Este poemario imagina cómo una civilización intenta dejar constancia de sí misma cuando sabe que su legado puede tornarse incomprensible. El libro explora los límites del lenguaje —su resistencia y su fracaso— y convierte esa incertidumbre en una forma de claridad.
En Zenda reproducimos cinco poemas de Semiótica nuclear (Visor), de Ben Clark.
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DESEO DE SER LEYENDA
Y apenas viera ante sí que el campo
era una pradera rasa.Franz Kafka
Si una noche un viajero de una tierra ancestral
te dijera: «Dos torres colosales
arañaban aquí los vastos cielos»
no entenderías nada, sentado en la pradera,
entre el verdor nostálgico
de lo que un día fue la Gran Manzana.
(Hace varios milenios que no queda hormigón,
el polvo del acero se lo ha llevado el viento
y donde estaba Wall Street hay un río).
La imagen convocada no te recordaría
a personas que caen.
Todo en esa pradera cantaría a la paz.
Sería solo un verso que podrías rumiar
por los caminos viejos
como un tallo de trigo entre los labios
hasta engendrar un canto por toda compañía.
Y si esa melodía se sumara después
en la voz de la tribu al gran relato
de los tiempos remotos, transmutada
en dos colmillos blancos de elefante,
las torres seguirían presentes, de algún modo.
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SPEAKING TO THE FUTURE
A pesar de que siempre ha sido así
—desde las peripecias del despótico
rey de Uruk, Gilgamesh,
pasando por Homero (o los Homeros)
y por Cervantes, Shakespeare y también
por estas advertencias en inglés
que hablan de los peligros que se esconden—
solemos olvidar que nuestro mundo
se ha podido salvar, y ha de salvarse,
gracias a las personas que traducen.
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OZYMANDIAS: CÓMO APRENDÍ
A DEJAR DE PREOCUPARME Y A AMAR
LOS RESIDUOS RADIACTIVOS
Pero algo nos quedó de su reinado:
medio hundido en la arena, bien es cierto,
un torso sin los brazos, mutilado,
sí, pero el ademán vive, no ha muerto
del todo su mensaje y su legado.
Por eso, aquel poema ha sido mal
entendido: no dice que las eras
acabarán con el poder total
de los reyes de reyes. Lo que dice
es que el poder trasciende las esferas
de la imaginación. Quien analice
así el soneto puede estar seguro
de que al poder el tiempo lo maldice
también, pero pervive en el futuro.
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VESTIGIOS
Escribo a quienes no conoceré.
Detrás de este monólogo
se hace presente un cuerpo envuelto en humo
que va avanzando lento hacia esta página.
Ya puedo ver sus ojos. Ya te veo.
Eres mi idea hecha carne, todo
se cumple en ti, que lees mis palabras
para que ya no sean mis palabras,
para que seas tú quien piense en mí
como un cuerpo lejano que habitaba
otro tiempo, otro mundo diferente,
en el que había aún rinocerontes
y en el que yo escribía este vestigio.
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ESTRELLAS EN EL INVIERNO NUCLEAR
En una noche oscura entré en el mar
de mi infancia con miedo a mis ideas.
Y las cálidas olas
me hablaron de mi cuerpo suspendido
entre el recuerdo exacto del sol fiero
y el frío de esta edad de consultorios.
He amado en estas aguas, orientándome
con la Estrella Polar de una ilusión.
¿Qué ha sido de su luz? ¿Y por qué hay veces
en que aún me parece vislumbrarla?
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Autor: Ben Clark. Título: Semiótica nuclear. Editorial: Visor. Venta: Todos tus libros.
BIO
Ben Clark (Ibiza, 1984) es poeta y traductor, graduado en Estudios Ingleses por la Universidad de Salamanca. Autor de títulos como Los hijos de los hijos de la ira, La Fiera y La policía celeste, publicado por Visor, su obra ha sido reconocida con premios como el Hiperión, El Ojo Crítico, el Loewe y el Premio de la Crítica. Es patrono y tutor de poesía en la Fundación Antonio Gala y profesor de Poesía en el Máster Virtual de Escritura Creativa de la Universidad de Salamanca.


Poemas muy flojos, muy prosaicos…
Se pregunta uno, por ejemplo, dónde está la poesía en un texto como éste:
SPEAKING TO THE FUTURE
A pesar de que siempre ha sido así —desde las peripecias del despótico rey de Uruk, Gilgamesh, pasando por Homero (o los Homeros) y por Cervantes, Shakespeare y también por estas advertencias en inglés que hablan de los peligros que se esconden— solemos olvidar que nuestro mundo se ha podido salvar, y ha de salvarse, gracias a las personas que traducen.