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No hay amores felices, nueva novela de Sergio Olguín

No hay amores felices, Sergio Olguin

La periodista más audaz de la novela policial argentina, Verónica Rosenthal, vuelve a enfrentarse con organizaciones criminales para desnudar una mafia en la que están implicados policías, monjas y médicos. Aquí os dejamos la reseña que han escrito en Clarín de la nueva novela de Sergio Olguín, No hay amores felices.

El policial clásico empieza generalmente con la aparición de un muerto. Como este de Sergio Olguín es un policial argentino, la trama se desata con varios cuerpos mutilados y con la búsqueda de dos desaparecidos. La marca de la historia se cristaliza con nitidez: en nuestro país, todo policial es político.

A La fragilidad de los cuerpos (2012) y Las extranjeras (2014), le sigue esta tercera entrega de la saga que tiene como protagonista a Verónica Rosenthal, la intrépida periodista con la que el autor contribuye a la tradición del género. La novela, no obstante, cuenta tres historias que al principio no parecieran tener nada en común, pero que irán entrelazándose hasta transitar por un mismo carril. Una: Darío Valrossa tiene un accidente en la ruta y cuando más tarde despierta de su convalecencia, le informan que su mujer y su hija han fallecido. Como nunca dieron con sus cuerpos, Darío cree que ambas viven. Dos: el fiscal Federico Córdova dirige un allanamiento en el puerto en búsqueda de un camión con droga, pero lo que se encuentra en la caja del vehículo son restos humanos mutilados. La tercera vertiente es la vida cotidiana de Verónica, vértice donde confluirán ambas historias paralelas.

Siguiendo las reglas del género, donde nunca nada es lo que parece a primera vista, las capas de realidad se irán desgajando, hasta mostrar su verdadero rostro. Así, Darío, que recurre como última chance a la periodista para que lo ayude a encontrar a su hija, confiesa que la chica es adoptada y que no fueron los procedimientos legales los que usaron para hacerlo. Y el fiscal se topa, en la causa del camión con restos de cadáveres, con una trama de complicidad de delincuentes, policías y jueces.

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