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5 poetas contemporáneos de EE.UU. (V)

5 poetas contemporáneos de EE.UU. (V)

Portada: Diane Wakoski.

Este viernes, dentro de la sección No son todos los que están, presentamos la quinta lista de cinco poetas contemporáneos de EE.UU. que, a su vez, complementa la publicada hace unas semanas de siete grandes poetas del mismo país. Pasen y lean. Estos son los que están esta semana, y los que no, ya llegarán.

***

NOAH CICERO

Noah Cicero es un poeta y narrador nacido en Youngstown, Ohio, en 1980. Referente destacado de la escena alt lit y crítico feroz del capitalismo, tema al que ha dedicado la mayor parte de su obra narrativa y ensayística, entre sus libros más representativos se encuentran las novelas The Human War (2003), The Condemned (2006) y Go to Work and Do Your Job. Care for Your Children. Pay Your Bills. Obey the Law. Buy Products. (2013), así como el ensayo Blood-Soaked Buddha, Hard Earth Pascal (2021). Bipolar Cowboy (2015) es su primer libro de poesía, al que le siguió en 2018 Nature Documentary. En nuestro país la editorial Pálido Fuego publicó libros del autor como Pórtate bien (2015). En 2025 la editorial argentina Zindo&Gafuri publicó el libro de poemas Cowboy bipolar con traducción de Kurt Folch. 

Mamá en el caminito de piedras

Cuando era chico,
tenía un caminito de piedras
en el Ohio de las hojas anchas
en el Ohio de la planta siderúrgica abandonada
en el Ohio de la fábrica de Chevrolet
donde trabajaba mi mamá.

Trabajaba en el turno
de las tres a las once.

Nunca la veía después del colegio,
ni antes del colegio, en realidad.
Me hacía el desayuno solo.
Había noches en que no me dormía
hasta que su auto rodaba
por el largo caminito
hasta que escuchaba el ruido de las piedras.

Hasta que entendía que ella había llegado,
que estaba en casa conmigo.

Entonces me quedaba dormido,
pero ahora duermo solo.
Y las piedras no suenan.

A todas las mujeres que amé
ahora las aman otros.
A las 11:45 de la noche trato de escuchar
los autos, aunque sea las llantas
girando sobre el pavimento liso.
Cuando escucho el sonido
que estoy buscando,
me digo que sos vos,
que estás en casa,
y me duermo.

 

Noah Cicero.

JOHN LANDRY

John Landry nació en New Bedford, Massachusetts, y ha pasado la mayor parte de su vida en la península de las cinco millas, en la bahía de Sconticut. Trabajó con Allen Ginsberg en la Jack Kerouac School of Disembodied Poetics in 1977 y fue asistente bibliográfico de la obra de Robert Creeley en la universidad de Brown en 2004. Dirige la colección de libros de la editorial Patmos Press y ha editado la revista Collision en los periodos 1994-1997. Ha enseñado poesía y escritura, y dictó una serie de cursos sobre las figuras de Black Mountain College en la Universidad de Massachusetts, donde organizó la Serie de Lecturas Internacionales. Vivió en Washington, donde trabajó en la Comunidad Creativa para la No Violencia, en el movimiento antiguerra de Vietnam y como activista junto a sus amigos. Presentamos un poema con traducción de Germán Carrasco.

Cuando la noche es un golpe de suerte

Una lámpara de sobrio diseño
ilumina la sobremesa de la cena:
ya no hay platos sobre la mesa
y el llavero de pata de conejo
cae con gracia desde la puerta del closet
Es la hora en que los sueños hechos de números
se entremezclan y tosen en la mano
un aliento parecido al contabilizar cuántos sueños
fuimos capaces de hurtar
O quizás a esos breves instantes de suerte.
Así, el tiempo se congrega
y se hacen anotaciones y listas
en una pequeña libreta
y se presenta ese ensamblaje
que hurga y rastrea
las huellas de la familia
Ahora
sobre los restos de comida
y los cartones de bingo
Ahora
en que los números cuentan historias
de generaciones completas
arbitrariamente dispuestas
sobre la mesa
Y tantos jugadores clave
ahora están ausentes,
y la pregunta: qué integrante
de este juego de cartolas y fichas o porotos
permanece aquí para reemplazar
en mi cabeza y mi corazón cansado
tan cansado,
pregunto:
Quién va a podar los ciruelos
cuando yo abandone este juego.

