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Si el edén no es real, lo construiremos nosotros: el invaluable escapismo del romantasy

Si el edén no es real, lo construiremos nosotros: el invaluable escapismo del romantasy

En un mundo desgarrado por fuerzas sobrenaturales y guerras entre especies, donde la desolación parece haber echado raíces, nace una heroína imposible: Talía, princesa mestiza y portadora de un poder capaz de hacer florecer vida allí donde solo hay muerte.

En este making of Libertad Delgado explica cómo escribió Un edén de huesos en flor (NdeNovela), novela que además ha ilustrado ella misma.

***

Durante años había deseado construir un universo fantástico de inspiración ibérica, donde los horrores y la belleza coexistieran en una simbiosis extraña. Sería una serie de romantasy en la que cada libro mostraría a una pareja distinta: dos criaturas malditas que luchan por conservar su humanidad y hacer lo “correcto” en un entorno donde, a menudo, ser blando o compasivo es firmar tu propia sentencia de muerte. O la de tus seres queridos. O la de tu mundo entero. Vamos, que no se puede bajar la guardia ni un segundo.

Por eso, cuando una mañana de otoño de 2022 recibí la llamada de una amiga proponiéndome escribir uno de mis romances fantásticos para un nuevo sello editorial, lo tuve clarísimo: era hora de zambullirme en el universo del Desgarro, cuya primera entrega autoconclusiva acabaría siendo Un edén de huesos en flor.

A estas alturas, he aprendido dos duras verdades sobre mí como escritora:

  • Mis otros deberes y compromisos (trabajo, casa, relaciones, necesidad de dormir) no me permiten escribir todos los días.
  • Mi perfeccionismo incapacitante siempre complica y ralentiza innecesariamente mi proceso de creación

Y a esto se le añadía el emocionante (y terrible) punto 3: esta vez tenía una fecha de entrega y una editorial esperando.

"La sinopsis de Un edén de huesos en flor puede encontrarse en cualquier parte. Casi todo el mundo sabe lo que es la fantasía romántica y los clichés que suele conllevar"

Si no quería explotar durante el proceso (exploté varias veces, pero por otras razones) debía facilitarme la vida siendo muy autoindulgente. Me construiría mi universo más complejo hasta la fecha y en él combinaría mis ingredientes favoritos: mitología patria, hadas, no muertos, criaturas monstruosas y personajes aún más monstruosos, paisajes míticos, pasiones intensas, fuerzas divinas y profanas, una oscuridad que parece querer devorarlo todo… y los inesperados destellos de luz que se abren paso a través de ella, contra todo pronóstico.

Y con esos fragmentos, empecé a escribir. Y así estuve durante más de dos años. Al final, la novela no acabó con ese sello, pero aterrizó en otro (NdeNovela) y estoy muy, muy feliz con ese giro de los acontecimientos.

La sinopsis de Un edén de huesos en flor puede encontrarse en cualquier parte. Casi todo el mundo sabe lo que es la fantasía romántica y los clichés que suele conllevar. Así que ¿qué puedo decir aquí sobre mi novela que no haya dicho nunca antes? Mi primer impulso es convertirme en una metralleta de chascarrillos y bromear sobre mi propia obra, pero una amiga me dijo una vez que me ocultaba detrás del humor. Debe de ser por mi miedo a sonar pretenciosa sin quererlo. Mis años estudiando Bellas Artes me dejaron una aversión instantánea a los artistillas que se dan demasiadas ínfulas y, como resultado, intento no parecerme a ellos ni por accidente. Pero, con todo, mi amiga tenía razón. Agazapada detrás de mi humor hay una intensidad cuasi-gótica que siempre mantengo atada en corto, salvo en mi escritura, donde la dejo correr a sus anchas en una explosión de romanticismo y symphonic metal. Pero estos making of parecen todos muy serios, así que me pondré vulnerable yo también.

Me describo como autora de romántica fantástica, pero nunca es solo romantasy. Nunca va únicamente de dos protagonistas atractivos que se comen los morros y se declaran amor eterno.

"Sobre todo, aceptar lo mucho que dolerá si te dejan. Si se te mueren. Si te los matan. Porque así es el mundo: a veces le gusta cargarse aquello que amas cuando menos te lo esperas"

El amor, en todas sus formas, es una fuerza poderosísima, misteriosa, más grande que la vida misma (digan lo que digan los cínicos, a los que siempre he encontrado insufribles). El amor y sus variantes más discretas, como la amabilidad, la compasión o la empatía, no son una muestra de debilidad, sino todo lo contrario. A menudo, son actos radicales y requieren una decisión consciente: la de correr el riesgo de no mirar a otro lado, de pensar en algo más que en tu ombligo, tu comodidad y tu seguridad. De exponerte a la posibilidad de que te ridiculicen o, directamente, te hagan pedazos.

Y, sobre todo, aceptar lo mucho que dolerá si te dejan. Si se te mueren. Si te los matan. Porque así es el mundo: a veces le gusta cargarse aquello que amas cuando menos te lo esperas. ¿Quién quiere exponerse a eso?

Pero lo hacemos igualmente. La alternativa es espantosa. Necesitamos amar algo y que nos amen bien. Necesitamos que haya algo que nos importe tanto como para estar dispuestos a luchar por ello, ya sea la naturaleza, los animales, las personas, la justicia. Ese valor es lo que nos convierte en algo más que bestias de carne y hueso.

