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La belleza no salvará a Marruecos

La belleza no salvará a Marruecos

«Demasiada belleza. Eso me inquieta. Podría ser peligrosa». Esto dijo Ali cuando conoció a Rachida, en casa de su tía, y después de interesarse por su virginidad. Esa sensación turbada acabaría en matrimonio. A partir de dicha unión, la pareja comenzará un descenso gradual hacia lo oscuro y lo sangriento, hacia la búsqueda de la pureza del paraíso.

Una síntesis posible: Mujeres, matrimonio y asesinatos. En definitiva, mucha sangre. El gran espejo, la última novela de Mohamed Mrabet publicada en español por Cabaret Voltaire, reúne los ingredientes necesarios para ser una historia de terror clásica. Sangre sobre ropa blanca, pájaros asesinos, un espejo diabólico y mujeres degolladas con una cuchilla de afeitar. Todo cabe imaginarlo envuelto por una luz tenebrosa y hostil. Pero la trama también sugiere una incursión alegórica en los fundamentos del matrimonio.

"El ambiente se va volviendo irrespirable, hasta el punto en que la pregunta inicial se convierte en un grito, un grito sordo en medio de una sociedad regida por la fuerza de la tradición: ¿Qué clase de matrimonio es este?"

Después de la boda, «Ali tenía que encontrar una casa en la medina que estuviera a la altura de la belleza de Rachida». Y la encontró. La casa tenía un gran espejo. A medida que la historia avanza, irá adquiriendo una importancia casi protagonista. El espejo cumple una función de frontera entre abismos significativamente parecidos y, a la vez, distintos. En primer lugar, el espejo desdibuja a Rachida. Delante de él, la mujer se siente liberada, desnuda, incluso desposeída de su conciencia. «Esta habitación es el Paraíso porque aquí puedo hacer lo que quiera», dice en un momento dado de la novela. ¿Pero qué desea hacer Rachida? ¿Matar a su hijo, a las mujeres que la rodean? ¿Librarse de un matrimonio concertado? ¿Hacerle la vida imposible a Ali? ¿Seguir siendo bella con el paso de los años? ¿Cómo es ese paraíso que tanto anhela? La búsqueda del equilibrio entre el deseo y el deber marca la vida y el devenir de Rachida. Y, como en todo matrimonio concertado, la mujer es la gran perjudicada. En esta historia Rachida no se salva. El paraíso es su perdición. Su habitación no se parece en nada a la de Virginia Woolf.

Sin embargo, ir encontrando respuestas es lo que supone la transformación que sufre Ali. La pregunta que este se plantea al principio ya no lo abandonaría. Mi tía, dice el protagonista, «quiere organizarme el matrimonio, pero ¿qué es lo que quiero yo?» Se desprende una sensación de sombría pesadez en el transcurrir del relato, el ambiente se va volviendo irrespirable, hasta el punto en que la pregunta inicial se convierte en un grito, un grito sordo en medio de una sociedad regida por la fuerza de la tradición: ¿Qué clase de matrimonio es este?

"Las mujeres en Marruecos son las que cargan con la culpa, cuando no son tratadas como dementes o enajenadas, del fracaso del matrimonio. Esa institución que todo el mundo venera, y que apenas se osa revisar"

La realidad y el sueño, como el bien y el mal, se funden en este matrimonio que se cuestiona a sí mismo, a su entorno y a las costumbres que lo sustentan, si bien no deja de ser una profecía autocumplida donde la mujer, Rachida, es la que sale peor parada de los dos, acarreando con el mal colectivo y con todas las culpas.

Cabe señalar que la novela fue publicada por primera vez y transcrita al inglés por Paul Bowles en 1977. El estilo directo, con frases sencillas y sin florituras del autor, otorga una credibilidad palpable al horror que la novela transmite. La traducción al español de Alberto Mrteh mantiene de forma magnífica el tono apagado del suspense del matrimonio. La atmósfera del Tánger (o del Marruecos) de 1977 en el que Mohamed Mrabet relató su historia a Bowles ha cambiado sustancialmente en estos últimos cuarenta años. No obstante, las reflexiones sobre el matrimonio que arroja la novela siguen siendo válidas para explicar y entender el Marruecos de hoy. Las mujeres en Marruecos, como Rachida en El gran espejo, son las que cargan con la culpa, cuando no son tratadas como dementes o enajenadas, del fracaso del matrimonio. Esa institución que todo el mundo venera, y que apenas se osa revisar.

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Autor: Mohamed Mrabet. Transcripción: Paul Bowles. Traductor: Alberto Mrteh. Título: El gran espejo. Editorial: Cabaret Voltaire. Venta: Todos tus librosAmazonFnac y Casa del Libro.

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