Alfonso Quiñones (Cuba, 1959), reside en República Dominicana desde hace 25 años y es nacionalizado dominicano, por decreto presidencial privilegiado. Poeta, traductor literario, cineasta, periodista cultural, ha publicado los poemarios Cuarto alquilado (Premio David de Poesía 1987 y premio XX aniversario del concurso al mejor libro de todos los géneros); Y tú atraviesas la noche (Letras Cubanas, La Habana, 1990); Por puro amor: Los amores extraños son posibles (Estudio y Color, Medellín, Colombia, 1994), la biografía testimonial Andy Montañez, el ser humano y el artista (Editorial Puerto, San Juan, Puerto Rico, 2002) y las antologías poéticas El Libro de los Olvidos (Editora Nacional, Santo Domingo, República Dominicana, 2012), Segundo Libro de los Olvidos (Editorial Hypermedia, Estados Unidos, 2024) y Ojo de madera (Sial Pigmalión, Madrid, 2025), entre otros.
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AMORES EXILIADOS
La tierra nos amaba un poco
Yo recuerdo
Rene Char
Emilia era regordeta y bella con labios carnosos
como la pubertad
era un año mayor que yo
dejé de verla hasta que me la devolvió
ya muy abuela una página de Facebook.
Bárbara con su cabello negro como una cascada
llena de ternura me esperaba al atardecer
en la esperanza que descargué
por fin en Cienfuegos
también de abuela
Ahora nos enviamos mensajes
más o menos cariñosos
vía messenger
Te recuerdo Gladis la calle mojada
tu casa mojada tu vulva mojada
la lluvia en el pelo
no nos volvimos a ver
Bajo el candil nos amamos Clara
bajo el candil de la traición
ibas a encontrarte con él
con él con el profesor
resignación
Qué habrá sido de Isabelita
de piel morena y ojos de Gioconda
del pintor Victor Manuel que nunca la vio
pero la imaginó para siempre
Queda en cambio la memoria de una guitarra
donde se aprenden dos acordes al sol
olvido de ti
María Mercedes mi prima segunda o tercera
con aquellos bucles negros y su piel blanca
bella entre las niñas bellas
a quien pregunté si quería ser mi novia
y nunca me respondió porque Dios
se la llevó con una leucemia fugaz
Nos amaban la ingenuidad
el desconocimiento del álgebra
y la química de la vida
Nos amaban la esperanza
y la seguridad de que no había razón
para no seguir queriéndonos.
Y tal parece que la tierra en que nacimos
fue las que nos dejó de amar
el día en que ocurrió un cambio de rail
y una parte del tren se fue hacia el mundo
con una locomotora loca como los tiempos
y otra quedó flotando con la inercia
a la deriva en medio de la tempestad
y la niebla de una llanura infinita llamada exilio
*
ROSA DE ANGEL
Homenaje a mi amigo Angel Díaz
Rosa mustia dominante en la memoria
agua azul rodeándote ajena de sí misma
nube mustia verbena del azul claro
duda que no existe Nada de ti
sola esquina mustia
transitada por ángeles y melodías
donde los ases de luces entretejen
algodones de neón Luna mustia
bendecida por la ceiba centenaria
que le dice oh madre mía dueña
fuente de amor fuiste ayer
de la belleza y el rocío válgame Dios
rosa ojo catarsis puerta mustia
no queda ya de lo que fuiste nada,
cántico delirio palabra
baile alma garganta señuelo
melancolía pasión de aroma rosa tú
este es tu final
rosa música rosa luz
Rosa mustia no rosa renacida
*
QUE NO ERES TÚ
Que no eres tú amor
es la demolición del verbo
la cariátide derrotada
el grito de las cornejas en el atardecer
es la cuenta de los los más de 21,600 días
con la garganta ahuecada y luego en llamas
y otra vez en clausura
Es la impaciencia del silencio
a la huella dejada por el anterior silencio
es el treno desaforado, el aullido del lobo
las cuatro estaciones de la soledad
y el desolladero y las barcazas ululando
todas a la vez como ocurre con las ballenas
que se transmiten unas a otras los mensajes
Es el olvido los filos del olvido las garras
del olvido olvidado de sí mismo
Que no eres tú amor que no eres tú
*
OJO DE MADERA
Ojo de madera
furia de fibras
ánimo del cero
caricatura de sol
en tu palabra seca
olvido de la clorofila
asisten las esferas
del alfabeto
lejos de alas y tentáculos
Ojo de tabla
escupitajo redondo
del muchacho violento que habita
en el centro del árbol
Dolor cervical escondido
en el útero de la madera
si miras a un lado se congelan
las begonias y las azaleas
sI miras al otro te escarba
con cuidado la pata derecha
del gato señorial
Estás en la silla y el alféizar
y en el chirrido tenaz de la garlopa
en el fondo de la cama y en el librero
donde reposan las palabras
Ojo del viento árido
hielo seco
echando humo en el alma
ojo de bruja
ojo de siglo
ojo de huracán
En las proximidades
de la luz del atardecer
pones la nota en Fa
detienes las bienaventuranzas
y si alguien duda de tus poderes
que observe entonces qué hace
el agua entre las piedras
de los arroyos agrestes
Eres el remolino ausente
de los mapas y la infecundidad
de las esporas de la pera del Bey
en el desierto de Baní
Ojo de tabla
ojo abstracto
ojo pordiosero de la galaxia
en el mismísimo corazón del pino
cuando sueñas cuando deliras
cuando pretendes cantar
es que ocurre el bostezo del vino
y ya después que llegue
el buen dragón ofuscado
que todo ha de quedar entre familia
*
EL TIMBRE
Escapa si tocas a la puerta
aprieta el botón del timbre
que suena en el fondo de la casa
y en el vacío atronador de las ruinas
Sal corriendo niño
haz la broma otra vez
y mira escurridizo
desde la esquina
Espera que salga ella
mi madre
Aa balcón del que está
ausente
hace veintisiete años.
Y si sale si acaso sale
al balcón dile que la extraño
Toca a la puerta niño
toca otra vez insiste
y sal corriendo
muerto de risa
niño


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