México
Con fines matrimoniales (Arresto domiciliario 29)
/
Si una historia serial equivale a un noviazgo, debo reconocer que mis primeras novias fueron telenovelas: esas parientes pobres de Sherezada. La mayoría muy...
Lixiviado emocional (Arresto domiciliario 28)
/
–¡A esta casa no entra un cajón de muerto! —sentenció aquella noche mi santa madre, nada más le informé a mis diecinueve años que...
Aquí papando moscas (Arresto domiciliario 27)
/
Same shit, different flies, observan sagazmente nuestros amigos gringos cuando los cambios pecan de relativos. O sea que si va uno a abrir los...
Grrr (Arresto domiciliario 26)
/
El mal humor es un gusto tan caro como relativo. Hay un placer oscuro en darle rienda suelta, pero es como rascarse hasta sangrar...
Mato tiempo a domicilio (Arresto domiciliario 25)
/
—Te voy a agradecer que nunca más vuelvas a regalarme una porquería de éstas —suplicó, no sin sorna, el autor de mis días, tras...
El abogado de Judas (Arresto domiciliario 24)
/
—Ten cuidado —prevenía mi mamá a su marido, que por defecto hacía de verdugo. —No te vaya a estallar un cuete a media cara....
Del asueto al azote (Arresto domiciliario 23)
/
Como la mayoría de mis semejantes, ya nada más me falta quebrar un mandamiento para acabar de quedar mal con Moisés. Afortunadamente, y pese...
Fugaces fugitivos (Arresto domiciliario 22)
/
En este punto cabe preguntarte si la cabina de tu camioneta puede considerarse la extensión ambulante de tu chirona VIP, o si sólo por...
Eros trabajando (Arresto domiciliario 21)
/
Nunca fue N. un candidato ideal a la paternidad. Alérgico al trabajo, amigo de la bohemia y esquivo ante la mínima sombra de compromiso,...
Motín en el hipotálamo (Arresto domiciliario 20)
/
Nadie en una prisión está libre de monstruos, pero cualquiera de sus convidados sabe que basta un rato de aislamiento para que la manada...










