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La Natividad, de G. Eschner, con frescos de Giotto: un álbum para adviento

La Natividad, de G. Eschner, con frescos de Giotto: un álbum para adviento

Quienes han tenido la fortuna de ingresar en la Capilla de los Scrovegni, situada en Padua, salen de ella hablando de su azul, refieren el impacto causado por su bóveda lapislázuli, por los cielos de los frescos laterales… Una gruta azul, dicen. También hablan de cine, de la sensación de asistir a una película, de presenciar el relato de una historia que comienza con los ancestros de Jesús de Nazaret y termina con su muerte. La última escena de esa película es el Juicio Final, que queda atrás cuando uno entra en la nave y se enfrenta cuando uno la deja.

La metáfora de la película rodada por Giotto y por su equipo de ayudantes (una secuencia de imágenes narrativa) también podría ser la de un libro, la de un álbum. El cinematógrafo y el álbum ilustrado son hermanos casi de la misma edad, en las películas mudas las secuencias convivían con los rótulos. Y si en el cine de orígenes el recurso a la historia sagrada permitía centrar al espectador (que ya conocía el argumento) y educar su mirada (enseñarle a ver películas como en un juego de magia), en los álbumes también se da este juego de descubrimiento y educación: el compás del texto y el paso de la página permiten conocer una historia y abrir los ojos a la imaginación artística. Y quizás no haya magia más envolvente ni más humana que la de Giotto.

"Todo esto se puede encontrar cuando se abren las páginas del álbum reescrito por Elschner e iluminado con los frescos de Giotto; la historia conocida por todos y que en Adviento puede leerse como quien ve una película o viajará a Padua cuando sea mayor"

Eso debió de pensar Géraldine Elschner cuando refundió los pasajes evangélicos de Lucas y Mateo correspondientes al nacimiento e infancia de Jesús y se encomendó fundamentalmente a la secuencia del segundo nivel de esta capilla paduana, junto a otros frescos del maestro. El florentino representaba paisajes que eran interiores y exteriores a la vez, el dorado sagrado convivía con los gestos vivos de las personas, sus perfiles estaban llenos de sentido de lo verdadero y llenos de emoción. Las manos de sus figuras abrazan, señalan, oran, sostienen, acarician. Hay dulzura y solemnidad, hasta los ángeles y los animales sonríen.

Todo esto se puede encontrar (el niño que lo ve por primera vez o el adulto que recuerda) cuando se abren las páginas del álbum reescrito por Elschner e iluminado con los frescos de Giotto; la historia conocida por todos (Anunciación, Visita, Edicto, Nacimiento, Aviso a los pastores, Adoración de los Reyes Magos, Matanza de los Inocentes, Huida a Egipto) y que en Adviento puede leerse como quien ve una película o viajará a Padua cuando sea mayor.

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Texto: Géraldine Eschner. Frescos: Giotto. Título: La Natividad. Editorial: Kókinos. Venta: Todos tus libros.

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