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La Argentina atrapada en el Jurassic Park bolivariano

La Argentina atrapada en el Jurassic Park bolivariano

El destino, el azar, los dioses no suelen mandar grandes emisarios en caballo blanco, ni en el correo del zar. El destino, en todas sus versiones, utiliza siempre heraldos humildes, advertía Francisco Umbral. Durante un verano de 2016, el heraldo en cuestión resultó ser efectivamente un modesto cubano de mediana edad que recogía la basura en un gran hotel all inclusive de la ciudad de Varadero. Un argentino de quince años, que estaba allí de vacaciones con su madre, entró en conversaciones con el empleado a través de una pasión en común: el fútbol. A poco de charlar, el adolescente se interesó por la vida en la isla y el hombre le preguntó al muchacho si podía guardarle en su mochila algo de comida para llevar a su casa. Cada noche, Agustín Antonetti le pasaba el plato clandestino en el baño, y el hombre lo recibía como si fuera un lingote de oro. Esos fueron los primeros retazos costumbristas que percibió Agustín acerca de la verdadera situación de la revolución cubana. Un imán lo llevó a confraternizar con otros chicos que trabajaban en ese mismo hotel, y en seguida con otros más con quienes jugaba a la pelota en la playa; pronto se vio atraído hacia los barrios y las zonas no turísticas, donde aprendió muchas cosas e hizo amigos. Al regresar a Pergamino, donde vive, Agustín Antonetti era otro. Comenzó a interesarse por esa sociedad que vive bajo un régimen militarizado e implacable, con severas limitaciones a internet, un solo canal de televisión y nula libertad de prensa, y donde campean el miedo, el castigo al disidente y una pobreza inexcusable y masiva. Abrió una cuenta en Twitter y mantuvo una intensa relación con algunos de esos amigos, y de inmediato con otros cubanos, venezolanos y nicaragüenses en estado de alerta y desesperación, y comenzó a publicar desde su tablet y su móvil las noticias acalladas por esas mismas dictaduras y las atrocidades que cometían al amparo de la censura y de la repugnante complicidad de vastos segmentos de la izquierda caviar, que es una amante fiel del “socialismo del siglo XXI” a condición de que éste se practique en el tercer mundo y no amenace su confort europeo.

"Pibes de quince a veinte años que alzaban la voz y caían presos y permanecían confinados en pésimas condiciones, que eran incluso torturados por asistir a protesta"

Desinteresado por la política partidaria, apenas un defensor de la democracia y con un sentido estrictamente humanista, Agustín recibía a diario informaciones dolientes enviadas por los camaradas o familiares de las víctimas de ese sistema totalitario: pibes de quince a veinte años que alzaban la voz y caían presos y permanecían confinados en pésimas condiciones, que eran incluso torturados por asistir a protestas, o que recibían condenas larguísimas e injustas. Cuando aconteció la inédita y aluvional marcha del 11 de julio —ese domingo la juventud cubana salió a la calle como nunca antes— Antonetti fue narrándola en tiempo real con palabras propias, y con imágenes y datos concretos que los manifestantes le enviaban sobre la represión brutal, las detenciones y los tormentos; intentaban romper así el cerco informativo y la consecuente impunidad, y lo consiguieron: los hechos documentados dieron la vuelta al mundo.

"Human Rights Watch asevera que 2021 fue el año con más presos políticos en lo que va del siglo. Hay niños arrestados por sedición y están confinados en cárceles infames"

