Inicio > Libros > Narrativa > El niño del castillo alto

El niño del castillo alto

El niño del castillo alto

Si alguna vez somos invadidos por los extraterrestres, no sería mala idea depositar un ejemplar de Máscara —Impedimenta, 2026—, el presente volumen de relatos de Stanisław Lem, en el borde del cráter excavado por la nave alienígena. Ya puestos, tampoco sería ninguna locura mandarles otro a los cuerpos diplomáticos, agregados de la ONU y demás encargados de evitar que nos aniquilemos a bombazos. Por último, entregados ya a la labor de difusión de uno de los autores más sabios de la literatura universal, también sería una gran idea incluir Máscara como libro de consulta para los popes de la omnipresente y fatigante inteligencia artificial.

Hace un par de años viajé a Cracovia, ciudad en la que se crio Lem, y no se me ocurrió mejor preparación para la visita que leerme El castillo alto, novela autobiográfica del polaco. Este librito ha acabado engarzado a la lectura de Máscara. Relatos y peripecias vitales se han entrelazando en una especie de reseña/guía de lectura. De esta forma presentí que las preocupaciones del pequeño Stanislaw, niño listísimo y solitario, creador de historias y destripador de aparatos, me dirigían sin remedio a los posteriores ejes temáticos de su bibliografía. Hijo de un doctor y él mismo proyecto fallido de médico, aprovecharía la intentona para granjearse una cultura científica deslumbrante. En su desguace infantil de cachivaches se entreveía su curiosidad por la tecnología y en el aislamiento, causado en parte por su inteligencia, se intuía la obsesión por los problemas de incomunicación que tanto permean sus historias. La rata en el laberinto o Invasión, dos relatos incluidos en este volumen, ilustran perfectamente al Lem que conocimos en Solaris, el que nos explicaba que la comunicación con especies ajenas a nuestros marcos conceptuales es virtualmente imposible.

"Así es cómo Máscara va erigiéndose como un compendio infinito de ciencia ficción. En cuanto te descuidas, Lem te lleva prendido de la pata de una hormiga hasta el desván más recóndito del universo"

En los cuentos de Lem encontramos asimismo señales que nos advierten de los peligros del militarismo. Ciudadano de una Polonia maniatada por la URSS, los encuentros entre humanos y extraterrestres se configuran en clave de bandos apostados durante la Guerra Fría. En el citado Invasión palpamos la antesala del desastre cuando una ofensiva contra los lejanos visitantes puede significar la aniquilación propia si se traspasa la difusa línea que existe entre la intimidación y la agresión.

Esta antología comprende historias que abarcan cuarenta años de la obra de Stanisław Lem. En ella pasamos de la ciencia ficción vintage inscrita en términos bélicos o coloniales —más al estilo H.G. Wells o Verne—, repleta de epítetos, a ángulos muy distintos. En El amigo nos adentramos en la ciencia ficción dura más característica del polaco, abstracta e inasible. Es mi Lem favorito, el que te obnubila y te obliga a preguntarte hasta dónde puede llegar el lenguaje humano en el desarrollo de premisas inimaginables. Todo ello lo consigue a lomos de progresiones narrativas dionisiacas y enfebrecidas que en ocasiones nos recuerdan a otro de los ojitos derechos de Impedimenta. Un tal Mircea Cărtărescu.

Avanzamos en este volumen —en este free tour literario por la vida y la obra de Lem—, pasamos la página y aterrizamos en La invasión de Aldebarán, donde Lem se enfunda otra máscara, convertido en un escritor completamente distinto que le pega una patada a la gravedad —a la seriedad, no a la ley física— y se pone guasón. No alcanza el nivel descacharrante de Kurt Vonnegut, pero el viejo Stanisław sabe cómo sacarte una sonrisa. Y así es cómo Máscara va erigiéndose como un compendio infinito de ciencia ficción. En cuanto te descuidas, Lem te lleva prendido de la pata de una hormiga hasta el desván más recóndito del universo.

"Pesimista con la deriva tecnológica hacia el final de sus días, Lem no pronostica en este volumen la aparición de una Skynet que llegará para arrasarnos"

Más allá de la utilidad de este libro para resolver diatribas con marcianos y presidentes enajenados, a todo autor ilustre, también al de ciencia ficción, se le valora sobre todo por la traslación de sus tesis a la realidad y por su capacidad para describir con profundidad la naturaleza humana. Sin duda, la obra de Lem sirve para explicar el siglo XX tanto como la de Orwell, Woolf o Kafka. Y sin embargo, aunque a veces sea injusto para ellos —la realidad y la Historia son caprichosas—, a los autores de ciencia ficción se les exige además que profeticen el futuro sin equivocarse demasiado. Stanisław Lem, el que fuera niño respondón y desafiante, acepta el reto y dedica varios relatos a los deseos del hombre de construir superinteligencias artificiales. En La fórmula de Lymphater el autor sitúa a los humanos en un eslabón evolutivo previo a una inteligencia que de forma natural se impondrá a nosotros. Porque una vez aparece una especie superior, esta ya no puede desaparecer. En Máscara, Lem nos anticipa las alucinaciones de la inteligencia artificial, la lucha entre su alma y aquello para lo que está programada. Y en Ciento treinta y siete segundos, el autor se permite el lujo de definir con absoluta precisión —¡en 1976!— los prompts y la contextualización de la IA actual de los que se vale su protagonista para sacar el máximo jugo de una especie de ChatGPT hiperinteligente.

Pesimista con la deriva tecnológica hacia el final de sus días, Lem no pronostica en este volumen la aparición de una Skynet que llegará para arrasarnos. Por el contrario, plantea más bien un lento marchitamiento de nuestra alma si capitulamos y renunciamos a la reflexión, al arte o al amor. «Desde ese preciso momento, desde el instante en que nos volviéramos dependientes de él —el cerebro mecánico—, como especie no podríamos evitar estancarnos a nivel espiritual, por lo que nuestra evolución se acercaba a su fin». Lean Máscara y viajen al pasado del futuro con el viejo Stanislaw, el chiquillo que vivió en el castillo más alto.

—————————————

Autor: Stanisław Lem. Título: Máscara. Traducción: Joanna Orzechowska. Editorial: Impedimenta. Venta: Todos tus libros.

0/5 (0 Puntuaciones. Valora este artículo, por favor)
Notificar por email
Notificar de
guest

0 Comentarios
Feedbacks en línea
Ver todos los comentarios