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Crónica de la obsesión de un arquitecto por los jardines del Japón

Crónica de la obsesión de un arquitecto por los jardines del Japón

El arte de la jardinería en Japón alcanza un nivel de excelencia y refinamiento no superado por ningún otro país del planeta. El autor de este libro da cuenta de su milenaria historia, describiendo sus principales características y revelando los significados más profundos y metafóricos de esta expresión artística.

En este making of Javier Vives cuenta cómo escribió Historia y arte del jardín japonés (Satori).

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Recuerdo mis primeras visitas a los jardines de templos budistas en Kioto. Eran los años setenta del pasado siglo. Tenía treinta años. En esa época, en Japón apenas había turistas extranjeros. En el hoy abarrotado jardín de Ryōan-ji, se podía ver anochecer casi en soledad, nunca había más de media docena de personas. En Daisen-in, el prior explicaba a los escasos visitantes el significado de sus piedras. Otro magnífico jardín seco, el de Tōfuku-ji, se podía disfrutar durante horas sin cruzarse con nadie.

Esas experiencias y otras en sucesivos viajes me empujaron, primero, a plasmarlas en unos pequeños diarios y, luego, a escribir un sinfín de notas desperdigadas en fichas más o menos ordenadas. Unas eran simplemente técnicas, otras explicaban sensaciones y, por último, las había que suministraban referencias bibliográficas. No fue hasta treinta y cinco años más tarde de mi primer viaje a Japón cuando decidí plasmar toda esa información en un texto que se convirtió en la primera edición de Historia y Arte del jardín japonés.

"El estricto proceso de escritura del libro fue relativamente rápido, pero la maduración de las sensaciones vividas y la reflexión y desarrollo de las ideas descubiertas en innumerables textos duró decenios"

Como arquitecto, siempre me ha intrigado la relación entre el vacío y la materia. La idea de este libro no nació en mi despacho, sino en el silencio de los templos de Kioto, donde entendí que el jardín japonés no es un fondo o decorado de la arquitectura, sino su plenitud gracias el maridaje de ambos. Tras mis viajes al archipiélago nipón, siempre sentí que existía un vacío bibliográfico en español, faltaba una obra que tratara el jardín no como un manual de jardinería, sino como una de las artes de Japón, al mismo nivel que su pintura o su teatro. En el fondo, escribí el libro que me habría gustado encontrar en las librerías: uno que explicara por qué una piedra mal colocada puede arruinar la armonía de una composición, del fragmento de la naturaleza que busca representar.

El estricto proceso de escritura del libro fue relativamente rápido, pero la maduración de las sensaciones vividas y la reflexión y desarrollo de las ideas descubiertas en innumerables textos duró decenios. Mi formación como arquitecto me obligó a ir más allá de las emociones sentidas a flor de piel in situ. Analicé documentación gráfica de todo tipo. Estudié cómo una determinada composición dirige la mirada del espectador. Procuré encontrar analogías entre la estructura de una sinfonía y la de un jardín seco. Fue un proceso de años, durante los cuales fui asimilando poco a poco experiencias y conceptos para que el lector pudiera descubrir, a través de mis palabras, lo que los maestros jardineros ocultaron durante siglos.

"El jardín japonés ha sido hasta hoy día una disciplina que se ha transmitido de forma oral y hermética de maestros a discípulos"

El primer reto con el que me enfrenté al escribir el texto de este libro fue cómo organizar su relato. ¿Debía comentar los jardines japoneses ordenándolos por su tipología, cronológicamente o tenía que centrarme en su filosofía? Al final decidí que lo mejor era mostrar su evolución, empezando por sus orígenes, hace más de mil años.

A partir de ese momento, tuve que encarar diversos obstáculos. Muchos conceptos empleados en gran parte de los estudios sobre el arte japonés, tanto académicos como divulgativos, y también sobre sus jardines, emplean vocablos nipones como wabi o sabi que son fáciles de sentir, pero muy difíciles de explicar sin caer en clichés.

Seleccionar imágenes que hicieran justicia a la espacialidad y al cambio estacional de los jardines comentados fue otro reto, una tarea que en la segunda edición del libro se intentó solventar recurriendo al banco de imágenes que he ido creando a lo largo de mis viajes a Japón y que pueden verse en uno de mis blogs.

"He intentado que el lector no solo conozca un poco la historia y evolución del jardín japonés, sino que aprenda a contemplarlo y, si es posible, que trate de disfrutarlo más con el estómago que con el cerebro"

Otra dificultad fue la soledad frente a fuentes no pocas veces contradictorias e incluso voluntariamente opacas. El jardín japonés ha sido hasta hoy día una disciplina que se ha transmitido de forma oral y hermética de maestros a discípulos. A pesar de ello, con los años aprendí a comprender e incluso a sentir en mi piel el mensaje oculto de los grandes maestros jardineros. Sin embargo, en todo momento procuré que esas sensaciones no impidieran mantener el mínimo rigor en los análisis, algo que se exige en mi profesión, pero sin que el texto perdiera la agilidad narrativa necesaria. En el fondo he «construido» mi libro como si proyectara un edificio.

Con Historia y arte del jardín japonés he intentado que el lector no solo conozca un poco la historia y evolución del jardín japonés, sino que aprenda a contemplarlo y, si es posible, que trate de disfrutarlo más con el estómago que con el cerebro.

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Autor: Javier Vives. Título: Historia y arte del jardín japonés. Editorial: Satori. Venta: Todos tus libros.

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