La rebelión se había iniciado en San Antonio de los Baños, una ciudad de treinta mil habitantes. En Pergamino, Agustín recibió un video, lo publicó y se viralizó de manera instantánea. A la hora, y como efecto imitación, miles de indignados se sumaron a la movida en Guantánamo, en Cienfuegos, en Santiago de Cuba, y finalmente en La Habana, donde hicieron historia. Fue un día muy intenso, y a la mañana siguiente, cuando Agustín se levantó de la cama, le avisaron que el mismísimo canciller de Cuba lo estaba nombrando por cadena nacional: se lo acusaba de ser “un político experimentado” y de estar “desestabilizando” al país. Una dictadura de sesenta años desestabilizada por un pibe de Pergamino; una casta despótica y todopoderosa amenazada por la solitaria acción amateur de un lejano internauta. Más tarde el programa televisivo “Mesa redonda” lo escrachaba, y la ministra de Telecomunicaciones deslizaba allí que Agustín Antonetti era un agente de la CIA. Gerardo Hernández Nordelo, ex jefe de inteligencia y líder la célebre red Avispa, inició una campaña global contra el adolescente argentino, y contó con la inestimable colaboración de un asesor de Podemos. El tuitero de Pergamino salió varias veces en “Gramma” por ser un abominable sicario de esta “ciberguerra”, y el ex canciller de Venezuela, Jorge Arreaza, sugirió con cara de póquer que era un espía y que estaba protegido por grandes poderes del imperialismo. En Venezuela, tanto el gobierno como la cadena Telesur replicaron el libreto, y hasta el Foro de San Pablo firmó un comunicado de repudio contra ese maldito “influencer de la derecha”. En la Argentina, un diario progre tomó los párrafos de “Gramma”, los recortó y pegó en sus páginas interiores sin tener la mínima dignidad periodística de llamar al acusado para corroborar las versiones que le habría entregado como papilla la servicial embajada cubana en Buenos Aires. Por suerte, en paralelo Agustín Antonetti fue requerido por medios de comunicación de veinte naciones democráticas; lo entrevistaron desde la agencia Bloomberg hasta la televisión australiana. Hace quince días fue condecorado en Rosario con la medalla de la Libertad, y transmitió tímidamente su enorme amargura por la protección que el cuarto gobierno kirchnerista tiende sobre aquellos violadores seriales de derechos humanos. Human Rights Watch asevera que 2021 fue el año con más presos políticos en lo que va del siglo. Hay niños arrestados por sedición y están confinados en cárceles infames; una antología seria de los horrores perpetrados por estos íntimos aliados de la cancillería argentina no cabría en un libro de tres tomos.

"Nuestro jefe de Estado selló con esa ceremonia teatralizada su asociación con la luctuosa tiranía de Daniel Ortega y con el resto de los dinosaurios del Jurassic Park bolivariano"

Esta historia personal, y a la vez colectiva, se inscribe inevitablemente en la actualidad más candente: esos mismos castristas de distinto pelaje que cometen crímenes de lesa humanidad en sus países visitaron alegremente Buenos Aires y celebraron el viernes la cumbre de cancilleres de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac). Fue un foro antinorteamericano y antieuropeo en un momento crucial, mientras Martín Guzmán intenta seducir a los Estados Unidos, principal accionista del Fondo, y retener al mismo tiempo los respaldos de la Unión Europea. Nuestro jefe de Estado selló con esa ceremonia teatralizada en el Palacio San Martín su asociación con la luctuosa tiranía de Daniel Ortega y con el resto de los dinosaurios del Jurassic Park bolivariano, y algunos de sus funcionarios tuvieron la osadía de deslizar en voz baja que le ofrecían a Washington ser “mediadores y contener dentro de este espacio a los más radicalizados”. Es interesante: Alberto Fernández no puede contener a Wado de Pedro, y propone tener cortitos a Maduro, Diosdado Cabello, Raúl Castro, Díaz-Canel, Rosario Murillo y otras almas bellas del nacionalismo sangriento. Para eso se ofreció como mascarón de proa de una nave que tiene por único objeto blanquear a los autoritarios y reemplazar algún día a la OEA, que los importuna con sus revelaciones. Durante la última campaña electoral el matrimonio Ortega, que aportó el voto clave para coronar a Fernández como presidente pro tempore de este grupo tan simpático, ordenó el arresto de unos 40 dirigentes políticos —entre ellos siete precandidatos de la oposición—, militantes de los derechos humanos, periodistas, empresarios y líderes estudiantiles y campesinos. El azar, el destino y los dioses nos asistan.