"La existencia del dolor no anula la realidad de lo hermoso. La muerte no mata el amor, ni nuestra necesidad imperiosa de vivirlo. Y la esperanza, si se la alimenta, siempre se abre paso"

Y ahora añadámosle el barniz de la fantasía, que siempre lo hace todo más soportable y hermoso. Así es como nos encontramos con la medio hada Talía, llamada Flordemuerte, abrazándose al cadáver de su madre mientras lo hace florecer con espinas aberrantes; no será el primero de sus seres queridos en morir directa o indirectamente por su culpa. Y tenemos al joven nigromante Salazar, horrorizando a su familia cuando estos lo sorprenden jugando con animalillos muertos y resucitados, el primero y más inofensivo de los crímenes que cometerá siendo adulto. A los humanos, viendo cómo un cataclismo celestial oscurece sus cielos y revienta para siempre la ley natural, convirtiendo a su descendencia en monstruos, a sus muertos en almas en pena y a su tierra en un hervidero de sufrimientos. A los feéricos, que hasta entonces se habían creído intocables por las miserias del mundo de los mortales, y que ahora sienten verdadero terror al ver cómo la corrupción del otro lado está traspasando el Velo, imparable, para enraizar también en sus tierras.

Nada está a salvo. Todo puede destruirte.

Pero la existencia del dolor no anula la realidad de lo hermoso. La muerte no mata el amor, ni nuestra necesidad imperiosa de vivirlo. Y la esperanza, si se la alimenta, siempre se abre paso. A veces, con esfuerzo y sacrificio, los sueños frágiles e imposibles pueden hacerse realidad.

"Yo solo quiero entretener. ¿Te acuerdas de ese libro que te enganchó desde el primer capítulo y que se convirtió en la pequeña delicia de tus ratos libres?"

Y algo así sucede cuando estos dos monstruos gentiles llamados Talía y Salazar se conocen y él decide llevársela a su Páramo. Allí, libres al fin del desdén y la crueldad de sus respectivos mundos, ambos tomarán los pedazos dejados por su infierno particular y se crearán con ellos su propio edén, sin sospechar las consecuencias que eso tendrá para ambos y para quienes los rodean.

Si a eso le añades el salseo jugoso de un romance apasionado a fuego lento, intrigas, fiestas feéricas con vestidos espectaculares, un castillo sombrío, duendes haciendo perrerías y batallas donde la gente la espicha por centenares, todo bajo el envoltorio de un cuento de hadas oscuro… Pues oye, se te queda una historia bastante entretenida. Para quien le guste eso, claro. A mí me encanta.

Y, aunque me tomo MUY en serio la calidad de mi trabajo, mis aspiraciones como escritora son bastante humildes.

Yo solo quiero entretener. ¿Te acuerdas de ese libro que te enganchó desde el primer capítulo y que se convirtió en la pequeña delicia de tus ratos libres? ¿Ese que te hizo reír, o llorar, o sacudir los piececitos al susurro de “oy oy oy” mientras pasabas la página? La anticipación de terminar tu trabajo, pillar un momento solo para ti y retomar ese libro por donde lo dejaste. Esa historia que hacía que tu día de mierda fuera menos mierdoso, que te devolvía la fe en la humanidad o, al menos, te proporcionaba una catarsis frente a la fealdad del mundo. Es increíble ese ratito de escapismo donde vuelves a ser un poco adolescente, absorto en el cuento que te están narrando; un hechizo al que no se le ven las costuras, tan envolvente que, durante unos instantes, bien podría ser real.

Yo he tenido muchos libros así, y estaré eternamente agradecida por la felicidad que me dieron. Ahora, solo deseo que mis novelas hagan lo mismo por otros.

"En ese microcosmos aislado del resto del mundo, podían bajar la guardia, dejar de taparse las heridas y pronunciar por fin sus esperanzas más ilusas, sin miedo a que eso les pusiera una diana en la nuca"

En un mundo diseñado para romperte, un lugar (físico o mental) en el que respirar libre no es simplemente una indulgencia; es una necesidad vital. Es lo que te mantiene cuerdo en medio del caos de una vida impredecible, lo que te renueva las fuerzas cuando tus problemas amenazan con prensarte como a una flor seca. O cuando necesitas volver a esa parte de ti que aún late, viva y chispeante de ilusión; que existe a medio camino entre la realidad y la fantasía donde todo es posible.

Por eso Talía y Salazar necesitaban el Páramo, aquel vacío yermo que podían llenar con sus creaciones más descabelladas y con los sentimientos tiernos que, fuera de él, era demasiado peligroso mostrar. En ese microcosmos aislado del resto del mundo, podían bajar la guardia, dejar de taparse las heridas y pronunciar por fin sus esperanzas más ilusas, sin miedo a que eso les pusiera una diana en la nuca. Y, en cierto modo, todos somos un poco así. Necesitamos ese escape que nos brinda la literatura de género, y pocas cosas me parecen tan deliciosamente escapistas como un buen romantasy.

Espero poder escribir muchos más como este.

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Autora: Libertad Delgado. Título: Un edén de huesos en flor. Editorial: NdeNovela. Venta: Todos tus libros.

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