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David Galán Galindo: «¿Por qué no nos creemos a los superhéroes hechos en España?»

David Galán Galindo: «¿Por qué no nos creemos a los superhéroes hechos en España?»

Algunas propuestas destacan tanto por lo original de su planteamiento que cuesta ubicarlas en un solo género. La novela Orígenes secretos (Alianza Editorial, 2020) navega entre varios mundos como el cómic, el thriller, la literatura y el cine gracias a la exitosa adaptación en Netflix. La obra tiene personalidad propia, se nota la mirada de autor tras ella, y al mismo tiempo lo que cuenta nos resulta familiar y cercano pese a lo ambicioso de su historia. La figura tras la máscara de este maravilloso cóctel, tanto en su vertiente libro como en la película, es David Galán Galindo, un auténtico todoterreno que guioniza, dirige, escribe y hasta canta rap. Desde Zenda hemos tenido la oportunidad de hablar con él sobre su mundo.

—Una novela que termina siendo una película que habla de cómics. ¿Qué importancia tiene el formato a la hora de contar tus historias?

"Si la historia es poderosa, la estructura seguramente no variará mucho, la cuentes en un formato u otro"

—Muchísima. Utilizas casi todos los mecanismos para contar una historia de manera distinta. Si la historia es poderosa, la estructura seguramente no variará mucho, la cuentes en un formato u otro, pero el ritmo narrativo, la extensión y la profundidad que se puede dar a los personajes es muy diferente. En la novela original de Orígenes secretos me preocupé de dar mucho bagaje propio a cada personaje, como su pasado, filias, fobias… Hay más incisos y las escenas son mucho más extensas. Esto es por un lado por la tremenda libertad que tiene un escritor de novelas, libre de la dictadura de las cien páginas de un guión cinematográfico o del ajustado presupuesto de una película española independiente. Además, algunos recursos muy útiles para transitar entre escenas en un libro o profundizar en el pasado de los personajes, como mi querido narrador-opinador de la novela, en una película a veces resulta algo anticuado o demodé.

—Al adaptarte a ti mismo has visto las dos caras de la moneda.

—En cualquier caso, para mí lo más importante son los personajes, y en ese sentido creo que casi cualquier historia se puede contar en cualquier formato, a no ser que sean historias pensadas para explorar el medio en sí para el que han sido concebidas. Ese es el argumento más fuerte de Alan Moore para rechazar la adaptación de Watchmen, por ejemplo, que él lo concibió como un mecanismo que explora todas las posibilidades del cómic como medio y que al adaptarlo lo desvirtúas necesariamente. Se me ocurren otros ejemplos tanto de literatura como de cine en el que hacer una translación es un suicidio. Y aun así se hacen, ojo.

—Y sin embargo no hemos dicho que se trata de un thriller.

"Cuando la primera palabra que leo en una reseña es “comedia” me llevan los demonios"

—Sí, la película es un thriller, basado en una novela negra. Cuando la primera palabra que leo en una reseña es “comedia” me llevan los demonios. Tanto la película como la novela son muy divertidas, y creo que así ha de ser cuando estamos hablando de superhéroes y cómics. Pero el valor diferencial de mi historia es que se toma en serio al héroe que crea, no me interesan las parodias. Ahora me estoy viendo la serie Umbrella Academy en Netflix, que es una auténtica locura surrealista divertidísima (que recomiendo), y no leerás en ningún sitio que es una comedia, teniendo muchos más chistes que Orígenes secretos. Tampoco lo oirás de Iron Man, Spider-Man o Indiana Jones, cintas en las que cada línea de diálogo es un gag humorístico.

—¿Cuáles son tus principales influencias en literatura?

—La novela empieza con un extracto de El nombre de la rosa, de Umberto Eco, un pasaje en el que el protagonista se da cuenta de que la mayoría de libros de la biblioteca de la abadía realmente no hablan sobre el mundo exterior, sino sobre otros libros. Esa es la esencia de Orígenes secretos, una historia que habla, sobre todo, de muchísimas otras obras de ficción, como El Club Dumas, de Pérez-Reverte. Es una referencia que nunca me han mencionado, y es raro, porque yo la veo bastante clara: sólo hay que cambiar las librerías de libros antiguos por cómics. Hay hasta un listado de poseedores de obras, que en mi caso me tuve que inventar…

—Creo que es un libro que ha leído toda nuestra generación, que deberíamos reivindicar más. ¿Y en cine? ¿Cuáles son tus fuentes?

"Me gusta pensar que Orígenes secretos está hermanada con El corazón del guerrero, de Daniel Monzón"

—La influencia más obvia es David Fincher con su Se7en a la cabeza, un thriller de hace 25 años que sigue sin ser superado. El Batman de Tim Burton, El protegido de Shyamalan… También Quentin Tarantino, que para mí es casi una religión. De casa: Álex de la Iglesia, Fesser, Cuerda… y me gusta pensar que Orígenes secretos está hermanada con El corazón del guerrero, de Daniel Monzón (que luego nos dio Celda 211) porque aquella también pretendía demostrar que es posible contar otro tipo de historias en este país, sin perder de vista España.

—¿Y en cómic?

—Soy un estudioso de la obra de Alan Moore. Reverencio al bardo de Northampton y me da igual cualquier barbaridad que pueda decir ahora sobre los superhéroes. Es un genio y el autor de muchos de mis cómics favoritos. Me gusta pensar que Peter David o James Robinson me han enseñado mucho también.

—En otras entrevistas has dicho que tu objetivo es traer algo tan genuinamente americano como el género superheroico y trasladarlo con éxito a España, con nuestros códigos propios. ¿Cómo lo has conseguido?

