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José F. Peláez: «La actualidad es más que política»

José F. Peláez: «La actualidad es más que política»

Empezó a escribir y se hizo viejo. O eso dice él. Como toda impostación, la frase tiene algo de verdad, más aún cuando quien la dice vive de vender deseos. Publicista y columnista de ABC, José F. Peláez va de negroni y camiseta de los Ramones, aunque hay en él algo respetuoso y formal que se transmite en sus textos. Vallisoletano y padre de una niña que le arranca todos los suspiros, a Peláez le importa mucho la forma, el estilo, el fraseo.

Dice haber entrado en la escritura de la mano de los reveses: la madurez, el divorcio, el cambio. De ahí que aquel blog que comenzó como un divertimento, Magnífico Margarito, acabara llevándolo a El Norte de Castilla y a las páginas de opinión de ABC, diario en el que también colabora con sus libelos contra el verano o sus crónicas sobre la vuelta de los Sanfermines tras dos años de pandemia o las camisetas negras y el abdomen blando de los cuarentones que aún escuchan a Andrés Calamaro.

Recién bajado del tren que lo trajo desde Pamplona a Madrid, Peláez conversa con una Alhambra en la mano. En una hora o así tiene que ir a buscar el esmoquin; esta noche son los Cavia y Peláez se estrena como joven plumilla en unos premios de periodismo que celebran ya 102 ediciones. Sobre literatura, periodismo, hijos, rupturas y escritura contrarreloj conversa José F. Peláez en esta maravillosa tarde de calor, cerveza, periodismo y literatura.

***

—¿Quién es José Peláez, el hombre que hace publicidad o que vive de la publicidad? ¿El columnista o el escritor?

"Soy un tío de marketing, un consultor de marketing, un mundo cambiante y en el que lenguaje es muy importante. Trabajar como copy me ayudó muchísimo para escribir columnas"

—Estoy en ello. No sé. Ha ido cambiando mucho mi vida en estos tiempos. Empezó todo como un juego, como una broma de Magnífico Margarito, como un seudónimo. El juego se me fue un poco de las manos. El blog tuvo mucho éxito. Hay entradas con 150.000 lecturas. El Norte de Castilla me llamó para colaborar. Entonces ya era indisociable. Finalmente surgió la oportunidad con ABC.

—¿Peláez escritor y su heterónimo son el retrato de una persona que escribía porque se aburría en una agencia de publicidad?

—Son muchas cosas juntas. Algo se parecen los oficios, porque ni en una ni en otra salen cosas brillantes todos los días. Si a eso sumas que entre tanto te divorcias y pasan cosas en tu vida, y a medida que vas creciendo en tu profesión vas ganando tiempo para crear, acabas haciendo cosas distintas.

—Al igual que la columna, en la publicidad están contadas las palabras.

—Soy un tío de marketing, un consultor de marketing, un mundo cambiante y en el que lenguaje es muy importante. Trabajar como copy me ayudó muchísimo para escribir columnas. Sé cuándo un texto funciona. En la columna me siento muy libre. Todos los grandes, pienso en Ruano y muchos otros, hicieron columnismo en un momento de censura. Como no podían hablar de política, buscaron otros temas. Eso creó un género muy español, muy nuestro, que es la actualidad. Para mí la actualidad es mucho más que política, pasan más cosas. Lo que sucede no siempre es político. Eso es algo que hacía Umbral.

—¿En qué sentido?

"Esa bronca y esa agresividad ya la he hecho. Es de primero de columnismo, después evolucionas"

—Umbral se inventó la Movida en una columna. Lo que intento decir es que estamos viviendo un momento muy interesante y nos lo estamos perdiendo por mirar a Pedro Sánchez, y a Ayuso, y a los siguientes. Está muy bien, oye, yo no eludo esos temas. Los trato, pero no siempre. Que Sánchez es muy malo ya lo hemos dicho. Ya quedó claro. El lector se merece un respeto y se merece mucho más. Entiendo esto empresarialmente. Hay analistas de actualidad muy buenos, como Ignacio Camacho. Si ya hay gente haciendo algo bien, hay que buscar algo distinto en otro lado. Sé que doy más en otros temas.

—¿Abusa el columnismo de nuevo cuño de dar demasiados puñetazos en la mesa?

—Llevo diez años haciendo columnas en mi blog, en El Norte y ahora en ABC. Esa bronca y esa agresividad ya la he hecho. Es de primero de columnismo, después evolucionas.

