si se presentase a este concurso probablemente no pasaría el corte pero relata y loa el amor, y el desamor, como nadie.
Felicitaciones a todos los escritores seleccionados.
Yo concurse por primera vez , y claro que me hubiera gustado que una de mis poesías hubiera sido una de las seleccionadas. Concurro a un taller literario y mi profesora Carmen Rocca nos dijo que presentarse a un concurso literario siempre es una oportunidad de seleccionar, corregir,organizar,completar los textos para que se adecuen a las condiciones solicitadas. El plazo es un incentivo para concluir un proyecto. Y eso ya es un ganar. El resultado es alentador para quien obtiene el reconocimiento, pero depende, en gran medida del gusto del jurado. Una obra que no fue seleccionado en un concurso, a veces, logra importantes premios en otro.No haber sido seleccionado no significa que lo que se presentó no es bueno, sino que no fue de las preferencias estéticas del jurado que evaluó, con una alta subjetividad.
Así que seguiré escribiendo y concursando .
Soy de Uruguay.
Me ha parecido una total falta.. unos poemas que no trasmiten nada pero bueno
Parecen todos escritos por el mismo autor, poemas clónicos sin duda. Y cuánta arena.
Para siempre
Siempre decimos palabras corrientes,
por qué nunca son de las importantes,
las que hacen la vida interesante,
de amor,cariño y para siempre.
El amor de Octubre a Septiembre,
y haciendo las ganas con el hambre,
de hacer el amor hasta hartarse,
perdiendo la razón el subconsciente.
Hacer el amor dándose un festín,
como si más que dos fuéramos uno,
unidos en una espiral sin fin.
El buen amor siempre es oportuno,
como tesoro es más que un botín,
solo por él,mataría alguno.
Ambrosía
Qué lejos están ya aquellos días,
sí,aquellos donde nos besábamos,
para mí era como un bálsamo,
un elixir lleno de Ambrosía.
El dulzor era el que me podía,
y me hacía ser de él esclavo,
por eso besaba hasta tus manos,
por si allí Ambrosía había,
Dulce miel yo encontré en tu boca,
la entrada secreta de un panal,
con la que mi dulce Reina invoca.
Después ya los besos fueron en canal,
perdidos entre montañas y rocas,
donde cualquier temblor era la señal.
Buenos días estos son los que yo presenté,cada cual valore su mérito.Saludos para los amigos de La Pluma.
Dejo aquí mi texto que no tuvo suerte ☹️
Peregrino de mis recuerdos
Despierta el cielo, roto y acongojado,
peregrino marcha destrozado.
Sin escudo quedó este guerrero;
y su espada se fundió en gélido fuego.
Doy varios pasos en falso,
tu aroma rozando mi paso
susurra quién fuiste,
tu silencio, mi verdugo, aún persiste.
Exclamo tu nombre al infinito;
el eco me devuelve la voz de un niño.
De tus labios creí que nacían mis alas.
Iluso… no eran plumas, eran espadas.
Un día creí tener fortuna,
tus ojos desbordaban de ternura.
Mis labios abrazaron el silencio etéreo,
y aún camino, peregrino de mis recuerdos.
Cristian,permíteme,en el final … eran espadas,quizás quedaría mejor… si no espadas,perdóname por entrometerme.
¡Enhorabuena a los seleccionados!! He leído todos los poemas varias veces, y con cada lectura, cada poema me ha transmitido una emoción nueva, una sorpresa agradable, un placer inesperado… Leer poesía es sumergirse debajo de las palabras y descubrir imágenes, emociones y mensajes sugeridos que enriquecen la comprensión y la experiencia de la realidad. Es aceptar y entrar en un juego de complicidades con el lenguaje connotativo donde las reglas son cambiantes. Gracias a los seleccionados por el buen rato emocional e intelectual que me habéis regalado con vuestros poemas.