—Con un caballo de troya. Es lo que hablábamos antes: Orígenes secretos es un thriller. Yo soy lector de cómics desde los seis años y mi sueño era contar una gran historia superheroica, pero me di contra un muro de realidad llamado España. En cuanto hablaba de superhéroes o cómics enmarcaban la historia en la parodia, la sátira… y yo quería tomarme en serio esto. Así que decidí envolver la historia en algo que sí que nos tomamos en serio aquí: la novela negra. Es como si no nos creyéramos que un español pueda hacer el bien simplemente porque es lo correcto, y sin embargo sí nos creemos que un español pueda cometer siete asesinatos. Mi idea era aprovecharme de ese cinismo para que la gente entrara en la historia, y una vez dentro, contar lo que yo quería contar.

—Curiosamente, la novela negra estuvo denostada durante décadas por esa misma razón, porque era algo muy americano que no se podía contar fuera de sus fronteras. Por suerte, eso ha cambiado.

"En los 60 y 70 algunos de los mejores westerns se rodaron en España. En los dos miles fuimos una autoridad en cine de terror"

—Creo que ya es hora de que demos un paso al frente y demostremos que también podemos tomarnos en serio a los superhéroes y jugar en las grandes ligas. En los 60 y 70 algunos de los mejores westerns se rodaron en España. En los dos miles fuimos una autoridad en cine de terror. Yo quizá fracase en mi empeño de dignificar el género, pero desde luego lo voy a intentar.

—En Orígenes secretos añades a un asesino en serie con un plan infalible, una figura 100% anglosajona.

—Es muy divertido escribir a alguien tan inteligente como el Profesor Nóvaro. Creo que es lo más cerca que voy a estar de escribir a Sherlock Holmes, esa clase de personajes que han urdido un complicado plan que sale bien porque ellos son capaces de controlar y prever todas las variables. Es un gustazo crear un Hannibal Lecter patrio y hacerlo sin complejos, además.

—Hablando de cultura yanqui, también incluyes multitud de referencias al rap.

—Bueno, es que creo que es importante que haya verdad en las historias. Yo soy Jorge Elías, es algo bastante evidente, y yo soy rapero. Nunca dudé de que el hip hop debía estar presente, tanto en el libro como en la película. Hay rap, hay grafiti, hay apellidos como Ibarra (Norma), Celimendiz o Víctor (Vid) Velasco, que hacen referencia a MCs y DJs españoles, la canción original es de Kase O y Elphomega y hasta hay cameos de figuras como Frank T o Franfuethefirst.

—Una canción increíble, por cierto.

"Bruguera, Norma, Vértice, Forum, Zinco, Vid, Surco… son guiños para todos los hispanohablantes, porque son editoriales de tebeos conocidas"

—Como es un mundo que me interesa, uno de los libros que más me gustaría adaptar es El francotirador paciente de Pérez-Reverte, que habla también del grafiti. Es un libro que me sorprendió por lo bien documentado que están todos esos elementos de la cultura hip hop, y además es un thriller muy potente.

—Aunque toque todos esos temas, la parte patria está presente en todo momento, desde los guiños a editoriales míticas de cómics hasta los momentos más familiares.

—Sí, Bruguera, Norma, Vértice, Forum, Zinco, Vid, Surco… son guiños para todos los hispanohablantes porque son editoriales de tebeos conocidas en España pero también muy queridas en Hispanoamérica.

—Los superhéroes llevan más de medio siglo en nuestros quioscos y librerías.

"La pregunta que plantea Orígenes secretos es ¿por qué no nos creemos a los superhéroes hechos en España?"

—El carácter español de esta historia es fundamental: la pregunta que plantea Orígenes secretos es ¿por qué no nos creemos a los superhéroes hechos en España? Y de hecho, más que responderla trata de rebatirla. Gracias a Netflix la película ha llegado a 193 países y en su semana de estreno, además de ser número 1 en España o Italia, llegó a ser la sexta o quinta película más vista del mundo en la plataforma. A mí esa carrera internacional me llena de orgullo, pero la película está totalmente arraigada a nuestra idiosincrasia española. Lo que pretende es demostrar que esa épica superheroica de Nueva York o Gotham puede funcionar en Madrid. Y para eso intenté no perder de vista nuestras cenas familiares con tortilla de patatas, croquetas y discusión, o incluso el kalimotxo que se hace Jorge Elías.

—¿Has conseguido que Kevin Smith vea la película?

—¡Pues no lo sé! ¿Te refieres a la campaña que hice por Twitter para que se la viera? Él dijo en su podcast FatMan Beyond hace un par de semanas que la iba a ver… aunque también creía que la peli era de Chile, o sea que muy enterado no está, no. Yo me doy por satisfecho, porque por esa campaña, que hice para echarnos unas risas. Aparecieron directores patrios como Santiago Segura y Álex de la Iglesia para decir que la peli les había encantado y recomendándosela al director de Nueva Jersey. Me hace más ilusión lo que escribieron ellos que lo que pueda decir Smith.

Además, lo importante es que la recomendó Gerry Conway, el guionista del cómic más mítico de Spider-Man (La muerte de Gwen Stacy) y creador de Punisher.

—¿Qué estás leyendo ahora?

—De novela, acabo de leerme Los chicos que coleccionaban tebeos, de Julián Clemente y Helio Mira. Magnífico retrato de los comiqueros de los años 80. Estoy esperando Rey Blanco, de Gómez-Jurado, mi hermano me ha regalado El fin de la eternidad, de Asimov… Tengo mucha plancha y pocas horas en el día. De cómics me pillo demasiadas cosas como para mencionarlas aquí, superhéroes y manga. Lo último que he leído es el Wonder Woman: Tierra muerta, y es tan bueno como dicen. Aunque lo mejor que he leído últimamente, y en años, diría, es el Estela Plateada de Dan Slott y Mike Allred.

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