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*Artículo publicado en el diario La Nación de Buenos Aires

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Fernando Zubizycki
Fernando Zubizycki
5 meses hace

Siempre claro y preciso en los textos Jorge. El mejor escritor y periodista lejos

Juana
Juana
5 meses hace

Periodismo del twitter. Podría Fernández Díaz interesarse por los barrios humildes de su ciudad también. Muchas ojeras ideológicas

Carlos
Carlos
5 meses hace
Responder a  Juana

Si, totalmente de acuerdo. Especialmente los barrios e intendencias manejadas por el Peronismo y su tumor K. Es tan fracasada la izquierda que China tiro a la basura sus ideas economicas por eso mismo, resultaron ser ideas basura…Hoy la clase media supera a la pobreza sobre la faz de la tierra gracias a los ex comunistas que abrazaron el Capitalismo, con China a la cabeza. De paso ningun pais adopto jamas los postulados peronistas porque tambien son basura………

Elba G.
Elba G.
5 meses hace
Responder a  Carlos

La ciudad es la ciudad buen hombre. No esquive el bulto con generalidades. Y si quiere ir a modelos de paises capitalistas puede recordar también a Chile, a Colombia, o a Haiti. Como para no ir al otro lado del mundo.

ada erminda
ada erminda
5 meses hace

Argentina hoy transita sobre la cuerda floja, el presidente no podría manejar una bicicleta ya que no tiene equilibrio. Se pide ayuda a EE UU para tratar con el FMI y se apoya a todos los paises dictatoriales …Creo que viéndolo de afuera no se puede tener una verdadera magnitud de nuestros terribles problemas.

Bernardita Repetto
Bernardita Repetto
5 meses hace

Todo esto tan bien narrado lo viví ese mismo 11 de Julio cuando alguien de la red del pajarito compartió una publicación de Agustín y automáticamente comencé a seguirlo.
¡Cómo no querer que Cuba se despierte y luche por un derecho robado que es el más necesario para ser persona pensante como la libertad!
Parecía un sueño y se sentía que si lograban salir de esa dictadura eso iba a ser una fuerza que llevaría a otras naciones a lo mismo.
Pero en la ixquierda no hay ética. Ante hombres sin armas con solo sus ganas de gritar libertad, había cientos de militares armados dispuestos a apresarlos y callarlos en cárceles infra humanas.
Duró poco ese sentimiento de aire fresco para salir del ahogo de estos grupos de comandantes fascistas cuyos fines a la vista son tener pueblos dormidos mientras ellos disfrutan de un banquete dionisíaco.
Sigo conectada a las noticias cubanas, quizás por las anécdotas de una de mis tías quien intentó radicarse en Cuba en tiempos de Fulgencio Batista y que contaba la revolución que le tocó vivir en primera persona.
Fue para Septiembre que también por esta extraña conexión de las redes que se me acercó a mi vida una muchachita cubana. Mi interés por las telenovelas y el impacto que tienen en su millonario público me hizo entrar en un mundo peculiar como el de los fandoms.
Allí por un par de mis dibujos, se comunicó conmigo este ser que vive en esa Cuba aplastada, y que sueña con ser actriz y vivir en el «imperio».
Vive sin saber nada, como en un limbo, su entretenimiento en el poco tiempo que puede estar conectada es mirar novelas de su actriz favorita.
Todo dato dicho en esta nota de Fernándes Díaz es tal cual. Un solo canal cubano, un internet de servicio defectuoso, y el alimento hay que conseguirlo en los «kioskos» donde les dan según el día y el anuncio, el pollo y la sal o las provisiones de la alimentación básica cubana que es el arroz y los frijoles. No son gratis. Deben pagarlos. Hacen colas interminables y muchas veces ni llegan a repartir lo que prometieron.
Pero los contrarrevolucionarios son los «gusanos» así se los debe llamar a quienes luchan por un país con todos sus derechos en libertad.
Infinidad de cuestiones arbitrarias hay en esas políticas inentendibles de sometimientos de ocultación y de doblegar espíritus.
Esta muchachita que me ha tocado el corazón, soñaba cuando niña y por adoctrinamiento escolar, abrazar a Fidel, hoy su sueño es poder salir de la jaula en la que vive y llegar a abrazar a su actriz favorita de telenovela mexicana.
Las revoluciones no siempre se dan en arengas y hechos de fuerza bruta.
Las ficciones que vienen enlatadas, son aire que mueven los sentimientos más necesarios de esta vida, como soñar que quizás hay otros mundos de los que se pretenden imponer.

María M. Guariento
María M. Guariento
5 meses hace
Responder a  Bernardita Repetto

Excelente reflexión!!

