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Escuchar la belleza

Si pudieras ahora escuchar, Rainer Maria Rilke, ¿pensarías lo mismo que pensabas sobre qué es el arte y cuál es el poder del poeta y del artista? ¿Sentirías la utilidad del arte de la misma manera? ¿Qué revelación tuviste al escribir Sonetos a Orfeo? Estas preguntas vienen a la mente cuando en la nueva edición de Lumen leemos la traducción de este libro esencial de Rilke escrito en un impulso casi visionario durante febrero de 1922, a la par que el poeta terminaba Elegías de Duino.

Aunque en cualquier traducción pueda conservarse el contenido tamizado por el traductor, ¿en qué ritmo y forma nos llega? Esta edición de Lumen (2026) nos aproxima a los Sonetos originales de Rilke en una versión traducida por Adan Kovacsics y Andreu Jaume que, a mi entender, resulta mucho más fresca que otras que había leído.

Hay también en esta edición un componente didáctico. El libro se abre con un prólogo de Andreu Jaume, donde compara las Elegías de Duino con los Sonetos a Orfeo en un recorrido histórico y vital por la obra del poeta. Le siguen una nota sobre la edición presente y otra sobre la traducción. Se presentan los sonetos originales y traducidos, una versión del fragmento de Las metamorfosis de Ovidio que hace referencia a Orfeo y Eurídice, una sección de cartas inéditas de Rainer Maria Rilke en el ámbito de los Sonetos y finalmente notas aclaratorias a cada uno de ellos y una cronología de la vida del poeta.

Y si de todo esto ya sabíamos un poco, aquí se amplía con mucho más detalle y rigor. Es, por tanto, una edición tanto para quienes han leído poco a Rilke como para aquellos curiosos por conocer muchos de los detalles que rodearon al poeta mientras creaba.

"La historia que narra Ovidio presenta a Orfeo como un héroe trágico cuya historia gira en torno al amor perdido y la imposibilidad de recuperarlo"

¿Quiso Rilke hacer un homenaje en sonetos al mito de Orfeo que Ovidio escribió? De eso nada. El mito en Las Metamorfosis de Ovidio narra la historia de Orfeo, hijo del dios Apolo y de la musa Calíope, protectora de la poesía épica y la elocuencia. Orfeo tiene el don de conmover con su canto incluso a animales, árboles y piedras. Cuando su amada Eurídice muere por la mordedura de una serpiente, Orfeo desciende al inframundo decidido a recuperarla. Su voz y la música de su lira son tan hermosas que ablandan a Hades y a Perséfone, quienes acceden a devolverle a Eurídice con una sola condición: él deberá caminar delante de ella sin mirarla hasta salir a la luz del mundo. Orfeo acepta, pero en el último instante, dominado por la duda y el amor, se vuelve para comprobar si ella lo sigue. Al hacerlo, rompe el pacto y Eurídice desaparece para siempre en el mundo de los muertos.

La historia que narra Ovidio presenta a Orfeo como un héroe trágico cuya historia gira en torno al amor perdido y la imposibilidad de recuperarlo. Su viaje al inframundo, la mirada que lo condena y su muerte final a manos de las Ménades forman un relato dramático y humano donde la música tiene un poder extraordinario, aunque ligado a un destino personal. En realidad, podría decirse que Ovidio presenta un desenlace donde triunfa el desenfreno irracional sobre el arte. Las Ménades matan a Orfeo. La cabeza y su lira son arrojadas al río donde se conducen con lamentos hasta Lesbos. Allí las Musas recogen los restos y los entierran. El pasaje acaba con el castigo de Dioniso a las Ménades, convirtiéndolas en árboles. Orfeo vuelve al Hades, con Eurídice, pero sin canto.

En Sonetos a Orfeo, Rilke transforma radicalmente el mensaje. La figura de Orfeo se convierte en la encarnación del canto que une la vida y la muerte. Y los árboles, pura trascendencia.

Surgió ahí un árbol. ¡Oh pura trascendencia!
¡Oh Orfeo canta! ¡El árbol más alto al oído!
Y se hizo el silencio. Mas en ese acallarse
hubo nuevo inicio, señal y transformación. (…)

En los Sonetos no se narra el mito, se eleva a un plano espiritual. Orfeo es el punto donde la existencia se vuelve música, donde incluso lo invisible encuentra voz para cambiar la realidad.

"Escuchar la belleza es consuelo. Por eso la belleza es una necesidad humana. El mito, en interpretación de Rilke, es celebración del poder del arte. El arte es belleza. La belleza es consuelo"

Orfeo no puede cambiar el destino ni vencer a la muerte, pero sí puede aliviar el peso de lo inevitable. Ahí reside la verdadera utilidad del canto y del arte, acompañarnos en el dolor para recordarnos que no estamos solos, para devolvernos una forma de armonía interior cuando el mundo exterior se vuelve inhóspito. El canto de Orfeo no rescata a Eurídice de la muerte, pero sí es capaz de rescatar a los vivos de la desesperación. Orfeo sigue cantando. El canto es existencia, nos dice Rilke.

La poesía, el arte, no alimentan al cuerpo, pero sí a la conciencia; no curan enfermedades, pero ayudan a atravesarlas; no detienen la violencia, pero nos recuerdan que son como una fuerza que acompaña; no curan ni resuelven, pero sí abren un espacio interior donde la vida puede recomponerse ante la pérdida. ¿Es esa, Rilke, la revelación que te movió a escribir Sonetos a Orfeo? Entonces tu definición de arte es una de las que se sostienen todavía.

Callado amigo de tantas distancias, siente
cómo tu resuello amplía el espacio.
En el oscuro yugo de las campanas
déjate sonar. Eso que te consume

será más fuerte con este alimento.
De la transformación entra y sal.
¿Cuál es tu más terrible experiencia?
Vuélvete vino, si beber te amarga.

En esta noche excesiva, sé arte
de magia en el cruce de tus sentidos,
la razón de su extraño encuentro.
Y si lo terrenal te olvidara, dile
a la tierra calmada: Yo fluyo.
Al agua rápida confía: Yo soy.

Sirva también este soneto como muestra del ritmo que se ha tratado de conseguir en esta traducción de los Sonetos.

Escuchar la belleza es consuelo. Por eso la belleza es una necesidad humana. El mito, en interpretación de Rilke, es celebración del poder del arte. El arte es belleza. La belleza es consuelo. ¿Acaso no es eso de máxima utilidad para la vida?

Espero que esta reseña sirva de invitación a la lectura de Sonetos a Orfeo de Rainer Maria Rilke, pues de ella saldremos aliviados. De la edición de Lumen también saldremos un poco más instruidos. No es mala idea en estos tiempos que corren cualquiera de esas dos opciones. O mejor aún, poder disfrutarlas a la vez.

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Autor: Rainer Maria Rilke. Título: Sonetos a Orfeo. Traducción: Andreu Jaume y Adan Kovacsics. Editorial: Lumen. Venta: Todos tus libros.

Rilke, Rainer Maria, 1875 -1926, German poet. Portrait. Photo. Credit: Album / akg-images / Blanc Kunstverlag

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