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Mala baba, humor y buena literatura en la quinta de Eladio Monroy

Mala baba, humor y buena literatura en la quinta de Eladio Monroy

“No he huido de la novela negra”, me comentaba hace unos meses Alexis Ravelo en una conversación de bar, como son casi todas con este tipo grande lleno de bonhomía y enfermo de las letras. Y era cierto: tras publicar con Siruela Los milagros prohibidos y La otra vida de Ned Blackbird (dos interesantes incursiones por la novela guerracivilista la primera y la literatura más intimista con un toque fantástico la segunda), Ravelo rescata a Eladio Monroy con una nueva historia que, lejos de probar esa tesis de que los personajes de las series pierden fuelle a medida que se van alargando en el tiempo, nos muestra a un tipo tan auténtico y testarudo como siempre pero llevado a lomos de una prosa más madura y sólida.

El peor de los tiempos (Alrevés) es la quinta historia de Eladio Monroy, un exmarino que vive con media pensión y los trabajos que puede ir haciendo por ahí, una especie de detective no profesional que termina en líos tremendos llevado por su honradez y su particular código moral.

"El planteamiento permite a Ravelo ir al territorio que más le gusta: el de la novela negra usada como un arma para contar lo que la policía no puede solucionar y el periodismo no puede o no quiere contar."

Lo cuenta así el narrador: “Prendió un cigarrillo y se sentó al escritorio. No abrió la carpeta inmediatamente. Fumó mientras se preguntaba qué problemas le traería hacerle el favor a Frades. Porque por una vez no se engañaría pensando que aquello sería entrar y salir, hacer un par de averiguaciones y dejarlo estar. Nunca era así. Diversas cicatrices le surcaban las piernas, el torso y hasta la cara para recordarle que jamás era así, que aquellos asuntos se complicaban de manera indefectible. Y las peores no eran las cicatrices que le habían dejado en la carne, sino las otras, las que van por dentro, las que le traían en sus pesadillas los rostros de los hombres que había intentado matarlo o lo habían apalizado o torturado o simplemente perseguido, los rostros de los hombres que él mismo había perseguido, apalizado o incluso torturado a lo largo de los años, siempre por hacer algún encargo o favor tan inofensivos como aquel que le había traído Frades a la orilla de su cotidianidad” .

¿Quién es Frades? Un antiguo amigo de Eladio, con el que no se peleó hace tiempo y no se volvió a hablar, otro hombre chapado a la antigua que ahora, a las puertas de la muerte, quiere reconciliarse con una hija con la que nunca se llevó bien y que ha desaparecido.

Hay algo en todo esto que entronca al bueno de Eladio con esos héroes de la novela negra americana como Harry Bosch: la idea de que o todo el mundo importa o nadie importa, de que hasta la última víctima tiene derecho a que se haga justicia o, al menos, a que se sepa qué ha pasado.

El planteamiento permite a Ravelo ir al territorio que más le gusta: el de la novela negra usada como un arma para contar lo que la policía no puede solucionar y el periodismo no puede o no quiere contar. En este caso, una trama tan pérfida como compleja de prostitución de altos vuelos en la que se ve implicado lo más granado de la sociedad de Las Palmas de Gran Canaria, de nuevo escenario de una novela negra del autor de La estrategia del pequinés.

A Eladio le ayudan su hija Paula y su pareja Mónica y sobre todo Gloria, su amiga, su amante, alguien que vive sin vivir con él pero sin la que Monroy no entendería la vida. También está Manolo, el comunista, y la fauna del bar Casablanca, lugar de parada y repostaje, antro en el que reparar heridas, beber y jugar, escenario de amistades y de grandes diálogos.

"En un mundo de thrillers trepidantes de los que no te podrás despegar, Ravelo propone un ritmo más tranquilo pero sin pausa"

Cargado de oficio, Ravelo utiliza todo tipo de recursos para, con humor y buen pulso, llevar adelante la novela sin que sea una sucesión trágica de acontecimientos. Así hace con Gloria, que es librera, para glosar las lecturas de Eladio y soltar unos cuantos palos, siempre en boca de sus protagonistas, a ciertas vacas sagradas de la literatura actual.

Eladio es un personaje entrañable. La gaveta en la que guarda los cachivaches y útiles de otros casos, su forma honesta y descargada de enfrentarse a los poderosos y su sentimentalismo clásico le convierten en un personaje especial. Como siempre, Monroy se expone, sufre, cobra de lo lindo, se lleva por delante a quien puede y trata de sobrevivir.

En un mundo de “thrillers trepidantes de los que no te podrás despegar”, Ravelo propone un ritmo más tranquilo pero sin pausa y utiliza la acción como medio para mostrar una sociedad, unas miserias, y desarrollar una trama con alguna sorpresa, sí, pero sin locuras y muy bien terminada. Hay mala baba, algo de humor y buena literatura en este homenaje a lo más clásico del género negro. Alrevés irá recuperando las anteriores revisadas. Las esperamos.

Autor: Alexis Ravelo. TítuloEl peor de los tiemposEditorial: Al Revés. VentaAmazon y Casa del libro