Eduardo
Eduardo
5 meses hace

No sorprende -porque los conocemos- el cinismo, la hipocresía y la capacidad de manipulación de los políticos o polítiques vernáculos que cuentan apesadumbrados como vivieron los años aciagos en nuestra tierra, sus luchas encarnizadas contra la derecha, y como el «amigo o el hermano mayor» trasladaba agua y municiones mientras llovían balas en Sierra Maestra; los que hoy son la nueva oligarquía y pertenecen a esa carta de privilegiados que armaron un prolijo relato de un pasado de jóvenes idealistas combatientes; pero si me sorprende una pseudopregresía que sigue criticando al «maldito felino» que en 4 años destruyó lo que había construído con tanto esmero una facción depredadora durante décadas. Muchas veces estos sectores están conformados por intelectuales y profesionales, que sin tener un «enchufe» directo a la teta del Estado, siguen enarbolando banderas del sandinismo, del castrismo, del chavismo y de todos los ismos regresistas latinoamericanos del Siglo XXI.
Mi psicoterapeuta de la izquierda «caviar con champagne» colocaba detrás suyo, sobre un mueble chic, con libros apilados prolijamente, la famosa foto del Che con su icónica boina que el argentino había comprado en junio de 1959 en La Favorita de Madrid luego de un tour de compras mientras esperaba retomar su vuelo hacia una cumbre de países alineados en El Cairo. Nunca más asistí a las sesiones con mi psicóloga, que seguramente brinda todas las noches con un Sauvignon Blanc o una copa de champagne delante de la foto del comandante asesinado en Bolivia, y levanta el puño en alto cuando se entera que Argentina participa en la asunción del tirano del trópico centroamericano junto a asesinos y terroristas.
Navegamos hacia el corazón de las tinieblas

Última edición 5 meses hace por Eduardo
Ricardo DB
Ricardo DB
5 meses hace

Es la primera vez que participo en comentarios. Escucho cada vez que puedo a jorge Fernández días. No me bajo del auto para terminar de escuchar sus editoriales, opiniones y lecturas. Con precisión quirúrgica describe sus ideas, que compartidas o no, brindan un punto de vista indispensable. Gracias!

Irene
Irene
5 meses hace

Que genio Fernández Diaz. Logra describir la desdichada realidad argentina como nadie

Anibal
Anibal
5 meses hace

Me pregunto hata cuando este pueblo cagon argentino esta dispuesto a tolerar a este pusilanime incapaz de hechar a nadie y que sirve como camouflage para todos estos politicos corruptos. En cualquier pais del mundo los hubieran sacado a patadas. Habra que esperar que salga un Moises del peronismo para meter en cana a estos delincuentes?

Manuel González Ledesma
Manuel González Ledesma
5 meses hace

Solo en relación a la pobreza en Cuba, la hay; pero no miseria como en muchas partes de nuestros países. Es sorprendente lo anquilosado del autor, vive en el pasado y de sus fantasías actuales. Hay diferentes fuentes, internacionales, que le ilustrarían (si eso le fuera posible) sobre desarrollo humano, bienestar, educación, etc. de la isla. Tan mal nos han dejado parados, los cubanos, en esta pandemia, que han sido los únicos en desarrollar vacunas contra la pandemia.

Victor
Victor
5 meses hace

De joven milite en el Partido Comunista. Le hice con 19 años la primer huelga a la dictadura trabajando en la fabrica FIAT. Hoy tengo 64 años. Mirando retrospectivamente vislumbro desgraciadamente cuanto daño provocó el culto a la personalidad de ídolos de cartón, tantas vidas desperdiciadas en el fuego de lo fatuo y de lo falso. El guevarismo significo el prólogo de la más estrepitosa decadencia que una sociedad experimento jamás sin una guerra de gran escala o una catástrofe natural apocalíptica. Hasta el 73 vivimos en un país que si bien no era fantastico, comparado a esta cloaca a cielo abierto eramos Luxemburgo. Fabricas y talleres por doquier, jóvenes aprendices con ganas de a´prender. Yo llegue a ingeniero, de la UBA y con Diploma de Honor. Dormia 4 horas por día y ademas militaba. Nosotros éramos unos giles, a diferencia de los kirchneristas de hoy, que son cínicos y entongados. Y pensar que a esa edad yo me preguntaba ¿cuándo seremos como Cuba?