Inicio > Libros > Narrativa > Zenda recomienda: Las mejores historias sobre perros

Zenda recomienda: Las mejores historias sobre perros

Zenda recomienda: Las mejores historias sobre perros

Miércoles en Zenda. Miércoles de narrativa extranjera. Miércoles, en este caso, de Las mejores historias sobre perros (Siruela), una selección de relatos explora el origen de este intenso vínculo milenario entre el perro y el ser humano. Cada uno de ellos ofrece una respuesta diferente, desde la épica apasionada de London hasta la amarga fábula de Walpole, pasando por el humor fresco y vital de Jerome K. Jerome, o el lirismo arrebatador con que Virginia Woolf nos cuenta el final de Flush, el perro de Robert Browning y Elisabeth Barrett Browning.

En el prólogo de esta obra Gerald Durrell apunta: “El perro es, eso creo, uno de los animales que el hombre ha domesticado con mayor éxito. En realidad hemos superado a la propia naturaleza, ya que mediante nuestra manipulación hemos creado más razas de perros que las que se pueden encontrar en aquella. Los tenemos de todos los colores, formas y tamaños, desde perros lobo irlandeses y mastines hasta pequineses y chihuahuas. Tienen papadas y arrugas, orejas caídas o erguidas, colas recortadas o de esas que se balancean de un lado a otro como si fuesen plumas. Los tenemos de color marrón, negro, dorado o con manchitas por todos los lados como si se tratase de huevos de codorniz, como sucede con los dálmatas. Sin embargo, lo que tienen todos en común, a pesar de su variedad de aspectos, es una personalidad muy desarrollada, ya que no encontraremos dos perros iguales, como demuestra esta maravillosa colección de cuentos.

Los perros, una vez que entran a formar parte del «servicio doméstico», como se suele decir, nos cuidan de cien formas diferentes. Nos consuelan y nos proporcionan compañía cuando lo requerimos; nos ayudan a cazar nuestra comida o a reunir y cuidar nuestros rebaños. También nos ayudan en el hielo y en la nieve tirando de los trineos o, en el caso de que seamos tan tontos como para perdernos en medio de una ventisca, nos rescatan con el (posiblemente falso) barrilete de brandi colgado al cuello. Actúan como policías husmeando el delito y se convierten en los ojos de quienes no pueden ver. Protegen nuestras propiedades, desde chalupas hasta casas de campo, desde chozas hasta castillos. Con ellos, sin duda, hemos creado al amigo de las mil funciones.

Los perros son extrañas y maravillosas criaturas con las que compartir la vida y no se puede tener una vida completa sin la compañía de un perro, a condición de que no pronunciemos su nombre al revés, como observó sabiamente Chesterton.* Poseen una agudeza y una inteligencia únicas. He observado a tres de mis propios perros gruñendo, ladrando y apartándose de la esquina de una antigua y enorme cocina que teníamos en la isla de Corfú. No había nada que mi familia ni yo pudiéramos ver en la esquina, únicamente los ladrillos medievales. A mí me han seguido a lo largo de 25 millas a caballo a través de la pampa argentina tres viejos «salchichas» que se negaron a volver a casa cuando se lo pedí y que, cuando la hierba era demasiado alta, tenían que saltar como si fueran saltamontes para ver hacia dónde nos dirigíamos. He visto a mi perro rescatar a un cachorro que se había caído al mar y no podía nadar, sacándolo del agua por el pescuezo. He conocido perros malvados y bondadosos, estúpidos e inteligentes, pero no podría vivir sin ellos. Los griegos decían que una casa no es un hogar si no tiene una golondrina anidando bajo su alero, y en mi opinión una casa no es un hogar si no tiene un perro”.

—————————————

Autor: Gilbert Keith Chesterton, Virginia Woolf, Rudyard Kipling, Jack London, y otros. Prólogo: Gerald Durrell. Traducción: Javier Alfaya. Título: Las mejores historias sobre perros. Editorial: Siruela. Venta: Todostuslibros.  

0/5 (0 Puntuaciones. Valora este artículo, por favor)
Notificar por email
Notificar de
guest

0 Comentarios
Feedbacks en línea
Ver todos los comentarios