—¿En qué momento José Peláez se hizo lector e intuitivamente escritor?

"Tengo la sensación de hacerlo todo a medias. Leo regular, escribo regular, soy un empresario regular"

—Desde pequeño yo era el típico niño de los libros. Pero soy un lector muy impulsivo: no acabo los libros, tengo a la mitad siete, empiezo otro, lo dejo por otro… A mí todo me inspira para escribir. Es una putada. Muchas veces estoy leyendo y tengo que parar y escribir. Hasta que no acabo, no puedo volver a leer. Y claro, el subidón ese de «entrega ya» que da la columna me influye mucho.

—¿Lo pone nervioso leer?

—Me gustaría tener un bloqueo, es decir, una semana de lectura, una semana de escritura. Como padre, por ejemplo, estoy siempre haciendo todo. Tengo la sensación de hacerlo todo a medias. Leo regular, escribo regular, soy un empresario regular.

—No me ha contestado: ¿cuándo comenzó a escribir?

—Hasta que no me llegó un cambio en mi vida, en concreto un divorcio. Hasta ese momento no empecé a escribir bien. Creo que hacía falta recoger un poco de dolor. Todos pasamos momentos, pero hasta que no sufres un número de horas no se puede escribir.

—¿Algo así como hacer horas de vuelo de desamparo?

—Casi. Hay que recoger sombras, cosas, vivencias. Todo eso está en tu cabeza. Y de repente, un día se ordena y sale. Y claro, esas arrugas en el estilo te hacen empezar a escribir bien. Al final, dentro de ti se han hecho surcos como pequeños ríos que hacen que el agua fluya. El territorio para escribir ya está formado

—¿Escribe Peláez algo más que columnismo?

"Al final, de un mal poeta puede salir fácilmente un buen columnista"

—Escribo, sí. No necesariamente algo realista. Porque no toda la narrativa es realista. Ojalá pudiéramos todos ser Balzac, pero creo que hay muchas más cosas que explorar, pero yo no lo logro aún y no quiero ir hacia el ensayo, aunque es lo que me piden.

—¿Poesía también?

—Empecé haciendo poesía. Disfruto mucho la poesía mala también. Pero es lo de siempre: al final, de un mal poeta puede salir fácilmente un buen columnista. Todos los intentos de poesía que no llegan a ser un gran poema sí que te hacen mejor prosista.

—Cuando Peláez no escribe columnas, no escribe planes de marketing o campañas, ¿qué hace?

—Leo. Ahora mismo te puedo decir que tengo diez libros encima de la mesa. Leo columnas, leo toros, leo poesía, leo novela, historia… Leo mucho ensayo y leo sin orden ni concierto.

—¿Valladolid es una fiesta?

"Soy del 78. Quiero decir: pertenezco a la Transición. Mi vida es la vida de la democracia española"

—Se tiene una visión equivocada de Valladolid, porque de aburrida no tiene nada. De hecho, Valladolid ha sido capital de la Corte, y eso quiere decir que por mucho que pasa, que da igual, hay una cierta querencia a mirar a Madrid. Vengo del centro de Valladolid, de una familia normal y corriente, pequeñoburguesa, que es lo que soy en el fondo, esto lo tengo muy claro. Me gusta leer, vivir bien y tomar negroni, y comer en restaurantes y ganar dinero y salir a la calle y ser feliz y ver museos. Esa búsqueda cultural desde la derecha, qué sé yo. Pero tengo muchísimos amigos de izquierdas. Los quiero mucho, pero no estoy de acuerdo en ciertas cosas. No hace falta ser un burgués agitador. He tenido una buena educación, con acceso a círculos culturales y económicos.

—¿De dónde proviene la impronta literaria de su familia?

—Mi padre y mi madre leen mucho, pero yo te diría que más bien mi padre. He leído muchos libros. En casa había curiosidad e interés tremendo por lo que les rodeaba. En la casa estuvo encendida siempre la radio, dos o tres periódicos, libros por todos lados y gente leyendo. Soy del 78. Quiero decir: pertenezco a la Transición. Mi vida es la vida de la democracia española. Justo yo nací el 12 de diciembre del 78, seis días después de la Constitución. No sé si decir que soy un niño bien, pero casi. No éramos ricos ni muchísimo menos: gente muy normal, acomodada, pero sin más.

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