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Del recuerdo a las flores

Del recuerdo a las flores

El Día de Todos los Santos, Tina acompaña a su madre al cementerio para honrar a su abuela Aurora. Allí descubren unos claveles frescos depositados sobre la lápida. Nadie sabe quién los ha llevado, pero la reacción de los adultos basta para que Tina intuya que en su familia hay un capítulo borrado a conciencia.

En este making of Virginia Bonet explica cómo escribió Las flores de ayer (NdNovela).

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Las Flores del Ayer es mi primera novela y representa esa historia que todos tenemos dentro, que necesitamos contar y que anhelamos que vea la luz. Una historia compuesta por recuerdos, sueños, miedos y mucha imaginación.

Todo empezó en marzo de 2020. Por aquel entonces yo tenía veintiséis años y me acababan de ascender a coordinadora de producción. Trabajo en un sector salvajemente competitivo: producción de rodajes internacionales en cine y televisión en Reino Unido. Pero era marzo de 2020 y el mundo tenía otros planes. La pandemia por el coronavirus se esparcía por el continente europeo y el mundo se estaba desmoronando. Así que tomé la difícil decisión de volver a España, sacrificando un trabajo que me encantaba, para encerrarme con mi familia en casa.

"Durante varios años, aparecieron flores en la lápida de mi abuela materna que falleció cuando yo era adolescente. Jamás averiguamos quién las llevaba"

Entonces, una aburrida tarde de confinamiento encontré un libro de portadas antiguas del periódico Las Provincias donde hablaban del mercado subterráneo de flores y de la Tortada de Goerlich. A pesar de haber nacido en Valencia, jamás había oído hablar de este mercado de flores desaparecido en lo que es la actual Plaza del Ayuntamiento de Valencia. Empecé a investigar y me fascinó. Me imaginé cómo debía de haber sido el ambiente, pasearse por esos puestos subterráneos, la luz que entraba a través de la glorieta de arriba que hacía a la vez de balcón… Decidí que un lugar urbano tan mágico que había caído en el olvido debía ser rescatado para convertirse en el escenario principal de una novela.

Así que empecé a darle vueltas: un mercado de flores en Valencia en la época de la posguerra. Flores. Flores. Flores. Entonces me vino a la cabeza un recuerdo. Un pequeño misterio familiar que nunca habíamos llegado a resolver y que casi había olvidado. Durante varios años, aparecieron flores en la lápida de mi abuela materna que falleció cuando yo era adolescente. Jamás averiguamos quién las llevaba. Pensé en mi abuela materna y en cuanto la echaba de menos a pesar de que hacía una década desde que su alma se fue al cielo. La recordaba como una mujer increíblemente amable y que dejaba huella allá donde fuera.

De esta manera, fui relacionando conceptos: el misterio que nunca resolvimos, la relación abuela-nieta, el sacrificio por la familia, el mercado de flores… Además, fui investigando sobre la historia del siglo XX de España: la época de la posguerra, los maquis del Maestrazgo, el franquismo, e inevitablemente, la transición.

"Cada mujer una con su historia, estando en el mismo punto vital, desgranan el pasado de la familia que está lleno de heridas, traumas y secretos"

Sin embargo, ¿cómo conectar a esa abuela y esa nieta? Me faltaba el eslabón intermedio: la madre. Es decir, la hija de la abuela que es a su vez la madre de la nieta. En ese momento, todo encajó. Las tres eran tan parecidas al compartir sangre y tener la misma edad, pero a la vez tan diferentes por el contexto histórico que estaban viviendo.

En ese punto, fue cuando decidí que la estructura debía ser como una trenza. Cada mujer una con su historia, estando en el mismo punto vital, desgranan el pasado de la familia que está lleno de heridas, traumas y secretos. Un pasado que repercute en el presente, sentenciando el futuro.

Además, lo más interesante de esta estructura poco convencional es que a algunos de los personajes de la familia los vemos a través de diferentes lentes y en diferentes puntos de sus vidas al mismo tiempo. Por ejemplo, a la abuela Aurora, la vemos como una ingenua adolescente en la España de posguerra, una madre protectora en la época de la transición y una abuela consentidora en la trama contemporánea.

A raíz de esta estructura los temas de la novela también fueron creciendo de forma orgánica: el trauma heredado, la repercusión del marco político en la familia, la repetición de un estilo de crianza, la maternidad en todas sus formas…

Todo ello con las flores como símbolo y la ciudad de Valencia como escenario.

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Autora: Virginia Bonet. Título: Las flores del ayer. Editorial: NdeNovela. Venta: Todostuslibros.

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