Inicio > Poesía > Dos poemas de Hilda Hilst

Dos poemas de Hilda Hilst

Dos poemas de Hilda Hilst

Hilda Hilst (1930–2004) fue una destacada novelista, poeta, cronista, cuentista y dramaturga brasileña. Su obra abarca la poesía, la prosa, el teatro y la escritura periodística, y explora el misticismo, el erotismo y la filosofía con una audaz vocación transgresora. Hija de un poeta esquizofrénico, miembro de una familia cafetalera rica y poderosa, y una exprostituta, Hilda desafió los límites impuestos a la literatura escrita por mujeres. A lo largo de más de cinco décadas de producción, experimentó con formas radicales y interrogantes existenciales a través de la poesía, el teatro, la prosa filosófica y una “fase obscena”, en la que escribió pornografía como provocación al mercado editorial. En 1966 se retiró de la vida urbana para fundar la Casa do Sol, un refugio artístico en el campo. Allí acogió a artistas, científicos y escritores, creando un espacio de debate intelectual bohemio, al margen de la dictadura militar que gobernó Brasil entre 1964 y 1985. También se interesó por el espiritismo, intentando registrar voces de los muertos. Sus últimos años estuvieron marcados por la frustración ante el limitado reconocimiento, pero también por un creciente prestigio, reflejado en premios y reediciones de su obra. Hoy, Hilda Hilst está siendo redescubierta por públicos internacionales, con un renovado interés académico y editorial. La escritora, traductora e investigadora Bruna Kalil Othero trabaja actualmente en la biografía de Hilda.

A continuación reproducimos dos poemas que pertenecen a la obra maestra poética de Hilda Hilst, Júbilo, memória, noviciado da paixão (1974), aún inédita en español, traducidos por Bruna Kalil Othero.

******

Poemas a los hombres de nuestro tiempo (1974) 

VI

Todo vive en mí. Todo se adentra

En mi tumultuosa vida. Y por eso

No te engañes, hombre, mi hermano

Cuando dices en la noche, que solo a mí me veo,

Viéndome a mí, a ti. Y a estos que pasan

En las mañanas, cargados de miedo, de pobreza,

La mirada aguada, todos ellos en mí,

Porque la poeta es hermana del escondido de la gente

Descubre además de la apariencia, es ante todo

Libre, y por eso conoce. Cuando la poeta habla

Habla de su cuarto, no habla del podio,

No está en el mitin, no deseas riqueza

No negocia, sabe que el oro es sangre

Tiene los ojos en el espíritu del hombre

En el posible infinito. Sabe de cada uno

Suya propia hambre. Y porque es así, yo te pido:

Escúchame. Mírame. Mientras viven poetas

La humanidad está viva.

Poemas aos homens do nosso tempo (1974)

VI

Tudo vive em mim. Tudo se entranha

Na minha tumultuada vida. E por isso

Não te enganas, homem, meu irmão,

Quando dizes na noite, que só a mim me vejo.

Vendo-me a mim, a ti. E a esses que passam

Nas manhãs, carregados de medo, de pobreza,

O olhar aguado, todos eles em mim,

Porque o poeta é irmão do escondido das gentes

Descobre além da aparência, é antes de tudo

Livre, e por isso conhece. Quando o poeta fala

Fala do seu quarto, não fala do palanque,

Não está no comício, não deseja riqueza

Não barganha, sabe que o ouro é sangue

Tem os olhos no espírito do homem

No possível infinito. Sabe de cada um

A própria fome. E porque é assim, eu te peço:

Escuta-me. Olha-me. Enquanto vive um poeta

O homem está vivo.

Diez llamamientos al amigo (1974)

I

Si te parezco nocturna y imperfecta

Mírame de nuevo.

Porque esta noche

Me miré a mí, como si tú me miraras.

Y fue como si el agua

Deseara

 

Escapar de su casa que es el río

Y solo deslizando, ni tocar la orilla.

 

Te miré. Y hace tanto tiempo

Comprendo que soy tierra. Hace tanto tiempo

Espero

Que tu cuerpo de agua más fraterno

Extiéndase sobre el mío. Pastor y nauta

 

Mírame de nuevo. Con menos altivez

Y más atento.

Dez chamamentos ao amigo (1974)

I

Se te pareço noturna e imperfeita

Olha-me de novo.

Porque esta noite

Olhei-me a mim, como se tu me olhasses.

E era como se a água

Desejasse

 

Escapar de sua casa que é o rio

E deslizando apenas, nem tocar a margem.

 

Te olhei. E há um tempo

Entendo que sou terra. Há tanto tempo

Espero

Que o teu corpo de água mais fraterno

Se estenda sobre o meu. Pastor e nauta

 

Olha-me de novo. Com menos altivez.

E mais atento.

0/5 (0 Puntuaciones. Valora este artículo, por favor)
Notificar por email
Notificar de
guest

0 Comentarios
Feedbacks en línea
Ver todos los comentarios