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Muerte en la Alhambra

Hay novelistas históricos que cambian de escenario en cada libro y otros que dedican buena parte de su trayectoria a un tiempo y un territorio concretos hasta convertirlos en su verdadera patria literaria. Mario Villén Licena (Pinos Puente, Granada, 1978), licenciado en Ciencias Políticas y Sociología, pertenece a ese segundo grupo. Desde hace años demuestra un profundo conocimiento del reino nazarí de Granada, una etapa tan fascinante como compleja de nuestra historia medieval. Con El Elegido (así se denomina su última publicación) culmina, de algún modo, un recorrido iniciado con Nazarí, donde narró el nacimiento de la dinastía fundada por Ibn al-Ahmar, que gobernó el último reducto musulmán hasta la conquista de los Reyes Católicos, y continuando con Garnata, centrada en su declive. Ahora fija su atención en el siglo XIV, el periodo de mayor esplendor político, artístico y cultural de la dinastía.

La historia comienza con una escena de enorme fuerza dramática. Durante la oración que pone fin al Ramadán de 1354, el emir Yusuf I es asesinado en el corazón de la Alhambra. A partir de ese instante se desencadena una compleja trama de conspiraciones, ambiciones y viejas rivalidades que amenaza con hacer saltar por los aires la estabilidad del sultanato. El heredero, Muhammad V, apenas un adolescente, ocupa el trono en circunstancias extremadamente delicadas, mientras la corte se convierte en un tablero donde cada movimiento puede resultar mortal.

"Aunque posee un evidente componente detectivesco, nunca abandona su condición de auténtica novela histórica"

En medio de ese clima de incertidumbre emerge la figura de Ibn al-Jatib, auténtico protagonista del relato: médico, poeta, diplomático y visir, fue uno de los personajes más extraordinarios de la Granada nazarí. Sus versos todavía pueden leerse en los muros del conjunto palaciego, recordándonos que la palabra también fue una forma de poder. Villén acierta plenamente al convertirlo en eje de la acción. Su inteligencia, prudencia y sensibilidad lo transforman en un investigador obligado a describir quien mueve los hilos de la conspiración antes de que el reino se precipite hacia el abismo.

Aunque posee un evidente componente detectivesco, nunca abandona su condición de auténtica novela histórica, y la investigación sirve para adentrarse en un mundo donde la política, la religión, la diplomacia y las pasiones humanas aparecen íntimamente entrelazadas. El lector asiste a un juego constante de alianzas, traiciones y dobles lealtades en el que nadie parece completamente inocente y donde el deseo de poder acaba alimentando el odio, los celos y la venganza.

El autor demuestra nuevamente que domina el equilibrio entre el rigor documental y la ficción narrativa. Se percibe detrás de cada página un notable trabajo de investigación, pero jamás se convierte en una exhibición erudita. Su conocimiento del periodo enriquece el relato sin ralentizarlo. Como sociólogo, además, presta especial atención a la vida cotidiana: la organización de la corte, las vestimentas, las ceremonias, los usos sociales o la medicina contribuyen a reconstruir con verosimilitud la Granada de mediados del siglo XIV.

"El Elegido habla de amor, fidelidad, amistad y sacrificio, pero también de resentimiento, codicia y ambición desmedida"

Especialmente lograda resulta la visión que muestra de la Alhambra. No la presenta únicamente como un escenario palaciego, sino como un organismo vivo, donde cada patio, cada salón y cada jardín parecen conservar la memoria de quienes los habitaron. También son muy acertados los continuos guiños a la poesía que cubre la cultura nazarí. Esa presencia constante de los versos aporta una atmósfera singular que transciende la mera reconstrucción histórica.

La estructura narrativa también funciona con eficacia. Tras un inicio pausado, necesario para situar al lector entre los numerosos personajes y las complejas relaciones de poder, la acción va ganando intensidad hasta convertirse en una sucesión de revelaciones y giros que mantienen la tensión. Villén administra con habilidad la información, ocultando las verdaderas motivaciones de algunos personajes hasta un desenlace capaz de sorprender sin recurrir a artificios.

Otro de los aciertos del libro reside en la dimensión humana de sus personajes. El Elegido habla de amor, fidelidad, amistad y sacrificio, pero también de resentimiento, codicia y ambición desmedida. Al fin y al cabo, las pasiones que movían a los hombres del siglo XIV no difieren demasiado de las actuales. Cambian los escenarios, los ropajes y las formas de ejercer el poder, pero permanece intacta la naturaleza humana.

Quizá el único aspecto que hubiera agradecido como lector sea que se hubiese incorporado un glosario de términos procedentes del árabe andalusí. El autor emplea con naturalidad numerosas palabras propias de aquel contexto histórico, lo que aporta autenticidad al relato, aunque en algunos momentos puede dificultar la lectura de quienes no estén familiarizados con esa terminología.

"Con El Elegido, Mario Villén confirma que es uno de los mejores recreadores literarios del reino Nazarí"

Hay, además, un elemento menos visible pero igualmente interesante: la presencia de la baraka, esa protección, fortuna o bendición divina que, según la tradición islámica acompaña a determinadas personas. No parece como un recurso sobrenatural, sino como una creencia profundamente arraigada que ayuda a comprender la mentalidad de aquella sociedad y añade una dimensión espiritual al conjunto.

Con El Elegido, Mario Villén confirma que es uno de los mejores recreadores literarios del reino Nazarí. Es destacable su capacidad para iluminar el pasado mediante la ficción donde el misterio, la intriga política y el rigor histórico avanzan de la mano. Quien busque una investigación criminal encontrará una trama absorbente; quien desee comprender mejor el momento de mayor esplendor de Granada descubrirá, además, una magnifica recreación de una de las etapas más brillantes y convulsas de nuestra Edad Media. En tiempos en los que la novela histórica corre el riesgo de convertirse en un simple entretenimiento, Villén recuerda que también puede ser una magnífica herramienta para divulgar el pasado sin renunciar a la emoción literaria.

El Elegido se incorpora a esa selecta nómina de novelas que perduran en la memoria de los lectores y que cuando cierran la contraportada, salen de la Alhambra con la sensación de haber vivido entre sus muros.

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Autor: Mario Villén. Título: El Elegido. Editorial: Grijalbo. Venta: Todostuslibros.

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