El fútbol español ha entrado en una guerra impuesta para dirimir la contienda contra marroquíes (sobre todo muchachos) que desde hace más de un mes invadieron Ceuta buscando sustento. Los chicos no han encontrado trabajo o vida, pero se hallaron ante un país hosco, o por lo menos difícil, cuya actitud ha sido una puerta que ahora es también una especie de cárcel cerca de Marruecos.
Todo ello ha concitado una nueva guerra: la que el fútbol le ha brindado a los que prefieren que los extranjeros de Marruecos (y de otras procedencias) se vayan por donde vinieron. Algunos vinieron por mar, nadando, y más de cien perdieron la vida; otros vinieron por medios variados. La población ha ido creciendo su pasión por verlos partir y eso ha terminado siendo una llamada a la discordia.


Los futbolistas deben dedicarse a hacer su trabajo, que es jugar al fútbol. Los gobiernos deben hacer su trabajo, que es la función ejecutiva del poder, es decir, cumplir y hacer cumplir la Ley. Cuando millares de personas penetran ilegalmente en un territorio y ponen en riesgo la seguridad pública, cuando éstas son utilizadas por una potencia extranjera para crear una situación imposible que lleve a una cesión del territorio a esa potencia, no sólo hay un incumplimiento de la Ley, hay una amenaza mortal contra el Estado y los derechos de la población que lo sustenta. Si para usted eso es de ultraderecha, pues igual es que el desubicado es usted, porque es la base del sistema democrático, que se caracteriza no sólo por la elección de sus representantes (también en la RDA había elecciones), sino por la separación de poderes y el cumplimiento íntegro de la ley por parte de todos los poderes del Estado, incluida la defensa del territorio y del orden público.
Buen artículo para poner de manifiesto las contradicciones del ser humano en este lado del planeta. Estoy de acuerdo en que es un problema difícil de resolver (para eso, entiendo, tenemos ministros capaces de resolver problemas complejos y no de dar palmadas en el Congreso). Sin embargo, me parece peligroso reducir el problema a un mero enfrentamiento político entre la derecha y la ultraderecha contra el Gobierno.
No es un problema dificil de resolver,expulsion inmediata de TODOS los invasores.Como hace falta una Meloni o un Trump aqui.
No son “la derecha y la ultraderecha los que requieren que se vayan de inmediato los intrusos…” son los CEUTÍES … a ver si chillando alguno se entera de una puñetera vez.
Si los ricachos del fúrbol quieren hacer algo por los inmigrantes que empiecen por aflojar su repleta bolsa,. Y, concretamente Mbappé , que pague una flotilla para llevarlos a su patria, Francia, donde les van a acoger con los brazos abiertos.