Yo no voy a entrar a valorar los poemas ni a descalificarlos. Solo voy a hacer un pequeño comentario con respeto a la poesía actual, me encanta escribir y soy un amante del rap y, para mí gusto, los mejores poetas de hoy en día son raperos. A los versos se les llama barras, eso es igual, pero hay barras de rap que te dejan tieso al escucharlas, te entran hasta el alma, cosa que no me pasa con la poesía de hoy en día que parece hecha para entenderla solo el que la escribe. Lo siento por si ofendo a alguien, no soy un chavalín rapero, tengo ya unos cuantos abriles, pero el rap me emociona y este tipo de poesía me produce estrés leerla, yo creo que solo la entiende el que la escribe. Sin más, un saludo de un ignorante que cree que la poesía debe ser para que la entienda hasta un ignorante como es mi caso.
Parece una mentira,
Todo alude a una burla, y nada queda ya
Y ahora en qué vamos a creer.
Enhorabuena a las mujeres poeta y a los poetas seleccionados 🙂 🙂
Enhorabuena a todos los que se atreven a escribir poesía.
Señores, señoras: un concurso es un accidente administrativo. La poesía pertenece a otro orden, menos visible y más secreto. Los jurados son hombres —y por lo tanto falibles— y el tiempo, ese lector más paciente, suele tener un criterio distinto. Les haría bien recordar que Franz Kafka publicó poco y en vida fue casi invisible; que Emily Dickinson guardó sus poemas en un cajón; que incluso Miguel de Cervantes conoció la pobreza y el desdén antes de que el mundo entendiera la magnitud de su invención. No sé frustren. Escribir un poema no es competir, sino explorar. El verdadero premio ocurre en el instante en que un verso encuentra su forma inevitable. Si un poema ha sido escrito con honestidad —no para ganar, no para agradar, sino para responder a una necesidad interior— ya ha cumplido su destino. Es todo. Sonrían. Si bien el deseo de reconocimiento es humano, también es secundario. Y aunque sea más probable que se participe por el dinero y no por un gesto de un reconocimiento momentáneo como ese mismo premio, a cualquiera le hubiese venido bien ganarlo. A mí me hubiese venido bien. Saludos cordiales. Y a seguir escribiendo.
En las reglas del concurso se especifica que pueden ser poemas con o sin rima. Lo que no me termina de cerrar es porque se desmerece la poesía con rima, es porqué no está de moda? , es más snob la poesía sin ella?. Cómo sugerencia creo que se debería decir que los poemas que participen no tengan rima y listo, para no perder tiempo ni energía presentando trabajos que jamás serán tomados en cuenta. Y sinceramente ya no se si es una convocatoria para aficionados o escritores profesionales, porque con análisis que se han hecho no los entiende cualquier persona a la que la poesía le nace porque le nace, le puede porque le puede aún sin haber pisado jamás un aula literaria.
Vespertino
La puerta está abierta: me mira.
Yo estoy cerrado: te espero.
Las tardes son así,
tan huérfanas de madre,
de padre,
tan huérfanas de ti,
que busco en cualquier pequeñez
la grandeza del mundo,
una grandeza que no sea tu cuerpo
robándole espacio a la luz de la puerta.
La puerta es un intercambio.
No es el párpado. Es el ojo.
Romance
Bajo mis pasos
se agiganta
la seta de la miel.
La tierra no es nada
pues cada latido en su cuerpo
es una alarma en el mío
y viceversa.
Le juré amor
el mismo día
en que aprendí su nombre
y desde entonces procuro abrazarle
con mis pies descalzos.
Y no hay tormenta ni sequía
que nos distancie.
Ella me anda.
Yo soy su bosque.
EXPERIENCIAAAAA
Buenos días,sinceramente creo,que han conseguido lo que querían,que escribiéramos y escribiéramos,porque de lo que se trata es de mantener el idioma escrito y esto es una prueba.Llevamos ya kilómetros de escritura,que era lo que decían las bases,promover la escritura.Saludos a los amigos de La Pluma.
Excelente analisis.Tengo la misma impresiòn como concursante.Me resulta decadente que sean seleccionados finalistas con tantos ejemplos de mal manejo de la escritura.No me resulta una sorpresa en una sociedad que premia la musica de Bad Bunny.Rs el reflejo de como se ha ido deteriorando una sociedad.Me ha parecido una burla que un jurado no haya detectado esto.Deja mucho que pensar.
Muy justo el primer premio al poema de Natalia Iglesias.
Me gustan mucho “La señal” y “Estrellas muertas” los siento auténticos . Felicitaciones a todos!