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Regreso a Ítaka

Los ojos de Noelia Illán están tan vivos como siempre. La escritora de Cartagena, que se topó con la mejor poesía en primera adolescencia y desde entonces ha permanecido pegada a ella, ha convertido su vida en una búsqueda que tiene, en Torno subito, su mejor capítulo hasta el momento. El libro, editado por Balduque en la colección Sudeste este 2023, es la cuarta colección de poemas que Illán entrega a los lectores. Y, tal vez, la primera en la que se reconoce por completo.

La labor literaria de Noelia —la mirada siempre alerta, como faro otea un horizonte de olas que no acaba— adquiere en este título, prologado por Luis Alberto de Cuenca, un cariz distinto: parece haber asumido su voz más que nunca. Y esto ha servido para que todas sus referencias, tonos y temas recurrentes se alineen en un único cuerpo, creando una propuesta en la que la poesía usa las herramientas de la narrativa más antigua para que Illán se explique, una y otra vez, su propio relato.

Licenciada en Filología Clásica y absoluta enamorada de la cultura grecorromana, la poeta ha elegido el topos encarnado en el Ulises de Homero para narrar su viaje personal. Porque el héroe de la Odisea es solo una excusa, un marco de referencia, que carga cada una de las palabras de este medio centenar de poemas con capas y capas de significado.

Los viejos vates son su mundo. Y volver la mirada definitivamente a ellos parece haber sido la clave para encontrar una forma de relatar más consciente de sí misma, de la importancia del verbo, para conseguir una solemnidad no buscada, que se despliega desde un lugar más reposado y, por tanto, más brillante.

Aún no entiendes nada:
como fina tela de araña,
ves esa mar que separa y une,
que es vida y muerte al mismo tiempo.
Divisas en el horizonte una luz rosácea,
aquella que decía Homero,
cortada por el negro ponto que se extiende.
Nunca antes Nadie sintio el miedo.
Parte de regreso a Ítaka
cuando aún golpean los hierros y corazas:
los escuchas detrás retumbando como antaño,
arañándote la espalda.
Hueles la sangre de Héctor
que empapa el suelo y con su rastro
sigue al cadáver.
No bastan las preces a un único dios,
no distingues ya los sabores,
no recuerdas los surcos de tus manos.
Navegar a dónde. Qué te trajo hasta allí.
Marchaste a la conquista de esos muros ajenos,
junto a unas naves que flotaban
como sogas de horca.
¿Para qué? ¿Por una mujer que no fue tuya,
y acaso de nadie?
¿Por un rapto que hizo más sangre que la propia guerra?
La flaqueza te arrastra con ella,
como un fantasma que, apareciéndose en la noche,
extiende los brazos para cogerte.
El mar se ha convertido en tumba
y ahora tu muerte quizá sea solo un instante.
Apártate de ella, Ulises.

No quieras tocarla.                Regresa a casa.

No es solo una isla

A partir del poema épico de Homero, Illán plantea en Torno subito una serie de acontecimientos que destrozan el mito, que ofrecen otras oportunidades a Ulises. ¿Por qué todo ha de ser como está escrito? ¿Por qué no lanzarse al mar tras las sirenas? ¿Qué pasaría si el héroe, cansado de sostener su propio honor, hubiera optado por un nuevo destino, lejos de Penélope y de su hijo? «De ser yo otro Ulises, / otra Ítaka me esperaría. / ¿Por qué no abandonar este canoso mar / que ora más hondo que extenso se torna? / ¿Qué suceso del mundo le espera al Héroe?», escribe la poeta, abriendo un mapa de destinos diferentes.

El poemario, dividido en tres capítulos, más un poema que sirve como preludio y uno más que actúa de epílogo, sigue el camino del héroe casi de manera paralela al texto original. Desde las llanuras que se abrían ante las puertas de Ilión hasta que el hocico de Argos reconoce a Ulises en Ítaka.

"Los breves poemas de Noelia, que cortan como cuchillas, pero también se convierten en cojín que ofrece descanso a las rodillas heridas, o perfumes en los que ungirse"

Sin embargo, hay una diferencia: a lo largo de este viaje, diferentes voces toman protagonismo para contar indagar en otras Odiseas: la de quien debe asumir que en su destino no está escrito el regreso; la de quien se mira en el reflejo del mar y no encuentra su rostro; aquella que recuerda que «las heridas han quedado en cicatrices», o la condena que a veces se vuelve apetecible: «Nunca saldrás de esa mar».

Con ellas, el lector puede generar su propio itinerario. Los breves poemas de Noelia, que cortan como cuchillas, pero también se convierten en cojín que ofrece descanso a las rodillas heridas, o perfumes en los que ungirse, biografía familiar, están dotados de una cuidada «tensión lírica» (de Cuenca dixit) que no hace más que abrir sentidos para el lector.

Tal vez ese sea el objetivo de la autora: que cada persona que tome en sus manos este Torno subito piense cuál es el Edén que tiene por Ítaka, que descubra cuánto ha de pagar por llegar a ese destino y que piense si lo que aguarda allí es suficiente para el precio le han impuesto. Si es así, tocará remar más fuerte, vagar por caminos y senderos, incluso tomar una copa de más junto a Circe… Lo que sea necesario para que ese Nadie disfrazado arribe, por fin, a su destino.

Él sí ha entendido.
Sabe de aquello que los viejos reconocen,
acaso lo que nadie pudo ver.
No hizo falta nada más, ni un silbido.
Bastó con el titilar de su hocico:
ahí estaba

el prodigio.

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Autor: Noelia Ilán Conesa. Título: Torno Subito. Editorial: Balduque. Venta: Todostuslibros

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