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5 poemas de Mariana Bolzán

Mariana Bolzán es comunicadora social y escritora nacida en Paraná, Entre Ríos, Argentina, en 1985. Realizó el curso de posgrado Escrituras: Creatividad humana y comunicación (FLACSO Argentina) y la Diplomatura en Escritura Creativa (UNTREF). Coordina el área de Comunicación de la subsecretaría de Cultura de la Municipalidad de Paraná. Publicó Make Up o textos escritos en situaciones de urgencia (Bicéfalo), Un Rayo en el Mundo (Ana Editorial) y Volúmenes reunidos bajo la luz (Baltasara Editora). Sus textos están publicados en antologías como la selección de Poetas Argentinas (1981-2000) de Ediciones del Dock, Las cenizas llegaron a mi patio (Brumana) o Jardín (Camalote). Publicó poemas, cuentos, crónicas y reseñas en la revista Orsai, La Agenda Buenos Aires, la Palabra Precisa, Jennifer, Sonámbula, Charco. Dicta talleres sobre escritura y puesta en voz del poema.

***

Inventar el pueblo que falta

En mi cuerpo están
las sales sedimentadas
de este poema
todavía no lo escribo
y me crece
una joroba de poema
maceración de sangre sin salida
con pulso de fiebre

golpeteo que conozco
de otros poemas

ando de trompa caliente
aullando con sordina
las angustias perfectas de este tiempo

vive adentro
el poema se me nota

en el trabajo, en la calle
un ruido blanco lo detiene
adentro se recuece
un día y otro día

yo lo siento venir, el poema
es ahora una cría anhelante
quiere abrirse paso,
probar mis ancas paridoras
de hijos frutados:

ya estoy, dame luz
ya estoy, que es de noche
algo nos cubre y el silencio
es la única cosa
que se precisa para nacer.

***

Miniatura sonora

La ventana está abierta, es domingo y me regalo
el oscurísimo feroz escarpado silencio
del que el mundo y yo somos capaces

no vengas, no estoy
no hay nadie
no tengo ojos y si los tuviera
no te los daría

no sé quién sos
ni a qué viniste
sólo el sonar de la tecla me interesa
su téque-teque téque-teque teque de rabia y sed

dejame morder ese nervio hasta que ceda
dejame por hoy
poner el oído sobre ese corazón.

***

Voraz

Tengo ganas de algo
de cualquier cosa
de decirte por ejemplo
aquello que todavía no halló su pulso
el corazón es frágil
como una brasa
que alumbra intermitente su extinción
mi corazón es tierno
como las cosas tiernas de este mundo
los cachorros
la pulpa de esta luz
el espanto de los niños
sobre la falda de su madre.

***

Decime

Eso que se esconde detrás de tu miedo
¿con qué se alimenta,
quién le da de beber,
a cuántos mató ya en mitad del camino,
cuántos nidos vació?
Eso, que tan vivo parece
¿respira? ¿ve por vos?
digámoslo peor: ¿se quedó con tus ojos?

***

Sálvenos 

Sálvenos de todo corazón se lo pedimos
quien sea que esté ahí sálvenos, oprima
usted el botón de apagado de esta caja adulterada
usted que nos mira, vea qué rotos que estamos
qué marchitos qué hartos
caminamos a pesar de esta cosa que tenemos
en el medio del centro vital de operaciones
seguimos, mantenemos
conversaciones de corrido mientras la bola se arruga,
se agranda, se teje como una entraña de jersey
la vemos, como la ve usted, pero quizá usted tenga el poder
de darnos fin a todos
o de pegarnos un buen susto
porque no aprendemos, sepa
es que estamos encamisados en un enojo diurno
las caras verdes, los ojos como huevos de humo
he visto a las mejores mentes de mi generación
andar con las bocas abiertas, absortos
celíacos, intolerantes, enyoguizados, estrechos
nos he visto y nos ha visto usted
chorrear cheddar y cerveza artesanal por las comisuras
adecuados, codificados, enterados, elaborados

Párenos, tenga piedad, usted
que puede, o que creo que puede
si estamos todos hartos, me lo dijo
mi amiga, tu novio, su profe, tu jefe, me lo dijeron
pero también ellos tienen que aguantar el mango
y por eso tejemos entrañas de jersey
en el centro del pecho
de ocho a doce, de cuatro a ocho, de ocho a mil
y yo los miro y me miro y quiero llorar, vea
quiero llorar casi todos los días
porque hay una cosa en el aire, usted lo sabe
además del humo, usted lo sabe y sigue
que nos está comiendo a todos
de la manera más eficiente que la crueldad es capaz:

silenciosa
silenciosa y feroz
silenciosa y constante

usted lo sabe, de todo corazón se lo pido
muéstrenos los dientes
porque acá nos crecen pitufos rancios
se cocinan, yo nos veo
fallutos, apurados, desconfiados, ansiosos
asintiendo al bit del algoritmo
adecuados al dress code del espanto
sin tiempo largo, sin tiempo grueso
sin inmersión sin alma sin silencio
sincronizando semáforos con mensajes de teléfono
bailando danza de balizas en las puertas de las escuelas
rumiando a la noche
rumiando en el día

¿De quién es tu tiempo?
¿De quién es tu vida?
¿De quién tu deseo?
¿De quién es la comida que te llevas a la boca mientras scrolleás?
porque si fuera bueno, usted sabe
estaríamos buenos
pero seguimos verdes, humorosos, acartonados
la sombra del zarcillo, no el zarcillo
sálvenos, de todo corazón se lo pedimos
quien sea que esté ahí
mande un mensaje definitivo al corazón de las ciudades
ahora me voy, no se olvide
me voy al desvelo de los adaptados
porque sé muy bien cómo hacerlo
usted lo sabe, si no lo veo:
buenos días, buenas tardes, buenas noches.

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