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El sutil perfume de la flor de la jacaranda

El sutil perfume de la flor de la jacaranda

En la presentación de Le fou du roi en una librería de Casablanca atestada de lectores entusiastas, Mahi Binebine confesaba que se trataba de una novela particular, de la historia familiar en la que su propio padre ejercía de narrador para contar sus vivencias en la corte. “Mi padre fue el bufón del rey y él amaba a Hassan II”, dijo como si necesitara justificarse, mientras explotaba en contagiosas carcajadas que inundaron la sala. “No me ha dejado mucho espacio”.

Solo ahora que he leído la traducción al español de María Teresa Gallego Urrutia y Amaya García Gallego para Alfaguara he comprendido el alcance de sus palabras. Yo, bufón del rey narra la experiencia del fquih Mohamed en el palacio real donde se encarga de entretener y hacer reír al monarca. El problema fundamental de la novela estriba precisamente ahí, en esa elección como narrador en primera persona de la historia. De esta forma, el autor se escuda en su padre para velar todo el relato con un barniz de devoción, lealtad y falta de crítica al poder, ya que ese cargo exigía una total adhesión. Esta decisión lastra la verosimilitud del “personaje” del monarca, que choca con lo leído en las hemerotecas.

"El relato está bien condimentado de jocosas anécdotas en las que el rey aparece divertido, refinado, amante de los placeres terrenales e, incluso, perfectamente permisivo con la homosexualidad"

Se dice que el rey es despótico, tiránico y dictatorial, pero se le muestra más bien jacarandoso, como si fuera un caprichoso niño consentido, pero que en el fondo alberga un buen corazón. La novela arranca con la divertida secuencia de un robo nocturno en palacio en la que el ladrón se ve sorprendido dos veces, primero por ser descubierto en medio del asalto y después por recibir el inesperado perdón real. El relato está bien condimentado de jocosas anécdotas en las que el rey aparece divertido, refinado, amante de los placeres terrenales e, incluso, perfectamente permisivo con la homosexualidad. Para compensar, se nos recuerda que se trata en realidad de un hombre implacable, pero mostrándolo de una manera tangencial. Se asegura que genera terror con solo mencionar su nombre y que es capaz de perdonar cosas terribles y de penalizar banalidades, pero la mayor parte del tiempo se saca a relucir solo su cara más amable. Adicionalmente, Binebine ha preferido enseñarnos a un rey debilitado, en sus últimas horas, sumido en el dolor. Parece escudarse en sus penalidades para no hacer crítica, como si todos asumiéramos que es de mala educación hablar mal del yacente en su capilla ardiente.

La Chellah de Rabat

No se trata de incapacidad del autor para ser mordaz, ya que la panoplia de cortesanos queda perfectamente retratada como una pandilla de aprovechados zalameros cuya camaleónica amistad se mueve fundamentalmente por el interés. Aquí el escritor despliega su incisivo talento para desvelar las bajezas humanas. Los escasos ejemplos de verdadera camaradería hacen que sus miserias habituales contrasten con terrible nitidez.

"Yo, bufón del rey es un libro de lectura agradable gracias a la embriagadora escritura de Mahi Binebine, pero al mismo tiempo resulta ser una enorme oportunidad perdida por la decisión del autor de distanciarse del relato "

Mahi Binebine es un excelente contador de historias y ha trufado el relato de bellos cuadros orientalistas por los que discurren la cantante egipcia Um Kultum en su visita a Marruecos, el poeta amante de vinos y efebos Ben Brahim y la delicada pero milagrosa poesía de Abu Nuwas. En este terreno se mueve el autor con comodidad y consigue plenamente su objetivo, transportándonos mágicamente a un mundo onírico como si la mismísima Sherezade nos embriagara con relatos perfumados de jazmín y dama de noche.

Decía Binebine muy acertadamente que en realidad esta novela es una historia familiar. Con su presencia únicamente en dos breves escenas, el amor incondicional de la madre por su hijo encarcelado roba por completo el protagonismo. La angustiosa espera, el plato enfriándose en la mesa y las visitas semanales a la cárcel consiguen los momentos de mayor belleza, sutileza y sensibilidad. Aquí aparece el autor que ya nos emocionó en otras ocasiones, como en su excelente Los caballos de Dios, editado también por Alfaguara. Cada gesto que realiza esa mujer destila compasión, dolor, ternura e incluso sensualidad. Mahi Binebine en estado puro. Toda la verdad de la novela se concentra en ese reencuentro con el hijo. ¡Lástima que no se haya dejado llevar de igual forma durante el resto del relato!

Yo, bufón del rey es un libro de lectura agradable gracias a la embriagadora escritura de Mahi Binebine, pero al mismo tiempo resulta ser una enorme oportunidad perdida por la decisión del autor de distanciarse del relato y no atreverse a ser más osado.

Yo, bufón del rey (originalmente Le fou du roi) ha sido finalista del Premio Renaudot y el libro más vendido en Marruecos en 2017.

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Autor: Mahi Binebine. Título: Yo, bufón del reyTraducción: María Teresa Gallego Urrutia y Amaya García Gallego. Editorial: Alfaguara. VentaAmazon y Casa del libro