*** 

GREGORY ORR

Gregory Orr es un poeta y crítico nacido en 1947 en Albany, Nueva York. Es autor de doce libros de poesía, entre ellos Burning the Empty Nests (1973), Orpheus & Eurydice (2001) y el aclamado River inside the River (2013). Estuvo a punto de morir cuando un grupo policial lo encarceló y reprimió de manera violenta en una marcha por los derechos humanos cuando era parte del Student Nonviolent Coordinating Committee. Recibió la Beca Guggenheim y fue el editor de poesía de la revista Virginia Quarterly Review durante 25 años. Vive con su esposa, Trisha Orr, en Charlottesville, Virginia. Presentamos un poema con traducción de Federico Tinelli.

Después del invitado

Para mi hermano

El invitado se va;
fue la más corta
de las visitas. Mientras mi esposa
duerme, estoy parado en la bacha
lavando platos
que son suaves como las máscaras
que mi duelo alguna vez usó.
Agua caliente en mis tensas manos,
reconforta como las lágrimas.
En la pared hay una foto
del muerto que alimenté
con mi mirada
mientras mi esposa alimentaba invitados.
Cuando se mueve en su siesta,
cuando se queja o suspira,
no es un fantasma hambriento que la noche
envió, sino el mero frío.
Le acomodo una manta
en sus hombros;
ruego porque envejezcamos.

Maggie Smith. Foto: Devon Albeit.

MAGGIE SMITH

Maggie Smith es una poeta, narradora y editora nacida en Columbus, Estados Unidos, en 1977. Es autora de Lamp of the Body (2005), The Well Speaks of Its Own Poison (2015), Good Bones (2017), Keep Moving: Notes on Loss, Creativity, and Change (2020), Goldenrod (2021) y Podrías hacer de esto algo bonito (2023; Libros del Asteroide, 2024) entre otros. Ha recibido múltiples premios y reconocimientos y sus textos han aparecido en medios como The New York Times, The New Yorker, The Paris Review y The Best American Poetry. En nuestro país, la editorial Libros del Asteroide publicó en 2024 el libro de narrativa Podrías hacer algo bonito de todo esto. Presentamos un poema con traducción de Shira Rubenstein, con Laura Wittner como asesora de castellano.

Buen esqueleto

La vida es corta, aunque no se lo digo a mis hijos.
La vida es corta, y yo he acortado la mía
de mil maneras deliciosas y desaconsejadas,
mil maneras deliciosamente desaconsejadas,
que no les diré a mis hijos. El mundo es por lo menos
cincuenta por ciento terrible, y ese es un cálculo
optimista, aunque no se lo digo a mis hijos.
Por cada pájaro, hay una piedra arrojara a un pájaro.
Por cada niño querido, un niño quebrado, embolsado,
hundido en un lago. La vida es corta y el mundo
es mitad terrible, como mínimo, y por cada desconocido
amable, hay otro que te dañará,
aunque no se lo digo a mis hijos. Intento
venderles el mundo. Cualquier agente inmobiliario,
mostrándote una casa hecha mierda, elogia
el buen esqueleto: Este lugar podría ser hermoso,
¿no? Podrías volverlo hermoso.

***

DIANE WAKOSKI

Diane Wakoski es una poeta nacida en 1937 en Whittier, California. Recibió una licenciatura en Inglés de la Universidad de California, donde estudió con Thom Gunn y Josephine Miles. Asociada a menudo con los poetas de la Generación Beat, entre sus libros se destacan Argonaut Rose (1998), The Emerald City of Las Vegas (1995), Jason the Sailor (1993) y Medea the Sorceress (1991). En nuestro país Bartleby Editores publicó en el libro Esperando al Rey de España (2022). Presentamos una selección de su obra poética, con traducciones de Beth Miller. 

El mecánico

La mayoría de los hombres usan
los ojos
como metrónomo
para marcar el compás
del caminar de una mujer
cómo sus caderas se ciñen
contra la tela, igual que los higos
en el árbol
justo antes de reventar
sus moradas pieles,
para medir qué tanto
de su andar emplea en la cama
de noche,
la jarra del cielo
llenándose de vía láctea
centellea cada vez
que ella mueve los labios.
pero, claro,
los secretos
no son los golpes obvios
en la canción
que cualquier baterista puede dar
oyendo la velocidad del motor
—hecho también de golpes—
tan rápidos,
sutiles, supongo,
que llegan como un sonido continuo
o el corazón que, por supuesto,
golpea sin ventilador
que lo mantenga
fresco;
es una prueba,
un ritmo,
que no podrían ver
aquellos ojos medidores
aunque tal vez haya algunos
con dedos y oídos
tan cerca de los motores
con aceite limpio circulando por los oídos
que depure la sesera,
quizás algunos…
puedan decir
en qué consiste
el secreto sangrar de una mujer
Como mujer
con estrellas untuosas
en todos los puntos
de mi piel
nunca podría
fiarme de un hombre
que no fuera mecánico;
un hombre que usa sus
ojos,
sus manos,
escucha
al
corazón.

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